DPCC
“Todo por
Jesús y en
Espíritu de
Reparación”
Profesora: Araceli
1ero de secundaria Arámbulo Guerrero
PENSÁNDOLO BIEN… YO CREO
La forma como entendemos el mundo varía de acuerdo a nuestro desarrollo.
Los niños y las niñas entienden todas las cosas que se les dice, pero, a la hora de
razonar sobre las situaciones que viven, predomina sólo su punto de vista y les
cuesta ponerse en el lugar de los demás.
En cambio, cundo se entraba la pubertad se desarrolla otra forma de pensamiento,
se comienza a reflexionar sobre las situaciones desde varias perspectivas y puntos
de vista.
El adolescente se vuelve más reflexivo que antes y analiza todo, cuestiona más las
cosas que escucha y probablemente tenga más intereses y curiosidad que ante.
Muchas veces se piensa que expresar opiniones es una facultad de los adultos; sin
embargo, es importante saber que ésta es una capacidad que debe ser
desarrollada, ya que así se podrá participar en debates y contrastar diferentes
puntos de vista, dando a conocer los nuestros. Algunas personas, al escuchar lo
que ocurre en su familia, en su localidad y en su país, se forman una opinión; sin
embargo, no se atreven a expresarla.
Al mirar el mundo de manera más reflexiva, nuestra forma de actuar, de pensar y
de sentirse amplía y se enriquece la argumentación para defender los propios
puntos de vista, asumiendo una actitud activa y crítica para entender las cosas.
El pensamiento crítico es una forma de razonar, analizar hechos, generar ideas y
organizarlas. Es un proceso que permite interpretar y evaluar información y
experiencias.
Una persona que ha desarrollado el pensamiento crítico posee habilidades que le
permiten tener:
Independencia mental
Curiosidad
Flexibilidad
Valentía
Humildad
Empatía
Integridad
Perseverancia
Sentido de justicia.
Muchas gracias y Bendiciones
“Reparar es Amar sin Límite”
“La adoración a Jesús Eucaristía, es la
perfección del amor”