Límites
Ejercicio obligaciones/autocuidado
• Haz dos listas; una con tus obligaciones y deberes (los que te autoimpones o se
esperan de ti que hagas) y otra con tus necesidades y autocuidado (las que te
pide tu mente y tu cuerpo).
• Después, en la tercera columna, ordena lo que has escrito en ambas listas en
función de la prioridad que crees que deberías seguir poniendo el foco en ti
(aquella que sería la más sana y equilibrada para ti) y no tanto en los demás
Límites
• Los límites pueden definirse como las fronteras que establecemos en nuestras
relaciones interpersonales, a partir de las cuales hacemos visibles nuestras
preferencias, necesidades, gustos o disposición en dichas interacciones.
• En el día a día pueden ocurrir diversas situaciones donde podemos necesitar
tomar decisiones que se alineen con nuestro bienestar o donde necesitemos
protegernos de intrusiones y de situaciones que generarían malestar o
vulnerarían tanto nuestra integridad física como emocional
• También hay que tener en cuenta que, a la hora de establecer límites, no hay
que llegar a los extremos: ni tener límites demasiado rígidos que nos impidan
desarrollar nuestras relaciones o vínculos, ni demasiado ausentes o difusos
que nos hagan ceder y abandonar nuestras necesidades y preferencias.
Saber poner límites implica
• Conocernos bien: nuestros gustos, nuestros valores, nuestras
• necesidades, nuestras prioridades…
• Valorarnos y darle la importancia que requiere a nuestro autocuidado.
• Atender a nuestras necesidades independientemente de que
• agraden o no a las personas de nuestro entorno.
• Expresar nuestra opinión entendiendo que, aunque no sea
• compartida, ésta es importante y merece ser escuchada y respetada.
• Escuchar y dar espacio a nuestras emociones.
• Alejarnos de aquellas personas que tienden a saltarse los límites
• que hemos establecido en nuestra relación con ellas.
• Tomar decisiones en base a lo que nosotrxs queremos.
• No dejarse llevar por lo que los demás quieran o digan si nosotrxs no
• estamos alineados con su rumbo.
• También ponernos límites a nostrxs mismxs: saber cuándo parar,
• cuándo descansar, cuándo podemos pedir ayuda...
Tipos de límites
• Límites ausentes o difusos.
• Límites sanos.
• Límites rígidos.
Limites ausentes/difusos
• No saber poner límites está relacionado con una baja autoestima.
Cuanto menos valor te des a ti mismx, más valor buscarás en los
demás. Y ese valor que buscas en los demás se puede ver en
forma de búsqueda de aprobación constante, en la tendencia a
ceder constantemente, en mostrarse siempre disponible y
accesible a las peticiones de los demás, a sus planes u otras
cuestiones que realmente no te apetecen hacer.
• Cuando alguien no sabe establecer límites, crea relaciones desde
su necesidad de aprobación y desde la dependencia emocional de
que el otro sea quién le valide.
Tipo de personas
• Se involucran demasiado con los problemas de los demás.
• Les resulta difícil decir que “no”.
• Necesitan saber que el otro está bien con ellxs mismxs, aunque ellxs
• mismxs no estén bien con la otra persona.
• Comparten información personal con personas que no son cercanas.
• Buscan complacer a los demás por temor al rechazo.
• Ignoran sus necesidades y priorizan las de los demás.
• Se sienten responsables del bienestar de los demás, por encima del suyo.
• Cuando ponen un límite, ceden si la otra persona presiona un poco.
• Dan más valor a las opiniones de los demás que a las suyas.
• A menudo sienten que abusan de ellos o ellas pero lo dejan pasar.
Límites rígidos
Las personas que suelen establecer este tipo de límites
rígidos, son personas que en la mayoría de ocasiones han
tenido malas experiencias en el plano social y acaban
teniendo una vida social muy limitada, en la que o bien no
se relacionan con los demás o bien el tipo de vínculos que
establecen son muy superficiales.
Tipo de personas
• Desconfían de la mayoría de personas de su entorno.
• Prefieren no vincularse ante el miedo a sufrir.
• Tienen dificultades para conocer a nuevas personas.
• Tienen "pocas habilidades sociales"; no se vinculan de manera ajustada.
• Las personas que suelen establecer este tipo de límites rígidos, son personas
que en la mayoría de ocasiones han tenido malas experiencias en el plano social
y acaban teniendo una vida social muy limitada, en la que o bien no se
relacionan con los demás o bien el tipo de vínculos que establecen son muy
superficiales.
• Tienden a evitar sus emociones, colocándose un escudo protector emocional
para no sufrir.
• Tienden a confundir establecer límites sanos con defender a capa y espada su
opinión o creencias a toda costa, imponiendo lo que piensan, sin tacto, sin
empatizar con lo que piensan o sienten los demás.
Limites sanos
En los límites sanos hay un equilibro: Valoras tu opinión y
la de los demás, respetas tu moral y tus creencias, pero
también las de los demás. Conoces tus deseos,
preferencias y puedes comunicarlos. Además de que
puedes tanto decir “no” como aceptar la negativa de los
demás.
Tipo de personas
• Le dan valor a su autocuidado.
• Toman decisiones teniendo en cuenta sus opiniones y
valores de vida.
• Comprenden sus necesidades y saben comunicarlas a los
demás de manera ajustada.
• Se conocen bien: conocen sus gustos, sus valores, sus
prioridades.
• Expresan lo que quieren, o no quieren, de manera asertiva.
• Aceptan cuando otras personas les dicen que “no”.
• Dicen que “no” de manera respetuosa cuando algo no les
apetece o no quieren hacerlo.
• No ceden ante chantajes emocionales
Por qué son importantes
• Mejora nuestro autoconcepto, autoestima y amor propio.
• Favorece la resolución de conflictos.
• Promueve las relaciones sanas e igualitarias.
• Mejora la comunicación asertiva.
• Promueve el respeto por nosotrxs mismxs.
• Mejora la confianza en nostrxs mismxs.
• Favorece nuestra autonomía.
• Promueve una vida más alineada con nuestros valores y
prioridades.
• Aumenta el sentido de seguridad y la responsabilidad en unx
mismx.
• Mejora la resolución de conflictos.
• Favorece la independencia emocional y la responsabilidad
afectiva.
• Promueve el crecimiento personal
Técnicas
Ejercicio
Técnica del Sandwich
Amor propio y límites
Saber establecer límites de forma adecuada puede considerarse una
de las herramientas más importantes de las que se nutre nuestro
amor propio. Tal y como hemos comentado, el amor propio implica
numerosos aspectos, entre los que se encuentra el autonocimiento y
el autocuidado; conceptos íntimamente ligados a los límites.
Necesitamos conocernos bien para poder establecer con claridad
cuál es nuestra parcela y dónde necesitamos colocar nuestros muros
(límites) para permitir que ésta se mantenga cuidada y a salvo.
Amor propio y límites están íntimamente ligados. Si no dedicamos
tiempo a cuidarnos y a tener una relación sana con nosotrxs mismxs,
muy difícilmente podremos establecer relaciones ajustadas con los
demás.