Cáncer Cérvico-
Uterino
¿Qué hace el cérvix?
El cérvix o cuello del útero es un pequeño conducto que une al útero
con la vagina.
Funciones:
-Produce lubricación para ayudar a los espermatozoides en su camino
hacia la fecundación.
-Se abre y se cierra para que los espermatozoides entren.
-Se abre para que la sangre de la menstruación pudiera salir.
-Mantiene bacterias y virus fuera del útero.
-Cuando estás embarazada, crea un tapón de moco para ayudar a
mantener al bebé dentro del útero.
-Durante el parto, el cérvix es la parte más importante, ya que las
contracciones lo suben hacia el útero, lo que ocasiona que se
adelgace a medida que se dilata, abriendo paso al bebé.
Cáncer Cérvico-Uterino
El cáncer de cuello
uterino es un tipo de
cáncer que se produce
en las células del cuello
uterino, la parte inferior
del útero que se
conecta a la vagina.
Varias cepas del virus
del papiloma humano
(VPH), una infección de
transmisión sexual,
juegan un papel
importante en la causa
de la mayoría de tipos
de cáncer de cuello
uterino.
El cáncer de cuello uterino en un
estadio temprano generalmente no
produce signos ni síntomas.
Los signos y síntomas del cáncer de
cuello uterino más avanzado
incluyen:
-Sangrado vaginal después de las
relaciones sexuales, entre períodos
o después de la menopausia
-Flujo vaginal acuoso y con sangre
que puede ser abundante y tener
un olor fétido
-Dolor pélvico o dolor durante las
relaciones sexuales
El cáncer cervical comienza cuando las células sanas del cuello uterino desarrollan cambios
(mutaciones) en su ADN. El ADN de una célula contiene las instrucciones que le dicen a una
célula qué hacer.
Las células sanas crecen y se multiplican a una cierta velocidad, y finalmente mueren en un
momento determinado. Las mutaciones le dicen a las células que crezcan y se multipliquen
fuera de control, y no mueren. Las células anormales acumuladas forman una masa
(tumor). Las células cancerosas invaden los tejidos cercanos y pueden desprenderse de un
tumor para diseminarse (hacer metástasis) en otras partes del cuerpo.
No está claro qué causa el cáncer cervical, pero es cierto que el virus del papiloma humano
juega un papel importante. El virus del papiloma humano es muy común y la mayoría de las
personas con el virus nunca desarrollan cáncer. Esto significa que otros factores, como el
entorno o estilo de vida, también determinan si desarrollarás cáncer de cuello uterino.
Tipos de cáncer de cuello
uterino
Los principales tipos de cáncer de
cuello uterino son los siguientes:
•Carcinoma epidermoide. Este
tipo de cáncer de cuello uterino
comienza en las células delgadas y
planas (células escamosas) que
recubren la parte externa del cuello
uterino, que se proyecta hacia la
vagina. La mayoría de los cánceres
de cuello uterino son carcinomas
de células escamosas.
•Adenocarcinoma. Este tipo de
cáncer de cuello uterino comienza
en las células glandulares en forma
de columna que recubren el canal
cervical.
Algunas veces, ambos tipos de
células están implicadas en el
cáncer de cuello uterino. En muy
raras ocasiones, el cáncer se
presenta en otras células del cuello
uterino.
Factores de riesgo
Los factores de riesgo para el cáncer de cuello uterino incluyen los siguientes:
Muchas parejas sexuales: Cuanto mayor sea la cantidad de parejas que tienes y cuanto
mayor sea la cantidad de parejas sexuales de tu pareja, mayor será tu probabilidad de
contraer el virus del papiloma humano.
Actividad sexual a edad temprana: Tener relaciones sexuales a una edad temprana
aumenta el riesgo de contraer el virus del papiloma humano.
Otras infecciones de transmisión sexual (ITS): Tener otras infecciones de transmisión
sexual, como la clamidia, la gonorrea, la sífilis y el VIH/sida, aumenta el riesgo de contraer
el virus del papiloma humano.
Sistema inmunitario debilitado: Podrías tener más probabilidades de presentar cáncer de
cuello uterino si tu sistema inmunitario está debilitado por otra afección de salud y tienes
el virus del papiloma humano.
Tabaquismo: El tabaquismo está asociado con el cáncer de cuello uterino de células
escamosas.
Exposición a medicamentos para la prevención de abortos espontáneos. Si tu madre tomó
un medicamento llamado dietilestilbestrol (DES) durante el embarazo en la década de
1950, puedes tener un mayor riesgo de padecer un cierto tipo de cáncer de cuello uterino
llamado adenocarcinoma de células claras.
Prevención
Para reducir tu riesgo de cáncer de cuello uterino, haz lo siguiente:
Pregúntale al médico acerca de la vacuna contra el virus del papiloma humano. Recibir
una vacuna para prevenir la infección por virus del papiloma humano puede reducir tu
riesgo de cáncer de cuello uterino y otros cánceres relacionados con el virus del
papiloma humano. Pregúntale al médico si la vacuna contra el virus del papiloma
humano es apropiada para ti.
Sométete a pruebas de Papanicolaou de rutina. Las pruebas de Papanicolaou pueden
detectar afecciones precancerosas del cuello uterino, por lo que pueden ser
monitoreadas o tratadas para prevenir este tipo de cáncer. La mayoría de las
organizaciones médicas sugieren comenzar con las pruebas de Papanicolaou de rutina a
la edad de 21 años y repetirlas cada pocos años.
Mantén relaciones sexuales seguras. Reduce tu riesgo de cáncer de cuello uterino; toma
medidas para prevenir las infecciones de transmisión sexual, como usar un condón cada
vez que tengas relaciones sexuales y limitar el número de parejas sexuales que tengas.
No fumes. Si no fumas, no empieces a hacerlo ahora. Si fumas, habla con el médico
acerca de estrategias para lograr dejar de fumar.
Diagnóstico
Las pruebas de detección pueden ayudar a detectar el cáncer de cuello uterino y las células
precancerosas que un día pueden convertirse en cáncer de cuello uterino. La mayoría de las pautas
sugieren comenzar a realizar exámenes de detección para el cáncer cervical y cambios precancerosos
a la edad de 21 años.
Las pruebas de detección incluyen:
Papanicolaou. Durante una prueba de Papanicolaou, el médico raspa y cepilla para tomar células del
cuello uterino, que luego se examinan en un laboratorio para detectar anormalidades.
Una prueba de Papanicolaou puede detectar células anormales en el cuello uterino, incluidas células
cancerosas y células que muestran cambios que aumentan el riesgo de cáncer cervical.
Prueba de ADN del virus del papiloma humano. La prueba de ADN del virus del papiloma humano
consiste en analizar las células recolectadas del cuello uterino para detectar la infección con
cualquiera de los tipos de virus del papiloma humano que tienen más probabilidades de provocar
cáncer de cuello uterino.
Si se sospecha de cáncer de cuello uterino, es probable que el médico comience con un examen completo del
cuello uterino. Se utiliza un instrumento especial de aumento (colposcopio) para verificar si hay células
anormales.
Durante el examen colposcópico, es probable que el médico tome una muestra de células del cuello uterino
(biopsia) para realizar pruebas de laboratorio. Para obtener tejido, el médico puede utilizar lo siguiente:
Biopsia por punción, que implica el uso de una herramienta afilada para quitar pequeñas muestras de tejido del
cuello uterino.
Legrado endocervical, que utiliza un pequeño instrumento en forma de cuchara (cureta) o un cepillo delgado
para raspar una muestra de tejido del cuello uterino.
Si la biopsia por punción o el legrado endocervical generan preocupación, el médico puede realizar uno de los
siguientes exámenes:
Asa de alambre eléctrica, que utiliza un alambre electrificado fino de bajo voltaje para obtener una pequeña
muestra de tejido. Generalmente, esto se hace con anestesia local en el consultorio.
Biopsia cónica (conización), que es un procedimiento que le permite al médico obtener capas más profundas de
células del cuello uterino para realizar pruebas de laboratorio. Una biopsia cónica se puede realizar en un
hospital con anestesia general.
Estadificación
Si el médico determina que tienes cáncer de cuello uterino, te harán
más pruebas para determinar la extensión (etapa) del cáncer. La etapa
del cáncer es un factor clave para decidir sobre tu tratamiento.
Los exámenes de clasificación incluyen lo siguiente:
Pruebas de diagnóstico por imágenes. Exámenes como radiografías,
tomografías computarizadas, resonancias magnéticas y tomografías por
emisión de positrones (TEP) ayudan al médico a determinar si el cáncer
se ha diseminado más allá del cuello uterino.
Examen visual de la vejiga y el recto. El médico puede usar visores
especiales para ver el interior de la vejiga y el recto.
Tratamiento
El tratamiento del cáncer de cuello de útero depende de varios factores, como el estadio del cáncer, otros problemas
de salud que puedas tener y tus preferencias. Puede usarse la cirugía, la radiación, la quimioterapia o una
combinación de las tres.
Cirugía
En la etapa inicial, el cáncer de cuello uterino suele tratarse con cirugía. La mejor operación para ti dependerá del
tamaño del cáncer, su etapa y si te gustaría considerar quedar embarazada en el futuro.
Las opciones pueden ser las siguientes:
Cirugía para extirpar solo el cáncer. Es posible que pueda extirparse completamente un cáncer cervical muy pequeño
con una biopsia de cono. Este procedimiento consiste en cortar un trozo de tejido cervical en forma de cono, pero
dejando intacto el resto del cuello uterino. Esta opción puede hacer posible que consideres quedar embarazada en el
futuro.
Cirugía para extirpar el cuello uterino (traquelectomía). En la etapa inicial, el cáncer de cuello uterino podría tratarse
con un procedimiento de traquelectomía radical, que extirpa el cuello uterino y parte del tejido circundante. El útero
permanece después de este procedimiento, por lo que puede ser posible quedar embarazada si así lo deseas.
Cirugía para extirpar el cuello uterino y el útero (histerectomía). La mayoría de los cánceres de cuello uterino en
etapa temprana se tratan con una operación de histerectomía radical, que consiste en extirpar el cuello uterino, el
útero, parte de la vagina y los ganglios linfáticos cercanos. Una histerectomía puede curar el cáncer de cuello uterino
en etapa temprana y evitar su recurrencia. Pero la extirpación del útero hace que sea imposible quedar embarazada.
La histerectomía mínimamente invasiva, que consiste en hacer varios cortes pequeños en el abdomen en
lugar de un corte grande, puede ser una opción para el cáncer de cuello uterino en etapa temprana. Las
personas que se someten a una cirugía mínimamente invasiva tienden a recuperarse más rápidamente y
a pasar menos tiempo en el hospital. Pero algunas investigaciones han encontrado que la histerectomía
mínimamente invasiva puede ser menos efectiva que la histerectomía tradicional. Si estás considerando
una cirugía mínimamente invasiva, habla de los beneficios y riesgos de este enfoque con tu cirujano.
Radiación
La radioterapia utiliza haces de energía de alta potencia, como los rayos X o los protones, para destruir
las células cancerosas. La radioterapia a menudo se combina con la quimioterapia como tratamiento
primario para los cánceres de cuello uterino localmente avanzados. También se puede usar después de la
cirugía si hay un mayor riesgo de que el cáncer reaparezca.
Se puede administrar radioterapia:
Externamente, dirigiendo un haz de radiación al área afectada del cuerpo (radioterapia de haz externo)
Internamente, colocando un dispositivo lleno de material radioactivo dentro de la vagina, por lo general,
durante unos pocos minutos (braquiterapia)
Si no has comenzado la menopausia todavía, la radioterapia podría causar menopausia. Si consideras
quedar embarazada después del tratamiento de radiación, pregúntale a tu médico acerca de las maneras
de preservar tus óvulos antes de que comience el tratamiento.
Quimioterapia
La quimioterapia es un tratamiento con medicamentos en el que se utilizan sustancias
químicas para destruir las células cancerosas. Se puede administrar por vía intravenosa o
en forma de pastillas. A veces se utilizan ambos métodos.
Para el cáncer de cuello uterino localmente avanzado, con frecuencia se combinan dosis
bajas de quimioterapia con radioterapia, ya que la quimioterapia puede aumentar los
efectos de la radiación. Se pueden recomendar dosis más altas de quimioterapia para
ayudar a controlar los síntomas del cáncer muy avanzado.
Terapia con diana específica
Los tratamientos con medicamentos con diana específica se enfocan en debilidades
específicas presentes dentro de las células cancerosas. Al bloquear estas debilidades, los
tratamientos con medicamentos con diana específica pueden producir la muerte de las
células cancerosas. La farmacoterapia con diana específica se combina generalmente con
la quimioterapia. Podría ser una opción para el cáncer de cuello uterino avanzado.
Inmunoterapia
La inmunoterapia es una farmacoterapia que ayuda que tu sistema inmunitario combata el cáncer. El
sistema inmunitario de tu cuerpo que combate la enfermedad podría no atacar el cáncer porque las
células cancerosas producen proteínas que las células del sistema inmunitario no pueden detectar. La
inmunoterapia funciona interfiriendo en ese proceso. Para el cáncer cervical, podría considerarse una
inmunoterapia cuando el cáncer está avanzado y otros tratamientos no dan resultado.
Cuidados paliativos (atención compasiva)
Los cuidados paliativos consisten en atención médica especializada que se centra en proporcionar
alivio del dolor y otros síntomas de una enfermedad grave. Los especialistas en cuidados paliativos
trabajan junto a ti, tu familia y tus otros médicos a fin de proporcionar un nivel de apoyo adicional
que complemente tu atención continua.
Cuando los cuidados paliativos se brindan con todos los otros tratamientos adecuados, las personas
con cáncer pueden sentirse mejor y vivir más tiempo.
Los cuidados paliativos provienen de un equipo de médicos, personal de enfermería y otros
profesionales especialmente capacitados. Los equipos de cuidados paliativos buscan mejorar la
calidad de vida de las personas con cáncer y la de sus familias. Esta forma de atención se ofrece junto
con los tratamientos curativos o de otro tipo que puedas estar recibiendo.