EL ENTORNO
NATURAL
El entorno natural es el conjunto de componentes físicos, químicos y
biológicos externos con los que interactúan los seres vivos. Dicho entorno
abarca la interacción de todas las especies vivas, el clima, y los recursos
naturales que afectan la supervivencia humana y la actividad económica. Se
pueden distinguir como componentes del medio ambiente:
2.1) LA TIERRA
FORMACIÓN DE LAS ROCAS DELA
TIERRA
LA ATMOSFERA
EL CLIMA
El clima terrestre es producto de la interacción entre la atmósfera, los océanos,
las capas de hielo y nieve, los continentes y, muy importante, la vida en el
planeta”
2.2) LA VIDA
La vida en la Tierra se originó a partir de moléculas orgánicas simples creadas por
reacciones químicas en la atmósfera y los océanos antiguos. El paso de lo inerte a lo
vivo, desde moléculas orgánicas hasta sistemas auto replicantes, sigue siendo
desconocido. La fotosíntesis produce más de 100 mil millones de toneladas de materia
orgánica al año, generando oxígeno como subproducto. Las interacciones entre los
seres vivos y el entorno, así como la descomposición de los cadáveres, son
fundamentales para mantener el equilibrio en la Tierra.
2.3) La energía en los ecosistemas
Un ecosistema es un conjunto de seres vivos que viven en un área específica
interactuando con el entorno físico. Los componentes del ecosistema influyen
mutuamente, con un flujo de energía que forma estructuras bióticas y recicla
materia.
¿Qué es el flujo de energía?
El flujo de energía se refiere a la transferencia y
transformación de energía a través de los
diferentes niveles tróficos de un ecosistema. En
un ecosistema, los productores, como las
plantas, capturan la energía del sol a través de
la fotosíntesis y la convierten en energía
química.
En la Naturaleza, siempre que un objeto se mueve, se calienta o se enfría, o
sufre alteraciones químicas, hay intercambio de energía. La energía se
define como la capacidad para hacer trabajo y su comportamiento está
descrito por las leyes de la termodinámica.
En forma muy simplificada:
• La primera ley establece que la energía
puede ser transformada de un tipo a
otro, pero no se crea ni se destruye.
• La segunda ley plantea que ningún
proceso de transformación de energía
ocurre espontáneamente, a menos que,
haya una degradación de la energía de
una forma concentrada a una forma
dispersa.
De acuerdo a la fuente de energía que los impulsa, los ecosistemas pueden
ser clasificados de la siguiente manera:
1. Ecosistemas naturales impulsados por el Sol
El flujo energético en un ecosistema indica la cantidad de trabajo potencial o
real por unidad de área, así como la entropía que debe ser disipada para
mantener el funcionamiento del sistema.
2. Ecosistemas impulsados por el Sol, subsidiados por otras fuentes
naturales de energía
Estos son sistemas naturalmente productivos, que no sólo tienen una alta
capacidad para sostener la vida, sino que, producen un exceso de materia
orgánica que se exporta a otros sistemas o se almacena.
3. Ecosistemas impulsados por el Sol, subsidiados por el Hombre
La agricultura, acuicultura y silvicultura son ejemplos de sistemas donde
el Sol es la principal fuente de energía para la vida, complementada por
aportes humanos.
4. Ecosistemas urbano-industriales impulsados por combustibles
En resumen, la alta concentración de energía potencial de los
combustibles reemplaza en gran medida a la energía solar, con flujos
energéticos en diferentes rangos. En ciudades como Tokio, la densidad
de consumo energético puede ser comparable a la energía solar que
llega a la superficie terrestre.
Importancia del flujo de energía en los ecosistemas
El flujo de energía es esencial para el funcionamiento y la estabilidad de
los ecosistemas.
• Sustento de los seres vivos: El flujo
de energía proporciona la energía necesaria
para que los organismos realicen sus
funciones vitales, como el crecimiento,
la reproducción y el mantenimiento de sus
actividades metabólicas. Sin energía, los
seres vivos no podrían sobrevivir ni prosperar
en un ecosistema.
• Regulación de las poblaciones: El flujo de energía también juega un
papel importante en la regulación de las poblaciones de organismos en un
ecosistema. A medida que la energía fluye a través de la cadena
alimentaria, se establecen relaciones de depredador-presa que ayudan a
controlar las poblaciones.
• Mantenimiento del equilibrio ecológico: El flujo de energía también
contribuye al equilibrio ecológico de los ecosistemas. Cuando el flujo de
energía está en equilibrio, los diferentes niveles tróficos se mantienen en
un estado de estabilidad relativa.
Cómo se mide el flujo de energía en los ecosistemas
Pirámides ecológicas: Las pirámides ecológicas son representaciones
gráficas que muestran la cantidad de energía en cada nivel trófico de un
ecosistema.
• Análisis de isotopos estables: El análisis de isotopos estables es una
técnica que permite rastrear el flujo de energía en un ecosistema utilizando
la composición isotópica de los organismos. Los isotopos estables son
formas no radiactivas de un elemento que tienen una masa ligeramente
diferente debido a la presencia de neutrones adicionales.
• Modelos matemáticos: Los modelos matemáticos son herramientas que
los científicos utilizan para simular y predecir el flujo de energía en los
ecosistemas. Estos modelos utilizan ecuaciones y algoritmos para
representar las interacciones entre los diferentes niveles tróficos y estimar
la cantidad de energía que fluye a través de la cadena alimentaria.
2.4) Equilibrio en el ecosistema
• El equilibrio ecológico se define como la estabilidad biológica de los seres
vivos y el medio ambiente, cuyo estado permite el sustento propicio de la
vida y el desarrollo armónico de la naturaleza.
• El balance natural se produce cuando no hay conflictos entre los diferentes
elementos que conforman e intervienen en el entorno, y que más bien
favorece el avance ecológico para su propia prosperidad.
Perturbaciones y Equilibrio:
• Los ecosistemas enfrentan perturbaciones como cambios climáticos,
variaciones de humedad y temperatura, crecimiento y depredación de
organismos, entre otros.
• A pesar de estos cambios, los ecosistemas pueden mantener
estabilidad o recuperarse rápidamente debido a un equilibrio dinámico.
El equilibrio ecológico es afectado por los siguientes factores:
Deforestación: La deforestación es una acción llevada a cabo mayormente por
los humanos, el cual consta en la tala de los bosques a gran escala,
participando en la reducción desmesurada de la superficie forestal. La
deforestación es un factor que interviene en gran medida en el desequilibrio
ecológico, ya que sus consecuencias, además de incidir negativamente en las
especies y la vegetación de la zona, intervienen también en el cambio climático
y el calentamiento global.
Contaminación ambiental: La
contaminación ambiental es la
presencia de sustancias dañinas en
el medio ambiente, y afectan a
cualquier tipo de entorno ecológico
(aire, tierra y agua). Sus
consecuencias son: calentamiento
global, efecto invernadero, lluvias
ácidas y destrucción de la capa de
ozono. Todos estos factores afectan,
por supuesto, a la vida.
Sobreexplotación de recursos
naturales: Indica la adquisición de
recursos naturales y materia prima de
forma excesiva para la elaboración de
productos o bienes para su posterior
comercialización. Estas actividades son
llevadas a cabo por las empresas
industriales. Lo cierto es que, cuando
estas acciones no son controladas,
propician la destrucción de hábitats
naturales de cualquier índole (hábitats
terrestres, aeroterrestres y acuáticos) y,
en consecuencia, la extinción de
animales y la desaparición de
vegetación.
Especies invasoras: Son animales que, por decisión voluntaria del humano,
o por la devastación de sus hábitats naturales, ingresan a un entorno y
causan un desequilibrio ecológico, desvirtuando la esencia biológica de la
zona. Las consecuencias son: depredación, competencia por los recursos
naturales, acarreamiento de enfermedades, incidencias negativas en la
reproducción, y alteraciones en el comportamiento normal de los animales
nativos.
Mecanismos de Regulación:
Control con Retroalimentación
Negativa: Los ecosistemas
utilizan mecanismos internos y
difusos para regularse, similar a
los sistemas de
retroalimentación en
organismos. Esto incluye
interacciones entre subsistemas
y la redundancia funcional de
componentes (varias especies
pueden cumplir funciones
similares).
Fluctuaciones Poblacionales:
- Las poblaciones de especies muestran oscilaciones a pesar de la
estabilidad general del ecosistema. La capacidad de crecimiento potencial
de las especies puede ser inhibida por factores ambientales.
Factores Ambientales Limitantes:
Los factores físicos como luz,
temperatura, humedad, pH,
nutrientes, y en el ambiente marino,
salinidad y corrientes marinas,
influyen en el crecimiento de las
especies. Cada especie tiene un
rango de tolerancia para estos
factores.
Factores Biológicos:
- Depredación y Competencia: La competencia por recursos limitados y la
depredación son esenciales para el equilibrio del ecosistema. La depredación
regula las poblaciones de herbívoros, mientras que la competencia puede limitar
el crecimiento de las especies.
Interacciones entre Especies:
- Amensalismo: Una especie inhibe a
otra sin ser afectada.
- Parasitismo: El parásito obtiene
alimento del huésped, que es
perjudicado.
- Comensalismo: Una especie se
beneficia sin afectar a la otra.
- Proto cooperación: Relación beneficiosa
pero no esencial para la supervivencia de
ambas especies.
- Mutualismo: Relación mutuamente
beneficiosa y esencial para la supervivencia de
ambas especies.
IMPORTANCIA DEL EQUILIBRIO
La importancia de mantener el equilibrio
ecológico radica en asegurar la estabilidad de
las especies y la vegetación. Si no existe un
balance armónico entre los diversos seres
vivos de un entorno biológico, el desarrollo
próspero de la biodiversidad puede ser
afectado en gran medida, y los cambios que se
producen en dicho medio ambiente pueden ser
de carácter irreversible o, peor aún, la
diversidad biológica puede desaparecer por
completo.