MANTENIÉNDOSE SIN
REPROCHE
•Pablo aconsejó a Timoteo que nombrara como líderes sólo a aquellos que
fueran cristianos maduros e irreprochables en la comunidad (1 Timoteo 3:2, 6,7).
Pablo sabía que Satanás usaría cualquier debilidad en un líder potencial para
arruinar la efectividad y el testimonio de este.
•Ese peligro que enfrentó la iglesia primitiva es igual de real hoy. Debido a
que uno es líder, el maligno examinará cada ángulo de su vida y lo probará para
encontrar sus defectos. El hará todo lo que pueda para desacreditar su papel como
líder en el reino de Dios. El líder debe ser muy cauteloso, por tanto, para ver que
sus palabras y obras en la iglesia y comunidad sean honestas y resistirá el examen
público. Muchos líderes han enfrentado vergüenza y culpa porque fueron
expuestos en cosas que parecían “pequeñas” pero se hicieron grandes.
•Aun el mundo espera que sus líderes sean irreprochables. William
Barclay se refiere a un escritor pagano de una época antigua que
describió al jefe militar ideal. Tal persona debía tener dominio propio,
ser sobria, frugal, no amante del dinero, si era posible padre de una
familia, y de buena reputación. Muchas autoridades seculares harían eco
de que estas son cualidades deseables para los líderes hoy. El general
Dwight D. Eisenhower dio estos requisitos para un líder:
•Para ser un líder un hombre debe tener seguidores. Y para tener
seguidores un hombre debe tener la confianza de ellos. Por lo tanto la
suprema cualidad para un líder es integridad incuestionable... Si los
asociados de un hombre lo encuentran culpable de falsedad, si hallan que
carece de franca integridad, él fracasará. La primera gran necesidad, por
tanto, es integridad y elevado propósito.
• Si el mundo busca líderes que vivan de manera irreprochable, cuánto
más los líderes cristianos deberían vivir fuera de toda posibilidad de ser
atrapados por el pecado. Si alguna acusación de mala conducta se
levantara contra nosotros como líderes cristianos, ojalá que tal acusación
cayera al suelo por falta de evidencia.
CONTRIBUYENDO A LA VIDA DEL CUERPO
•Otra área de vital interés es que los valores del líder hacen una contribución positiva al bienestar
de la iglesia. En Efesios 4:15,16 Pablo usa una analogía entre un cuerpo humano y el cuerpo de Cristo.
Así como un cuerpo humano crece y se hace fuerte cuando todas sus partes trabajan juntas con fluidez,
así el cuerpo de Cristo funciona como debe cuando cada miembro está obrando en armonía con los
otros miembros.
•El líder tiene un papel estratégico en este desarrollo del cuerpo de Cristo. Si él tiene ambiciones
personales o motivos ulteriores en la manera que dirige a sus seguidores, entonces el cuerpo sufrirá.
Por ejemplo, él puede estar tan ansioso por incrementar el número de los miembros de la iglesia que
bautizará un gran número de personas y no prestará atención para ayudarlos a madurar espiritualmente.
Quizás él hace esto para impresionar a los pastores vecinos o a sus superiores en la denominación. Este
es liderazgo irresponsable basado en un sistema de valores defectuoso, y no contribuye a la integridad
de la iglesia. Esta es un organismo viviente unido a Cristo y habitada por el Espíritu Santo. El líder
necesita gran sensibilidad para saber cómo debe dirigir y contribuir al bien común.
RECONOCER LAS DIFERENCIAS CULTURALES
•Como indicamos antes, a veces los valores del líder no son los mismos que los de los seguidores. Ya
que esto a menudo es el caso en situaciones transculturales, exige una gran sensibilidad de parte del líder.
Él puede hallar que algunos valores culturales son diferentes de los suyos pero que pueden ser aceptados
como válidos; mientras que otros están en directa contradicción con la Biblia.
•Entre las diferencias culturales puede estar la manera de vestirse, los tipos de culto en la iglesia, los
hábitos alimenticios, o los métodos de comunicación. El líder sensitivo no tratará de imponer sus propios
valores culturales sobre sus seguidores. Aun si hay necesidad de cambiar valores no—bíblicos, el líder
planeará cuidadosamente una estrategia de cambio. Con un mínimo de intrusión de su propia comprensión
cultural, él debe interpretar las Escrituras en una manera culturalmente oportuna de modo que sus
seguidores entiendan la necesidad de cambiar.
LAS RESPONSABILIDADES SOCIALES DEL LÍDER
El Argumento Bíblico
• La teología bíblica respecto al ministerio social descansa en el
hecho de que debido a que el hombre es el portador de la imagen de
Dios, tiene un papel único que jugar en el orden creado. Al hombre
se le ha dado dominio sobre la naturaleza y está para actuar como
agente de Dios en el mundo. Los creyentes deben llevar a cabo el
propósito de Dios y cumplir su voluntad en ministrar al mundo.
•Muchos pasajes del Antiguo Testamento revelan que Dios está del
lado del pobre. Podríamos decir que Dios se identifica con el pobre y
escoge estar de su lado. Probablemente por esta razón el hombre rico era
considerado como especialmente bendecido por Jehová si ayudaba al
pobre. La preocupación por el pobre es un tema recurrente en el Antiguo
Testamento, se muestra a través de la Ley, la literatura sapiencial, y es
fuertemente considerado por los profetas. Isaías registra la acusación de
Dios de la adoración hipócrita y el ayuno ritualista en Isaías 58, que
describe lo que Dios dice que debe ser la verdadera adoración.
•Jesús, de hecho, se identificó con el orden social. Él fue parte de la cultura judía de su tiempo y
se movió libremente dentro de ella. Sus costumbres eran las costumbres normales de su cultura. El
hizo amistad con personas de todas las clases, él participó en la vida social de la gente, y hay
evidencia de que aún apoyó al gobierno. Él estaba preocupado de que la gente tuviera satisfechas las
necesidades básicas de comida, abrigo, y vestido. El sanó al enfermo y al oprimido por el demonio y
alimentó al hambriento.
• La iglesia primitiva siguió su ejemplo desde el principio, y era revolucionaria en su actitud hacia el
pobre. La gente fue motivada a vivir en anticipación de la segunda venida de Cristo y a usar sus
posesiones y recursos libremente para reducir la pobreza cada vez que la encontraran. La comunidad
eclesial no más se concentró en sus propias necesidades. Más bien, buscó seguir el modelo del Señor
crucificado y resucitado. La comunidad era un precursor del orden que Dios traería, un puesto de
avanzada de su reino en la tierra.
•Estos hechos señalan a la dimensión social, política y cultural de la
responsabilidad cristiana. La iglesia no puede escapar de sus responsabilidades
sociales. Ella no es del mundo, pero vive en el mundo hasta el regreso de Cristo.
Los líderes cristianos tienen una doble responsabilidad: 1) Ser fieles al mandato
de Cristo de proclamar el evangelio y hacer discípulos que se volverán miembros
responsables del cuerpo de Cristo, y 2) dirigir al cuerpo de Cristo en la
satisfacción de las necesidades sociales de toda la gente. En esta manera la iglesia
ministra las necesidades del hombre total, espiritual y físico. Esta es la tarea
práctica de ser sal y luz en el mundo (Mateo 5:13-15).
LA LECCIÓN DE LA HISTORIA
•El espacio no permite examinar la inmensa contribución que el
cristianismo ha hecho a las necesidades sociales del mundo. En cada
país los cristianos han trabajado en una variedad de maneras para
suplir a las necesidades prácticas de su sociedad. Limitaremos nuestro
estudio a un breve vistazo a Inglaterra en los siglos dieciocho y
diecinueve para obtener un vislumbre de la influencia dinámica que
los cristianos tuvieron sobre ese período de tiempo.
•Earle Carins, un historiador de la iglesia evangélica, observó que la reforma
social en Inglaterra no se dejó a los trabajadores sociales profesionales o a
individuos solitarios. Tal trabajo fue aceptado como un llamamiento cristiano para
hombres de estado, y hombres como Wilberforce y Shaftesbury tomaron sobre sí
mismos la tarea de cambiar su mundo. Fueron seguidos por numerosos laicos que
compartían sus convicciones de que tenían un mandato cristiano de apoyar el
mensaje del evangelio con un ministerio práctico en el nombre de Jesucristo. Tales
cristianos sostuvieron lo que llamarían un punto de vista integral de la salvación. No
separaron el cuerpo del alma, lo material de lo espiritual, o las necesidades
personales de una persona de sus necesidades sociales. Dieron gran cantidad de sus
ganancias para apoyar los cambios sociales. No tenían una tarea fácil delante de sí,
pero fielmente trabajaron hacia la meta de mejorar la calidad de vida de su pueblo.
•Era un conflicto fiero y amargo. William Wilberfoce dirigió la batalla
para detener el comercio de esclavos, y Granville Sharp tomó la decisión
judicial en 1772 de liberar a los esclavos en Inglaterra. Shaftesbury luchó
sin descanso por disminuir las horas de trabajo, por mejores condiciones
de trabajo y por mejorar la remuneración de los trabajadores. Como
resultado de sus esfuerzos, con el tiempo se dictaron leyes que redujeron
el número de horas que los trabajadores tenían que laborar y que
regularon el empleo de mujeres y niños.
•Estas mejoras en la calidad de vida en Inglaterra se produjeron porque hombres y
mujeres vieron su responsabilidad no sólo para Dios sino también para sus semejantes.
Además, sus reformas llegaron a otros países y fueron influencias que detuvieron los
abusos en Dinamarca, Suecia, Holanda, y otras partes. Cambios sociales similares se
realizaron en América. Muchas organizaciones eclesiásticas y cristianos individuales
hicieron un impacto en el mundo al dar incansablemente de su tiempo y recursos para
ministrar a las necesidades sociales. Personas como la Madre Teresa y Mark Buntain,
en India;
• Alberto Schweitzer, en África; y Lillian Trasher, en Egipto; hicieron significativas
contribuciones en este siglo a los desamparados, los enfermos, y a la aflicción de la
pobreza. Mediante estos ministerios muchas personas han hallado en Cristo su
Salvador personal. La iglesia no debe abandonar su responsabilidad de encontrar a la
gente en su punto de necesidad, sea este espiritual o material.