T EMA:
“LECTIO DIVINA”
Prof. Rosas Poma Nathali
1. El origen de la “lectio divina”
La “lectio divina” o lectura espiritual de la Biblia es tan antigua
como la Iglesia misma. Los apóstoles y los primeros
evangelizadores cristianos leían la Biblia de esta manera a la luz
de Jesucristo, la Palabra definitiva de Dios hecha carne (Jn 1,1). Y
esta Palabra vivida y predicada era la que iba traspasando los
corazones de muchos que la oían y la aceptaban como salvación
(Hech 2,37-41). Escuchando y siguiendo esta Palabra orada y
meditada la Iglesia estaba en continuo estado de misión (Hech
8,1-4), siempre orando y discerniendo (Hech 13,1-4) para
mantenerse feles en medio de las difcultades (Hech 7,54-60).
¿Por qué realizar la lectio
divina?
Esta lectura espiritual es la manera de entender la Biblia en sí
misma, lo que es como libro inspirado por el Espíritu para ser
leído espiritualmente. Quien mejor comprende la Biblia es quien
la lee desde la fe y el espíritu con la que fue inspirada y escrita.
Dentro de la misma Biblia podemos encontrar ejemplos claros
de meditación y oración usando otros textos bíblicos anteriores,
y sabemos que en el tiempo de Jesús la gente estaba habituada
a leer los acontecimientos y a explicarse a sí mismos desde lo
que leían y meditaban en las Escrituras santas. El buscar en las
Escrituras y el dialogar con ellas era algo habitual.
2. Los pasos de la “lectio
divina”
Vamos a ver estos cuatro momentos paso a paso, sabiendo
que estos cuatro pasos o escalones son una actitud de
oración ante la Palabra de Dios que nos interpela desde
nuestra vida. Esta lectura espiritual nos dispone cada día a la
escucha y a la oración a través de la Palabra. Y quien
escucha y ora así no permanece indiferente, pues de este
encuentro con la Palabra surgirá una actitud de conversión
continua.
A) Lectura-Escucha:
¿Qué dice el texto bíblico en sí mismo?
“La lectura consiste en un cuidado examen de la
Escritura motivado por un movimiento del espíritu”.
Movimiento del espíritu. Esta lectura-escucha debe
hacerse en el espíritu, porque sólo el Espíritu Santo
que ha inspirado los escritos puede hacer que un texto
escrito hace tanto tiempo se convierta en Palabra viva
hoy. Sin el Espíritu Santo la lectio divina es un
imposible, pues sólo Él puede hacer que la lectio sea
un momento de oración: lo más íntimo y lo más propio
de mi ser.
B) Meditación :
¿Qué nos dice el texto bíblico a nosotros?
“La meditación es una obra de la mente que se aplica a
excavar en la verdad más escondida bajo la guía de la
propia razón”
la meditación la entendemos como un momento de escucha, pero no olvidemos
que esta escucha la hacemos desde el silencio y desde la quietud que nos serena.
Necesitamos el silencio y la quietud, que nos con-centre y nos devuelva a nuestra
casa, aunque esto sólo sea para nosotros un primero y muy necesario paso. Ya
sabemos que esta casa se llama corazón o conciencia. Y la Palabra solo podrá ser
comprendida en el silencio interior de esta casa. Así seremos espirituales y no
espiritualistas, sabremos escuchar y dejaremos hacer al Espíritu a través de la
Palabra, no dejándonos seducir ni entretener por espíritus del momento (Ef 6,12),
sino discerniendo (1Jn 4,1-6).
C) La Oración:
¿Qué decimos nosotros al Señor como respuesta a su
Palabra?
“La oración es un compromiso de amor del corazón con Dios con el fin de
extirpar el mal y conseguir el bien”
La oración es un diálogo con Dios a través de su
palabra. La palabra ha venido a nosotros a través de
la lectura, la hemos acogido con la meditación, y
ahora vuelve a Dios en forma de oración. Como dice
San Agustín: “Tu oración es un coloquio con Dios.
Cuando lees Dios te habla; cuando oras, hablas tú a
Dios”. Es el círculo virtuoso de la oración que nos
lleva a buscar el amor de Dios y su salvación, y
cuanto más sentimos que estamos salvados, más lo
buscamos en la oración.
D) Contemplación y Acción:
¿Qué conversión de la mente, del corazón y de la vida nos
pide el Señor?
“La contemplación es como una elevación del alma que gusta las alegrías
de la dulzura eterna”
Nuestra oración tenderá a
convertirse en contemplación, en
la contemplación es también
una humilde mirada. Nos
mirar a las personas como Dios
olvidaremos de los detalles del
las mira, se entiende entonces
texto, nuestras palabras de
que este modo de leer nos tiene
oración terminarán y quedaremos
que hacer más cordiales, más
en silencio, y entonces
atentos a la escucha de todas las
contemplaremos el misterio de
personas. Nuestros “compañeros
Dios y su relación de amor con su
en el camino de la vida”, aunque
pueblo y con todos nosotros que
no piensen como nosotros,
es el corazón de cualquier página
podrán encontrar el respeto, y los
de la Biblia. Nos daremos cuenta
caminos de reconciliación y
de que realmente Dios tiene algo
encuentro que tanto necesita
que ver con nuestras vidas y
nuestro mundo.
nuestras vidas tienen algo que
ver con Dios.
3. Los frutos espirituales de la lectio divina:
LA LECTIO DIVINA ENSEÑADA Y RECOMENDADA POR EL
MAGISTERIO
1. Concilio 2. JUAN PABLO II 3. Benedicto XVI 4. El Papa Francisco
Vaticano II, Carta Apostólica Exhortación en su alocución
Constitución Novo Millennio Apostólica durante el Ángelus
Dogmática Dei Ineunte Postsinodal Verbum del primer domingo
Verbum Domini de cuaresma el 5 de
marzo de 2017
la Iglesia ha Lectura orante de la
Escucha de la Palabra
Sagrada Escritura y
venerado «lectio divina» Durante los cuarenta días
siempre las de la Cuaresma, como
Sagradas cristianos estamos
39. No cabe duda de invitados a seguir las
Escrituras huellas de Jesús y afrontar
que esta primacía de la
santidad y de la oración 86. El Sínodo ha vuelto a el combate espiritual
sólo se puede concebir insistir más de una vez contra el maligno con la
se aplican a la fuerza de la Palabra de
Sagrada Escritura
a partir de una en la exigencia de un
renovada escucha de la Dios. No con nuestra
estas palabras: “Pues acercamiento orante al
palabra de Dios. Desde palabra, no sirve. La
la palabra de Dios es texto sagrado como Palabra de Dios: esa tiene
que el Concilio Vaticano
viva y efcaz”, “que
II ha subrayado el papel
factor fundamental de la la fuerza para derrotar a
puede edifcar y dar la vida espiritual de todo satanás. Por esto es
preeminente de la
herencia a todos los creyente, en los necesario familiarizarse
palabra de Dios en la
que han sido con la Biblia: leerla a
santifcados”.
vida de la Iglesia, diferentes ministerios y
ciertamente se ha menudo, meditarla,
estados de vida, con
avanzado mucho en la asimilarla. La Biblia
particular referencia a la contiene la Palabra de
asidua escucha y en la
lectura atenta de la
lectio divina. Dios, que es siempre
Sagrada Escritura. actual y eficaz.
RESUMÉN: