UNIVERSIDAD ABIERTA PARA ADULTOS
UAPA
Grupo
No.1
Escuela de Ciencias Jurídicas y Políticas
Participantes:
Yirandy Lugo Morillo, Porfiria Peguero Frómeta,
David Guerrero, Mely Isabel de la Rosa Domínguez.
Asignatura:
Derecho Civil IV (Sucesiones y Liberalidades)
Matriculas:
100026420, 100067148, 100062912, 100022354
Tema:
Apertura de las sucesiones
Fecha/ 29-08-24
Tema:
Apertura de las Sucesiones. Órdenes Sucesorales
Sub-temas:
Concepto de sucesión. Apertura de la Sucesión.
La Presunción de supervivencia.
Cualidades necesarias para Suceder. Capacidad
Sucesoral.
Formas de transmisión de la sucesión.
Indignidad Sucesoral: Causas, Efectos de la Indignidad
Sucesoral.
La Desheredación: Sus Causas. Efectos.
Concepto de sucesión. Apertura de
la Sucesión
Concepto de
Sucesión:
Fundándonos en el Código Civil Dominicano y otras fuentes
doctrinales definen la sucesión como sinónimo de herencia,
heredad, legado, entonces se puede establecer que es la
transmisión a título universal a una o varias personas vivas el
conjunto de derechos y cargas que recaen sobre el patrimonio
dejado por una persona fallecida.
1.1
Según los hermanos Mazeaud, las causas que dan apertura a la sucesión
son las siguientes: La sucesión se abre al momento de ocurrir la muerte de
aquel a cuyo patrimonio corresponde o se repartirá entre los sucesores.
La muerte del “decujus”, porque el patrimonio permanece unido o atado a
la persona hasta el momento de su muerte, que es probada con el acta de
defunción, según explica Pérez Méndez, Artagnan (sucesiones y
liberalidades, 1987
Según el artículo 718 del Código Civil, la sucesión
puede ser iniciada también por la muerte civil,
además, de la natural que acabamos de mencionar
anteriormente
Muerte civil por desaparición Por la ausencia
1.1
El artículo 110 del Código Civil Dominicano, establece que la sucesión se abrirá
precisamente en el lugar del domicilio de la persona fallecida, y por razones
prácticas cuando no se tuviese domicilio conocido se reputará abierta la
sucesión en la última residencia conocida.
La importancia de determinar el lugar de apertura de la sucesión radica en el hecho de
que el tribunal de este domicilio será el competente para conocer de las pretensiones
de los herederos, tanto en materia de derechos registrados catastralmente, cuya
competencia es de la jurisdicción inmobiliaria, como en relación a derechos no
registrados que le compete a la jurisdicción ordinaria o de derecho común.
Así mismo es de mucho interés la fecha o el momento de la apertura de la sucesión . En
este aspecto juega un rol de primer orden el acta de defunción, por cuanto la misma
enuncia el día, la hora, y el lugar de la defunción o el fallecimiento de la persona, lo cual
impide que haya que recurrir a la presunciones legales o teoría de los commorientes,
contenidas en las disposiciones combinadas de los artículos del 720 al 722 del Código Civil.
A
1.1
La Presunción de supervivencia
Estas presunciones están amparadas en los artículos 720 y siguiente del
Código Civil el cual establece que: Si varias personas llamadas
respectivamente a sucederse, perecen en un mismo acto, sin que pueda
reconocerse cuál de ellas ha muerto primero, la presunción de supervivencia se
determinará por las circunstancias del hecho; y a falta de éstos por la edad o la
fuerza del sexo.
1.2
Cualidades necesarias para
Suceder.
Según el Art. 725 al 727 del Código Civil Dominicano, para suceder es
preciso:
• Tener capacidad. Existir necesariamente en el momento en que la
sucesión se abre.
Por consiguiente, están incapacitados para suceder:
1ro. el que no ha sido aún concebido;
2do. el niño que no haya nacido viable.
• No ser indigno. No estar sujeto a las causas de indignidad que excluyen
al derecho de heredar.
1.3
Para poder heredar el hijo debe nacer vivo y viable. También el hijo
concebido al momento de abrir la sucesión tiene capacidad de
heredar.
Desde la concepción una persona adquiere personalidad jurídica. De la
muerte de una persona o de la concepción de una persona dependerá
el llamamiento hereditario.
1.3
Capacidad Sucesoral:
Actitud de una persona para recibir bienes como consecuencia de una
transmisión mortis causa, ya sea por la voluntad de la ley o del testador.
Actitud para ser sucesor de una sucesión determinada.
Según el Art. 731 del CC.- Suceden los hijos y descendientes del
difunto, sus ascendientes y los colaterales en el orden y según las
reglas que a continuación se determinan.
La ley establece que los primeros en heredar son los descendientes, es
decir, hijos y nietos, luego los ascendientes (padres y abuelos), después
los colaterales entre ellos encontramos los hermanos, primos y tíos
y en un último grado la esposa o el Estado.
1.3
Descendientes:
Son los hijos, nietos, biznietos, etc. Pueden heredar por derecho propio o por
representación. De todos los herederos, los hijos del difunto son los
principales descendientes, ya que se consideran sus continuadores con mayor
fuerza jurídica y moral dentro de los sucesores.
Ascendientes:
Padres, abuelos, bisabuelos, etc. Estos ocupan a veces el segundo orden sucesoral
cuando son privilegiados (padres), y a veces el tercer orden sucesoral cuando son
ordinarios. Los padres concurren a la herencia si el fallecido no ha dejado
descendientes. Si dejó hermanos concurren junto a estos y si no dejó hermanos
suceden solos. Entre ascendientes no hay representación. Los padres: Cuando el
decujus no deja descendientes, recibirán siempre al menos 25% de la herencia
cada
1.3 uno.
Colaterales.
Hay dos tipos:
Colaterales privilegiados:
Son los hermanos y las hermanas del difunto y los descendientes de
estos que suceden por representación.
Colaterales ordinarios: Son los tíos,
primos, etc.
1.3
Formas de transmisión de una sucesión.
La sucesión puede transmitirse de las siguientes formas:
Por testamento: El testador dispone de sus bienes y derechos a
favor de los herederos testamentarios.
Por efecto de la ley: En ausencia de testamento, se aplica la
sucesión intestada, que sigue las reglas establecidas en el Código
Civil para la transmisión de bienes a los herederos legales.
Por contrato: En algunos casos, los herederos pueden transmitir
sus derechos sucesorios a terceros mediante contrato.
1.4
Indignidad sucesoral. Sus causas. La
desheredación.
Para poder suceder, no es solamente necesario existir
como persona o ser capaz, es decir, que no es
suficiente con tener la personalidad en el momento
en que se abre la sucesión, es necesario a la vez no
ser indigno
Nuestra legislación establece los distintos casos en que un heredero será considerado
indigno en el Art. 727 del Código civil, el cual establece:
Las causas de indignidad son limitativas y son
enumeradas como siguientes:
Primera: El que hubiere sido sentenciado por haber asesinado o intentar asesinar a
la persona de cuya sucesión se trate. Para que se cumpla esta primera condición, no
es necesario una acusación por asesinato o tentativa de asesinato, sino que el
acusado haya sido sentenciado, es decir, condenado irrevocablemente.
Segunda: El que hubiere dirigido contra éste una acusación que se hubiese
considerado calumniosa;
1.5
Para que esta segunda causa
opere es necesario:
a) Que haya habido de parte del heredero, una acusación (denuncia o
querella) o al menos un testimonio a cargo.
b) Que la acusación sea grave, es decir, que trajere como consecuencia
una sanción como de 30 años de reclusión.
c) La acusación debe ser calumniosa, esto quiere decir que el acusado, en
este caso el heredero, debe ser perseguido y condenado por la causa
que se le imputa.
Tercera: El heredero mayor de edad que, enterado de la muerte violenta
de su causahabiente, no la hubiere denunciado a la justicia.´´ Lo que es
considerado como una complicidad moral.
1.5
La desheredación.
En nuestro derecho, según lo que dispone el Código Civil Dominicano en
sus artículos 727 y siguientes, se consideran indignos de suceder y por lo
tanto se excluyen de la sucesión, el que hubiere sido sentenciado por
haber asesinado o intentado asesinar a la persona cuya sucesión se trata,
también el que hubiere dirigido contra este una acusación que se hubiere
considerado calumniosa y el heredero mayor de edad que enterado de la
muerte violenta de su causahabiente no hubiere denunciado a la justicia.
Efectos de la indignidad sucesoral
El Art. 729 de nuestro Código Civil
La indignidad, al tratarse de una sanción establece que: ‘‘el heredero excluido de
contra el heredero, tiene los siguientes la sucesión como indigno, está obligado
efectos: Impide al heredero recoger los a restituir todos los frutos y rentas que
bienes del decujus: el indigno es ajeno a la haya percibido, desde el momento en
sucesión desde el día de la apertura de la que se abrió la sucesión.’’ El declarado
misma, aunque cuando la causa de indigno se considera como si nunca
indignidad sea posterior a la muerte hubiere sido heredero. Sin embargo, si
hubiese recibido liberalidades de parte
1.6 del difunto, las conserva
Efectos con respecto a los hijos del indigno
El Art. 730 del mismo código establece que: ‘‘Los hijos del declarado indigno,
que tenga derecho a la sucesión directamente y no por representación, no
están excluidos por la falta cometida por su padre; pero éste, en ningún caso,
puede reclamar en los bienes de la misma sucesión, el usufructo que la ley
concede a los padres
La Devolución ensucesiones
de las los bienes de sus hijos
El heredero puede aceptar la sucesión, lo cual en principio en irrevocable, a
menos que la hubiere aceptado por alguno de los elementos que vician el
consentimiento en cuyo caso puede revocar su decisión (Articulo 783
Código Civil)
Órdenes sucesorales.
Nuestro Código Civil establece en los artículos 731 y siguientes que hay tres
órdenes de herederos o sucesores: los hijos y descendientes, los ascendientes
y los colaterales. Pero el artículo 748 del mismo código expresa: Cuando los
padres de una persona fallecida sin descendencia le han sobrevivido, si
aquella dejó hermanos o hermanas o descendientes de estos, la sucesión se
divide en dos porciones iguales de las cuales únicamente se concede una al
padre y a la madre que deben subdividirla entre sí por partes iguales. La otra
mitad pertenece a los hermanos o hermanas o descendientes de esto
1.6
Regla de La Fente.
Esta regla establece que cuando no existe el orden de los descendientes, es decir, ni el
padre ni la madre, ni colaterales privilegiados, que son los hermanos del difunto siguiendo el
orden de los ascendientes, se debe hacer aplicación de una regla esencial de la Fente o
división de la sucesión entre las líneas paterna y materna. Para la aplicación de dicha regla,
es necesario tener en consideración lo siguiente: la regla de líneas tiene aplicación cuando la
herencia recae en ascendientes que no son ni el padre, ni la madre, sino otros ascendientes
como abuelos, bisabuelos en concurrencia con los colaterales ordinarios.
De manera que interpretando el artículo 733 tendremos que “La Herencia
perteneciente a ascendientes y colaterales se divide en dos partes iguales, una
para los parientes de la línea paterna y otro para los de la línea materna, y
continua el texto del indicado artículo estableciendo que los parientes uterinos o
consanguíneos no son excluidos por los carnales, pero no toman parte más que en
su línea, excepto en los casos previstos en el artículo 752 del referido código,
relativo a las porciones asignadas en función de las líneas”
7.1
Condiciones para que el cónyuge
pueda suceder
El cónyuge superviviente ejerce sus derechos sucesorales
independientemente del régimen por el que se casó, sin embargo, no
tiene la saisine, por lo que debe de solicitar la toma de posesión de los
bienes de la sucesión al Tribunal de Primera Instancia o Cámara Civil
correspondiente donde se haya abierto la sucesión.
El tribunal no podrá fallar sino después de hacer tres anuncios por la prensa
y fijar edictos en las formas acostumbradas y después de haber oído al fiscal
Además, debe de poner sellos y hacer inventario del modo que está establecido
para aceptar la sucesión y también debe de fijar fianza bastante para asegurar
su restitución, por si se llegara a presentar un heredero del difunto en el plazo
de tres años. Pasado este plazo se cancelara la fianza. Hay que destacar que si
el cónyuge superviviente o la administración de bienes del Estado, no cumplen
con las disposiciones antes mencionadas y llegara a aparecer herederos
pudiera ser demandado en daños y perjuicio a los herederos
7.1
El Estado como sucesor
Para muchos el Estado no se considera un sucesor y los bienes que
terminaría recibiendo el Estado en ausencia de herederos constituiría
más bien una regalía, entre otras cosas, porque los objetos que no
tienen dueños de todos modos pertenecen al Estado. Sin embargo, el
Código Civil considera al Estado un sucesor irregular y en este sentido
debe de realizar todas las gestiones que corresponden a un sucesor
irregular (las mismas del cónyuge y que se le aplique). La sucesión de
una persona fallecida recae entre los herederos, sucesores y
legatarios. La ley 108-05 de Registro inmobiliario contiene las
disposiciones relativas a la competencia que la ley le atribuye a la
Jurisdicción Inmobiliaria para conocer y decidir sobre la determinación
de herederos y al tenor de lo establecido en una parte de las
disposiciones del Código Civil Dominicano se clasifica a los herederos
de tal forma que se comienza haciendo una distinción entre estos
herederos.
7.1
Referencias Bibliográficas
• Código Civil Dominicano.
• Dr. Alexis Andrés Gómez Geraldino Lourdes Francisca Pichardo Familia,
M. A. SUCESIONES Y LIBERALIDADES. SERIE AUTOAPRENDIZAJE
EDICIONES UAPA. Santiago de los Caballeros, República Dominicana,
2018.
• https://fc-abogados.com/es/el-orden-sucesoral-y-sus-grados-en-
republica-dominicana/