Indicadores de Salud
Salud
• El concepto de salud que se adopta en esta
publicación es el que la Organización Mundial
de la Salud (OMS)1 elaboró en 1947, que
afirma que la salud es “un estado de completo
bienestar físico, mental y social, y no
solamente la ausencia de afecciones o
enfermedades”
El verbo “medir” se refiere al
procedimiento de aplicar una escala
patrón a una variable o un conjunto de
variables , mientras que el sustantivo
“medición” se refiere a la extensión,
dimensión, cantidad, etc., de un
atributo.
Según Morgenstern , medir variables de salud
abarca diferentes niveles de medición, que
pueden generarse de dos maneras:
1. Por la observación directa de la persona (por
ejemplo, la presión arterial de las personas, el
acceso de las personas a los servicios de salud
cuando los necesitan).
2) Por la observación de un grupo poblacional o
un lugar mediante tasas y proporciones (como la
tasa de prevalencia de hipertensión o el
porcentaje de adolescentes entre 15 y 19 años
de edad que son madres), medias (media de
consumo de sal per cápita en un municipio) y
medianas (mediana de supervivencia de
enfermos con cáncer), entre otras.
Las mediciones generadas a partir de la
observación de grupos o lugares se usan para
generar indicadores y pueden clasificarse de la
siguiente manera:
1. Mediciones consolidadas de salud: Son
mediciones (medias, medianas, proporciones)
que resumen las observaciones de individuos en
cada grupo observado (por ejemplo, tasa de
prevalencia de hipertensión en mujeres y en
hombres en un grupo etario). En otras palabras,
miden la salud en la población.
2. Mediciones ecológicas o ambientales: Se
refieren a características físicas del lugar en el
cual los grupos de población viven o trabajan.
Algunas de estas características pueden ser
difíciles de medir (por ejemplo, exposición a la
contaminación atmosférica, a horas diarias de
luz solar, a vectores del dengue). Son factores
externos al individuo
3. Mediciones globales:
Son atributos del grupo o del lugar sin análogos
a nivel individual (densidad poblacional, índice
de desarrollo humano, producto interno bruto
per cápita). Se consideran indicadores
contextuales
Se considera que medir las dimensiones de
salud en una población implica realizar
estimaciones, por lo que hay cierto grado
de imprecisión.
Dato, indicador e indicador de salud
En el campo de la salud pública existe una
jerarquía de conceptos: el dato es la unidad más
primaria que, al trabajar con ella, genera un
indicador; este, una vez analizado, genera
información que, luego de interpretada, genera
conocimiento.
Es importante distinguir entre dato e indicador.
Pueden considerarse datos todos los elementos
numéricos que han contribuido a la construcción
del indicador.
“Dato” e “indicador” no son sinónimos, aunque
en algunos contextos la separación de esos
términos puede no ser totalmente clara en
términos conceptuales.
Por ejemplo, la tasa de incidencia de la sífilis
congénita en una población y año específicos es
un indicador.
Los datos son el número de casos de sífilis
congénita diagnosticada en menores de 1 año
de edad (el numerador) y el total de nacidos
vivos en esa población y año específicos (el
denominador)
Los indicadores son dinámicos, y responden a
situaciones y contextos temporales y culturales
específicos.
Un indicador es una medición que refleja una
situación determinada.
Todo indicador de salud es una estimación (una
medición con cierto grado de imprecisión) de
una dimensión determinada de la salud en una
población específica.
Indicadores de salud positivos y negativos
Los indicadores se consideran positivos cuando
mantienen una relación, asociación o
correlación directa con el estado de salud.
Cuanto mayor sea su magnitud, mejor será el
estado de salud de los sujetos de esa población.
La esperanza de vida al nacer es un indicador de
supervivencia a largo plazo.
Por lo tanto, puede considerarse un indicador de
salud positivo.
Otros ejemplos son la proporción de casos de
tuberculosis curados, la cobertura de vacunas o
la necesidad satisfecha de planificación familiar.
Los indicadores se consideran negativos cuando
mantienen una relación, asociación o
correlación inversa con el estado de salud.
Cuanto mayor sea su magnitud, peor será el
estado de salud de los sujetos de esa población.
Son ejemplos de indicadores negativos la tasa de
mortalidad infantil, la tasa de mortalidad
materna, la tasa de incidencia del sida y la
proporción de abandono del tratamiento de
tuberculosis.
Usos de los indicadores de salud
La elaboración de indicadores no puede
entenderse como una finalidad en sí misma, con
una perspectiva contemplativa de su
distribución espacial o temporal o
exclusivamente documental. El uso de
indicadores en el ámbito de la salud pública
tiene como objetivo alimentar la toma de
decisiones en el ámbito de la salud. La misión
última es mejorar la salud de la población y
reducir las desigualdades injustas y evitables
Algunos autores han hecho propuestas acerca
de los usos de los indicadores de salud .
Entre sus principales usos o aplicaciones se
encuentran los siguientes:
1-Descripción:
Los indicadores de salud pueden usarse para
describir, por ejemplo, las necesidades de
atención de salud de una población, así como la
carga de enfermedad en grupos específicos
de la población.
La descripción de las necesidades de salud de
una población puede, a su vez, dirigir la toma de
decisiones
2-Predicción o pronóstico:
Los indicadores de salud pueden usarse para
prever resultados en relación al estado de salud
de una población (predicción) o de un grupo de
pacientes (pronóstico).
3-Explicación.:
Los indicadores de salud pueden ayudar a
comprender por qué algunos individuos
de una población son sanos y otros no. En este
caso, es posible analizar los indicadores según
los determinantes sociales de la salud, como son
los roles y las normas de género, la pertenencia
a una etnia, y los ingresos y el apoyo social,
entre otros, además de las interrelaciones entre
dichos determinantes.
4-Gestión de sistemas y mejoramiento de la
calidad:
La producción y observación regular de los
indicadores de salud pueden además
suministrar retroalimentación con el objeto de
mejorar la toma de decisiones en diferentes
sistemas y sectores
5-Evaluación:
Los indicadores de salud pueden reflejar los
resultados de las intervenciones en la
salud.
El monitoreo de esos indicadores puede reflejar
la repercusión de políticas, programas,
servicios y acciones de salud.
6-Promoción de la causa :
Los indicadores pueden ser herramientas a
favor o en contra de ciertas ideas e ideologías en
diferentes contextos históricos y culturales.
7-Rendición de cuentas:
El uso de indicadores de salud puede
satisfacer la necesidad de información sobre
riesgos, patrones de enfermedad y muerte, y
tendencias temporales relacionadas con la
salud para una diversidad de públicos y
usuarios, como los gobiernos, los
profesionales de la salud, los organismos
internacionales, la sociedad civil y la
comunidad en general.
8-Investigación:
La simple observación de la distribución
temporal y espacial de los indicadores
de salud en grupos de la población puede
facilitar el análisis y la formulación de
hipótesis que expliquen las tendencias y las
discrepancias observadas.
9-Indicadores sensibles al género.:
Los indicadores que toman en cuenta el género
miden las brechas entre hombres y mujeres que
son consecuencia de diferencias o desigualdades
de los roles, normas y relaciones de género.
También proporcionan evidencia sobre si la
diferencia observada entre hombres y mujeres
en un indicador de salud (mortalidad,
morbilidad, factores de riesgo, actitud en cuanto
a la búsqueda de servicios de salud) es resultado
de desigualdades de género.