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Caracter

El documento aborda la relación entre la salud mental, el carácter y la santificación, enfatizando que los pensamientos y sentimientos moldean el carácter moral. Se destaca la importancia de los hábitos y la fortaleza del carácter, que dependen de la voluntad y el dominio propio, así como la necesidad de un esfuerzo continuo para la formación del carácter. Además, se menciona que la salud física es esencial para el crecimiento espiritual y que Cristo proporciona la victoria sobre las inclinaciones naturales que afectan al alma.
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El documento aborda la relación entre la salud mental, el carácter y la santificación, enfatizando que los pensamientos y sentimientos moldean el carácter moral. Se destaca la importancia de los hábitos y la fortaleza del carácter, que dependen de la voluntad y el dominio propio, así como la necesidad de un esfuerzo continuo para la formación del carácter. Además, se menciona que la salud física es esencial para el crecimiento espiritual y que Cristo proporciona la victoria sobre las inclinaciones naturales que afectan al alma.
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LA SALUD MENTAL Y

LA SANTIFICACIÓN
El Carácter.
Definición
Si los pensamientos son malos, los sentimientos
también lo serán. Los pensamientos y sentimientos
combinados constituyen el carácter moral. Cuando
Uds. deciden que como cristianos no se les
requiere que restrinjan sus pensamientos y
sentimientos, caen bajo la influencia de los malos
ángeles e invitan su presencia y su control. Si
ceden ante sus impresiones y permiten que sus
pensamientos transcurran por canales de
sospecha, duda y lamentaciones, se encontrarán
entre los más infelices de los mortales, y sus vidas
serán un fracaso.­5T 310 (1885). 2MCP pg. 687
Los Hábitos

Los actos repetidos en cierto


sentido se convierten en
hábitos. Estos pueden
modificarse mediante una
severa educación, en la vida
posterior, pero rara vez se
cambian. Una vez que se ha
formado un hábito, se imprime
Lo Principal es el
Pensamiento
La única seguridad para el alma
consiste en pensar bien, pues acerca
del hombre se nos dice: "Cual es su
pensamiento en su alma, tal es él"
(Prov. 23: 7). El poder del dominio
propio se acrecienta con el ejercicio.
Lo que al principio parece difícil, se
vuelve fácil con la práctica, hasta que
los buenos pensamientos y acciones
llegan a ser habituales.­ MC 392
Los Motivos

Los motivos dan


carácter a las
acciones. Es el motivo
lo que da carácter a
nuestros actos,
marcándolos con
Lo único que llevaremos al
Cielo
Si queréis ser santos en el cielo,
debéis ser santos primero en la
tierra. Los rasgos de carácter que
cultivéis en la vida no serán
cambiados por la muerte ni por la
resurrección. Saldréis de la tumba
con la misma disposición que
manifestasteis en vuestro hogar y
en la sociedad.­ HAd 12 (1891).
La Fortaleza del Carácter
La fortaleza del carácter depende de dos
cosas: de la fuerza de voluntad y de la
capacidad de dominio propio. Muchos
jóvenes confunden fortaleza de carácter con
una pasión fuerte e incontrolada, pero la
verdad es que el que se deja dominar por
sus pasiones es débil. La verdadera
grandeza y nobleza del hombre se mide por
el poder de los sentimientos que subyuga, y
no por el poder de los que lo dominan. El
hombre fuerte es el que, aunque sensible al
mal trato, domina sus pasiones y perdona a
Proceso de toda la vida
Los agravios no pueden repararse, ni
tampoco pueden realizarse reformas en la
conducta mediante unos cuantos esfuerzos
débiles e intermitentes. La formación del
carácter no es tarea de un día ni de un
año, sino de toda la vida. La batalla
contra sí mismo para lograr la santidad
y el cielo, es una lucha de toda la vida.
Sin esfuerzo continuo y actividad constante
758 no puede haber adelanto en la vida
divina, ni puede obtenerse la corona de
victoria.­MC 358 (1905). 2 MCP Pg. 758
Estomago
La salud del cuerpo debe considerarse
como esencial para el crecimiento en
la gracia y la adquisición de un
carácter templado. Si no se cuida
debidamente el estómago, será
trabada la formación de un carácter
moral íntegro. El cerebro y los nervios
están en íntima relación con el
estómago. De los errores practicados
en el comer y beber resultan
Por los malos hábitos Satanás nos tienta

Y nadie se lisonjee pensando que los pecados


acariciados por un tiempo pueden ser fácilmente
abandonados en alguna ocasión futura. Esto no es
así. Cada pecado acariciado debilita el carácter y
fortalece el hábito; y el resultado es una depravación
física, mental y moral. Podéis arrepentimos del mal
que habéis hecho, y encaminar vuestros pies por
senderos rectos; pero el amoldamiento de vuestra
mente y vuestra familiaridad con el mal, os harán
difícil distinguir entre lo correcto y lo erróneo.
Mediante los malos hábitos que hayáis formado,
Satanás os asaltará repetidas veces. -PVGM 224
Solo en Cristo

Cristo vino a este mundo y vivió


conforme a la ley de Dios para
que el hombre pudiera dominar
perfectamente las inclinaciones
naturales que corrompen el alma.
El es el Médico del alma y del
cuerpo y da la victoria sobre las
pasiones guerreantes. Ha
provisto todo medio para que el

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