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A
ING. ENRIQUE G.
BLÁZQUEZ
JUNIO 2023
INTRODUCCION
Toda fuente acústica
funcionando dentro de
un recinto producirá un
campo sonoro que actúa
sobre todas las
superficies del recinto,
poniéndolas en
vibración.
Si estudiamos que pasa con
la energía acústica que
incide sobre una de las
paredes, Wi (Figura 14-1)
vemos que dicha energía
se divide en dos: una
energía reflejada, Wr; y
una energía absorbida,
Wa.
COEFICIENTE DE ABSORCION
La onda reflejada tiene una dirección distinta de la incidente y
puede volver a reflejarse sucesivamente, recorriendo el recinto.
La medida del grado en que absorben las paredes, el techo, etc.,
es el “coeficiente de absorción a”, que es simplemente la relación
entre la energía absorbida y la energía incidente:
Wa
Wi [Sabine/m2]
En el sistema de unidades internacionales, S I, la unidad del
coeficiente de absorción es el Sabine por metro cuadrado, aunque
a en realidad es adimensional.
Un material totalmente reflejante (Wa = O) tiene Incidente
un coeficiente de absorción de 0; mientras que
un absorbente perfecto, por ejemplo una
ventana abierta, tiene un coeficiente de
absorción de 1.
Luego
REFLEJANTE 0<<1 Reflejada
ABSORBENTE
Incidente
Para un dado material absorbente, el valor de a Absorbida
depende de la frecuencia del sonido incidente,
por lo que debe especificarse la misma cuando
se da un valor determinado del coeficiente de
absorción del material.
Además a depende del ángulo de incidencia del
sonido, pero se puede tomar un valor medio
estadístico que represente las condiciones del
recinto.
Se define como “área equivalente”, de una superficie (en Sabine), al
producto entre el coeficiente de absorción a, (en Sabine/m2) por
el tamaño de la superficie (en m2).
área equivalente = a . S [Sabine]
Este factor expresa la capacidad de una superficie para absorber
energía sonora.
Se denomina “absorción total de un recinto, A” a la sumatoria de todas las
superficies internas de un recinto (S1, S2, . . . ,Sn) multiplicadas por sus
respectivos coeficientes de absorción (a1, a2, ... an).
A = S S1 a1 + S2 a2 + . . . . . . + Sn an [Sabine/m2]
De aquí surge el “coeficiente medio de un recinto a” obtenido dividiendo A
por ST superficie total interna del recinto:
A S11 S 2 2 ...... S n n
Sr S1 S 2 ...... S n
[Sabine/m2]
TIEMPO DE REVERBERACIÓN
Cuando una fuente sonora comienza a funcionar dentro de un recinto se
produce un paulatino crecimiento de la densidad de energía, debido a la
suma entre la energía propia de la fuente y las energías reflejadas por
las superficies del local, hasta que se alcanza un equilibrio, entre la
energía que se está emitiendo y la absorbida por las paredes, techo,
piso, elementos existentes dentro del local, etcétera.
Cuando se interrumpe la emisión de sonido, la energía acústica decrece
exponencialmente a lo largo del tiempo, es decir, el nivel sonoro (en dB)
decrece linealmente. Al tiempo, en segundos, que tarda el nivel sonoro
en caer 60 dB se lo llama “tiempo de reverberación, TR”.
Indudablemente, este parámetro depende de la absorción acústica de
las superficies internas del recinto, como así también del volumen “V”
de éste.
TIEMPO DE REVERBERACIÓN
El tiempo de reverberación se puede calcular con la fórmula original
de Sabine:
0.16V 0.16V
TR
S r A
El tiempo de reverberación es una de las características
fundamentales que definen el comportamiento de un recinto
desde el punto de vista acústico. Existe lo que se denomina el
“TR óptimo”, para un dado tipo de local, que varía con el destino
asignado a dicho local.
TIEMPO DE REVERBERACIÓN
Si va a ser empleado para la emisión de palabras (aulas, auditorios, salas
de conferencias) convienen tiempos de reverberación cortos (0,5
segundos), para preservar la inteligibilidad de lo que se dice. Si los
tiempos de reverberación fueran más largos, habría demasiado sonido
reflejado por las superficies de la sala y no sería fácil entender al orador.
El TR de salas de música, sin embargo, debe ser más largo (2 a 3
segundos), para que aquéllas suenen con más riqueza tonal.
En el caso de locales industriales, donde existen fuentes de ruidos
molestos, convienen cortos tiempo de reverberación.
Supongamos un local que posee una absorción total A1 y se lo trata
acústicamente incorporándole elementos absorbentes, hasta obtener
una absorción total A2, mayor que la anterior. La disminución
obtenida en el TR producirá una reducción del nivel de ruido
reverberante que se puede determinar mediante el Nomograma de la
Figura 14-2.
Reducción del nivel de ruido reverberante
0 5 10 15 20 dB
1 2 5 10 20 50 100
Fig. 14-2.
MATERIALES ABSORBENTES ACÚSTICOS
Existen fundamentalmente tres tipos de absorbentes acústicos,
constituidos por materiales simples o montajes especiales. Cada
uno de ellos absorbe sonido en base a principios totalmente
diferentes.
A) Materiales porosos o fibrosos
B) Membranas resonantes
C) RESONADORES DE HELMHOLTZ
A) MATERIALES POROSOS O FIBROSOS
Son materiales livianos, esponjosos, permeables, que ante
la incidencia de una onda sonora son penetrados por las
moléculas de aire en vibración y actúan degradando la
energía sonora, por roce contra sus fibras o poros.
Estos materiales tienen como característica principal el ser
muy absorbentes para los sonidos de frecuencias altas,
mientras que en bajas frecuencias son muy poco
efectivos. (Figura 14-3).
Son ejemplos típicos de estos materiales la lana de vidrio,
las espumas de poliuretano, las cortinas espesas, las
alfombras acolchadas, etcétera.
Se los utiliza recubriendo paredes, techos o pisos, o en
algunas ocasiones en forma de elementos suspendidos. Fig. 14-3. Absorción de materiales porosos
En algunos casos se los recubre con otros materiales, o fibrosos
como chapas perforadas, para protegerlos o evitar su
aspecto que no siempre es agradable (caso de la lana
de vidrio).
B) MEMBRANAS RESONANTES
Consisten en un panel liviano v flexible, fijado a una superficie mediante
un entramado que lo mantiene alejado a una cierta distancia “d”.
Cuando una onda sonora incide sobre la membrana la hace vibrar,
entregando parte de su energía. Dicha vibración, y por consiguiente la
cantidad de energía absorbida, será mayor cuando la frecuencia de la
onda incidente se aproxime a la frecuencia de resonancia de la
membrana. Dicha frecuencia se puede calcular mediante la expresión:
1
f
m.d
donde: m es la masa superficial de la membrana, en kg/m2 d es el
espesor de la capa de aire, en cm.
B) MEMBRANAS RESONANTES
Como puede observarse en le Fig. 14-4, la
membrana tiene un coeficiente de absorción
cercano a 1 en un estrecho rango de
frecuencias. En algunos casos se prefiere
llenar el espacio de aire con material
absorbente fibroso o poroso, con lo que la
curva de absorción se achata, cubriendo un
mayor rango de frecuencias, pero
disminuyendo su capacidad de absorción
(curva de trazos en la Fig. 14-4).
Debido a razones constructivas, este tipo de
absorbentes funciona correctamente en
frecuencias por debajo de los 25C Hz. Por
consiguiente, constituyen un complemento Fig. 14-4. Absorción de membranas resonantes
ideal para realizar tratamientos acústicos, en
combinación con materiales porosos o
fibrosos, que como se recordará, sólo
absorben frecuencias altas.
B) MEMBRANAS RESONANTES
En la Fig. 14-5 se presenta un gráfico
destinado a calcular la frecuencia de
resonancia, sin necesidad de usar la
fórmula anterior.
Fig. 14-5. Frecuencia de resonancia de membranas.
C) RESONADORES DE HELMHOLTZ
Su funcionamiento se basa en un principio descubierto por el físico,. cuyo nombre llevan.
Constan de un volumen cerrado, conectado al exterior, a través de un tubo de menor
sección, o cuello, de longitud “1”. Cuando una onda sonora incide sobre el orificio de
entrada, provoca un desplazamiento de la masa de aire encerrada en el cuello, que se
mueve hacia adentro y hacia afuera, presionando al aire contenido en el volumen cerrado.
Todo el conjunto tiene una frecuencia de resonancia dada por: (Figura 14-6).
c S S
f res 54.14
2 Vl Vl
donde: c es la velocidad del sonido en el aire = 344
m/s
l es la longitud del cuello, en m
S es la sección del cuello, en m2
V es el volumen, en m3
C) RESONADORES DE HELMHOLTZ
Estos resonadores tienen una absorción máxima a la frecuencia de resonancia y muy
poca absorción a medida que nos alejamos de aquella frecuencia. (Figura 14-7).
Fig. 14-7. Absorción de resonadores
Por esta característica su uso es muy restringido.