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Derecho Romano

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Derecho Procesal

Derecho Romano
I. Derecho Romano Procesal Civil

• En determinadas situaciones necesitamos de la colaboración de otras personas para poder


ejercer nuestros derechos, colaboración que a veces incluso tenemos que exigir.

• Desde el momento en que el Estado se organiza como tal e instituye los órganos jurisdiccionales,
el particular no debe hacerse justicia por propia mano, sino que está obligado a recurrir a ellos.

• El comportamiento de los litigantes frente al tribunal, los pasos que deben seguirse para lograr
una sentencia, así como la organización judicial, son precisamente materia del derecho procesal,
entendido el proceso como la solución de una controversia por un tercero -el juez-, y el
procedimiento, como los pasos a dar para llegar a esa solución.
I. Derecho Romano Procesal Civil

• La acción, por su parte, es la facultad que todos tenemos de acudir al tribunal para-proclamar o
realizar nuestros derechos.

• Esta rama del derecho se denominó en Roma "Derecho de las acciones”.

• Los romanos utilizaron la palabra acción para hacer referencia tanto a la disciplina que nos
ocupa como al "derecho de perseguir judicialmente lo que le deben a uno”.

• También la usaban para señalar a la pretensión del litigante que iniciaba el proceso o juicio,
llamado en latin iudicium.
I. Derecho Romano Procesal Civil

• A la palabra acción, en Roma, se le dieron los siguientes significados:

1. Se utilizó como nombre de una rama del Derecho.

2. Sirvió para designar al derecho de acudir a la autoridad judicial competente para pedir el
reconocimiento de un derecho o la realización de uno previamente reconocido y,

3. Con ella también se designaba a la pretensión del actor en el juicio.


II. Partes en el proceso y
representación procesal

• El que pide que se reconozca o declare un derecho, o bien que se ejecute uno previamente
reconocido, es quien ejerce la acción: el actor o demandante; la otra parte, que es quien
desconoce ese derecho o no ha cumplido con un deber, es el demandado, llamado reus por los
romanos.

• Ambos podian ser representados por un cognitor o por un procurator.

• El primero era un representante nombrado solemnemente frente a la otra parte y ante el


tribunal, mientras que el procurator era un representante común y corriente, nombrado
probablemente a través de un mandato y obviamente sin requerir la presencia del otro litigante.
II. Partes en el proceso y
representación procesal

• En principio, se consideró que sólo las partes podían intervenir en el proceso, pero por razones
prácticas se establecieron excepciones a esta regla:

a) cuando el tutor actúa en nombre del pupilo,

b) cuando un ciudadano ejerce una acción popular,

c) cuando una persona interviene en nombre de un esclavo para pedir su libertad, y

d) cuando se actúa en nombre de un ausente en misión oficial.

• Tanto el actor como el reus debían tener un comportamiento ético cuando demandaban o
defendian sus derechos.
II. Partes en el proceso y
representación procesal

• La temeridad en el litigio, que consiste en intentar una acción o una excepción infundadas,
nunca ha sido la conducta debida y, por supuesto, tampoco lo fue en Roma.

• El Derecho romano reprobó y trató de sancionar a los litigantes temerarios.


III. Magistrados y jueces

• La organización judicial con tribunales y jueces que actúan conforme a determinadas regias de
competencía no apareció en Roma sino hasta la República.

• Los magistrados jurisdiccionales más importantes fueron los pretores.

• Se establecieron también los ediles curules con una jurisdicción más limitada, pues
administraban justicia solamente en los mercados.

• Tanto pretores como ediles ejercian sus funciones en la ciudad de Roma; en las provincias la
función judicial fue desarrollada por los gobernadores de provincia y los funcionarios
municipales.
III. Magistrados y jueces

• Durante la República y el Principado el proceso estuvo dividido en dos fases: la primera, in iure,
se llevaba ante el magistrado cuya función consistía en otorgar o denegar la acción, fijar los
términos del proceso y, más tarde, pasar el caso al juez.

• Este último era quien dictaba la sentencia en la segunda fase del proceso, llamada apud
iudicem, y en virtud de la facultad que para ello le atribuía el magistrado, desarrollando la
función conocida como la iudicatio.

• En esta época los jueces no eran funcionarios públicos sino ciudadanos particulares.

• Podía haber un juez único, generalmente escogido por las partes o bien sorteado de una lista o
designado por el magistrado.
III. Magistrados y jueces

• Para algunos casos existieron tribunales estables como el de los recuperatores, que intervenían
en controversias en las que figurara algún extranjero, así como el tribunal de los decemviri, que
conocía de las causas de libertad, o el de los centumvire; que decidía en los casos concernientes
a la propiedad, al derecho de familia o al derecho sucesorio.

• En las provincias, los gobernadores y los funcionarios municipales trabajaban de forma diferente.
Ante ellos el proceso era monofásico y, así, un gobernador debía conocer desde la acción hasta
la sentencia.
IV. Sistemas de procedimiento

• Se conocieron tres sistemas, correspondiente cada uno de ellos a los diferentes periodos
histórico-políticos y a las distintas fases de evolución del derecho privado.

• El primero, llamado sistema de acciones de la ley -legis actiones-, probablemente se inició


durante la Monarquía, pero no quedó consagrado definitivamente sino hasta la República, por la
Ley de las XII Tablas.

• El segundo sistema de procedimiento fue el formulario, que coexistió por algún tiempo con el de
acciones de la ley.

• Estos dos primeros sistemas consagraron la división del proceso en las dos fases mencionadas y
a ambos se les conoce con el nombre genérico de ordenación de los juícios privados.
IV. Sistemas de procedimiento

• El último sistema fue el del procedimiento extraordinario, en donde el proceso era monofásico y
la persona que conocía de la acción también conocía de todo el procedimiento hasta llegar a la
sentencia.

• El nombre de extraordinario se debe a que en un principio se aplicó de forma excepcional,


cuando el procedimiento formulario era todavía el sistema preponderante.
1. Procedimiento de acciones de la
ley

• Éstas eran declaraciones solemnes que, acompañadas de gestos rituales, por regla general los
particulares tenían que pronunciar frente al magistrado. para pedir se les reconociera un derecho
que se les discute, o bien para solicitar que se les ejecutara uno previamente reconocido.

• Tenemos así cinco acciones de la ley: tres declarativas, y dos ejecutivas.

• En todas ellas el particular acudía al magistrado para pedir justicia, salvo en una de las
ejecutivas, en donde este trámite no era necesario.

• Las acciones declarativas son: la acción de la ley por apuesta -sacramentum-; la acción de la ley
por petición de un juez o de un árbitro, -postulatio iudicis-, y la acción de la ley por requerimiento
-condictio-.
1. Procedimiento de acciones de la
ley

• Las ejecutivas: la de aprehensión corporal -manus iniectio-, y la de toma de prenda o embargo -


pignoris capio-.

A. Acción de la ley por apuesta (sacramentum)

• Servía para pedir el reconocimiento tanto de un derecho real como de uno personal y era
aplicable en cualquier caso. Las partes primero debían acudir a los pontífices, quienes les
indicaban la declaración que habrían de repetir; después.

• El actor debía hacerse acompañar por el demandado y, ya ante el magistrado, recitaba la


fórmula verbal de carácter solemne.
1. Procedimiento de acciones de la
ley

• Si la acción era real, como pedir el reconocimiento del derecho de propiedad, el demandado
afirmaba también ser propietario del objeto litigioso.

• A continuación se simulaba una lucha entre ambos y era en este momento cuando el magistrado
intervenía indicándoles que hicieran una apuesta, cuya cantidad deberia quedar depositada
hasta que el juez decidiera quién era el ganador.

• Su decisión recaía en primer lugar sobre la apuesta, pero indirectamente solucionaba la cuestión
de fondo. El importe de tal apuesta sacramental era de 500 ases si el valor del litigio era
superior a 1000, y de 50 si era inferior.
1. Procedimiento de acciones de la
ley

• Si la acción era personal y el actor pedia que le pagaran algo que le debían, el demandado en
este caso no opondria una pretensión paralela, sino que solamente negaría lo pretendido por
aquél.

• Por lo demás, el trámite era el mismo: los litigantes simulaban un pleito, y se efectuaba la
apuesta sobre la cual más tarde decidiría el juez.

• Una vez realizado lo anterior, el magistrado citaba a las partes para que comparecieran ante el
tribunal treinta días después, momento en el cual se designaría al juez y quedaría terminada la
primera fase del proceso; es decir, la fase in iure.
1. Procedimiento de acciones de la
ley

• A esta última comparecencia ante el magistrado se le dio el nombre de litis contestatio;


marcaba, como ya dijimos, la última actuación ante el magistrado, y en ella quedaban ya fijados
de forma definitiva los términos del proceso.

• La fase apud iudicem se desarrollaba ante el juez. quien para dictar sentencia debía basarse en
lo ocurrido en la fase anterior; además, examinaría las pruebas aportadas por los litigantes, oiría
sus alegatos y pondría fin al proceso al decidir quién ganaba o perdía la apuesta, decidiendo a la
vez sobre el problema que diera origen a la controversia.

• La cantidad depositada era recuperada por el ganador y se perdía para el vencido, quien debía
entregar su apuesta en favor del templo. En épocas posteriores se entregó al fisco.
1. Procedimiento de acciones de la
ley

B. Acción de la ley por petición de un juez o de un árbitro (postulatio iudicis)

• Mientras la acción de la ley por apuesta es una acción general, esto es, aplicable en cualquier
caso, la acción de la ley por petición de un juez o de un árbitro es una acción especial, ya que
sólo procede en dos casos;

a. En el caso de las acciones divisorias, para pedir la división de la herencia indivisa, o de la


cosa común en la copropiedad o el deslinde de terrenos.

b. En caso de créditos resultantes de una estipulación que es un contrato verbal, solemne, en


virtud del cual una persona se podía obligar a cualquier prestación.
1. Procedimiento de acciones de la
ley

C. Acción de la ley por requerimiento (condictio)

• Fue creada para la recuperación de aquellos créditos referentes a una determinada suma de
dinero o una cosa determinada, o sea una cosa individualmente designada.

• El procedimiento es similar al de las dos anteriores acciones; si el deudor negaba la deuda, el


actor lo requería a comparecer al nombramiento de juez. Este requerimiento da nombre a todo
el procedimiento.

D. Acción de la ley de aprehensión corporal (manus iniectio)

• Esta es una acción ejecutiva. y el procedimiento que da nombre a dicha acción tiene las
características de la defensa privada.
1. Procedimiento de acciones de la
ley

• En él, el acreedor prende a su deudor y si éste no satisface su obligación en un cierto plazo. el


primero podía venderlo como esclavo en el extranjero o matarlo, lo cual constituye una especie
de vengaza.

• Cuando el Estado asume la administración de justicia, se conserva la manus iniectio, aunque


rodeada de múltiples garantias:

• Primera: el acreedor deberla llevar al deudor moroso ante el magistrado. Y recitar una fórmula
determinada y, poniendo su mano sobre él –manus iniectio-, dar a conocer el título sobre el que
apoyaba su pretensión y la cuantía de su crédito.

• Después repetía el gesto de aprehender al deudor por el cuello.


1. Procedimiento de acciones de la
ley

• Si las palabras y gestos del actor se ajustaban al texto prescrito por los pontífices, el magistrado
autorizaba al acreedor a llevarse al deudor a su casa y retenerlo allí durante sesenta días.

• En este lapso debería exhibirlo por tres veces en el mercado, para ver si alguien se compadecía
y lo liberaba pagando por él; si esto no sucedía podía venderlo o matarlo.

• Segunda: la Ley de las XII Tablas fijó los plazos que debían mediar entre la aprehensión corporal
y la ejecución de la venganza, para que el deudor pudiera pagar.

• Tercera: la ley sólo permitía la manus iniectio cuando una deuda había sido reconocida
judicialmente en un proceso, o cuando el deudor la reconocía. A partir del pronunciamiento de la
sentencia, el deudor tendría treinta días de gracia antes de la aprehensión.
1. Procedimiento de acciones de la
ley

• Cuarta: cualquier tercero -vindex- o el propio deudor podían oponerse a la manus iniectio, si no
estuviera justificada, como cuando no se siguieran las reglas del procedimiento, en cuyo caso el
magistrado suspendía el proceso y nombraba a un juez que debía establecer si existía o no el
título invocado.

E. Acción de la ley de toma de prenda o embargo (pignoris capio)

• Esta acción ejecutiva servia para ciertos acreedores que, al no obtener lo debido, podían tomar
alguna cosa perteneciente a su deudor (una prenda o pignus).

• Se aplicaba en caso de deudas de carácter sagrado, militar o fiscal.

• La acción se desarrollaba fuera del tribunal, frente a testigos, y no se requería la presencía del
adversario.
1. Procedimiento de acciones de la
ley

• Por todo lo anterior, es evidente que el procedimiento de acciones de la ley basado en las
exigencias de un pueblo primitivo no podía subsistír cuando la conciencia juridica de los romanos
se desarrolló, ya que adolecía de graves defectos:

a. No era fácil aprender de memoria el texto de las declaraciones solemnes.

b. Si se cometía un error en la declaración, el actor perdia el caso y no podia litigar otra vez
sobre el mismo asunto.

c. La memoria de los testigos, tanto como su buena fe, podía fallar al repetír frente al juez lo
ocurrido en la fase in iure.

d. En algún momento los ciudadanos desconfiaron de las palabras solemnes a las que un
mundo primitivo atribuyó un significado religioso y casi mágico.
1. Procedimiento de acciones de la
ley

• El procedimiento de acciones de la ley sólo podía ser utilizado por los ciudadanos romanos.
2. Procedimiento formulario

• Este sistema fue implantado por el pretor peregrino con la finalidad de impartir justicia, sistema
que si bien en un principio fue la excepción con el tiempo se convírtió en la regla y se aplicó en
todas las controversias también por el pretor urbano.

• El pretor peregrino ayudaba a los litigantes a redactar un pequeño texto, llamado fórmula en el
cual se reunían los antecedentes y pretensiones de las partes, y que serviría para que el juez
tuviese una visión completa del problema existente.

• El pretor poco a poco fue creando modelos de textos apropiados a los diversos tipos de juicio,
modelos que daba a conocer al iniciarse en su cargo como funcionario.
2. Procedimiento formulario

• Por otro lado, cabe hacer notar que este nuevo procedimiento seguía estando dividido en dos
fases: la fase in iure, en la cual se redactaba y aceptaba la fórmula, y la fase apud iudicem, que
se desarrollaba ante el juez.

A. Fase in iure

a. La fórmula

• Es mediante la aceptación de este documento redactado por las partes, que se le confiere al juez
la facultad de poder condenar o absolver al demandado.

• Lo primero que aparece en toda fórmula es la designación del juez que se hará cargo del litigio.
2. Procedimiento formulario

• Toda fórmula debe de contener cuatro partes:

1. La demonstratio consiste en una exposición de los hechos y señala la causa por la cual se
lleva a cabo el litigio.

2. En la intentio se índica la pretensión del demandante o actor: esto es, la cuestión misma en
que se basa el proceso.

3. En la condemnatio la fórmula le confiere al juez la facultad de absolver o condenar al


demandado.

4. La adiudicatio faculta a dicho juez a adjudicar total o parcialmente el objeto del litigio.
2. Procedimiento formulario

• Independientemente de las partes señaladas, toda fórmula puede contener una serie de
objeciones o aclaraciones que permitan al magistrado adaptar los términos de aquélla a las
exigencias del actor y del demandado.

• Entre ellas se distinguenlas exceptiones y las praescriptiones.

• Las exceptiones se colocaban a continuación de la intentio, como una condición negativa; es


decir, una condición impuesta al juez; en otras palabras, el juez sólo podria condenar al
demandado si la intentio es justificada y si la excepción no lo está

• Existen dos categorías de excepciones: las perentorias y las dilatorias. Las primeras pueden ser
opuestas en cualquier momento.
2. Procedimiento formulario

• Las excepciones dilatorias sólo pueden ser opuestas en cierto momento y bajo determinadas
circunstancias.

• Las excepciones perentorias destruyen totalmente la acción, mientras que las dilatorias la
paralizan sólo temporalmente; esto es, sólo posponen sus efectos.

• Las praescriptiones eran partes que precedían a la demonstratio y en ocasiones la


reemplazaban, unas veces en interés del demandante ex parte actoris, y otras en interés del
demandado ex parte rei.

• Las primeras tenían por objeto limitar y precisar la demanda; las segundas no eran sino una
excepción de la que se diferenciaban sólo por el lugar en donde eran insertadas en la fórmula.

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