pacientes con
alteraciones
hematológicas.
CONCEPTO DE ENFERMEDAD HEMATOLÓGICA
• Se define enfermedad hematológica como la alteración en el número
o función de las células producidas por la médula ósea lo cual provoca
una serie de consecuencias clínicas. Esta alteración en el número o
función de las células puede ser a hereditaria o adquirida. Los signos y
síntomas de los trastornos hematológicos van a depender de la serie
afectada.
Las enfermedades hematológicas son alteraciones hereditarias o adquiridas que afectan a la
producción de sangre y sus componentes (glóbulos rojos, glóbulos blancos, hemoglobina,
proteínas plasmáticas) y el mecanismo de coagulación.
Pueden diferenciarse:
• Leucemias: mieloides y linfoides.
• Linfomas: Hodgkin, no Hodgkin, Burkitt.
• Mielomas.
• Alteraciones de las plaquetas: PTI y PTT.
• Síndrome mielodisplásico.
• Anemias.
• Alteraciones de la coagulación.
Valoración: el paciente hematológico, debido a su elevado riesgo de sufrir hemorragias e
infecciones, nos centraremos en el exhaustivo examen físico que incluya:
• Estado de la piel: coloración (palidez), petequias (lesiones pequeñas de color rojo,
formadas por extravasación de un número pequeño de eritrocitos cuando se daña un
capilar), hematomas, sangrado activo (alteraciones en la menstruación en el caso de las
mujeres).
• Mucosas: coloración, gingivorrea, ulceraciones, odinofagia.
• Uñas: cianosis/palidez, integridad.
• Ojos: irritación, sequedad, prurito, hemorragias conjuntivales.
• Constantes vitales (tensión arterial, frecuencia cardiaca, saturación de oxígeno y
temperatura): su alteración puede ser indicativo de alguna patología.
• Valoración del estado de catéteres centrales en caso de ser portadores: tumefacción,
eritema, dolor, temperatura, exudado, etc.
También tendremos en cuenta el estado nutricional, valorando:
• Peso y talla.
• Variaciones de peso en los últimos meses, signos de desnutrición.
• Dificultad de masticación y deglución por lesiones y pérdida de piezas dentales.
• Signos y síntomas de deshidratación: estado de la piel, diarreas, vómitos, anorexia, etc.
• Estreñimiento.
• Es muy importante tener en cuenta otros aspectos como: la astenia, el dolor y el estado
anímico y apoyo emocional.
CLASIFICACIÓN DE LAS ENFERMEDADES
HEMATOLÓGICAS
Hematíes: Anemias que pueden ser de diversa etiología:
• Por falta de producción: por déficits nutricionales (falta de hierro o
ácido fólico), por falta de eritropoyetina (enfermos renales), por daño
medular intrínseco (anemia aplásica) o anemia por procesos crónicos.
• Por aumento de la destrucción: pueden ser o adquiridas (inmunes o
no inmunes), o congénitas (talasemias, enzimáticas, drepanocitosis,
esferocitosis).
• Por pérdida de sangre: debido a hemorragias de diferente etiología.
Leucocitos: Dentro de las alteraciones de la serie blanca o leucocitaria
pueden estar:
Leucemias: agudas o crónicas, linfoides o mieloides.
• Neutropenias.
• Linfomas: Hodking, no Hodking o Burkitt.
• Mielomas.
Diátesis hemorrágicas: alteración de la serie plaquetar de diversa
etiología:
Trombocitosis y Trombocitopenias.
• Trombocitopatías (congénito como la hemofilia o enfermedad de Von
Willebrand).
• Pancitopenia: Afectación de las tres series (blanca, roja y plaquetar)
CAUSAS POR LAS QUE REQUIEREN ATENCIÓN EN
URGENCIAS
Estos pacientes suelen acudir a urgencias debido a problemas derivados de la propia patología hematológica o
del tratamiento, estos problemas a veces pueden llegar a constituir un riesgo vital para el paciente.
Anemia:Es la deficiencia de los hematíes reflejada por disminución de la concentración de hemoglobina en
sangre por debajo de 12,5 g/100 ml varón adulto y 11 g/100 ml en la mujer, con la consiguiente disminución
de la capacidad para el transporte de oxígeno en la sangre. Puede ser de etiología diversa es decir por
alteración en la formación de eritrocitos o bien por aumento de su destrucción o hemólisis y en ocasiones
debido a pérdida de sangre por hemorragias.
Diátesis hemorrágicas:Es la tendencia anormal al sangrado, de forma desproporcionada a la lesión y que
puede situar en situación de riesgo vital al paciente que lo padece. Podemos detectarla en un servicio de
urgencias a través de una alteración en la analítica o como una hemorragia grave que requiere cirugía
inmediata.
Neutropenia febril:Se define como la reducción de los neutrófilos asociado a una temperatura axilar superior
a 38ºC. Los pacientes con fiebre neutropénica pueden presentar complicaciones graves siendo la mayor causa
de mortalidad entre los pacientes neutropénicos.
VALORACIÓN DE UN PACIENTE HEMATOLÓGICO
• Exploración física: piel, mucosas, uñas, ojos, constantes, catéter. Así se
detectan hemorragias e infecciones.
• Exploración nutricional: desnutrición, deshidratación, patrón
intestinal, astenia, dolor, estado anímico y apoyo emocional.
CUIDADOS GENERALES Y
ESPECIFICOS
• Náuseas y vómitos, alteraciones electrolíticas, diarrea, estreñimiento,
anorexia, disgeusia, alopecia, mucositis. Se pretende mejorar el
confort del paciente.
• Aislamiento protector, transfusión de hemoderivados (concentrado
de hematíes, plaquetas o plasma). Estar pendientes por si hay una
reacción transfusional. Administración de citostáticos. Estar alerta por
si ocurre una extravasación de citostáticos. Cuidados del catéter
venoso central.
CUIDADOS GENERALES
• Náuseas y vómitos: se deben de realizar ingestas en pequeñas cantidades y con frecuencia,
masticar y comer despacio, tomar alimentos a temperatura ambiente o fríos, beber fuera
de las comidas, si vomita, abstenerse de comer durante un tiempo, enjuagarse la boca con
frecuencia.
• Alteraciones electrolíticas: control de peso, así como de la ingesta de alimentos y líquidos,
vigilar el estado de hidratación, monitorizar según niveles, si procede, vigilar la respuesta
del paciente a la terapia de electrolitos prescrita.
• Diarrea: suprimir verduras, alimentos integrales y carnes rojas, no tomar bebidas excitantes,
ni cítricos, si la diarrea es importante (mayor de 7 deposiciones al día), iniciar dieta absoluta
y administrar medicación pautada, posteriormente, dieta líquida durante 12-24 horas y
comenzar tolerancia de forma paulatina.
• Mucositis (lesiones en la boca): afecta a un alto porcentaje de pacientes. Suele ser de inicio
precoz y duración aproximada de 2 meses, pudiendo alterar el patrón nutricional y la
comunicación.
• Estreñimiento: vigilar la aparición de signos y síntomas del estreñimiento
(frecuencia, consistencia, forma, volumen, color), control de la existencia de ruidos
intestinales, fomentar el aumento de la ingesta de líquidos, si no hay
contraindicación, explicar el origen del problema (medicamentos, reposo, dieta),
administrar laxantes o enemas, si procede y bajo prescripción médica.
• Anorexia: comer pequeñas cantidades con aumento de la frecuencia, dieta
personalizada, valorar la posibilidad de añadir suplementos nutricionales.
• Disgeusia: alteración del sentido del gusto como consecuencia de los tratamientos
quimioterápicos, afectando al patrón nutricional. Debemos examinar con el
paciente estrategias que minimicen el problema (toma de chicles y caramelos
durante la administración de quimioterápicos y siempre que le apetezca),
determinar las preferencias de comidas del paciente. Informarle que es una
molestia pasajera, chupar hielo o regaliz, enjuagues pautados con antisépticos.
• Alopecia: suele aparecen de forma paulatina a los 15-20 días tras el tratamiento
quimioterápico y se recupera entre 2-8 meses después, puede producirse tanto a
nivel de cuero cabelludo, como axilas, cejas, vello púbico, etc., ocasionando
pérdida de autoestima, afectación de la imagen corporal, así como de la vida
familiar y social.
CUIDADOS ESPECIFICOS
• Aislamiento: todos los pacientes hematológicos deben de ser hospitalizados en habitaciones
individuales, con aire filtrado y presión positiva o flujo laminar para proporcionar aislamiento inverso
o protector, debido a su estado inmunológico comprometido, además de las precauciones
universales para la prevención de la transmisión de enfermedades nosocomiales, con las medidas
requeridas.
• Hemoterapia: consiste en la administración de sangre total o hemoderivados: concentrado de
hematíes, plaquetas y plasma fresco congelado. Siempre será filtrada (desleucocitada) y radiada
(para eliminar los linfocitos del donante, que puedan quedar tras el filtrado).
Antes de la transfusión: comprobar el volante de petición, extracción de pruebas cruzadas, correcta
identificación de la muestra (nombre y apellidos del paciente, número de historia clínica, fecha y hora
de extracción, nombre de la enfermera que realiza la extracción. Todo esto se envía al banco de sangre,
junto con el volante de petición, verificar que el paciente ha firmado el consentimiento informado,
comprobar la petición médica, preguntar al paciente si ha sufrido reacciones transfusionales previas, si
es así, preguntar al médico la premedicación adecuada. Comprobar los datos del documento de control
transfusional, revisar la idoneidad de la unidad, si se detecta algún error, devolver al banco de sangre.
• Durante la transfusión: permanecer junto al paciente los primeros
minutos de la infusión. Insistir al paciente en que nos avise si nota
fiebre, escalofríos, dificultad respiratoria, etc. El plasma debe de
administrarse en 20-20 minutos y el concentrado de hematíes entre
hora y media y dos horas. No administrar en Y salvo con suero
fisiológico.
• Actuación en caso de reacción transfusional: detener la
administración del hemoderivado, administrar suero fisiológico,
volver a comprobar la identificación, obtener muestras de sangre y
orina y mandar al banco de sangre, junto con el resto de
hemoderivado no administrado, vigilar signos vitales.
QUIMIOTERAPIA
Consiste en la administración de fármacos denominados citostáticos,
cuya finalidad es impedir el crecimiento, multiplicación y diseminación
de células cancerosas.
Se clasifican en: vesicantes, irritantes y no agresivos.
Vías de administración: oral, subcutánea, intravenosa, intratecal,
intramuscular, intraperitoneal, intracavitaria, intraarterial y tópica.
Vías de eliminación: orina, heces, saliva y sudor.
La administración del citostático dependerá del medicamento, la dosis,
la duración del tratamiento, vía de administración y función hepática y
renal.
TECNICA DE ADMINISTRACIÓN
• Comprobar que el paciente tiene canalizada una vía adecuada
(preferentemente un catéter venoso central), así como su
permeabilidad y retorno venoso, ponerse guantes antes de cualquier
manipulación de citostáticos, comprobar la etiqueta identificativa de
la bolsa, con la prescripción médica, comprobar en la habitación, los
datos referentes al paciente, lavar la vena antes de la administración,
administrar según indicación, el total de la dosis, lavando al terminar
el sistema, con suero fisiológico o glucosa, en función del diluyente
del citostático. Una vez finalizada, tirar el envase y el sistema en el
contenedor de citostáticos (azul).
• En caso de accesos venosos periféricos: evaluar el estado de las
venas, seleccionar prioritariamente desde el extremo distal hacia el
proximal, elegir zonas de punción alejados de articulaciones cubital y
radial, se recomienda un calibre de catéter no mayor a 20 G.,
comenzar a administrar los citostáticos menos irritantes y después los
más vesicantes o según prescripción médica, observar
frecuentemente la vía durante el proceso, educar al paciente para que
comunique a la enfermera la mínima molestia y evitar movimientos
bruscos de la extremidad.
EXTRAVASACIÓN DE
CITOSTÁTICOS
• Consiste en la salida del citostático a los tejidos adyacentes a la vía de
infusión. Es una complicación que puede llegar a ser grave. En caso de que
ocurra, se debe de actuar de la siguiente manera: Interrumpir la infusión sin
retirar el catéter, avisar al médico responsable, retirar el equipo de infusión,
no el catéter, aspirar la máxima cantidad posible a través del mismo.
• No ejercer nunca presión sobre la zona extravasada, inyectar el antídoto
correspondiente (consultarlo con el servicio de farmacia), retirar el acceso
venoso mientras se realiza la aspiración, si aparecen ampollas, aspirar el
máximo contenido posible con una aguja subcutánea, usar una jeringa y una
aguja para cada ampolla, rodear con rotulador la zona extravasada, mantener
la extremidad afectada elevada, por encima del corazón e inmovilizar, no
aplicar vendajes ni presión.
3.2.5 ENSEÑANZA Y APOYO A PACIENTES Y
FAMILIA PARA PROMOVER LA CALIDAD DE
VIDA