Es el estadio más grave de la hipertensión en el embarazo y posparto.
Se caracteriza por la asociación de hipertensión arterial, proteinuria
(pérdida de proteínas en la orina) y manifestaciones neurológicas, como
convulsiones o coma.
Se puede presentar a partir de las 20 semanas de embarazo, el parto o
puerperio, en mujeres gestantes con diagnóstico previo de
preeclampsia.
Si no es tratada a tiempo, puede tener complicaciones (
edema pulmonar o cerebral, problemas respiratorios, ceguera,
insuficiencia hepática) y provocar la muerte de la madre o el bebé
Existen 3 tipos de eclampsia,
Se clasifican según el momento en que aparecen las convulsiones en la embarazada:
Anteparto: como su nombre lo indica ocurren antes del momento del parto,
generalmente alrededor de la semana 28, aunque pueden presentarse antes.
Intraparto: las convulsiones inician durante el proceso de parto, cuando la mujer
está en el proceso de dar a luz al bebé.
Postparto: la eclampsia aparece 48 horas o más después de que la mujer ya salió
del parto.
Es importante decir que, aunque la eclampsia generalmente desaparece pocas horas
después del nacimiento del bebé, no sucede así con la preeclampsia.
Es decir, la mujer ya no tendrá convulsiones pero tiene que seguir cuidándose
porque su presión arterial puede seguir elevándose hasta 6 semanas después del
parto.
Causas de la eclampsia
A pesar de las investigaciones realizadas, las causas de la eclampsia
todavía son desconocidas.
Los expertos en el tema piensan que se trata de una enfermedad que se origina
por la combinación de varios aspectos como:
•Factores genéticos
•Problemas hormonales
•Cambios inflamatorios en el cuerpo femenino
•Alteraciones en el funcionamiento del corazón materno
•Factores relacionados con la nutrición
•Tipo de medioambiente al que se expone la embarazada
•Desarrollo anormal de la placenta.
Lo cierto es que, todavía no existe una causa comprobada para la eclampsia.
Por eso, lo más saludable para una mujer con riesgo de eclampsia es llevar una vida
alejada de los ambientes tóxicos, con una alimentación equilibrada y un seguimiento
médico continuo.
De esta manera, se favorece el control de la presión arterial y el embarazo puede
desarrollarse sin mayores complicaciones hasta la fecha señalada para el parto
SÍNTOMAS:
Presión arterial igual o mayor a 140/90 mmHg.
Convulsiones.
Dolor de cabeza intenso, visión borrosa, percepción de
luces brillantes o dolor de estómago que se producen,
en general, antes de las convulsiones.
Pérdida de conciencia: generalmente, la paciente no
recuerda nada al despertar
FACTORES DE RIESGO:
Edad mayor a 40 años.
Diabetes.
Hipertensión crónica.
Obesidad.
Insuficiencia renal.
Historia familiar de preeclampsia.
No haber tenido hijos previamente.
Intervalo mayor a 10 años entre embarazos
EXÁMENES DIAGNÓSTICOS:
Análisis de orina: para evaluar la pérdida de proteínas.
Análisis de sangre:
hemograma completo,
tiempo de coagulación,
enzimas hepáticas,
función renal,
anticuerpos antifosfolípidos.
Complicaciones de la eclampsia
Las complicaciones generadas por la eclampsia se pueden dividir en dos grupos: las que afectan
directamente a la mujer y las que repercuten en la salud del feto.
Complicaciones para la mujer
Una embarazada con eclampsia tiene mayores probabilidades de presentar varios problemas de
salud como resultado de las convulsiones y la presión sanguínea elevada. Algunas de las más
comunes incluyen:
Desprendimiento prematuro de la placenta: es decir la placenta se separa del útero antes de la
fecha del parto. Esto ocasiona sangramiento en la embarazada.
Alteraciones en la coagulación de la sangre: los niveles bajos de plaquetas, favorecen que, de
ocurrir un sangrado, el cuerpo demore más en controlarlo.
Síndrome de HELLP: es muy peligroso y se caracteriza por enzimas del hígado elevadas (AST y
ALT), valores de plaquetas disminuidos y ruptura de glóbulos rojos.
Accidentes vasculares del cerebro: las embarazadas con eclampsia y síndrome de HELLP tienen
más riesgo de complicarse con hemorragias en el cerebro.
Coma: es un estado grave donde la gestante parece estar dormida, pierde la relación con el medio
que la rodea y tampoco sabe nada de sí misma.
Parto antes de tiempo: las probabilidades de parto pretérmino aumentan en la embarazada con
eclampsia, lo que puede traer riesgos para la madre y el feto.
Complicaciones para el bebé
Por otro lado, el bebé que crece en el vientre de la mujer con eclampsia también puede presentar
efectos negativos. Ten en cuenta que su estado de salud depende de los nutrientes y el oxígeno que
recibe a través de la placenta.
Si la madre convulsiona y tiene la presión arterial elevada, el funcionamiento de la placenta empeora.
Como resultado, el bebé no recibe la cantidad de sangre suficiente que necesita para crecer y
desarrollarse adecuadamente.
Entre las complicaciones que pueden aparecer en el feto de una embarazada con eclampsia se
encuentran:
Falta de oxígeno y nutrientes: durante una convulsión la mujer no puede respirar bien y el oxígeno que
llega al feto es muy poco para cubrir sus necesidades vitales.
Nacimiento prematuro: el inicio del parto antes de tiempo es peligroso, sobre todo si el bebé es muy
pequeño y sus pulmones todavía no están bien desarrollados.
Muerte fetal: gracias al tratamiento especializado que existe en la actualidad, es muy raro que ocurra.
No obstante, existe la posibilidad ante un desprendimiento de placenta severo.
Las complicaciones de la eclampsia se pueden prevenir si la mujer se cuida y asiste a todas las
consultas programadas por su especialista.
TRATAMIENTO:
La eclampsia es una emergencia y requiere el traslado urgente de la
mujer a un centro de salud.
Ante el cuadro convulsivo, se deben evitar las lesiones maternas: se
aconseja poner a la mujer sobre su lado izquierdo y colocarle un mordillo
en la boca para evitar la mordedura de la lengua. No se recomienda dar
ningún fármaco sino llevarla a un centro asistencial para que,
eventualmente, se le suministre sulfato de magnesio en forma
endovenosa.
En el centro hospitalario se realizará el control de la hipertensión arterial
con fármacos orales o por vena.
El único tratamiento definitivo de la eclampsia es la finalización del
embarazo, que en la mayoría de los casos requerirá una cesárea de
urgencia
La embarazada con eclampsia necesita atención médica inmediata para que deje de convulsionar lo
antes posible y así evitar daños en su organismo y en el bebé. El tratamiento ideal para estabilizar a
la mujer incluye:
Anticonvulsivantes: el medicamento más utilizado para frenar las convulsiones en la embarazada
es el sulfato de magnesio, pero también se pueden utilizar el lorazepam y el diazepam.
Antihipertensivos: las medicinas como el labetalol y la hidralazina para bajar la presión sanguínea
son esenciales en el tratamiento de la eclampsia. Se inyectan para conseguir efectos más rápidos,
ya que las tabletas actúan más lento.
Programación del parto: se planifica lo antes posible, porque después de que el bebé nace, ya la
madre tiene menos riesgo de convulsionar
PREPARACIÓN DE HABITACIÓN
[Link]
- Cama adecuada y segura: Colocar una cama con barandas o almohadas a
los lados para prevenir caídas o lesiones durante las convulsiones. La
cama debe ser ajustable en altura y posición, permitiendo un acceso fácil
para los procedimientosmédicos y un posicionamiento seguro para la
paciente.
- Equipo de monitoreo: Monitor de signos vitales para medir presión arterial,
frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria, saturación de oxigeno y
temperatura.
- Cardiotocógrafo: Para monitorear el bienestar fetal (frecuencia cardíaca fetal
y contracciones uterinas).
Oxímetro de pulso: Para medir la saturación de oxigeno en sangre.
Electrocardiógrafo: Para monitorear la actividad eléctrica del corazón si es
necesario.
- Materiales para monitoreo y manejo de líquidos
- Soluciones intravenosas: Como solución salina, Ringer lactato, y
soluciones de glucosa para mantener la hidratación y la corrección de
desequilibrios electrolíticos.
- Monitoreo de entrada y salida de líquidos: Contadores de líquidos para
registrar la cantidad de fluidos administrados y excretados.
Equipo de emergencia
Medicamentos antihipertensivos: como labetalol, nifedipino o
hidralazina.
Oximetría y ventilador si la paciente necesita soporte respiratorio
debido a
la hipoxia.
Kit de reanimación (si es necesario en el caso de una parada
respiratoria o
cardiovascular).
Material para parto (si es necesario)
Instrumental de parto: Como fórceps, aspiradores, equipos de cesárea
y
materiales para sutura.
Aspiradora neonatal: Para mantener las vías respiratorias despejadas
del
RN.
Cuna neonatal: Para asegurar que el bebe este en un ambiente seguro
[Link]
Equipomédico
Médico obstetra: Es crucial para la evaluación continua de la
paciente y la
toma de decisiones sobre el manejo del embarazo (inducir
el parto,
realizar cesárea, etc.).
Anestesiólogo: Si se requiere analgesia o anestesia para un
parto vaginal
o cesárea, es esencial tener un anestesiólogo disponible.
Neonatólogo o pediatra: En caso de que el bebé necesite
atención
inmediata después del parto.
Personal de enfermería
Enfermera de cuidado intensivo: Para monitorizar constantemente los
signos
vitales, controlar la administración de medicamentos (como el sulfato de
magnesio y los antihipertensivos), y gestionar el soporte respiratorio (si
es
necesario).
Enfermera obstétrica: Que pueda asistir en la evaluación y en el manejo
del
parto, si se requiere.
Enfermera en control de líquidos: Para gestionar el manejo de los líquidos
intravenosos y el monitoreo de la función renal, especialmente en
situaciones
de insuficiencia renal.
Soporte emocional y psicológico
Psicólogo o trabajador social: Si es necesario, para brindar
apoyo
emocional a la paciente y su familia, especialmente si se
enfrentan a una situación de emergencia grave.
Familia y acompañante: Proporcionar apoyo emocional a la
paciente,
especialmente en momentos difíciles.
CUIDADOS DE ENFERMERÍA:
- Reposo absoluto
- Valorar continuamente la T.A
- Control estricto de líquidos cada hora
- Manejo de bomba de infusión, para administrar líquidos intravenosos.
- Vigilar patrón respiratorio
- Auscultar campos pulmonares para detectar edema
- Valorar reflejos y estado de conciencia
- Posición decúbito lateral izquierdo
- Monitoreo fetal
- Identificar en la paciente dificultad respiratoria, sibilancias, tos, diaforesis,
palidez, expectoración con sangre.
- Si en los exámenes se encuentra saturación administrar a la paciente
oxigeno con mascarilla, es posible que se requiera intubación.
- Administración de diuréticos (furosemida) previa autorización médica.
PREVENCIÓN:
Las mujeres con diagnóstico de presión sanguínea elevada deben cuidarse
bien y seguir las indicaciones de su médico. La eclampsia se puede evitar
con un seguimiento especializado estricto.
La enfermedad hipertensiva del embarazo es muy
dinámica y se debe estar alerta a los síntomas
tempranos como el dolor de cabeza y el dolor en la boca
del estómago porque, aunque la embarazada tenga
controlada su presión arterial, la eclampsia puede
desencadenarse en forma repentina.
Caso clinico
Paciente de 33 años, primigesta, 31 + 1 de gestación acude a emergencias por cefalea de
elevada intensidad, alteraciones de la visión y debilidad en extremidades de 3 hs de duración
sin mejoría tras consumir analgesia en domicilio. No presentaba antecedentes patológicos
relevantes durante el embarazo. Controles normales por su tocólogo de área No alergias , sin
perdidas de liquido, no metrorragia, no dolor abdominal movimientos fetales positivos P/A
190/110 y 73 lpm, tax 36.7
Se procede a acostarla en camilla y canalizar una vvp en miembro superior derecho. Se avisa
a ginecólogo de guardia. Se realiza ecografía abdominal para valorar bienestar fetal se
decide trasladar a la gestante a la sala de despertar de quirófano para iniciar protocolo de
preclamsia y así controlar P/A a los 10 minutos de ingrear la paciente comienza a
convulsionar. Se avisa de forma inmediata al servicio de analgesia y se canaliza otrav vvp en
miembro superior izquierdo Una enfermera se queda trabajando con junto con el el equipo de
analgesia los cuales procedieron a la colocación de canula tipo Guedel pulsímetro y ambu
otro miembro del personal de enfermería trabaja con el equipo de ginecología los cuales
inician el protocolo de preclampsia con tratamiendo endovenoso de sulfato de magnesio
bolus inicial de 4.5g a razón de una ampollas/min+ perfusión continua a 2g/h en caso de no
respuesta repetir un segundo bolus de 2g de SO4Mg o aumentar el ritmo de la perfusión
continua a 4g/h
Como no hubo respuesta se añadió dizepam 5 mg en 1 min una vez estabilizada la paciente
se deside trasladar al quirófano y realizar una cesárea de emergencia