DESHEREDACIÓN E INDIGNIDAD
CLASE 12
INDIGNIDAD Y DESHEREDACIÓN
ACEPTACIÓN DE LA HERENCIA
DERECHO DE ACRECER Y
REPRESENTACIÓN SUCESORIA
OBJETIVOS DE LA SESIÓN
Identifica las causales de indignidad y desheredación
• Explica los derechos del acreedor del heredero o legatario
• Distingue la representación sucesoria
TEMARIO
Indignidad y Desheredación
Aceptación de la Herencia
Derecho de Acrecer y
Representación Sucesoria
LA DESHEREDACIÓN
LA DESHEREDACIÓN
De acuerdo con el Código Civil, en el artículo 742, nos indica que por la desheredación el
testador puede privar de la legítima al heredero forzoso que hubiera incurrido en alguna
de las causales previstas en la ley.
Teniendo en cuenta la definición establecida, podemos entender que la desheredación esta
tipificada como castigo.
REQUISITOS DE DESHEREDACIÓN
Para que sea válida, la desheredación debe ser expresada claramente en el testamento.
No será válida de no contar con expresión de causa, o por causa no señalada en la ley, o
sujeta a condición. Será anulable de ser fundada en causa falsa.
CAUSALES DE DESHEREDACIÓN
Ferrero citando a Lanatta, explica que las causales de desheredación son privativas del
causante, porque solo este puede expulsarlas debidamente y porque su manejo no puede
ser dejado en manos de los coherederos, que podrían utilizarlas maliciosamente si
estuvieran dentro del régimen de indignidad.
Existen dos tipos de causales de desheredación, para los descendientes, ascendientes y
del cónyuge.
DESHEREDACIÓN DE LOS DESCENDIENTES
Son causales de desheredación de los descendientes:
– Haber maltratado de obra o injuriado grave y reiteradamente al ascendiente o a su
cónyuge, si éste es también ascendiente del ofensor.
– Haberle negado sin motivo justificado los alimentos o haber abandonado al ascendiente
encontrándose éste gravemente enfermo o sin poder valerse por sí mismo.
– Haberle privado de su libertad injustificadamente.
– Llevar el descendiente una vida deshonrosa o inmoral.
DESHEREDACIÓN DE LOS ASCENDIENTES
Son causales de desheredación de los ascendientes:
– Haber negado injustificadamente los alimentos a sus descendientes.
– Haber incurrido el ascendiente en alguna de las causas por las que se pierde la patria
potestad o haber sido privado de ella.
DESHEREDACIÓN DEL CÓNYUGE
El Código Civil nos indica que las causales de desheredación del cónyuge las previstas en
el artículo 333, la cual indica las causales de separación de cuerpos, incisos 1 a 6, los
cuales son:
1. El adulterio.
2. La violencia física o psicológica, que el juez apreciará según las circunstancias.
3. El atentado contra la vida del cónyuge.
4. La injuria grave, que haga insoportable la vida en común.
5. El abandono injustificado de la casa conyugal por más de dos años continuos o cuando la duración
sumada de los períodos de abandono exceda a este plazo.
6. La conducta deshonrosa que haga insoportable la vida en común.
REVOCACIÓN DE LA DESHEREDACIÓN
La desheredación queda revocada por instituir heredero al desheredado o por declaración
expresada en el testamento o en escritura pública. En tal caso, no produce efecto el juicio
anterior seguido para justificar la desheredación.
La revocación al igual que el perdón en el caso de la indignidad, produce el olvido total de
la causa que originó la desheredación, dejándola para siempre sin efecto. Solo podrá
renovarse por un hecho nuevo que la justifique
INDIGNIDAD
Toda persona por el solo hecho de existir tiene capacidad sucesoria, siempre que no sea excluida
legalmente por quienes tienen derecho a hacerlo.
Tal exclusión únicamente puede producirse por los actos de inconducta previstos por la ley, si fueron
realizados por personas capaces, de modo consiente y voluntario, en agravio del causante y,
eventualmente, de otros parientes.
No podrán ser excluidos por indignidad los incapaces menores de edad ni los mayores que por
cualquier causa se encuentren privados de discernimiento.
Al impedimento de una persona al recoger bienes a título gratuito por causa de muerte responde la
denominación de indignidad.
La indignidad produce efectos contra el heredero y el legatario, debiendo entenderse también contra el
donatario, a tenor de lo prescrito en el artículo 1637, que expresa que el donante puede revocar la
donación por las mismas causas de indignidad para suceder y de desheredación
CAUSALES DE INDIGNIDAD
Son excluidos de la sucesión de determinada persona, por indignidad, como herederos o legatarios los que:
1. Los autores y cómplices de homicidio doloso o de su tentativa
Cuando estos actos sean cometidos contra la vida del causante, de sus ascendientes, descendientes o cónyuge.
Esta causal de indignidad no desaparece por el indulto ni por la prescripción de la pena.
2. Los que hubieran sido condenados por delito doloso
Cometido en agravio del causante, de sus ascendientes, descendientes o cónyuge.
3. Los que hubieran denunciado calumniosamente al causante
Ello por delito al que la ley sanciona con pena privativa de libertad.
4. Los que hubieran empleado dolo o violencia para impedir al causante que otorgue testamento
O para obligarlo a hacerlo, o para que revoque total o parcialmente el otorgado.
5. Los que destruyan, oculten, falsifiquen o alteren el testamento
De la persona de cuya sucesión se trata y quienes, a sabiendas, hagan uso de un testamento falsificado.
6. Los que hubieran sido sancionados con sentencia firme
En un proceso de violencia familiar en agravio del causante.
SENTENCIA DE EXCLUSIÓN AL INDIGNO
La exclusión por indignidad del heredero o legatario debe ser declarada por sentencia, esta
acción se concede tanto a los llamados a suceder a falta de indigno o en concurrencia con
él. La acción prescribe al año de haber entrado el indigno en posesión de la herencia o del
legado.
Ferrero citando a Lanatta indica que el plazo de un año a que se refiere el dispositivo legal
citado debe entenderse desde que el indigno entra en posesión real y efectiva de la
herencia, y no desde que el sucesor adquiere la posesión que, según el artículo 660
del Código Civil, es al momento del fallecimiento del causante.
PERDÓN DE INDIGNIDAD
El causante puede desheredar por indignidad a su heredero forzoso conforme a las normas
de la desheredación y puede también perdonar al indigno de acuerdo con dichas normas.
No es necesario que en el testamento conste el perdón de manera expresa; es probable,
en efecto, que el testador haya querido silenciar los hechos anteriores, echar un manto de
olvido sobre lo pasado.
Basta, pues, una disposición testamentaria en donde se instituya heredero o legatario al
indigno. Es claro que, si en ese instrumento se expresa solemnemente el perdón, éste
produce todos sus efectos, aunque no haya institución hereditaria ni legado; de tal modo
que el indigno puede recoger los bienes que por ley le correspondan
DIFERENCIAS DE INDIGNIDAD Y DESHEREDACIÓN
La indignidad contempla como causales actos contra el causante o sus herederos, en
la desheredación recoge las conductas deshonrosas o inmorales en general.
La desheredación se absuelve mediante la revocación y la indignidad mediante el perdón.
Los coherederos invocarán la indignidad y no el testador, a diferencia de la desheredación
que se realizará por este último.
El testador es el que decide en la desheredación, solo se necesitará comprobar lo contrario
por el desheredado, mientras que la indignidad la establece la ley y el juez mediante una
sentencia.
Se realiza la desheredación en los herederos forzosos que tienen derecho al patrimonio del
causante y este lo realizará por el testamento. Sin embargo, la indignidad recae en
cualquier sucesor.
CAPACIDAD PARA ACEPTAR O RENUNCIAR A LA
HERENCIA
Toda persona que cuente con capacidad de goce podrá aceptar la herencia, de ser
incapaces, lo realizarán por medido de sus representantes legales.
Tendrá capacidad de goce la persona que cuente con aptitud o idoneidad para ser titular
de derechos y deberes jurídicos, es decir tiene aptitud para ser titular de relaciones
jurídicas, ya como sujeto activo —titular de derechos—, ya como sujeto pasivo —titular de
deberes.
Ambas opciones no podrán ser parciales, condicionales, ni a término. Son irrevocables, sus
efectos se retrotraen al momento de apertura de la sucesión. No se podrá realizar la
aceptación ni renuncia de la herencia futura.
.
CAPACIDAD PARA ACEPTAR O RENUNCIAR A LA
HERENCIA
Al ser un acto enteramente libre y voluntario no existe obligación de aceptar o renunciar a
la herencia, exceptuando cuatro casos en concreto:
1. Cuando se sanciona el dolo del heredero, es decir cuando oculta dolosamente bienes hereditarios
y cuando simula deudas o dispone de los bienes dejados por el causante, en perjuicio de los
derechos de los acreedores de la sucesión, siendo forzosa por tanto su aceptación.
Se pierde además el derecho a la responsabilidad limitada derivada del beneficio de inventario.
2. Sucesión intestada a favor del Estado.
3. Casos de renuncia a la herencia cuando perjudica a los acreedores del renunciante al dejarlos sin
poder cobrar sus créditos. La renuncia resulta ineficaz en cuanto afecta el derecho de éstos.
4. En el caso del artículo 304 del Código Civil: «Ninguno de los cónyuges puede renunciar a una
herencia o legado o dejar de aceptar una donación sin el consentimiento del otro» – se da sólo
dentro del régimen patrimonial de gananciales
FORMAS DE ACEPTACIÓN DE LA HERENCIA
En el Código Civil se contemplan dos tipos de aceptación: expresa y tácita.
Se entenderá como aceptación tácita cuando el heredero entre en posesión de la
herencia o desarrolle actos que dejen muestra de manera indubitable su voluntad de
aceptar.
En caso no realice ninguna manifestación de voluntad expresa encontrándose en territorio
peruano y transcurrido el plazo de tres meses, se tendrá por presumido la aceptación de la
herencia, de encontrarse en el extranjero, serán en el plazo de seis meses. Por ninguna
causa estos plazos deberán ser interrumpidos para su contabilización.
El derecho de aceptar o renunciar a la herencia se podrá transmitir a los herederos, el
plazo mencionado con anterioridad será contabilizado desde el fallecimiento del causante.
CARACTERÍSTICAS DE LA ACEPTACIÓN DE LA HERENCIA
Las características de la aceptación de herencia son:
• La aceptación de la herencia solo se puede dar cuando se abre la sucesión.
• Es un negocio jurídico unilateral, no necesita ser conocido para contar con eficacia jurídica, la
sola manifestación de voluntad producirá efectos jurídicos.
• Por su naturaleza jurídica es indivisible e incondicionada, ya que el titulo de sucesor no es
divisible, de ser el caso éste podría aceptar el activo de la herencia y renunciar al pasivo, lo cual
podría afectar injustamente a los acreedores de la sucesión.
• Es irrevocable, por razones de seguridad jurídica sus efectos no pueden ser irreversibles.
• Es retroactiva, la herencia del causante se trasmite desde el momento de la muerte del causante.
• Se podrá ejercer este derecho a través de un apoderado o representante legal, en caso de ser
necesario.
DERECHO DE ACRECER
El derecho de acrecer es la facultad que se le da a uno o varios herederos a tomar una
porción hereditaria de otro heredero, que no quiere o no puede aceptar la herencia por
incapacidad.
Cuando varias personas son llamadas a una herencia, la cuota de cada uno se fija en
atención al número de los que acepten tal llamamiento.
El derecho de acrecer es el efecto que se produce cuando alguno de los llamados a la
herencia no puede aceptar la herencia o, simplemente, no quiere aceptar la
herencia, y en tal caso la cuota de los demás que aceptan la herencia resulta
incrementada.
El derecho que tiene el heredero a incrementar su porción hereditaria a causa de que otro
heredero no llega a serlo.
REPRESENTACIÓN SUCESORIA
Para que opere la representación sucesoria resulta necesario que previamente el
causante haya hecho el llamado, a través de la vocación sucesoria, a sus sucesores, ya sea
mediante testamento o en su defecto mediante la declaratoria de herederos.
A partir de ese momento el sucesor llamado puede no querer recibir la herencia o
simplemente no pudiera hacerlo. En el primer supuesto estamos ante los casos
de renuncia, mientras que el segundo estamos antes los casos de premorencia del sucesor
(antes que el causante) o por exclusión del sucesor por indignidad o desheredación.
LA REPRESENTACIÓN SUCESORIA
De acuerdo con el artículo 681 del Código Civil (en adelante CC):
Artículo 681.- Herederos por representación
Por la representación sucesoria los descendientes tienen derecho de entrar en el lugar y en
el grado de su ascendiente, a recibir la herencia que a éste correspondería si viviese, o la
que hubiera renunciado o perdido por indignidad o desheredación.
LA REPRESENTACIÓN SUCESORIA
La representación es un derecho establecido por ley mediante el cual los descendientes
más próximos en grado sucesorio al heredero originalmente llamado pueden acceder a la
herencia del causante cuando aquel no quiere o no puede recibir la cuota hereditaria que
pudo corresponderle, la cual será distribuida entre dichos descendientes ulteriores
por estirpe, de modo tal que no afecte el derecho de los restantes herederos originarios del
causante que recibirán sus correspondientes cuotas por cabeza.
Tiene lugar en un momento anterior a aquel en que la transmisión mortis causa queda
consumada por la aceptación de la herencia. (Fernández Arce, 2014, p. 159)
MODOS DE SUCEDER
Hay dos modos de suceder: 1) por cabeza (heredero por derecho propio e inmediato); y 2)
por estirpe, efecto de la representación sucesoria (heredero también por derecho propio
pero de modo mediato). (Fernández Arce, 2019, p. 99)
LA REPRESENTACIÓN SUCESORIA
La representación sucesoria es aquella figura del derecho de sucesiones que protege a los
descendientes de un heredero en cuatro casos previstos por ley. Cuando este no haya
podido recibir la herencia (premoriencia, indignidad, desheredación) o cuando este no haya
querido (renuncia). Se dice que la herencia en estos casos se divide por estirpes.
REFERENCIAS
Ferrero Costa, Augusto. La desheredación en el nuevo Código civil. Editorial: Ius Et Praxis.
Lima, 1984.
Fernández Arce, César. Código Civil Derecho de Sucesiones. Editorial de la Pontificia
Universidad Católica del Perú. Lima, 2003.
Ferrero Costa, [Link] de Derecho de Sucesiones. Editorial: Gaceta Jurídica. Lima,
2012.
Borda, Guillermo A. Tratado de derecho civil. Editorial: La Ley. Buenos aires, 2012.