MASOTERAPIA II
REFLEXOLOGÍA
LA REFLEXOLOGÍA se basa en el tratamiento de zonas reflejas, en masajear ciertas
zonas que son el reflejo, en una zona concreta del cuerpo (el pie en este caso).
Esta tiene su origen en el descubrimiento de la medicina alternativa, en la que se
observó que a causa de la organización embrionaria primaria en segmentos, existen
interconexiones entre órganos internos y zonas de la piel.
Así, es típico, el dolor de vejiga reflejado en el hombro, las afecciones de corazón
reflejadas en el brazo izquierdo o incluso el dolor de estómago reflejado y relacionado
con afecciones del raquis dorsal.
La Reflexología Podal aprovecha los conocimientos sobre las conexiones de nervios
entre segmentos internos de órganos, músculos y piel, para influir a nivel reflejo,
sobre dolencias desde el exterior.
Esta técnica de aplicación, es adecuada para crear una estimulación en las zonas
reflejas de los pies que refuercen las funciones corporales
BASE CONCEPTUAL
En el año 1913, el Dr. William Fitzgerald, basándose
en conocimientos anatómicos, desarrolla la teoría de
que el cuerpo está recorrido longitudinalmente por
diez líneas energéticas (comparables a los meridianos
utilizados en acupuntura o incluso a los dermatomas
utilizados en nuestra práctica), cuyo recorrido va
desde la punta de los dedos del pie hasta la cabeza, a
su vez estas líneas son divididas en tres tramos
transversales, permitiéndonos establecer la posición
del cuerpo y órganos en los pies
-1ª línea transversal del pie: Corresponde a la línea transversal de la
articulación de los hombros y pasa a través de las bases de los dedos
del pie. Corresponden al área 1 los órganos de la cabeza, el cuello y
nuca. Por ello, la zona de reflejo podal del área de nariz y faringe, se
encuentra en los pulgares del pie.
-2ª línea transversal del pie: Corresponde a la línea transversal del
arco bronquial inferior. En el pie, comprende gran parte de la bóveda
plantar. Corresponde al área 2, los órganos del tórax y abdomen
superior, así como brazo hasta el codo.
-3ª línea transversal del pie: Corresponde a la de base de la pelvis.
Dentro de ella, se encuentran las zonas de las partes del cuerpo y los
BENEFICIOS DE LA REFLEXOLOGÍA
1.Es relajante.
2.Reduce el estrés.
3.Mejora la circulación.
4.Permite la liberación de toxinas.
5.Equilibra los distintos sistemas.
6.Revitaliza la energía.
7.Actúa de forma preventiva.
CONTRAINDICACIONES
1.Enfermedades agudas(PROCESOS INFLAMATORIOS).
2.Durante la menstruación en la mujer, no actuar sobre el aparato genital.
3.Durante el embarazo, sobre todo en caso de peligro de abortos o parto prematuro o
incluso en embarazadas con antecedentes de los mismos.
4.Enfermedades infecciosas que cursan con un estado febril elevado, dolores fuertes,
espasmos, hemorragias.
5.Pacientes con cáncer, sobre todo en caso de metástasis.
6.En diabetes, si se inyecta insulina, se ha de llevar un control de glucosa (bajo
control médico) por la posibilidad de oscilaciones en el nivel de glucosa en sangre.
7.Personas débiles, edad avanzada y pacientes que acaban de superar una
enfermedad o intervención quirúrgica grave.
8.En caso de hongos (pie de atleta, micosis), heridas, llagas o cualquier tipo de
erupción en los pies.
9.En caso de callosidades, no presionaremos hasta que se hayan eliminado, la
presión sobre estas zonas son muy dolorosas, por estar las zonas reflejo
insensibilizadas.
10.Inflamación del sistema venoso o linfático (trombosis, flebitis…)
DESARROLLO DE UNA SESIÓN DE REFLEXOLOGÍA
POSICIÓN DEL PACIENTE
• Colocaremos al paciente en decúbito supino sobre nuestra mesa
de tratamiento y el fisioterapeuta en este caso, se colocará
sentado en una silla con los pies del paciente a la altura del pecho.
• Los pies en condiciones normales deben ser indoloros, elásticos y
cálidos. Cualquier alteración de estos parámetros puede
manifestar un desequilibrio orgánico.
• En nuestra primera toma de contacto con el paciente ante una
sesión de reflexología, realizaremos un examen visual en el que
observaremos el color de su piel así como cualquier otra alteración
como sudoración excesiva, callos, durezas, heridas, etc
• Después realizaremos un examen táctil, comprobaremos la
movilidad de las articulaciones de los dedos y tobillo, la textura
de la piel e iremos presionando sobre las zonas reflejas para
percibir si en alguna de ellas se produce algún tipo de dolor
• Todo este conjunto de signos, lo utilizaremos para realizar
nuestro pequeño diagnóstico, que nos indicará cuales son las
zonas del pie que nos sugieren trastornos o mal funcionamiento
de órganos o partes del organismo, en las que durante la sesión
de tratamiento realizaremos más énfasis
TÉCNICA DE TRATAMIENTO
La Reflexología podal se realiza en los dos pies, empezando por el pie izquierdo,
tratando todos sus puntos reflejos y terminamos tratando todos los puntos
reflejos del pie derecho.
Se recomienda trabajar los pies desde las zonas de la cabeza hasta el sistema
linfático.
Se suele trabajar los pies, separando los puntos reflejos en áreas corporales:
sistemas y órganos , sistema nervioso , sistema óseo y sistema muscular.
• Como regla general, para el tratamiento usamos el pulgar apoyado sobre el
punto reflejo a tratar en un ángulo de 90º, podemos realizar el masaje de arriba
hacia abajo o viceversa, en el sentido de las agujas del reloj o viceversa.
• El contacto del pulgar con la piel de la zona refleja nunca se interrumpe. La
presión se dosifica de tal manera que no produzcamos un efecto doloroso y si
este se produce no sobrepasar el umbral de dolor de cada paciente.
• La duración de la presión en cada lugar dura desde varios segundos a algunos
Según la zona o sistema corporal a tratar podemos utilizar
distintos tipos de presión:
-Presión directa: realizada con el pulgar, en un ángulo de 90º.
-Presión circular sedante: realizada con el pulgar
en forma de círculos concéntricos en el sentido
contrario de las agujas del reloj. Con ello
conseguimos un efecto tranquilizante o de
sedación sobre la zona refleja masajeada.
-Presión circular estimulante: realizada con el
pulgar desde la periferia del punto a tratar,
realizando círculos en el sentido de las agujas del
reloj. Con ello conseguimos crear un efecto
estimulante o de llamada en la zona refleja a
DURACIÓN DE LA SESIÓN Y SESIONES POSTERIORES
• El tiempo que dedicamos a cada sesión depende del
tratamiento que sigamos, pero suele oscilar entre 15 a 60
minutos.
• El número de sesiones variará en cada persona, lo habitual es
que el cuerpo encuentre su equilibrio entre 6 y 15 sesiones,
aunque dependerá del grado de respuesta de cada persona.
• El tratamiento se puede encaminar a una sesión por semana
CONCLUSION
Se concluye, que al ser la Reflexología podal , una terapia
natural que ayuda a reequilibrar nuestro organismo
mediante procesos de regulación internos propios de cada
ser humano, constituye una terapia complementaria a
nuestro tratamiento fisioterapéutico, de gran utilidad, que
nos ayuda a mejorar el estado físico y psíquico de
nuestros pacientes, tan importante para el desarrollo y
resultado satisfactorio de nuestra labor y dedicación
diaria a cada patología que tratamos.
GRACIAS