DELITOS FISCALES
LIC. OMAR IGNACIO ALDAMA RODRÍGUEZ
• No importa el espectro político en el que nos
desplacemos –derecha, centro, izquierda- para estar
de acuerdo en algunos aspectos que definen al
Estado: los impuestos, por ejemplo.
¿QUÉ SON LOS IMPUESTOS?
Desde que los seres humanos nos asentamos y creamos ciudades
organizadas para vivir, los gobiernos de estas primeras comunidades
instituyeron que los habitantes aportaran un porcentaje de sus ganancias
con el fin de satisfacer las necesidades colectivas, tales como la
distribución del agua, la construcción de caminos o la elaboración de
armas para los ejércitos; a estas aportaciones se les conoció como
contribuciones.
Imperios como el persa, egipcio y romano impulsaron sistemas de
recaudación tan complejos que incluso, hoy día, muchos países los siguen
utilizando. En Roma, por ejemplo, a un comerciante le pedían que
contribuyera con un porcentaje de sus ganancias en oro; a un agricultor,
con parte de sus cosechas; a un leñador, con parte de la madera que
talaba, de esta forma nació lo que hoy conocemos como impuestos.
PRINCIPALES IMPUESTOS EN MÉXICO
Con las contribuciones se busca asegurar que los mexicanos disfrutemos de
los servicios públicos necesarios para vivir dignamente en comunidad; por
eso, cumplir con nuestras obligaciones fiscales es importante. Si todos
aportamos nuestro granito de arena en la medida de nuestras posibilidades,
apoyaremos la creación y mantenimiento de escuelas, carreteras, hospitales,
entre otros servicios elementales para el bien común.
En México, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) grava una parte proporcional
del acto o actividad realizada por cada uno de los contribuyentes.
El Impuesto Sobre la Renta (ISR), por su parte, grava una porción
proporcional de los ingresos obtenidos, deduciendo los gastos que fueron
estrictamente necesarios para obtenerlos.
¿QUÉ ES UN DELITO FISCAL?
• Se consideran delitos —y no meras infracciones
administrativas— a las transgresiones que se llevan a cabo en
contravención a una disposición legal y que ameritan una
pena de prisión. Corresponde a los juzgados penales instruir
los procedimientos y condenar, en su caso, a los responsables
de un delito. Para que exista delito debe existir una actuación
voluntaria (dolosa) por parte del sujeto que comete un delito.
• Por regla general, los delitos se encuentran establecidos en el
Código Penal Federal; sin embargo, también existen delitos
regulados en otras leyes en razón de la materia especial a la
que pertenecen. Ese es el caso de los delitos fiscales, los
cuales se encuentran establecidos en el Código Fiscal de la
Federación.
¿QUÉ ES UN DELITO FISCAL?
• Un delito fiscal es aquella conducta descrita en la ley fiscal, a
la cual se le atribuye pena de prisión por violentar las normas
más elementales del sistema tributario. El más frecuente de
estos delitos es el de defraudación fiscal, el cual consiste en
engañar a la Secretaría de Hacienda, a través de la evasión
del pago de cualquier contribución. Defrauda el que omite
ingresos tributarios y deja de cubrir la cuota que le
corresponde aportar a la Federación en términos de las
disposiciones correspondientes.
DELITOS DE CUELLO BLANCO
• Se conoce como delito de cuello blanco a aquel de índole económica
cometido por una persona con cierto grado de preparación y un alto o
mediano estatus económico.
• La delincuencia de cuello blanco se puede manifestar bajo la forma de
manipulación de informes financieros, sobornos comerciales, corrupción de
funcionarios para conseguir contratos, desviación de fondos públicos o
fraudes fiscales.
• Los delincuentes de cuello blanco se caracterizan por mentir, inflar o
maquillar cifras, falsificar y robar documentos, estafar, así como sobornar;
para las autoridades, representan un perfil difícil de detectar, pues estas
personas son expertas en aparentar ser buenos ciudadanos y no utilizan la
fuerza, sino su mente para delinquir.
DELITOS DE CUELLO BLANCO
• Los delitos fiscales son considerados de cuello blanco, por lo
que el delincuente conoce y quiere el resultado que radica en
obtener un beneficio indebido en perjuicio del fisco federal.
DOLO Y CULPA
• El dolo se conforma de dos elementos: conocer y querer (cognitivo y volitivo).
Se encuentra contemplado en el artículo 9 del Código Penal Federal, que
dispone: “Obra dolosamente el que, conociendo los elementos del tipo penal,
o previendo como posible el resultado típico, quiere o acepte la realización
del hecho descrito por la ley”.
• La culpa, en cambio, es la omisión de la conducta debida para prever y evitar
un daño, ya sea por negligencia, imprudencia o impericia. El Código Penal
Federal señala que “obra culposamente el que produce el resultado típico,
que no previó siendo previsible o previó confiando en que no se produciría, en
virtud de la violación a un deber de cuidado, que debía y podía observar
según las circunstancias y condiciones personales”.
• Para cometer un delito fiscal, se requiere saber y querer el resultado; por ello,
sólo se puede cometer de manera dolosa. Es imposible que un juez condene
a alguien por error o negligencia en sus actividades fiscales.
¿QUIÉNES PUEDEN PARTICIPAR EN UN
DELITO FISCAL?
• El autor es quien realiza la conducta prevista en la ley como delito, la capacidad de
realizarla está en sus manos. Puede ser la persona física que presenta una declaración
fiscal con datos falsos, o bien, el representante legal de una persona moral.
• Coautor es la persona que, junto con otras, interviene en la realización de la conducta
señalada como delito, aportando elementos para su comisión. Pueden ser los miembros
del Consejo de Administración o el director de la empresa.
• Autor intelectual es la persona que convence a otra para que realice la conducta
prevista como delito (podría ser el accionista de la empresa), y autor mediato es la
persona que instrumentaliza la voluntad de otra para realizar la conducta prevista como
delito.
¿QUIÉNES PUEDEN PARTICIPAR EN UN
DELITO FISCAL?
• En algunos casos, se ha identificado que personas de escasos recursos pueden ser
instrumentos para la comisión de delitos fiscales: aceptan un pago mínimo para firmar
documentos constitutivos de una empresa o realizan trámites ante la autoridad fiscal y
las instituciones bancarias. Algunas son engañadas para firmar los documentos sin que
siquiera sepan leer o escribir.
• Quienes propongan, establezcan o lleven a cabo actos, operaciones o prácticas, de cuya
ejecución derive directamente la comisión de un delito fiscal, son sujetos de un delito
fiscal. Incluso los abogados o contadores que proponen esquemas de evasión fiscal a
sus clientes.
• Estos asesores asumen que no serán imputados penalmente, dado que el acto material
es realizado directamente por el cliente, quien presenta la declaración fiscal
correspondiente; sin embargo, no están excluidos de la sanción que establece la ley
penal. Se asimilan a la figura del encubridor
DEFRAUDACIÓN FISCAL
• Hay personas que encuentran en la mentira y el engaño una salida fácil para
mantener su riqueza, sin preocuparse por quienes a diario se levantan y, con base
en esfuerzo y trabajo, aportan un poco de sus propios recursos para construir
escuelas, comprar libros o comprar medicinas. A esas personas se les llama
defraudadores fiscales, dado que se valen del engaño o el aprovechamiento de
errores de las autoridades para reducir o eliminar sus obligaciones tributarias.
• Aunque mienten en sus declaraciones de impuestos, estos defraudadores son parte
de la sociedad y disfrutan de los servicios prestados por el Estado. Al igual que los
ciudadanos honestos, gozan de los servicios de agua, luz, escuelas, carreteras y
muchos otros, si bien no aportan nada para dichos gastos; por eso su conducta es
tan grave que debe considerarse delictiva. Este supuesto está previsto en el artículo
108 del Código Fiscal Federal.
DEFRAUDACIÓN FISCAL
• La ley fiscal establece como delito la simulación de uno o más actos o
contratos para obtener un beneficio indebido con perjuicio al fisco federal.
Existen esquemas en los cuales se pretende aparentar acciones legales que
no conllevan cargas tributarias, aunque en realidad se trata de una
simulación, simplemente cambian el nombre a la actividad, esperando que
eso sea una justificación válida para su elusión.
• Un ejemplo común es el de la subcontratación. El defraudador tiene
empleados, que dependen laboralmente de él en todos los sentidos, pero en
lugar de aceptar sus obligaciones correspondientes decide constituir una
nueva empresa, en la cual sus empleados son supuestos socios/dueños que
aparentan ser proveedores externos.
• Esta maquinación se realiza para no pagar los impuestos de la nómina de
cada uno de sus trabajadores y para no realizar las aportaciones de seguridad
social que les corresponden.
DEFRAUDACIÓN FISCAL EQUIPARADA
• La defraudación fiscal equiparada es un tipo de delito fiscal
que implica la comisión de diversas conductas, en las cuales,
al igual que con la defraudación fiscal, se dejan de enterar al
fisco cantidades monetarias que los contribuyentes están
obligados a pagar. Estas conductas pueden llevarse a cabo
de diversas maneras; a continuación, se describen algunos
ejemplos.
A. RETENCIONES
• El patrón que está obligado a retener las contribuciones de sus
trabajadores y no las entrega al fisco está cometiendo un delito fiscal.
En lugar de obligar a todos los trabajadores de una empresa o del
servicio público a pagar voluntariamente cada mes sus respectivos
impuestos —en proporción a su salario—, la ley dispone que sea el
patrón quien retenga la contribución de cada empleado antes de
depositarle su salario, con la condición de que esa retención sea
transferida directamente a la hacienda pública. Aunque este no es
dinero del patrón, existen patrones que transgreden la confianza que
les brindan el sistema tributario y sus propios trabajadores, utilizando
esos recursos para su propio beneficio.
B. OMISIÓN
• La ley da la responsabilidad a cada ciudadano de
autodeterminar su situación fiscal; es decir, cada persona
determina en qué obligaciones incurrió conforme a su
actividad y, sin la solicitud de autoridad alguna, debe
presentar unilateralmente sus declaraciones y realizar los
pagos correspondientes. Por eso se considera un delito el
hecho de que una persona no presente por más de 12 meses
las declaraciones fiscales que se encuentra obligado a
realizar, tales como del isr o iva.
INSCRIPCIÓN AL RFC
• En materia fiscal, nuestro país prevé varios derechos y obligaciones que implican responsabilidades
que van más allá de contribuir al gasto público. Una de estas obligaciones consiste en que las
personas físicas o morales se identifiquen e informen a las autoridades las circunstancias bajo las
cuales se desarrollan, laboral o comercialmente, a fin de generar una organización sólida y eficiente
que permita el funcionamiento de un sistema tributario sustentable.
• El Registro Federal de Contribuyentes o RFC es un instrumento utilizado por la autoridad fiscal con
la finalidad de conocer y mantener un control de las actividades comerciales realizadas por los
contribuyentes. Se asigna una clave única que facilita identificar a las personas y sus actividades
fiscales.
• Sin esta herramienta, las autoridades fiscales, y en general el sistema financiero del país,
trabajarían bajo un panorama adverso e impredecible que dañaría el desarrollo económico nacional,
pues el Estado sería incapaz de identificar y comprobar el cumplimiento de las obligaciones
tributarias de las personas y ejercer sus facultades de control, revisión, recaudación y protección del
fisco.
• Por lo anterior, a la persona que omita solicitar su inscripción en el RFC por más de un año, a partir
de la fecha en que debió hacerlo, se le impondrá una sanción de tres meses a tres años de prisión.
DELITOS FISCALES DIVERSOS
• a. Cambio de domicilio fiscal
Si una persona se muda de su domicilio fiscal, debe de dar
aviso al Sistema de Administración Tributaria (sat), toda vez
que, si va a recibir una visita de carácter oficial por parte del
sat o ya se le determinó un adeudo fiscal, la autoridad debe
tener su domicilio actualizado para entablar comunicación con
el contribuyente, verificar su contabilidad o, incluso, cobrar las
cantidades omitidas. No actualizarlo constituye un delito.
DELITOS FISCALES DIVERSOS
• b. Libros contables
Los libros contables son aquellos archivos o documentos donde se plasma
la información financiera de la empresa y las operaciones que se realizan
durante un periodo de tiempo determinado. La importancia de tener un
libro contable estriba en que funciona como una guía ante las autoridades
fiscales para que pueda conocer todos los ingresos y egresos del
contribuyente, así como declaraciones fiscales, estados de cuenta
bancarios y otros detalles de la empresa. Es obligatorio para las empresas
contar con un libro contable.
Es importante registrar todas las operaciones contables, fiscales o sociales
en sólo un libro de contabilidad o sistema contable. Si se hace en dos o
más, se comete un delito sancionado hasta con tres años a prisión.
CONTRABANDO
• México es un país en constante crecimiento. El comercio representa una actividad básica
para obtener riquezas. La ubicación geográfica de nuestro país y la importancia que ha
adquirido a nivel internacional hacen de este uno de los lugares idóneos para la
importación y exportación de mercancías provenientes de todo el mundo, desde
automóviles hasta materia prima como madera y cemento.
• Sin embargo, este panorama también es idóneo para la proliferación de mercados
negros, donde se pretende transportar y comerciar mercancía prohibida que de ninguna
otra forma podría venderse en el país, como objetos que se encuentran fuera del
comercio legal: drogas, armas, piratería y animales en peligro de extinción, entre otros.
• Las autoridades aduaneras actúan como pilar fundamental para el comercio, pues fungen
como controladores de la mercancía que entra y sale del territorio nacional para la
competencia del mercado, buscando para su diversidad, calidad, innovación y desarrollo
mejores condiciones económicas y sociales. Introducir estas mercancías de tráfico
prohibido en el país se conoce como contrabando.
CONTRABANDO
• La declaración aduanera es una manifestación de hechos y
conceptos efectuada por una persona, por virtud de la cual
manifiesta su deseo o intención de trasladar mercancía de un país a
otro, afirmando que reúne los requisitos establecidos para el país de
origen y obligándose a cumplir las cuotas que correspondan.
• Presentar documentación falsa o alterada ante las autoridades
aduaneras para evitar cuotas arancelarias o lograr la importación de
mercancía prohibida es un delito sancionable con hasta nueve años
de prisión.
CONTRABANDO EQUIPARADO
• Si una persona adquiere bienes en el extranjero, podrá ingresarlos a territorio
mexicano solamente si son para su uso personal; si pretende comerciar con ellos,
deberá pagar impuestos y contar con la documentación que compruebe su legal
estancia en el país o el permiso de la autoridad, de lo contrario, cometerá un delito
sancionado con pena de prisión.
• A la persona que no declare en la aduana al entrar o salir del país que lleva consigo
cantidades de dinero en efectivo (en cheques o cualquier otro documento por
cobrar), superiores a 30 mil dólares de los Estados Unidos de América, se le
sancionará con pena de prisión de tres meses a seis años.
• Esta actividad es perseguida y sancionada debido a que la portación de grandes
sumas de dinero en efectivo puede ser un indicio de actividades que tengan
consecuencias fiscales que se estén intentando ocultar. Además, el lavado de
dinero puede darse a través de la introducción de dinero en efectivo de un país a
otro que tenga diferentes regulaciones en materia de dinero en efectivo.
PENAS
Los delitos de defraudación fiscal y sus equiparados se sancionan de
la siguiente forma:
• Si el monto no excede de $1,734,280.00 3 meses a 2 años de
prisión.
• Si el monto es de $1,734,280.00 hasta $2,601,401.00 2 a 4 años de
prisión.
• Cuando el monto sea mayor de $2,601,401.00 3 a 9 años de prisión.
Si se emplean maquinaciones adicionales para encubrir la mentira, la
sanción aumenta hasta en una mitad la pena de prisión que
corresponde al delito básico.
PENAS
Los delitos de defraudación fiscal se consideran calificados cuando
presentan las siguientes agravantes:
• Usar documentos falsos.
• Omitir reiteradamente expedición de comprobantes.
• Manifestar datos falsos para obtener una devolución de contribuciones.
• No llevar sistemas o registros contables.
• Omitir contribuciones retenidas.
• Manifestar datos falsos para realizar compensaciones de contribuciones.
• Utilizar datos falsos para acreditar o disminuir contribuciones.
• Declarar pérdidas fiscales inexistentes.
AUTORIDADES INVOLUCRADAS EN LA
PERSECUCIÓN DE DELITOS FISCALES
• Procuraduría Fiscal de la Federación (PFF)
Encargada de investigar y dar seguimiento a los delitos relacionados con los impuestos y
aquellos que afectan al sistema financiero. Participa activamente en los juicios orales
correspondientes.
• Servicio de Administración Tributaria (SAT)
Encargado de que las personas físicas y morales contribuyan al gasto público. Realiza
auditorías y recauda los impuestos.
• Fiscalía General de la República (FGR)
Encargada de:
• Investigar y perseguir los delitos • Ejercitar la acción penal • Participar en los juicios
orales • Intervenir en las extradiciones correspondientes
• Juez
Encargado de resolver conflictos legales tomando en cuenta la evidencia desahogada en
juicio.
CONSIDERACIONES SOBRE LA REFORMA
PENAL-FISCAL DE 2019
Las autoridades fiscales han identificado dos tipos de delincuentes fiscales: los peligrosos y los no peligrosos.
Los peligrosos son grupos organizados y sofisticados que se dedican a efectuar o promover la evasión fiscal
que generan daños extraordinarios a la hacienda pública y provocan un desequilibrio en la estabilidad
económica del Estado mexicano.
La figura de delincuencia organizada se concibió para atender este tipo de fenómenos delictivos. Dicha
concepción se consolidó con la Convención de la Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada
Transnacional. La idea de esta reforma es retomar y aplicar las ideas de ese instrumento internacional
obligatorio para el Estado mexicano.
Los grupos delincuenciales organizados que se encargan de defraudar al fisco utilizan patrones
sofisticados que replican a través de empresas dedicadas a evadir contribuciones, obtener devoluciones de
manera ilegal o facilitar a que otros lo hagan por medio de la venta de comprobantes fiscales simulados.
No cualquier defraudación fiscal caerá en los supuestos de delincuencia organizada. Para ello es
necesario que la conducta sea cometida por tres o más personas de forma reiterada o permanente; además, es
indispensable que la defraudación sea por tres veces el monto de lo establecido en el rango más alto del
Código Fiscal de la Federación.
A través del régimen de delincuencia organizada, la autoridad podrá recurrir a testigos colaboradores,
Durante los últimos años se ha incrementado de manera exponencial la creación de
empresas dedicadas exclusivamente a expedir y adquirir comprobantes fiscales simulados
o falsos, con la finalidad de obtener deducciones indebidas y evadir el pago de
contribuciones a costa del fisco federal. Estas empresas:
• tienen un objeto social muy amplio;
• no tienen personal o éste es insuficiente para efectuar las operaciones especificadas en
los comprobantes;
• no tienen activos o éstos son insuficientes para efectuar las operaciones especificadas en
los comprobantes;
• obtienen ingresos desproporcionados en relación con las características del
establecimiento, y
• emiten comprobantes correspondientes a operaciones que no se realizaron.
La reforma fiscal de 2019 se propone combatir a estas empresas que venden, compran o
publicitan facturas que amparan operaciones falsas. Atacará tanto a los contribuyentes
que compran facturas como a las empresas creadas con el único propósito de venderlas.
Estas empresas ocasionan que el Estado deje de recibir cientos de miles de millones de
pesos, necesarios para cubrir las necesidades básicas de la población.
La reforma fortalece la norma que regula el delito de expedición, enajenación y adquisición de facturas
falsas y castiga todas las conductas asociadas con su compraventa; por ello, se incrementó la pena
máxima a nueve años de prisión. Además, incluye un nuevo delito, en el cual se sanciona a las
personas que anuncian o publican la venta de facturas falsas, ya que se han identificado múltiples
anuncios que ofrecen, con desfachatez, estos productos en medios masivos de comunicación.
La reforma reconoce, asimismo, un fenómeno real y que actualmente está dañando los recursos y
finanzas de la nación, estableciendo que los delitos fiscales graves son una cuestión de seguridad
nacional. Es evidente que, si en pocos años estos criminales han simulado operaciones equivalentes a
1.6 billones de pesos, no podemos darnos el lujo de considerarlo un delito ordinario: estamos ante un
peligro para la estabilidad económica del Estado mexicano.
No existe un solo Estado en el mundo que subsista sin la recaudación tributaria. Si se defrauda al fisco
en estas magnitudes, no existe dinero para crear corporaciones policiacas, hospitales y escuelas ni
para abastecer de agua, luz y drenaje a las comunidades, entre otros servicios básicos de la población.
Esto derivaría en un Estado fallido, sin seguridad, salubridad ni cultura, y con un incremento
pronunciado en la pobreza.
La reforma establece, también, que los delitos fiscales más graves —los cuales ocasionan los
daños multimillonarios descritos— se considerarán meritorios de prisión preventiva oficiosa. Estos
delitos graves son los que la ley fiscal identifica como calificados; es decir, delitos en los cuales se
cometen agravantes adicionales a la simple defraudación, precisamente como el acto de utilizar
datos falsos para engañar al fisco. La reforma establece un monto mínimo de 8 millones de pesos
en adelante para considerar las agravantes.
Los delitos fiscales que no conlleven estas agravantes no serán sujetos a la prisión
preventiva oficiosa. Tampoco los errores en las declaraciones fiscales. Se debe recordar que la
acusación de la administración pública no es suficiente para tener al imputado en la cárcel. Es un
juez quien determina si vincula a proceso al acusado y, por ende, ordena la prisión preventiva,
únicamente si existen pruebas suficientes que acrediten la comisión de un delito fiscal grave, así
como la participación del acusado en dicho delito. No es una decisión arbitraria o unilateral de la
Fiscalía ni mucho menos de la Secretaría de Hacienda.
La reforma establece la posibilidad de exculpar a los operadores de bajo nivel de los delitos
fiscales, exclusivamente cuando aporten información eficaz para la persecución de los líderes de
los grupos criminales, quienes generalmente se encuentran ocultos a través de diversas fachadas
jurídicas. La finalidad principal de la reforma es identificar y sancionar a los beneficiarios finales,
evitando procesar a los prestanombres que, por necesidad o ignorancia, asisten en la preparación
o ejecución de actos ilícitos.
Los servidores públicos que cometan actos de corrupción serán severamente castigados. Por ello, la
reforma contempla penas más rigurosas para los servidores públicos involucrados en un delito fiscal.
Cuando los grupos organizados incluyan a servidores públicos que les asisten en sus esquemas delictivos,
estos últimos serán perseguidos también por delincuencia organizada.
Por otro lado, la reforma establece un control para evitar abusos de servidores públicos. Se otorga a
la Secretaría de Hacienda la facultad exclusiva de querellarse, protegiendo con ello posibles actos de
extorsión de servidores públicos que pretendan obtener un beneficio indebido del contribuyente que estén
auditando.
Según cálculos del SAT, se han identificado cerca de 9 mil empresas que facturan operaciones
simuladas, realizando más de 8 millones de facturas simuladas que suman 1.6 billones de pesos en
operaciones. El daño al fisco es equivalente al 1.4% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional. Con estas
simulaciones se han evadido al menos 350 mil millones de pesos que pertenecen a la Hacienda Pública. La
cifra equivale a:
• 221 hospitales;
• 472,000 ambulancias;
• 663,000 autos patrulla;
• 77 segundos-pisos, como el de Periférico;
• 295 desniveles, como el construido en Mixcoac-Insurgentes;
• 118 estadios de béisbol, tomando en cuenta el costo del nuevo estadio Alfredo Harp Helú.
De combatir eficazmente estos esquemas de defraudación, se lograría un incremento gradual del
PIB, pues se podrían recuperar recursos defraudados en el pasado y se desincentivaría este tipo de