EL NUEVO
MANDAMIENTO
N
QUE
TRANSFORMA
AL MUNDO
Juan 13:35
“Un mandamiento nuevo os doy: Que
os améis unos a otros; como yo os he
amado, que también os améis unos a
otros. En esto conocerán todos que
sois mis discípulos, si tuviereis amor
los unos con los otros”.
N
QUE
TRANSFORMA
AL MUNDO
El profesor miró al alumno por un instante y en forma
muy tranquila le preguntó: Cuando alguien te ofrece
algo que no quieres, ¿lo recibes? El alumno quedó
desconcertado por la calidez de la sorpresiva pregunta.
—¡Por supuesto que no! —contestó de nuevo en tono
despectivo el muchacho.
—Bueno —prosiguió el profesor—, cuando alguien
intenta ofenderme o me dice algo desagradable, me
está ofreciendo algo, en este caso una emoción de
rabia y rencor, que puedo decidir no aceptar.
N
QUE
TRANSFORMA
AL MUNDO
—No entiendo a qué se refiere —dijo el alumno
confundido.
—Muy sencillo —replicó el profesor—, tú me estás
ofreciendo rabia y desprecio y si yo me siento ofendido
o me pongo furioso, estaré aceptando tu regalo, y yo,
en verdad, prefiero obsequiarme mi propia serenidad.
Muchacho —concluyó el profesor en tono gentil—, tu
rabia pasará, pero no trates de dejarla conmigo,
porque no me interesa, yo no puedo controlar lo que
llevas en tu corazón pero de mí depende lo que cargo
en el mío.
N
QUE
TRANSFORMA
AL MUNDO
¡Qué respuesta amorosa y llena de sabiduría! Sin duda
alguna este profesor debió haber aprendido de corazón
el texto principal de nuestra meditación de hoy, fueron
palabras cargadas de verdadero cristianismo.
Ahora, cuando Jesús pronunció estas palabras, sabía
que estaba viviendo los últimos días entre sus
discípulos. Cuando alguien sabe que se está
despidiendo, elige cuidadosamente lo que va a decir.
N
QUE
TRANSFORMA
AL MUNDO
Algunas de las últimas palabras de Cristo pretenden
ayudar a que sus discípulos se concentren en lo que es
importante y dejen de lado aquellos aspectos que no
hacen a la fe cristiana.
Debiéramos concentrarnos en lo esencial y entender
con claridad qué quiso decir Jesús y por qué son tan
importantes sus palabras. Muchos especialistas creen
que los capítulos 13 al 17 fueron pronunciados por
Jesús en el aposento alto.
N
QUE
TRANSFORMA
AL MUNDO
“Un mandamiento nuevo os
doy”
Juan 13:35.
• Juan 13:34-35
• Juan 15:12 y 17
N
QUE
TRANSFORMA
AL MUNDO
La Educación Adventista debe enseñar a todos
lo que significa “un nuevo mandamiento”. La
educación cristiana nunca cumplirá su propósito si
estas palabras no se entienden. Todos nosotros
como padres, como líderes, como docentes,
tenemos que ser modelos de amor, en primer
lugar. ¿Hemos aprendido el amor de Jesús? ¿Lo
estamos enseñando en nuestras escuelas,
colegios e iglesias?
N
QUE
TRANSFORMA
AL MUNDO
Cristo respetó a las personas de manera incondicional. A
cada individuo lo trató como un hijo de Dios, no importa lo
que pensara o viviera.
Cristo respetó las elecciones de las personas, sin
estigmatizarlas, humillarlas o rechazarlas. Tuvo a un Judas
entre sus discípulos y nadie se enteró.
Cristo aceptó la disidencia, sin excluir, ni motejar, ni
maltratar a nadie. Tuvo a un Pedro entre los suyos, y aunque
a veces fue duro con él, no intentó doblegarlo a la fuerza. Eso
me recuerda una famosa frase:
“No estoy de acuerdo contigo, pero daría mi vida por tu
derecho a expresarla”.
N
QUE
TRANSFORMA
AL MUNDO
Cristo aceptó la duda, tuvo a Tomás entre los suyos, y
aunque le dijo que los que creían eran más felices, no
lo maltrató de ninguna forma.
Cristo amó sin esperar retribuciones. Sanó, resucitó,
enseñó, pero nunca esperó recibir un pago o algo a
continuación. No usó sus buenas obras como una
forma de extorsión. Probablemente alguno de los que
sanó, luego gritó “¡Crucifícale!”, y Jesús lo sabía.
N
QUE
TRANSFORMA
AL MUNDO
Cristo amó, aunque eso significó ser rechazado incluso por
los más cercanos. Sin embargo, nunca abrigó amargura, ni
hostilidad. Fue rechazado por su familia y por su pueblo
(Nazaret), que lo había criado.
Cristo hizo acciones buenas aun cuando sabía que los que
iban a recibir su bondad no la merecían. Alimentó a una
multitud y no discriminó a quien darle. Nunca cuestionó o
reprendió a alguien antes de sanarlo.
Cristo fue bondadoso aún con sus enemigos. Conversó y
dialogó con quien quiso hacerlo. Y aunque en ocasiones fue
duro en sus palabras, no había en su voz ni en sus palabras
ninguna expresión de odio.
N
QUE
TRANSFORMA
AL MUNDO
Cristo nunca maltrató a un pecador. Nunca se enorgulleció por ser
bueno, ni siquiera por parecerlo. Con razón se le acercaban las
prostitutas, los publicanos y los despreciados.
Cristo nunca se autoexaltó diciendo que la verdad que él sustentaba
lo hacía mejor o más especial que otros. Al contrario, en la hora en que
podría haberse salvado de la muerte, simplemente calló y pidió perdón
por sus verdugos.
Cristo enseñó sin autoritarismos. Acomodó sus palabras a la
audiencia y siempre lo que dijo lo expresó con humildad y con cariño.
No se jactó nunca de tener una verdad que otros no tenían. Sabía muy
bien que una verdad dicha sin amor, es como decir una mentira. Como
cita Dwight Nelson sobre la oración de una niñita:
“Oh Dios, haz que los malos sean buenos… y que los buenos sean
amables”.
N
QUE
TRANSFORMA
AL MUNDO
Cristo no discriminó nunca a nadie. Su lema fue: “Dios no hace
acepción de personas”. Aceptaba a todos los que quisieran
escucharle.
Cristo no buscó nunca honores mundanos. Al contrario, siempre
buscó servir y darse para otros. Sus palabras fueron “gloria de los
hombres no recibo” (Juan 5:41).
Cristo estuvo dispuesto a morir por la humanidad, no solamente
por una raza o nación. Simplemente ofreció su vida en sacrificio
para que todo el que quisiera pudiera ir a él de manera
incondicional.
Cristo no humilló, maltrató ni caricaturizó a nadie que pensara
diferente a él. Con los únicos que fue duro en sus palabras, fue
con los líderes religiosos que supuestamente representaban a
N
QUE
TRANSFORMA
AL MUNDO
Todos estos actos de amor, no son fruto del
sentimentalismo. No son actos románticos.
Son acciones nacidas en la voluntad. Es el
deseo de hacer lo correcto, aunque sea
políticamente incorrecto, esto es “amarnos los
unos a los otros como él nos amó”. Y esto
debemos enseñar: A amar como él nos amó.
N
QUE
TRANSFORMA
AL MUNDO
El amor no solamente son palabras o
frases bonitas. El genuino y verdadero
amor se demuestra con hechos,
acciones y gestos. Jesús demostró su
amor por nosotros dando su vida en el
Calvario.
N
QUE
TRANSFORMA
AL MUNDO
1 Juan 2:9-10
“El que dice que está en la luz, y aborrece a
su hermano, está aún en tinieblas. El que
ama a su hermano, permanece en la luz y no
hay causa de tropiezo en él. Pero el que
aborrece a su hermano, está en tinieblas y
anda en tinieblas, y no sabe adónde va,
porque las tinieblas han cegado sus ojos.”