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Lección 33

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Lección

33
IV. APLICACIÓN PERSONAL
1. Lo que las multitudes han de ser para los creyentes.

1.1. Lo mismo que fueron para Jesús, ovejas sin


pastor que necesitan ser alimentadas
con el Pan de Vida que descendió del cielo.
1.2. La misma orden que Cristo dio a sus
discípulos, nos es dada a nosotros hoy
(Mr.16:15-16; Hch.1:8).
1.3. En ocasiones, la reacción del creyente es
semejante a la de los discípulos: las
multitudes están mejor lejos que cerca
donde hay que atenderlas.
1.4. El creyente debe tener en cuenta que los
medios personales no son suficientes para
una misión así.
1.5. El creyente ha de confiar en la provisión que
Dios da. Si Él ha establecido ir y predicar a toda
criatura dará, en su gracia lo necesario
para llevarlo a cabo.
1.6. Hay un compromiso que cumplir, lo mismo
que aquel joven puso lo poco que tenía en las
2. De las bendiciones materiales que Dios da, ha de
hacerse provisión para Su obra.

2.1. Los discípulos pudieron compartir parte del


pan que sobró de la cena de las
multitudes con el Señor, ya que
había 12 cestas llenas, más que
suficiente para cada uno de los discípulos.
2.2. El creyente debe administrar
convenientemente la abundancia de bienes
2.3. Es precisa una clara comprensión de
que, cada cristiano, es
solamente un
administrador.

2.4. El creyente debe dar generosamente


para la obra de Dios (2.Co.8:1-
9).
La ofrenda para los santos
8 Asimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que se ha dado a las iglesias
de Macedonia; 2 que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su
profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad. 3 Pues doy testimonio de que
con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aun más allá de sus fuerzas, 4 pidiéndonos
con muchos ruegos que les concediésemos el privilegio de participar en este servicio para
los santos. 5 Y no como lo esperábamos, sino que a sí mismos se dieron primeramente al
Señor, y luego a nosotros por la voluntad de Dios; 6 de manera que exhortamos a Tito para
que tal como comenzó antes, asimismo acabe también entre vosotros esta obra de
gracia. 7 Por tanto, como en todo abundáis, en fe, en palabra, en ciencia, en toda solicitud,
y en vuestro amor para con nosotros, abundad también en esta gracia.
8
No hablo como quien manda, sino para poner a prueba, por medio de la diligencia de
otros, también la sinceridad del amor vuestro. 9 Porque ya conocéis la gracia de nuestro
Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros
con su pobreza fueseis enriquecidos.
3. La vida cristiana es, en ocasiones, como un
barco en medio de vientos contrarios.
3.1. Dios permite las dificultades para bien de
sus hijos (Ro.5:3-5; 8:28; 1P.1:6-
Ro.5:3-5 3 Y no solo esto, sino que también nos
7; Stg.1:2-3).
gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la
tribulación produce paciencia; 4 y la paciencia,
prueba; y la prueba, esperanza; 5 y la esperanza
no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido
derramado en nuestros corazones por el Espíritu
Santo
Ro.8:28queYnos fue dado.
sabemos que a los que aman a Dios, todas
las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que
conforme a su propósito son llamados.
1P.1:6- 7 6 En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora
por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser
afligidos en diversas pruebas, 7 para que sometida a
prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el
cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea
hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea
manifestado Jesucristo,
Stg.1:2-3 La sabiduría que viene de Dios
2
Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando
os halléis en diversas pruebas, 3 sabiendo que la
prueba de vuestra fe produce paciencia.
3.2. Las pruebas en la vida del creyente son
medios por los cuales Dios muestra su
gloria de modo los suyos le conozcan mejor
(Jn.11:4).4
Jn.11:4 Oyéndolo Jesús, dijo: Esta
enfermedad no es para muerte, sino para
la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios
sea glorificado por ella.
3.3. El creyente debe pasar por pruebas y
aflicciones.

3.3.1. Satanás desencadena persecuciones


y origina dificultades
(Lc.22:31).
Lc.22:31 Dijo también el Señor:
Simón, Simón, he aquí Satanás os
ha pedido para zarandearos como a
trigo;
3.4. En el mundo no se debe esperar otra cosa
(Jn.15:20).

Jn.15:20 20 Acordaos de la palabra que yo os he


dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí
me han perseguido, también a vosotros os
perseguirán; si han guardado mi palabra, también
guardarán la vuestra.
3.5. El Señor conoce el problema de los suyos
(Mr.6:48).
Mr.6:48 Y viéndoles remar con gran fatiga, porque
el viento les era contrario, cerca de la cuarta vigilia
de la noche vino a ellos andando sobre el mar, y
quería adelantárseles.
3.5.1. Él está siempre al lado de los suyos
(Mt.28.20).
Mt.28.20 enseñándoles que guarden
todas las cosas que os he mandado; y he
aquí yo estoy con vosotros todos los días,
hasta el fin del mundo. Amén.
3.5.2. Pronto a oír el ruego (Sal.91:15).

Sal.91:15 Me invocará, y yo le
responderé;
Con él estaré yo en la angustia;
Lo libraré y le glorificaré.
3.6. El secreto del éxito está en caminar
con los ojos puestos en Jesús
(He.12:2).
He.12:2 puestos los ojos en Jesús, el
autor y consumador de la fe, el cual por
el gozo puesto delante de él sufrió la
cruz, menospreciando el oprobio, y se
sentó a la diestra del trono de Dios.
3.7. El fracaso está en lo contrario, dejar de
ver a Jesús, para volver a prestar
atención a los problemas que
rodean (Mt.14:30).
Mt.14:30 Pero al ver el fuerte
viento, tuvo miedo; y comenzando a
hundirse, dio voces, diciendo:
¡Señor, sálvame!
3.8. El gran fracaso está en dudar del poder
de Jesús (Mt.14:31).

Mt.14:31 Al momento Jesús,


extendiendo la mano, asió de él, y le
dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué
dudaste?
3.9. La victoria se obtiene cuando Cristo está
en el barco de la vida.

3.9.1. Todo el poder viene del Señor


(Fil.4:13; Ro.8:37;
1Jn.5:4).
Ro.8:37 Antes, en todas estas
cosas somos más que vencedores
por medio de aquel que nos amó.

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