Introducción: El cap.
2 de Génesis nos presenta un cuadro hermoso de la vida del hombre en el Edén;
Adán y Eva vivieron durante un tiempo indefinido bajo el cuidado, la provisión y la protección que Dios les
impartía. Todo era bueno; sin embargo, la escena cambia radicalmente, desastrosamente desobedecieron
en el único mandamiento que habían recibido de Él y cayeron bajo la tentación de Satanás.
El Cap. 3 nos proporciona el registro de la caída
histórica del hombre, el prototipo de la tentación
y las consecuencias del pecado. Mientras Gn. 1–
2 narra lo que Dios dijo, Gn. 3 narra lo que
Satanás habló a través de la serpiente; la
palabra de Dios trajo vida y orden, la de la
serpiente produjo caos y muerte.
Este capítulo declara que las relaciones distorsionadas del hombre con Dios, con sus semejantes, con el
universo y consigo mismo tienen su origen en la desobediencia de la primera pareja. Establece la fidelidad
de Dios a su propósito de comunión con el hombre, manifestando el inicio de su obra redentora (v. 15).
LA TENTACIÓN
El Tentador: La entrada de Satán al huerto en forma de serpiente fue sin duda motivada por su odio hacia
Dios y su envidia por el hombre; al no haber en el corazón de la primera pareja ningún principio de mal sobre
el cual obrar, la incitación solo podía venir de afuera; y como el tentador no pudo asumir la forma humana,
habiendo en el huerto sólo dos seres humanos, el uso de una criatura inferior tenía que ser empleada.
El texto no identifica claramente a la serpiente
como Satanás, pero el resto de la Biblia deja claro
que es él y que aparece como una serpiente (Job
26:13, Is. 51:9, Ez. 28:13-19, Jn. 8:44, 2 Co. 11:3, 1 Ti.
2:14, 1 Jn. 3:8, Ap. 12:9, 20:2); y, además, trata este
pasaje como un hecho histórico, no mitológico,
dándole significado al tema de la redención,
relacionándolo con la realidad histórica de la caída.
LA TENTACIÓN
La Tentación de la Mujer 3:1-6: Satanás trajo la tentación contra Eva porque se dio cuenta de que era
más vulnerable; su táctica fue entrar en conversación con ella mientras estaba sola, y por medio de ella,
poder tentar a Adán.
1. ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de ningún árbol del huerto? (Gn. 3:1): Satanás tomó el
mandamiento positivo de Dios, y lo reformulo de una forma negativa: “Dios no te deja comer de todo árbol”.
El primer ataque está dirigido contra la Palabra de Dios; si puede conseguir confundir o hacer dudar a Eva
acerca de lo que Dios dijo, entonces su batalla está parcialmente ganada. En otras palabras, puso en duda
si era pecado o no el comer de este árbol, y si realmente estaba prohibido su fruto.
LA TENTACIÓN
2. La respuesta de Eva a la serpiente (Gn. 3:2-3): En
respuesta, Eva da un informe completo de la ley bajo la
cual estaban; ensalzó la gran libertad que gozaban al
poder comer de todos los árboles, excepto de uno, sin
embargo, encontramos en sus palabras, ciertas
debilidades que Satanás supo utilizar hábilmente.
a) Primero, fue una debilidad de la mujer el entrar en
conversación con la serpiente.
b) Segundo no parece saber el nombre del árbol, ya que
lo llama “el árbol en medio del jardín” (Gn. 2:17).
c) Tercero añadió al mandato y pone palabras en boca
de Dios cuando dijo: “ni le tocaréis…”.
d) Cuarto, malinterpreta el mandato de Dios: “para que
no muráis” en vez de “ciertamente moriréis”.
LA TENTACIÓN
3. Desafío directo de Satanás a la Palabra de Dios (Gn. 3:4-5): Satanás llevó a Eva a una discusión
con él y plantó la semilla de la duda acerca de la Palabra de Dios, y la expuso a una comprensión
incompleta del mandato divino, con una contradicción pura y simple: “No moriréis”. Satanás quería que
Eva olvidara todo lo que Dios dice acerca de las consecuencias del pecado y tratar de lograr que dude de:
a) La bondad de Dios (Si Dios está le está mintiendo a ella, ¿cómo puede ser bueno?).
b) La maldad del pecado (si el fruto es algo bueno ¿por qué Dios no quiere que ella la tenga?).
c) Que vea el pecado como algo bueno que un Dios malo no quiere que tengamos (Su mentira
principal es “el pecado no es malo y Dios no es bueno”).
La tentación de Satanás fue poderosa, porque había algo verdad en ella, “pura mentira” rara vez es eficaz.
“Serán como Dios”, es cierto que sus ojos se abrieron pero, al conocimiento del bien y el mal, no como
dioses; pues adquirieron la miseria de una condición pecaminosa; pero Satanás ocultó este resultado.
El propósito de Satanás fue que Eva dudara de la palabra de Dios (v. 3), luego que la negara (vers. 4-5); y
luego les promete las ventajas de comer de él (v. 5). La mujer no cede inicialmente, sino después de un
proceso de evaluación, finalmente la lleva a concluir que el árbol es bueno, atractivo y codiciable. Su éxito
al tentar a Eva, a través de usar astutamente verdades a medias, trajo desastrosos resultados.
EL PECADO DE ADÁN Y EVA, LA CAÍDA DE LA RAZA HUMANA
El tentador arrojó dudas sobre el carácter divino, sugiriendo que Dios estaba celoso, pues ellos vendrían a
ser como Él cuando comieran y según Satanás, Dios lo sabía y trataba de evitar que eso sucediera. El
trabajo de Satanás quedó concluido, la mujer fue dejada a solas para que diera rienda suelta a sus deseos.
La Caída de Eva: En la tentación, Satanás recurrió al apetito físico (bueno para comer), al deseo ilícito
(agradable a los ojos) y al egoísmo (alcanzar sabiduría). “Ella tomó de su fruto, y comió”: Hubo tres
acciones que llevaron a Eva a su caída:
1. Vio: La imaginación y sentidos de Eva fueron
completamente vencidos; pues su percepción de las
cosas fue distorsionada.
2. Tomó: Satanás podría tentar a Eva, pero ella no
tenía que tomarlo, fue un acto de su propia iniciativa.
3. Comió: El camino del pecado es hacia abajo.
Quizá, cuando lo miró, no intentaba tomarlo; y
cuando lo tomó, no pretendía comerlo; pero éste fue
el resultado.
EL PECADO DE ADÁN Y EVA, LA CAÍDA DE LA RAZA HUMANA
La caída de Adán: Eva no solo peco, sino que se convirtió en agente de tentación para Adán; quizás
persuadiéndole con los mismos argumentos que la serpiente le había dado a ella, y añadió que ella misma
había comido y había encontrado que lejos de ser mortífero, era extremadamente placentero y agradable.
La caída de Eva fue pronto seguida por la de
Adán; el N.T. explica que Adán no fue
engañado como lo fue Eva (1 Ti. 2:14), sino que
a sabiendas participó en el pecado; es decir,
Adán pecó con sus ojos bien abiertos, en
abierta rebelión, escoge desobedecer a Dios,
en una decisión libre y de acción individual.
El apóstol Pablo responsabiliza a la desobediencia de Adán, por la entrada del pecado y la muerte en la raza
humana (Ro. 5:12–21; 1 Co. 15:21, 22), admitiendo que la desobediencia de Eva también tiene su
consecuencia específica en la mujer (2 Ti. 2:11–15).
DIOS CONFRONTA A ADÁN Y EVA
La Desnudez de Adán y Eva (Gn. 3:7): El
conocimiento que adquieren el hombre y la mujer los
hacen sentir con vergüenza uno del otro y con temor
ante la presencia de Dios, a causa de su nueva
condición. Ellos sabían que estaban desnudos, en el
sentido de tener su vergüenza expuesta a toda la
creación; se sintieron desposeídos de todos los
honores de su estado inocente; la forma en que se
veían ellos mismo cambio, se dieron cuenta de la
felicidad que perdieron, de la miseria en la que
cayeron y de su estado pecaminoso.
Su propio intento de cubrirse es solo una muestra de que tratar de cubrir nuestra desnudez ante Dios; solo
es un intento tonto y desesperado, para excusarnos, ocultar nuestra falta y sentirnos menos culpables.
DIOS CONFRONTA A ADÁN Y EVA
Adán y Eva se esconden de Dios (Gn. 3:8, 10): Adán y
Eva sabían que cuando se escuchaba la voz del Señor, su
presencia se aproximaba; sin embargo, su pecado hizo que
sintieran miedo de la presencia y la voz de Dios; e
intentaron esconderse de Él.
Vergüenza, remordimiento, temor, una sensación de culpa,
sentimientos a los cuales ellos hasta ahora habían sido
extraños, trastornaron sus mentes, y los llevaron a
escaparse de Aquel cuya llegada antes recibían con gozo.
Dios confronta al hombre (Gn. 3:9, 11): “¿Dónde estás
tú?” no fue porque saber dónde estaban escondidos; ni
tampoco es el interrogatorio de un comandante enojado, si
no el grito del corazón de un padre angustiado; que sabía
que un abismo se había hecho entre él y el hombre.
¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Cómo llegaste a
sentir vergüenza? ¿Has comido del árbol que te mandé no
comieses? Dios le muestra a Adán que ha desobedecido
deliberadamente, sin minimizar sus acciones.
LA TENTACIÓN
Adán y Eva tratan de justificar su pecado (Gn. 3:12-13): Ante las preguntas de Dios, el hombre y la
mujer, aunque admiten su acción desobediente, intentan eludir su responsabilidad presentando excusas y
cada uno trata de echar la culpa y desacreditar al otro.
Adán culpa a su mujer y a Dios.- El intento de Adán Eva responde a Dios.- El propósito de Dios, es que
por culpar injustamente a Eva pone de manifiesto Eva se diera cuenta de la gravedad de sus acciones,
su nueva naturaleza, incapaz de reconocer su y la culpabilidad de su participación. Eva trata de
propio pecado, se niega a aceptar la culpar a la serpiente, diciendo que la engañó, su
responsabilidad adecuada por su participación. pecado fue en intercambiar la verdad por la mentira.
Adán y Eva por su desobediencia, vinieron a ser conscientes de 4 cosas:
a) De un principio y poder del mal en un universo opuesto a Dios y sus propósitos.
b) De la consecuencia de la desobediencia e incredulidad.
c) De la ventaja de la fe y confianza en Dios y su sabiduría.
d) De la necesidad de elegir entre el bien y el mal.
El pecado de Adán y Eva fue una rebelión contra un mandamiento específico de Dios, ahora Él ya no puede
tratarlos con inocencia, porque la perdieron; les fueron abiertos los ojos de su conciencia y entro al reino
de la experiencia moral por la puerta equivocada, cuando pudo haber entrado haciendo lo bueno.
Consecuencias de la caída Gn. 3:14–19
Ante la oportunidad de confesar su pecado y arrepentirse para alcanzar misericordia, Adán y Eva
fracasaron, tratando inútilmente de justificarse y evadir su culpabilidad; quedaron expuestos al juicio de
Dios, y ahora el Juez dictaría su sentencia. La maldición de Dios cayó sobre Adán, Eva y la serpiente:
A. Sobre la serpiente: Dios procede a pronunciar
sentencia; y comienza por la serpiente (donde comenzó el
pecado). En la primera parte de la maldición, Dios se dirige
al animal que Satanás utilizó para llevar la tentación; la
serpiente fue condenada a arrastrarse sobre el suelo en
lugar de caminar sobre sus patas y a comer del polvo de la
tierra haciendo referencia a su nueva condición de vida.
En la segunda parte de su sentencia, ahora Dios se dirige a Satanás, la figura detrás del animal, aquel
quien verdaderamente había orquestado todo, de lo cual hablaremos mas adelante.
Consecuencias de la caída Gn. 3:14–19
B. La maldición de Dios sobre la mujer: La maldición sobre la mujer fue doble: A partir de ese momento
se le añadiría dolor al dar a luz y su voluntad estaría sujeta al hombre.
1. Dios maldijo a la mujer con el dolor multiplicado al
dar a luz. La palabra “multiplicar” literalmente significa
“aumentar”; esto nos indica que la mujer, no es que no
tuviera dolor al dar a luz; sino que ahora esos dolores
serian aumentados “en gran manera”; es decir, que ese
pequeño dolor que sufría al parir, ahora se intensificaría
de una forma exponencial.
2. “Tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará
de ti”: El principio de supremacía de Adán como
esposo se estableció antes de la caída (Gn. 2:18, 22);
pero el pecado hizo de este deber un castigo,
corrompiendo la sumisión voluntaria de la mujer, y el
liderazgo amoroso del marido. Debido a la maldición,
Eva tendría que luchar contra el deseo de dominar a su
marido, que va en contra del orden de Dios.
Consecuencias de la caída Gn. 3:14–19
C. La maldición de Dios sobre el hombre: El mayor juicio cayó sobre el hombre Adán, quien decidió
actuar en contra de un mandamiento directo de Dios; eligió hacer caso a la voz de Eva, en vez de obedecer
a Dios. Dios resalta la maldición sobre Adán en tres aspectos:
1. Maldita será la tierra: A causa de Adán, hay una maldición sobre toda la creación: “maldita será la tierra
por tu causa”. Con esta sentencia quedó maldita la morada terrenal de Adán; y el efecto de esta maldición
es: “espinos y cardos te producirá”.
2. Con sudor comerás el pan: Adán ya trabajaba, pero todo
era alegría; sin fatiga ni dificultad, ahora el trabajo tiene un
elemento de maldición, dolor y cansancio. Todos sus
quehaceres y deleites le serán amargados, al saborear la
frustración de cultivar la tierra con tanto esfuerzo y ver
brotar espinos y cardos.
3. Pues polvo eres y al polvo volverás: Con esta sentencia
Dios cumplió con la advertencia que le dio al hombre: “tu
cuerpo, que fue tomado de la arcilla del suelo, morirá y
volverá a su lugar de origen; porque eres polvo” (Job 10:9,
34:15, Ec. 3:20, 12:7, Sal. 104:29).
Consecuencias de la caída Gn. 3:14–19
D. Consecuencias Universales de la Caída: El acto fue sencillo, pero la desobediencia tuvo graves
consecuencias; pues los efectos de la caída no solo lo afectaron a Adán, su relación con Dios y a la
creación; sino que como primer hombre; su pecado ha tenido también implicaciones universales.
1. Culpa heredada.- Somos constituidos culpables. Cuando Adán pecó, Dios atribuyó la culpa de su pecado
a todas las personas, es decir, nos hace a todos pecadores ante Dios (Ro. 5:12, 18-19).
2. Corrupción heredada.- Tenemos una naturaleza pecaminosa. Esto es que nacemos corrompidos, con una
tendencia siempre hacia lo malo, como consecuencia de una corrupción heredada (1 P.1:18, Gn. 6:5-6).
3. Depravación total.- En nuestro estado natural, carecemos de bien espiritual ante Dios. Esto quiere decir,
que se ha distorsionado la imagen de Dios en el hombre, hemos perdido nuestro principal propósito que es
glorificar a Dios y somos incapaces de hacer lo bueno (Sal. 14:2-3, Is. 64:6, Ef. 2:1-3, Ro. 1, 1 Ti. 4:2).
4. Muerte Universal.- La maldición de la muerte muestra que el resultado del pecado de Adán se extendía a
toda la humanidad, y partir de ese momento la muerte reinó sobre el hombre. Por causa del pecado, la
muerte es una realidad ineludible, y nadie es inmune (Ro. 6:23, He. 9:27).
5. Condenación Eterna.- Uno de los efectos de la caída fue la “Muerte Espiritual”, es decir, que la
humanidad se separó de Dios. A partir de entonces el hombre ha quedado apartado de su presencia y
condenado a las penas del infierno.
La Muestra de Misericordia (Gn. 3:20-24).
La primera promesa de redención (3:15): Una vez caído el hombre, Dios fue quien lo buscó, aquí vemos
el primer destello de salvación. La redención prometida aquí, llegó a ser el tema de toda la Biblia.
La segunda parte de la maldición a la serpiente, está dirigida contra Satanás; Dios puso una animosidad
natural entre él y la humanidad; esta es la primeria referencia de Satanás como enemigo del hombre.
“Tu Simiente”, hace referencia a los que, al practicar
el pecado, se convierten en hijos del diablo (Jn.
8:44); mientras que “La Simiente de la Mujer”, hace
referencia a Cristo como descendiente de Eva. Dios
profetiza la condenación de Satanás, “le herirá en la
cabeza”, esto es, destruirá todas sus tácticas y
todos sus poderes, y trastornará totalmente su reino
y sus intereses.
Gn. 3:15 se ha llamado el “Proto-Evangelio” (el prototipo del evangelio) porque contiene el anticipo de la
promesa de un Redentor, Jesucristo, para restaurar la comunión con él. En esta profecía se da el primer
indicio del nacimiento virginal, declarando que el Mesías sería la simiente de la mujer, pero no del hombre.
La Muestra de Misericordia (Gn. 3:20-24).
Dios viste a Adán y Eva (Gn. 3:21): Antes de echar a
Adán y Eva del huerto, el Señor se mostró
misericordioso al hacerles “túnicas de pieles y vestirlos”.
Ellos se habían cosido delantales de hojas de higuera,
una cobertura demasiado estrecha, insuficiente para
cubrir su desnudez; pero Dios les hizo túnicas de pieles,
amplias, fuertes, duraderas, y adecuadas.
El hecho de que Dios usara piel de algún animal, indica
que hubo un sacrificio y derramamiento de sangre para
cubrir la vergüenza por el pecado cometido de Adán y
Eva (He. 9:22); para que ellos fueran revestidos.
Nuevamente el amor y la misericordia de Dios para sus
criaturas caídas, es manifestado.
La Muestra de Misericordia (Gn. 3:20-24).
Dios expulsa a Adán y Eva del Huerto (Gn. 3:22-24): Adán y Eva fueron expulsados del jardín; esto
indicaba su exclusión, y la de toda su raza, de la comunión con Dios, que era el gozo y la gloria del paraíso.
Su expulsión, pareciera una extensión del castigo de Dios; pero, su exclusión, no proviene de la ira de Dios,
sino de su amor y profunda misericordia, pues la razón por la que fue expulsado tiene un doble propósito:
1. Tome también del árbol de la vida: El fruto del árbol de
la vida podía comerse antes de la caída, pero a causa de
la rebelión, se prohibió el acceso al árbol. Dios
misericordiosamente los guardo, de otra manera
hubiesen retornado y comido de él, y continuado
eternamente en su estado de pecado y maldición.
2. Para que labrase la tierra de que fue tomado: ¿Adónde
envió Dios a Adán y Eva al expulsarlos del Edén? A
cultivar la tierra; justamente podía haberlo echado del
mundo, pero sólo lo echó del huerto. Lo cual tenía por
objetivo hacerle humilde y recordarle el fin de su vida.
Dios no solo expulsó del paraíso a Adán y Eva; sino que también los retuvo fuera; pues coloco querubines
armados con una espada ardiente; para retenerlos fuera y privándoles de toda esperanza de volver a él.
Conclusión: El hombre y su compañera vivieron por un periodo de tiempo indefinido bajo la gracia de
Dios, pero, desastrosamente desobedecieron en el único mandamiento que habían recibido de Él y cayeron
bajo la tentación de Satanás. Su éxito se basó en usar astutamente verdades a medias, Adán y Eva eligieron
rebelarse contra su Creador; y los resultados no fueron los que ellos esperaban, pues la promesa de
alcanzar sabiduría nunca se cumplió; lo cual trajo desastrosos resultados para Adán, Eva y la raza humana.
El hombre perdió su inocencia, fue hallado
culpable, su mente fue oscurecida por el pecado y
su naturaleza fue corrompida, consecuencias que
se hicieron universales y se extendieron a todo el
género humano, dejándolo en una condición
arruinada y de perdición sin escapatoria.
Pese a su maldición y castigo, Jehová es un Dios que salva, y les muestra su gran misericordia a través de
estas tres acciones concretas: Primero, permite la continuación de la raza humana y les da una promesa de
Redención (Jesucristo). Segundo, Dios viste al hombre y a la mujer, de un animal tuvo que ser sacrificado
como sustituto. Tercero, Dios saca a Adán y Eva del jardín a fin de que no viva en eterna maldición.
Tarea 5: Responde un
Cuestionario
Instrucciones: Responde las siguientes
preguntas, apoyado por los apuntes de la clase:
¿Qué fue lo mas importante para ti, aprendido
durante la clase?
¿Cuáles son las características del matrimonio
bíblico?
¿Explica el método de tentación empleado por
Recuerda seguir las indicaciones para la elaboración la serpiente?
y entrega de tareas: Buena ortografía, limpieza y ¿Cuáles fueron las débiles que Satanás vio en
buena presentación. Enviar sus tareas, a más tardar, Eva?
el viernes al Whatsapp 222 258 9221 o al correo ¿Qué te enseña el hecho de que Adán y Eva
[email protected] y deberán llevar: cedieron a la tentación?
• Nombre competo del estudiante.
• Título y número de clase.
• Fecha.
Nota: No se aceptarán tareas atrasadas