FRACTURAS OSEAS
DEFINICIÓN
Las fracturas es una discontinuidad en
los huesos, a consecuencia de golpes,
fuerzas o tracciones cuyas intensidades
superen la elasticidad del hueso.
CAUSAS:
Las causas mas comunes son :
Caída desde una altura
Accidentes automovilísticos
Golpe directo
Maltrato al menor
Fuerzas repetitivas, como las que se
presentan cuando una persona corre, pueden
ocasionar fracturas por estrés en los pies, los
tobillos, la tibia o la cadera
SÍNTOMAS DE LAS FRACTURAS
Dolor
Hinchazón
Una parte que se ve deformada, doblada o fuera
de su posición
Hematomas o decoloración
Incapacidad para usar la parte lesionada con
normalidad
Posiblemente pérdida de la sensibilidad
(entumecimiento o sensaciones anómalas)
EXAMEN MÉDICO
Su médico buscará los siguientes signos de
fractura del antebrazo:
Cualquier tipo de deformidad alrededor del codo,
antebrazo o muñeca
Dolor con la palpación
Inflamación
Incapacidad de rotar o girar el antebrazo
Su médico también examinará para estar
seguro que los nervios y la circulación en
la mano y dedos
CLASIFICACIÓN
FRACTURAS CERRADAS:
también se las conoce como fracturas
compuestas: Son aquellas en las que la
fractura no comunica con el exterior, ya que
la piel no ha sido dañada.
COMPLICACIONES DE UNA FRACTURA CERRADA
Las zonas más comunes de síndrome compartimental son
las piernas, los brazos y las manos.
– Daños en los nervios: Las fracturas cerca de los nervios
pueden causar daños que pueden no ser inmediatamente
aparentes.
– Infecciones de las heridas: Las bacterias presentes en
el aire y en la piel pueden penetrar en la rotura de la piel y
provocar una infección.
– Transmisión de patógenos: Si la rotura en la piel es
grande, los patógenos del aire o de las superficies pueden
entrar en la herida y transmitirse a otras personas.
FRACTURAS EXPUETAS
( también se las conoce como fractura
simple) Son aquellas en las que se puede
observar el hueso fracturado a simple vista, es
decir, existe una herida que deja los
fragmentos óseos al descubierto. Unas veces,
el propio traumatismo lesiona la piel y los
tejidos subyacentes antes de llegar al hueso;
otras, el hueso fracturado actúa desde dentro,
desgarrando los tejidos y la piel de modo que
la fractura queda en contacto con el exterior.
COMPLICACIONES DE UNA
FRACTURA EXPUESTA
Un traumatismo que rompe un hueso también
puede dañar seriamente otros tejidos,
incluyendo la piel, los nervios, los vasos
sanguíneos, los músculos y diversos órganos.
Estas lesiones pueden complicar el tratamiento
de la fractura y/o causar problemas de forma
temporal o permanente.
COMPLICACIONES DE UNA FRACTURA EXPUESTA
Lesiones de los vasos sanguíneos: el
sangrado dentro del cuerpo (sangrado interno) o a
través de una herida abierta (sangrado externo)
es lo suficientemente importante como para
causar una disminución peligrosa de la tensión
arterial (shock, choque). Por ejemplo, se puede
producir un choque (shock) cuando una fractura
del fémur o de la pelvis causa una hemorragia
interna grave.
Lesión neurológica: los nervios se rompen, a
veces debido a la presencia de fragmentos
afilados de hueso. Es más fácil que se produzca
una laceración nerviosa cuando la piel está rota.
Los nervios lacerados no sanan por sí solos y
pueden necesitar una reparación quirúrgica
Embolia pulmonar: Se produce cuando tras formarse un
coágulo sanguíneo en una vena, éste se desprende
(convirtiéndose en un émbolo), alcanza el pulmón y allí bloquea
una arteria. Como resultado, es posible que el cuerpo no reciba
suficiente oxígeno.
Embolia grasa:Puede ocurrir cuando se fracturan los huesos
largos (como el fémur) y se libera la grasa del interior del hueso
(médula ósea). La grasa puede desplazarse a través de las
venas, alojarse en los pulmones y obstruir allí un vaso
sanguíneo, causando una embolia pulmonar.
Infecciones
Si al producirse la fractura se desgarra la piel la herida puede
infectarse, y la infección puede propagarse al hueso (lo que se
denomina osteomielitis que es muy difícil de curar).
TRATAMIENTO NO QUIRÚRGICO :
El tratamiento depende del tipo de fractura y del
grado de desplazamiento.
Algunas fracturas leves, como las fracturas en
rodete, puede que sólo necesiten el soporte de una
férula o yeso hasta que suelden. Para las fracturas
más severas que han formado un ángulo, su médico
tal vez pueda empujar (manipular) los huesos para
alinearlos debidamente sin cirugía, siempre y
cuando
los huesos no se hayan fracturado pasando
a través de la piel.
TRATAMIENTO QUIRÚRGICO
Puede requerirse cirugía para alinear los huesos y asegurarlos en
su lugar si:
La fractura es inestable (los extremos de los huesos quebrados
no permanecen alineados)
Los segmentos del hueso se han desplazado
Los huesos no pueden alinearse debidamente sólo con
manipulación
Los huesos ya han comenzado a soldar en un ángulo o en una
posición incorrecta
Después que los huesos quedan alineados, el médico puede usar
clavos, implantes de metal o un yeso para mantenerlos en su
lugar hasta que hayan soldado.