Inclusión social
subtítulos
*Evolución de conceptos y prácticas
. *Barreras en la participación e inclusión
*Tomar parte como derecho, no como privilegio.
Nombre: Jesús Araleydi Angulo Ramirez
Fecha :12/05/22
Tele bachillerato comunitario la palmita y
anexos
Inclusión
social
La inclusión social es el acceso a toda
persona a la educación, servicios de
salud, oportunidades de trabajo,
vivienda, seguridad, etc. Dentro de
una sociedad; sin importar su origen,
religión, etnia, orientación sexual,
capacidad intelectual, género,
situación financiera, entre otros.
Importancia de la inclusión
social
Las personas que se encuentran en riesgo de
ser discriminadas en muchos casos se ven
afectadas y vulnerables por un momento
específico crucial en sus vidas como lo es un
fenómeno natural, un conflicto bélico, un cambio
en la normatividad e incluso una crisis
económica. Estás situaciones los obligan a
enfrentar un reasentamiento o bien depender de
políticas de apoyo gubernamental o de la caridad.
Básicamente, la historia de las personas
con discapacidad es una historia de
exclusión. En muchas sociedades, fueron:
• repudiadas debido a temores, ignorancia
y superstición
• degradadas a la pobreza extrema
• explotadas o asignadas a funciones
menores
• vistas como un objeto, no sujeto de
acción.
Políticas de protección, establecimiento de instituciones separadas de la vida comunitaria,
abocadas a la subsistencia, aprendizaje y trabajo.
Provisión de servicios predominantemente médicos, supervisados por personal médico,
asistencia social ocasional, con énfasis en el diagnóstico, clasificación y rotulación de los
individuos. La educación estaba ausente.
Actitudes de cuidado de estilo caritativo, enfoques de asistencia aislados, las personas con
discapacidad eran vistas como objetos de protección.
Programas de rehabilitación a través de los cuales la gente comenzó a creer que estas personas
podían mejorar y compensar sus discapacidades; las personas con discapacidad adquirieron
mayor identidad de sujeto; la asistencia seguía brindándose en forma segregada.
En los años sesenta, estas prácticas fueron objeto de un severo escrutinio y puestas en tela de
juicio ya que segregaban a muchas personas y obstruían su desarrollo personal. Esto fue
promovido por diversos factores sociales y educacionales como:
• la movilización de padres que exigían igualdad de derechos para sus hijos, tanto para vivir con
sus familias como para optar a la educación, a una vida comunitaria normal y a prepararse para
una vida activa en la sociedad.
• en estos cambios tuvieron impacto los movimientos pro-derechos civiles en Estados Unidos, de
anti- institucionalización en Italia y de normalización, expuesto inicialmente en Suecia.
Durante aquel período, la planificación y entrega de asistencia, así como la capacitación
profesional, continuaban centradas principalmente en el individuo, es decir, existía un déficit que
debía ser remediado. Se daba poca atención a la manera en que las instituciones y disposiciones
sociales imponían obstáculos a las personas con discapacidad, por lo tanto debían ser cambiadas.
Nuevos conceptos
Estas distintas tendencias comenzaron a tener impacto en la
comunidad y, más particularmente, en aquellos directamente
involucrados –las personas con discapacidad- quienes ya no se
resignaban a ser meros objetos de políticas sociales y de
educación. El ambiente de protesta que diseminaron en la
comunidad los dotó de la fuerza para exigir ser una voz influyente
en las decisiones que la sociedad tomara respecto a ellos.
No querían simpatía ni caridad; querían ser oídos y, sobre todo, ser
incluidos. Las barreras que enfrentaban las personas con
discapacidad impugnaron la totalidad del concepto de
discapacidad.
El nuevo concepto colocó en perspectiva la dimensión
Barreras a la participación e inclusión
• Actitudes sociales negativas
• Ausencia de políticas y legislaciones apropiadas
• Respuesta institucional a la provisión de
asistencia
• Enfoque sectorial al trabajo en discapacidad
• Falta de enfoques alternativos a la asistencia
• Falta de personal calificado
El modelo social de la discapacidad parte de la
premisa que la inclusión significa la eliminación
de barreras físicas, principalmente, sociales y en
las actitudes de la sociedad en general.
La participación es un derecho, no un privilegio.
El primer acontecimiento que marcó el apoyo a
esta nueva interpretación fue el Año Internacional
de los Impedidos (1981) con el lema “Plena
participación e igualdad”. Sin duda, para muchos
países, este fue un momento de cambio y el tema
de la discapacidad comenzó a ser reconocido y
reflejado en diferentes programas nacionales.
Este año fue seguido por el Decenio de las
Naciones Unidas para los Impedidos (1983- 1992),
el cual contribuyó a la elaboración del Programa
de Acción Mundial para los Impedidos.
En la actualidad, la comunidad cívica
y profesional está trabajando en el
borrador de la Convención
Internacional Amplia e Integral para
Promover y Proteger los Derechos y
la Dignidad de las Personas con
Discapacidad, realizada en México el
año 2002. El citado borrador contiene
28 artículos que abarcan una
variedad de temas, incluyendo:
• Igualdad y no discriminación
• Igual reconocimiento como persona ante la ley
• Promoción de actitudes positivas
• Vivir independientemente y ser incluido en la
comunidad
• Derecho a la movilidad
• Derecho a la salud y rehabilitación
• Derecho a la educación
• Derecho al trabajo