Cómo interpretar una
radiografía de tórax
Los rayos X de tórax producen
una imagen en blanco y negro
en la que pueden verse los
órganos del pecho.
Las estructuras que bloquean
la radiación aparecen de color
blanco y las estructuras que
dejan pasar la radiación, de
color negro.
Los huesos aparecen de color
blanco porque son muy
densos.
Las placas de tórax se piden en prácticamente cualquier
especialidad, incluso como estudio básico junto al análisis de
sangre, por eso, es de vital importancia tener unos
conceptos básicos de lectura que nos permitirán interpretar
con facilidad cualquier radiografía que caiga en nuestras
manos (incluso como estudiantes).
En primer lugar, antes de meternos a leer
cualquier tipo de información clínica,
debemos cerciorarnos de que la radiografía
esté “bien hecha”: es decir, paciente bien
colocado, en inspiración, centrada, con
correcta penetración, y visualización de
campos. Los datos técnicos son el punto de
partida.
Al tener la imagen en las
manos y comenzar con su
lectura, hay 4 elementos a
revisar:
1. Identificación
del paciente:
Si se está leyendo una imagen que no
corresponde al paciente, conllevará
confusiones y mala praxis.
2. Proyección de
la imagen:
existen cuatro proyecciones en la radiografía
de tórax, postero anterior (PA), lateral
izquierda, oblicua y al anteroposterior (AP).
La más comúnmente usada en la práctica clínica
es la PA;
la AP se utiliza en pacientes que no pueden estar
en posición de bipedestación, y se debe tener en
cuenta que esta proyección magnífica la silueta
cardiaca sin ser un hallazgo patológico.
Estas proyecciones indican la dirección de los
rayos X, si es PA los rayos ingresan por la
espalda y salen por la parte anterior del tórax.
En la lateral izquierda el rayo entra desde la
derecha y sale por el costado izquierdo del
tórax.
3. Rotación:
El hecho de que una placa esté mal
rotada (o mal centrada) puede llevar a
la mala interpretación de ésta, ya sea
magnificando ciertos elementos, o, por
el contrario, reduciendo el tamaño de
los componentes a evaluar. La
radiografía no está rotada cuando:
A. Las clavículas se encuentran
alineadas en un plano horizontal.
B. La distancia entre una clavícula y la
línea media es igual.
C. La tráquea se encuentra en la línea
media.
4. Penetración: Al tener
órganos de diferentes densidades, la
penetración es otro factor
importante.
Aquellas imágenes que tengan un
exceso de penetración serán
reconocidas por estar muy oscuras,
y apenas se podrán reconocer unas
cuantas estructuras.
En cambio, aquellas que tienen poca
penetración se observan blancas.
Una penetración adecuada es
aquella en la cual se puede apreciar
los espacios intervertebrales.
Una vez revisado los 4 elementos
anteriormente descritos, se procede a
realizar la lectura sistemática del
tórax.
Aquí se propone realizar desde los
componentes más externos de la
anatomía hasta llegar al mediastino; el
lector es quien finalmente decide el
orden, sin embargo, lo importante es
saber qué es lo normal.
De tal manera, la lectura sistemática
se propone así:
Tejidos blandos: mamas, pliegues cutáneos, etc.
Esqueleto (revisar densidad ósea, posibles fracturas,
asimetrías, el espacio articular, calcificaciones, simetría de
las clavículas, las cinturas escapulares, contar el número de
costillas, valorar las vértebras, los pedículos, etc).
Mediastino: observar posibles ensanchamientos, masas,
presencia de catéteres…
Diafragma: teniendo en cuenta de que el diafragma derecho
es un poco más alto que el izquierdo, valorar los senos
costodiafragmáticos, las elevaciones patológicas, etc.
Pleura: es una fina línea que delimita la pared torácica del
contenido pulmonar. Normalmente no se aprecia sino está
ensanchada u ocupada por líquido, gas o sólido.
1. Tejidos
blandos
Desde los brazos, hasta el
tórax, se pueden apreciar los
tejidos blandos.
Estos son íntegros y
continuos. En las mujeres se
aprecian las mamas como
elementos radiopacos que
están en el nivel inferior de
los pulmones, juntos a los
pezones como pequeños
nódulos.
2. Estructuras óseas
Así como con los tejidos blandos, se puede ver parte
del húmero y su integridad. Después, en la caja
torácica se evalúa:
Vértebras torácicas: si la radiografía está bien penetrada,
estas se deben apreciar ligeramente.
Costillas: su evaluación radica en observar el recorrido
que éstas hacen desde la columna vertebral hasta su
unión en la línea media; otro elemento a destacar es la
angulación que tiene las vértebras, que es de 45°
(grados) normalmente, y que en enfermedades en las
que hay atrapamiento de aire esta angulación se pierde.
Además del recorrido, angulación y la integridad de
éstas, es importante contar la cantidad de los espacios
intercostales, ya que un aumento de estos puede
significar una alteración patológica, lo normal es
observar 8-10 espacios intercostales posteriores.
También es importante recalcar que los espacios
intercostales pueden estar aumentados o disminuidos en
amplitud en determinadas enfermedades.
3. Diafragma
El diafragma limita el tórax y el
abdomen, la porción derecha está
más elevada que la izquierda, a
causa del hígado; por debajo del
diafragma izquierdo se puede
apreciar la burbuja de aire que
pertenece a la cámara gástrica.
El ángulo costo-frénico se forma en
la unión entre el diafragma y las
paredes costales en ambos lados
del tórax y posee una forma en V.
Desaparece completamente
cuando se llena de líquido con
cantidades mayores a 250mL.
4. Campos
pulmonares e hilios
Los campos pulmonares se pueden dividir de
acuerdo con sus lóbulos.
El pulmón derecho está conformado por tres
lóbulos, mientras que el pulmón izquierdo
está conformado por dos.
Cada lóbulo está separado por una cisura, de
las cuáles en la placa se puede apreciar la
cisura menor (que separa el lóbulo superior
derecho del medio) en proyección PA, y en
las proyecciones laterales se aprecian las
cisuras mayores (que separan los lóbulos
superiores).
Los hilios pulmonares
hacen referencia a la
ubicación de los bronquios
y arterias pulmonares; el
hilio derecho se encuentra
más abajo que el izquierdo
en la mayoría de los
pacientes. Estos se
observan de forma
radiopaca.
Los pulmones tienen una densidad que
viene dada por los vasos y la presencia de aire.
Echaremos un vistazo a las vías respiratorias (la
tráquea, la carina y la división de los
bronquiosprincipales).
Tras llevar a cabo una visualización global de los
pulmones (descartando alteraciones de la
densidad, del patrón vascular y del
parénquima), nos fijaremos primero en la zona
apical, por encima de las clavículas,
comprobando asimetrías.
Después, valoraremos la zona zona hiliar, su
tamaño, situación y morfología (vascular).
Descartaremos masas, adenopatías y aumento
del tamaño de los vasos. Identificar los distintos
lóbulos y cisuras pulmonares, tanto en la
proyección AP como en la lateral.
5. Mediastino
El mediastino está conformado por
elementos de diferentes densidades: tráquea
y bronquios (radiolúcidos), corazón y sus
grandes vasos (radiopacos). En relación con el
corazón se pueden delimitar varios aspectos:
Aurícula derecha, ubicada en el tórax
derecho.
Ventrículo izquierdo, ubicada en el tórax
izquierdo.
Aurícula izquierda, ubicada en el tórax
izquierdo.
Una herramienta útil para determinar si el
paciente presenta cardiomegalia es el índice
cardiotorácico, y para calcularlo se utiliza la
siguiente fórmula:
Índice Cardiotorácico = (Amplitud
más larga del corazón) / (Amplitud
más larga de la caja torácica)
Un índice igual o menor a 0,5 indica
normalidad. Otra forma de
determinar si un corazón presenta un
agrandamiento es analizando
radiografías anteriores del paciente,
y si la anchura ha aumentado 1 cm o
más, significa cardiomegalia.
Para valorar la silueta cardíaca y los vasos, la
radiografía se realizará en bipedestación y en
inspiración forzada, ya que en decúbito y en
espiración la silueta cardíaca puede parecer
aumentada. Tendremos que fijarnos en el tamaño
del corazón en general y sus cavidades por
separado, descartando una posible cardiomegalia.
El índice cardiotorácico (ICT) se calcula
midiendo (en la proyección PA) desde la punta
más distal izquierda (ápex) hasta la parte más
externa de la sombra cardiaca derecha y se
divide entre el diámetro torácico (distancia
entre ambas costillas internas a nivel de la
cúpula diafragmática derecha). Se considera
un aumento de la silueta cardiaca si el índice
cardiotorácico es mayor de 0,50.
Puede existir crecimiento de una cavidad en
particular, del corazón de forma global o un
derrame pericá[Link] nos olvidemos de
descartar lesiones ocupantes de espacio y la
elongación de grandes vasos.
6. Otros
Por otros se habla de
aquellos elementos
externos al paciente,
como tubo a tórax,
sondas nasogástricas,
entre otros.
Otros elementos para
tener en cuenta son
los catéteres, los
alambres, u otros
dispositivos como
marcapasos.
Como resumen
Aspectos técnicos,
calidad, posición.
Tejidos blandos
Estructuras esqueléticas
(pared y caja torácica,
cintura escapular, cuello,
columna vertebral)
Mediastino
Hilios
Pulmones y pleura
Silueta cardíaca y vasos
7. Resumen
NEUMONIA
La neumonía se puede detectar en una Rx de tórax cuando se observa el
denominado signo de la silueta. Dicho signo aparece cuando dos estructuras
de la misma densidad se sitúan muy próximas entre sí, pero no es posible
observar el borde de ninguna de ellas. El diagnóstico como tal se basa en la
existencia de opacidades pulmonares de nueva aparición en la radiografía
simple de tórax
DERRAME
PLEURAL
El principal hallazgo radiológico de
un derrame pleural es el
borramiento del seno costofrénico
lateral en la radiografía de frente y
en posición de pie o el borramiento
del seno costofrénico posterior en la
radiografía de perfil.
Un derrame pleural suele mostrar un
borde bien delimitado, cóncavo hacia
arriba entre el pulmón y el espacio
pleural, lo que se conoce con el nombre
de «signo del menisco».
Los derrames moderados o grandes
oscurecen todo el hemidiafragma
homolateral.
El derrame pleural masivo
produce desplazamiento del
mediastino hacia el lado
contralateral, ensanchamiento
de los
espacios costales y descenso del
diafragma, signos radiológicos:
Opacidad de un hemitórax.
Desviación contra lateral de
corazón y tráquea.
Separación de los espacios
intercostales.
Aumento del hemitórax.
Ausencia de broncograma
aéreo.
La radiografía en
decúbito lateral es
la
visión radiográfica
más sensible, y
permite detectar
cantidades de
líquido tan
pequeñas como de
5 ml.
NEUMOTORAX
El neumotórax ocurre cuando se filtra aire
desde el interior del pulmón hacia el espacio
entre el pulmón y la pared torácica,
ocasionando un colapso del pulmón. La
oscuridad indica la presencia de aire fuera del
tejido pulmonar
HEMOTORAX
Se define como la presencia de sangre en la
cavidad pleural que no pudo evacuarse a través
del drenaje convencional, del mismo modo,
persiste visible la zona opaca o densa en la
radiografía o TAC del tórax respectivamente
el tamaño de los riñones
señales de lesiones en los riñones
anomalías presentes desde el nacimiento
la presencia de obstrucciones o piedras
en los riñones
complicaciones de una infección del
tracto urinario
quistes o tumores