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Causas Emocionales del Sobrepeso

Biodecodificacion

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SOBREPESO EMOCIONAL

¿De qué tenes hambre?


¿Comes para alimentarte o para saciar emociones?

DESCONECTÁ LOS PROGRAMAS MENTALES


QUE GENERAN SOBREPESO
¿Qué es un programa mental?

Un programa mental es como un software interno que no atiende a nuestras virtudes, necesidades o deseos,
sino a códigos programados por otras personas, o una situación traumática.

Es la suma de ideas que por repetición se grabaron en nuestro inconsciente. Todas las ideas sobre una misma
situación o aspecto de la vida que están grabadas en nosotros, forman un programas. La suma de todos los
programas forma nuestro sistema de creencia o modelo mental.

Todo aquello que nos conmociona se puede programar a través de un único suceso.

IDEA REPETIDA + TIEMPO = PROGRAMA


SITUACIÓN TRAUMÁTICA + INTENSIDAD = PROGRAMA
PROGRAMA + TODOS LOS ASPECTOS DE LA VIDA = SISTEMA DE CREENCIAS
Cómo seres holísticos, todo programa afecta a los tres planos del SER, cuerpo, mente, emociones.

SER HOLISTICO = MENTE + CUERPO + EMOCIONES


PROGRAMAS BIOLOGICOS QUE CAUSAN SOBREPESO
¿Comés para alimentarte o para saciar emociones?
 Esconderse detrás de una capa de grasa, usted… la grasa… el otro.
 Volverse menos atractiv@ para no gustar, si no se acercan, no hay riesgo.
 El vientre prominente empuja a alguien para que salga de su lado.
 El vientre que cuelga tapa el sexo.
 Construir una montaña (vientre) entre el sexo y el corazón… sexo sin amor.
 Engordar las piernas… simulan piernas fuertes para resistir la “carga”.
 Entrepierna (aductor), cierra el sexo.
 Tener mucho pecho (mujeres), necesita ser mejor madre que…
 Engordar la cara y el cuello… poner la cara por alguien o por la familia.
 Caderas (mujeres), ser fuertes frente al ataque de un hombre, alejarlos.
 Brazos (mujeres), defenderme de un agresor.
 Haber perdido un BB y aumentar el peso que tenía el BB al momento de partir.
Los programas biológicos no son personales sino familiares, una experiencia que no ha sido bien
gestionada por un miembro de la familia hace que lo traslade a su “herencia”, luego el “heredero”
tendrá la condición pero no la causa. No se hereda el tipo de cuerpo sino el programa que genera
ese tipo de cuerpo. La desprogramación es posible con la técnica adecuada.
COMPORTAMIENTO
CELULAR

ROL DE LA
GLUCOSA
MADRE INTERIOR, ALIMENTACIÓN Y ABUSO

¿Por qué negarse a comer?

Negarse a comer es negar a la madre, la que asociamos con el alimento primario. En el árbol genealógico de
anoréxicas, solemos encontrar madres invasoras que han utilizado a la hija (y menos frecuentemente al hijo)
como pantalla de proyección de su propia neurosis.

¿Qué importancia tienen las primeras experiencias con el alimento?


El bebé, mientras es alimentado, generalmente por su madre, al tiempo que se satisface su hambre, recibe no
sólo leche. El contacto, las caricias, el calor y toda la presencia de la madre, le proporcionan la experiencia de
amparo, amor y atención.

¿Quedan asociadas las ideas de comida y amor?

La relación que mantenemos con la comida, es un fiel reflejo de la relación que tuvimos con nuestra madre
cuando fuimos alimentados, según comenta Jomán Romero.

EJEMPLOS, comida y amor – calmar al niño con comida – angustia oral.


¿Y que papel juega el padre?

Hay muchos casos en los que el padre, puede que a causa de un nudo homosexual que permanece en la
sombra, inconscientemente rechace su propia feminidad y al sexo femenino en general, por lo que la hija
rechaza su propio sexo: bloquea su regla, afina sus curvas, no quiere hacerse mujer.

¿Los hermanos también tienen papel en la película?

Sí, porque el cuerpo es nuestro primer territorio. Si nos sentimos mal en él y lo percibimos distorsionado, es
porque el ego material, el que se configura en las interacciones con nuestros hermanos (o figuras coetáneas de
apego en hijos únicos), se encuentra insatisfecho. La competencia, la invasión, los celos, las comparaciones…
injustos repartos de territorio a los que reaccionamos para compensar una inicial “la indefensión aprendida”.

¿Con un exceso de control y de competencia?

Así es. La obsesión por el control del peso, de la talla, de las calorías… intenta compensar la falta de control
vivida en el territorio primario: la hermandad. Y también asoma la competitividad en las actitudes de la anorexia
(hay incluso páginas web y blogs en las que rivalizan en torno al record semanal de pérdida de gramos).
Desde un punto de vista estrictamente físico, el sobrepeso o la obesidad son el resultado de un desequilibrio
entre la ingesta de alimentos y la quema de calorías; pero, a la hora de analizar las causas reales y descodificar
su sentido biológico, sabemos que obedece a causas más profundas. Detrás del sobrepeso hay conflictos
emocionales que deben ser detectados, analizados y comprendidos para que la persona pueda superar esa
situación y liberarse de una vida probablemente marcada y regida por las dietas que, por otra parte, poco o
nada tienen que ver con las verdaderas causas del sobrepeso.

El trabajo y análisis del sobrepeso se inicia siempre con la búsqueda de esos conflictos emocionales
subyacentes que se manifiestan en el cuerpo, la detección de los bloqueos mentales y emocionales, y la
interpretación de su sentido biológico. Porque cualquier síntoma o enfermedad es la respuesta biológica ante
un impacto emocional vivido de forma inconsciente. Ante ese impacto emocional, nuestra biología reacciona
elaborando una respuesta biológica. Esa respuesta biológica es realmente una alarma con una clara intención
positiva: avisarnos de que en nuestro inconsciente albergamos impactos emocionales y traumas no resueltos.
Por eso el trabajo terapéutico consiste en hacer consciente lo inconsciente como premisa ineluctable para
tomar conciencia y desactivar el conflicto. Las causas del sobrepeso no están en la boca, ni en el plato, ni en el
estómago. La clave –más profunda- hay que buscarla en nuestros miedos y conflictos inconscientes. Porque el
sobrepeso manifiesta una necesidad de protección ante agravios, críticas, abusos, insultos, etc. Protección, en
definitiva, ante el ataque, el miedo y el peligro. Es común tomar conciencia de que cuando alguien se siente
inseguro o incómodo tiende a aumentar de peso, del mismo modo que cuando la amenaza desaparece el
exceso de peso se va también. Las personas con obesidad o sobrepeso suelen sentirse desprotegidas.
La acumulación de peso no es más que una respuesta biológica de supervivencia ante esos conflictos. En la
naturaleza, los recién nacidos se quedan pegados a su madre desde que nacen hasta que pueden valerse por sí
mismos para sobrevivir. Para el ser humano es igual: cuando se siente abandonado (real o simbólicamente)
instintivamente le invade la sensación de estar en peligro y de que tendrá que protegerse sin ayuda del clan o
la familia. La muerte y el peligro acechan y es muy difícil sobrevivir en soledad. Esto es más evidente para un
niño recién nacido, incapaz de defenderse y de alimentarse. En esas circunstancias, es básico tener garantizado
el sustento. Es por esto que el estrés de miedo y abandono se canaliza sobre todo comiendo y almacenando
reservas. Es biológico. La persona que se siente sola, biológica e instintivamente tenderá a generar reservas
alimenticias y a almacenar grasas porque no sabe cuándo volverá a comer o cuándo será rescatada. Por otra
parte, la sensación de abandono y de estar en peligro hará que se cierren los conductos renales para retener el
máximo de agua en el interior del organismo, indispensable para sobrevivir, generándose de este modo
sobrepeso por retención de líquidos y, en ocasiones, cálculos renales.

Cuando nos sentimos abandonados o en peligro, estamos indefensos, frágiles. Nuestro inconsciente biológico
detecta que podemos ser atacados y devorados. En esa situación, el hecho de poder ser más grandes cambiará
las cosas. Siendo más voluminoso será más fácil intimidar y ahuyentar a los posibles depredadores, y aumentan
las posibilidades de que el clan me encuentre y me rescate.

Y es aquí donde debemos valorar y contemplar la causa profunda y más habitual del sobrepeso: la ansiedad. La
ansiedad es una situación emocional que se instala en la persona que se siente en peligro (real o imaginario);
un sentimiento de inquietud profundo. La ansiedad es una señal de alerta, el aviso de un peligro que acecha.
Cuando percibimos o imaginamos una situación de peligro potencial, el sistema simpático se dispara y toma el
control de nuestro cuerpo para enfrentar ese peligro. Esas reacciones pueden ser de lucha, huida o parálisis.
Las personas que sufren ansiedad sienten angustia y miedo; desean huir a pesar de no poder identificar
nítidamente ni el peligro ni los motivos de ese anhelo de huida.
La ansiedad no es tanto la manifestación de problemas a los que se enfrenta la persona en su vida cotidiana
como la idealización que hace la persona de esos problemas y situaciones. La imaginación entraña peligros.
Bien manejada, la imaginación nos permite afrontar conflictos; pero en una persona con ansiedad la
imaginación suele dar lugar a los peores finales posibles, a perder el control. Resulta esencial tomar
conciencia de que cuando hay ansiedad es la imaginación la que toma el control, sumiéndonos en la
sensación de peligro, de miedo y necesidad de protección. Es así como se genera un contexto emocional en el
que la ganancia de peso –la acumulación de tejido graso– cumple un fin biológico muy claro y conciso:
facilitar la protección y poder enfrentar las situaciones de peligro, miedo e inseguridad.
Como hemos visto, detrás del sobrepeso y la obesidad existen conflictos emocionales de miedo, abandono y
búsqueda de protección que son los que realmente provocan esta enfermedad. El sobrepeso es la
manifestación de nuestros miedos, de nuestras inseguridades, de nuestra ansiedad.
La Descodificación del sobrepeso provocado por la ansiedad nos lleva a profundizar en las situaciones y
circunstancias de las que ésta última surge. Más que una enfermedad, la ansiedad es en realidad el aviso de
que albergamos en nuestro inconsciente un conflicto emocional activo y latente. La ansiedad manifiesta la
existencia de una emoción profunda que debemos localizar para llevarla a la conciencia -hacerla consciente- y
aprender a manejarla. Averiguar y comprender las circunstancias detonantes resulta esencial para neutralizar la
ansiedad y, con ello, ese anhelo inconsciente de protección que conduce a la acumulación de líquido y grasa, al
sobrepeso.
[Link]
ORGANIZA

INSTRUCTOR DE LA ACTIVIDAD

Lic. Alejandro Calabia


Tel. 2477 354744 / [Link]

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