UNIVERSIDAD REGIONAL
DE GUATEMALA
• CURSO: HISTORIA DE GUATEMALA
• TEMA: EPOCA COLONIAL
Lic. Rudy Alejandro Paredes Gaytán
EL OBJETIVO DE LA CLASE
• Que el estudiante de la Universidad Regional de Guatemala, obtenga los
conocimientos necesarios para poder comprender los temas relacionados a
la Epoca Colonial
CONQUISTA ESPAÑOLA
• En 1523 los conquistadores españoles llegaron por el oeste, provenientes
de México, bajo el mando del capitán Pedro de Alvarado, con la intención
de explorar y colonizar los territorios de la actual Guatemala. Se
enfrentaron primero con los k'iches y luego se aliaron brevemente con los
kaqchikeles, fundando su primer asentamiento el 25 de julio de 1524 en las
cercanías de Iximché, capital de los kaqchikeles, villa que recibió por
nombre «Santiago de los Caballeros de Guatemala» en honor al
apóstol Santiago el Mayor.
CONQUISTA ESPAÑOLA
La Conquista de Guatemala por los españoles se puede dividir
en tres grandes etapas:
1. CONQUISTA DE LA COSTA SUR Y EL ALTIPLANO GUATEMALTECO
2. LA CONQUISTA PACÍFICA DE LAS VERAPACES
3. LA “REDUCCIÓN” DE LOS LACANDONES E ITZÁES
CONQUISTA DE LA COSTA SUR Y EL
ALTIPLANO GUATEMALTECO
Se caracteriza por una etapa violenta, que va de 1524 a 1530, formada por una
serie de campañas militares contra los quichés primero y los cakchiqueles
después, donde la lucha armada se basó en las alianzas que hicieron los
españoles con los indígenas de los señoríos locales para conquistar a sus
oponentes y el papel fundamental que jugaron los indígenas auxiliares
mexicanos.
LA CONQUISTA DE GUATEMALA Y LA LUCHA
CONTRA LOS PUEBLOS
INDÍGENAS PARA DOMINARLOS
Esta primera etapa de la Conquista española de
Guatemala es la más dinámica debido a que
fundamentalmente se caracterizó por una serie
de campañas militares para conquistar pueblos o
reprimir rebeliones y que ocurrieron en el período
comprendido entre 1524 y 1530.
PRELUDIOS Y AVANZADAS DE LA
CONQUISTA
• Los efectos de la presencia española en México se hicieron sentir entre los
gobernantes y la población de los distintos señoríos del Altiplano y Costa Sur de
Guatemala antes que los europeos llegaran a esos territorios. El primero de estos
efectos fue una epidemia que asoló el Altiplano guatemalteco causando gran
mortandad entre 1519 y 1521 y que según algunos autores154, se debate si fue
tifus, influenza, sarampión o viruela. De cualquier manera, nadie duda que se trató
de una peste con efectos de alta mortalidad, en la que quizás fueron dos o más
enfermedades las que azotaron a la población del Altiplano en ese período, habiendo
quedado los sobrevivientes muy debilitados, tanto física como psíquicamente. Es
importante resaltar que un soldado enfermo con la viruela llegó a México y
dio inicio a las plagas devastadoras que asolaron las poblaciones nativas
del continente americano.
PRELUDIOS Y AVANZADAS DE LA
CONQUISTA
• Antes de enviar a Pedro de Alvarado a “Guatemala”, Cortés envió una
embajada compuesta por dos españoles, acompañados por indígenas
provenientes de la ciudad de Tenuxtitán y de la provincia de Soconusco,
quienes llegaron a unas poblaciones “Ucatán” y “Guatemala”, “que distan
de Soconusco a sesenta leguas. Al parecer los únicos que enviaron una
embajada de regreso, formada por unas “cien personas de los naturales de
aquellas ciudades” fueron los cakchiqueles, quienes se ofrecieron por
vasallos y súbditos del rey de Castilla ante Cortés
EXPEDICIÓN DE ALVARADO
El debate en la Conquista española de lo que hoy es Guatemala, se centra en el
hecho del papel que jugaron las fuerzas españolas y los indígenas “auxiliares”.
La interrogante es cómo fue posible que un grupo pequeño de españoles
derrotaran a una gran cantidad de indígenas en poco tiempo. Se considera en
este debate la gran superioridad tecnológica de las armas españolas, el uso de
caballos y perros de presa. También se debe tomar en cuenta que, en México,
existía el sometimiento a un grupo dominante asentado en el centro de México,
los aztecas, y por lo que los españoles aprovecharon las divisiones entre los
grupos indígenas para atacar a los aztecas; esto ha dado lugar a que se llame a
la conquista española en México como una sublevación contra los aztecas
liderada por los españoles.
EXPEDICIÓN DE ALVARADO
En el caso de Guatemala, la dominación fue más lenta al no existir una unidad
política central como en México y estar más divididos los señoríos, lo que
significa el dominio mucho más lento de uno por uno. Pero aprovechando las
rivalidades entre los señoríos para establecer alianzas, que pudieron atacar a
cada grupo con el apoyo de los señoríos rivales. Además, otro elemento que
contribuyó a desestabilizar los señoríos existentes fue el azote de las epidemias
que precedieron a los españoles y que causaron enormes estragos en las
poblaciones indígenas.
EXPEDICIÓN DE ALVARADO
Otro elemento, y quizás el más importante, es el papel decisivo que jugó en la
Conquista de Guatemala la presencia de los llamados “indios conquistadores”.
Para comprender por qué muchos señoríos indígenas apoyaron como aliados a
los españoles en sus campañas militares se deben considerar los patrones de
conquista y rebelión en la Mesoamérica prehispánica que consistían en un
complejo sistema de relaciones políticas y militares, caracterizadas por cambios
continuos de poder y condición social.
Cuando un grupo era conquistado por otro, los miembros del primero se volvían
parte del nuevo sistema de control, con el papel de súbditos tributarios, lo cual
normalmente implicaba un mejor estatus y riqueza. Una de las formas de
recuperar prestigio y riquezas perdidas era unirse a las conquistas posteriores
de los nuevos gobernantes.
EXPEDICIÓN DE ALVARADO
Las alianzas que se formaron entre españoles y los grupos indígenas en parte
fueron impuestas a estos últimos y en parte estaban basados en una
continuación de ese patrón. Muchos señoríos indígenas en México vieron en la
llegada de los españoles una oportunidad para deshacerse del control de sus
dominadores aztecas y aprovecharon la oportunidad para unirse a otras
conquistas españolas para adquirir el estatus de conquistadores.
También es necesario recordar que, entre los europeos, existía una dinámica
similar para la obtención de poder y recursos, durante la Reconquista los reyes
cristianos y musulmanes también se aliaban entre sí y luego se enfrentaban en
batallas.
EXPEDICIÓN DE ALVARADO
Después de la conquista del imperio azteca, Cortés recibió ofrendas de
paz de los señores cakchiqueles y quichés de Guatemala. Sin embargo,
otros mensajeros informaron que grupos quichés estaban acosando a los aliados
de los españoles en Soconusco.
Confundido por estos informes contradictorios, Cortés decidió mandar a Pedro
de Alvarado para investigar y tomar el control de estas nuevas regiones.
EXPEDICIÓN DE ALVARADO
Cuando Alvarado emprendió su expedición de conquista a Guatemala, a finales de
1523, su ejército estaba compuesto de unos cientos de españoles, 120 soldados de
caballería, 170 caballos y más de 300 soldados de infantería entre los que había 130
ballesteros y mosqueteros, además llevaban cuatro cañones y un gran suministro de
municiones y pólvora. En cuanto a los auxiliares indígenas, los cronistas son menos
específicos, pero sin embargo, se sabe que cuando el ejército español entró en la
parte sur del área maya de lo que hoy es Guatemala, detrás de los españoles iban
miles de capitanes indígenas, guerreros y miembros de sus familias. Las fuentes
mencionan la participación de mexicas, tlaxcaltecas, chuzilas, xochimilcas, tezcocas,
zapotecas, mixtecas, quauhquecholtecas, cholutecas y muchos otros grupos.
Se relata también que Cortés convocó a todos los caciques y principales de la
provincia de Tlaxcala y México y les ordenó que llevaran gente de sus pueblos para
que acompañaran a Alvarado a Guatemala.
EXPEDICIÓN DE ALVARADO
Muchos capitanes fueron con sus guerreros y miembros de sus familias, llevaron sus
propias armas y armaduras, petacas y comida para los españoles. Muchos otros grupos
indígenas se unieron a Alvarado posteriormente, en Soconusco. Desde Tonalá,
Soconusco, Pedro de Alvarado envió mensajeros a Gumarcaaj para que dieran a conocer
el Requerimiento que era un documento elaborado por el que se invitaba a los
indígenas a someterse al dominio español y de la Iglesia católica so pena de
muerte, destrucción y expropiación de bienes y esclavitud. Pero desde enero de
1524 los señoríos quichés, cakchiqueles y tzutujiles tenían noticias del avance de los
españoles y sus aliados.
Quikab, el Ahau Ajpop, de los quichés trató de establecer un frente común contra los
españoles y sus indígenas aliados, pero los cakchiqueles respondieron que hacía tiempo
eran amigos de los españoles y los tzutujiles que sin ayuda serían suficientes para
defender su reino. Quikab enfermó y murió, sucediéndole como Ahau Ajpop su hijo Oxib
Queh.
EXPEDICIÓN DE ALVARADO
Alvarado y su ejército entró a lo que hoy es Guatemala y el primer combate se llevó a
cabo en Xetulul o Zapotitlán, derrotando a los indígenas quichés. Desde este punto,
Alvarado volvió a enviar a los señores quichés nuevos mensajeros insistiendo en el
sometimiento pacífico y continuó su marcha sin esperar la respuesta en dirección al
valle del Pinar, en Quetzaltenango Durante este ascenso al Altiplano guatemalteco,
los españoles tuvieron qué combatir contra los quichés y en este lugar murió un jefe
quiché, de nombre Tecún, nieto (Umam) de Quikab, el cual tenía el cargo de Nimá
Rajpop Achí, gran capitán militar, que dio lugar a la leyenda de Tecún Umán.
Después de varios días de recorrido, Alvarado se dirigió a Utatlán por invitación de
sus gobernantes, pero descubrió que era una emboscada por lo que no entró en la
ciudad y capturó a sus gobernantes, incendiando la ciudad.
Entonces pidió ayuda a los cakchiqueles, los que le mandaron 4,000 hombres con los
cuales hizo una entrada para terminar de dominar a los quichés y se traslado a
Iximché.
EXPEDICIÓN CONTRA LOS TZUTUJILES,
LOS PIPILES Y LOS XINCAS
La siguiente fase de la Conquista la decidieron los cakchiqueles, quienes señalaron
como a sus enemigos los tzutujiles y a los Panatacat (Izquintepeque, Escuintla),
producto de esto Alvarado se dirigió las tropas a la ribera sur del lago de Atitlán,
atacando a los tzutujiles y sometiéndolos después que éstos habían matado a los
dos mensajeros cakchiqueles que había enviado con el Requerimiento de exigirles
su sumisión.
Los españoles volvieron a Iximché y emprendieron una campaña que los llevaron
hasta Cuscatlán, hoy El Salvador. La expedición partió de Iximché y tomó el camino
que conduce a lo que hoy es Parramos hacia el valle de Alotenango y, de este
punto, rumbo al sur por ese valle, a través del territorio cakchiquel hacia Escuintla,
donde atacó sorpresivamente sin leer e Requerimiento.
EXPEDICIÓN CONTRA LOS TZUTUJILES,
LOS PIPILES Y LOS XINCAS
Pasaron ocho días en esta región para ocuparla y continuaron con rumbo hacia
oriente por la Costa Sur de Guatemala, llegando a lo que hoy es Guazacapán y
Taxisco, donde fueron recibidos en paz, pero después los indígenas huyeron.
Notaron que era otro grupo indígena distinto, conocidos como xincas.
En Nacendalán tuvieron un enfrentamiento con los xincas, quienes atacaron la
retaguardia de los españoles y sus aliados apoderándose de parte del “fardaje”.
Los españoles permanecieron en ese lugar ocho días con el propósito de
recobrar sus pertechos y castigarlos, pero no lo lograron.
En Pasaco recibieron mensajes de paz, pero al llegar a ese lugar los enfrentó
un ejército al que lograron derrotar los castellanos.
EXPEDICIÓN CONTRA LOS TZUTUJILES,
LOS PIPILES Y LOS XINCAS
Los españoles penetraron en lo que hoy es El Salvador. En Acaxual, cerca de
Acajutla, se llevó a cabo una importante batalla, donde hirieron a muchos
españoles, entre ellos a Alvarado. Los españoles llegaron hasta Cuscatlán,
donde fueron bien recibidos, pero después los indígenas huyeron, limitándose
Alvarado a instruirle proceso y condenarlos en ausencia.
Los españoles emprendieron el retorno a Iximché a fines de junio. No se
conoce exactamente que ruta utilizaron para el regreso, pero llegó a Iximché
el 21 de julio fundando en ese lugar la villa de Santiago de Guatemala, el 25
ó 27 de julio de 1524. Se utilizó el nombre de Guatemala por ser este el
nombre con el que era conocida la ciudad de Iximché.
EXPEDICIÓN DE CORTÉS A
HONDURAS
A finales de 1523 Cortés recibió noticias de que fuerzas de Pedrarías Dávila habían salido de
Panamá conquistando diferentes señoríos indígenas de lo que ahora son Costa Rica y Nicaragua,
empezando a explorar la región de Honduras. Decidió frenar tal avance organizando una
expedición al mando de Cristóbal de Olid quien, al pasar por Cuba, traicionó a Cortés y se alió con
Diego De Velásquez que era el Gobernador de la isla.
Al conocer la traición de Olid. Cortés envió una expedición al mando de Francisco de las Casas
para que lo apresara y castigara y tomó la decisión de marchar por tierra a Honduras para
reprimir personalmente a Olid. En el viaje atravesó buena parte del territorio norte de la actual
Guatemala, que se encontraba más despoblado que el Altiplano y la Costa Sur. Para evitar que
durante su ausencia los aztecas se rebelaran, obligó al Cuauhtemoc y a los señores de Texcoco,
Acapuzalco, Xivacoa y Tacatlec a integrar la comitiva. Le acompañaron 3,000 indígenas auxiliares,
así como un buen número de mujeres de servicio. El viaje se realizó a través de las selvas de
Tabasco, Campeche y Petén. Los españoles y sus aliados acabaron en las primeras jornadas sus
provisiones y empezaron a saquear pueblos y sementeras que encontraron en el camino, así
como a robar entre ellos y hasta comer cadáveres de quienes morían en el camino. Ante el
peligro de una insubordinación, Cortés tomó la decisión de ahorcar a Cuautemoc y a otros
indígenas principales.
EXPEDICIÓN DE CORTÉS A
HONDURAS
Guiados por unos indígenas llegaron a Tayasal, ubicado en una isla del lago Petén Itzá (donde
está actualmente la ciudad de Flores), fueron recibidos y obsequiados con alimentos, mantas y
algunas piezas de oro y se les informó que a unas pocas jornadas, en los pueblos de Nito y Naco,
habían españoles.
Antes de dirigirse a Nito, la comitiva de Cortés asaltó rancheríos y los poblados de Cinacatán y
Tenecintle para proveerse de alimentos. Al llegar a Nito exploraron el Río Dulce, el lago de Izabal
y parte del río Polochic con la idea de ver si encontraban el llamado “estrecho dudoso” que
permitiera el tránsito hacia las islas de la Especiería.
En Nito, pueblo situado en ese entonces en el Golfo Dulce, y al que Gil Gonzáles Dávila había
dado el hombre de San Gil de Buena Vista, Cortés se enteró de que la región había sido
incorporada nuevamente a su dominio, ya que Francisco de Las Casas había logrado asesinar a
Olid en el pueblo de Naco.
Cortés se vio obligado a regresar a Nueva España el 25 de abril de 1526, pero antes trasladó a la
gente de Nito a Puerto Caballos, al que bautizó con el nombre de La Natividad y le asignó un
gobernador que debía regir en adelante como su representante, por tierra envió a Luis Marín a
Guatemala con parte de la tropa, para que enlazaran con Alvarado
REBELIÓN DE LOS CAKCHIQUELES
Poco tiempo después de la fundación de Santiago de Guatemala se efectuó el
rompimiento de la alianza entre los españoles y los cakchiqueles como producto de los
abusos y exigencias de los españoles, principalmente porque Alvarado les había impuesto
un tributo de 1,200 pesos de oro, lo cual era muy difícil de conseguir y, por consejos de un
sacerdote cakchiquel a quien los españoles llamaron “agente del demonio”,
abandonaron Iximché iniciándose la rebelión cakchiquel el 26 de agosto de 1524.
Los soldados españoles y sus indígenas aliados abandonaron el territorio cakchiquel y se
trasladaron a Xepau, lugar llamado Olintepeque por los indígenas mexicanos y que queda
situado cerca de Quetzaltenango, en el territorio quiché que en ese entonces era aliado de
los españoles contra los cakchiqueles. Esto permitiría una rápida retirada a México en caso
de que no pudieran dominar la situación.
La resistencia cakchiquel duró de finales de 1524 a 1530, pero no se trató de una
campaña permanente, sino de una guerra de guerrillas, hostigando a los españoles y sus
aliados por medio de ataques por sorpresa en pequeños grupos para luego retirarse sin
dar frente, así como el uso de pozos y hoyos sembrados de estacas
REBELIÓN DE LOS CAKCHIQUELES
Al inicio de la resistencia de los cakchiqueles se produjo un momento difícil para los
españoles, pues ya no contaban con el apoyo de los indígenas auxiliares mexicanos
debido a que la mayoría de estos había iniciado el regreso a sus lugares de origen
Pero para suerte de Alvarado, Cortés le envió, antes de salir para Honduras, a
finales de 1524 o principios de 1525, un refuerzo de 200 españoles e indígenas
auxiliares y varios meses después llegó otro contingente desde Honduras al mando
de Pedro de Briones. Esta gente había formado parte de la expedición de Francisco
de Las Casas y llegaron por tierra a Guatemala, después de muerte de Olid.
En el interior del actual territorio de Guatemala otros señoríos indígenas
aprovecharon la situación para lograr rechazar el dominio español, obligando a los
conquistadores a distribuir sus esfuerzos en varias direcciones. También en esa
época Alvarado envió un destacamento hacia Cuscatlán, aparentemente al mando
de Diego de Holguín para asegurar la región, lo cual se logró en buena parte
fundándose la villa de San Salvador, en fecha que unos sitúan a fines de 1524 y
otros en abril de 1525.
CONQUISTA DE LOS SACATÉPEQUEZ
el origen del señorío de los Chajomás o Sacatepéquez se remonta a las primeras
décadas del siglo XIII, en que se establecieron en las riberas de los ríos Las Vacas
y Pixcayá donde fundaron centros como Ayampuc, Ucubil y Paluch, identificados
los dos últimos como San Pedro y San Juan Sacatepéquez.
Este señorío fue inicialmente tributario de los cakchiqueles de Iximché, pero a
mediados del siglo XIV habían logrado independizarse políticamente y disputar a
la vez a los señoríos de Iximché el control y tributo de los pueblos pokomames y
en especial contra los señores de Mixco, para arrebatarles sus yacimientos de
obsidiana.
La Conquista española de esa región se produjo en 1524 y 1526. La primera
campaña se libró a mediados de 1524 cuando fuerzas españolas, comandadas
por Antonio Salazar y Pedro Gonzáles Nájera, apoyadas por indígenas
tlaxcaltecas, mexicas, quichés y tzutujiles, reprimieron violentamente a los
pueblos de Ucubil, hoy San Pedro Sacatepéquez, y Paluk, porque estos habían
apoyado la insurrección cakchiquel de Iximché.
CONQUISTA DE LOS SACATÉPEQUEZ
Una segunda campaña militar para dominar a los cakchiqueles chajomás se
libró en 1526, cuando a causa del cobro de tributos excesivos, de los malos
tratos a que los sometió Gonzalo de Alvarado y un terremoto, se acrecentó la
crisis.
Esto produjo un descontento entre los sacerdotes nativos, quienes encabezados
por uno de nombre Paniaguali acaudillaron un nuevo alzamiento e instaron al
pueblo a no pagar el tributo.
Sin embargo, Huehuexuc, un indígena principal de la región y sus principales no
secundaron el movimiento y apoyaron a un contingente español que llegó
comandado por Pedro Portocarrero, y así logró reprimir y sofocar la rebelión.
Ocho indígenas principales de los chajomás fueron ejecutados en Ucubil, con el
propósito de que la población escarmentara y no se volvieran a sublevar.
CONQUISTA DE MIXCO
El territorio comprendido entre lo que hoy son las poblaciones de San Lucas
Sacatepéquez y San Pedro Ayampuc, incluyendo lo que hoy es el valle donde se
encuentra asentada la ciudad de Guatemala, fue dominada, antes de la venida de los
españoles, por un señorío indígena de idioma pokomam, que tenía su centro político
militar en el sitio que se conoce con el nombre de Mixco, hoy conocido como Chinautla
Viejo.
Dicho sitio, al parecer, fue fundado durante las primeras guerras entre quichés y
cakchiqueles, aproximadamente entre 1200 a 1250. En su desarrollo, los mixqueños
habían hecho alianza con los chinautlecos, otro grupo pokomam tributario a su vez de
los quichés de Rabinal.
Los mixqueños fueron vencidos en repetidas ocasiones, entre 1480 a 1497, por los
cakchiqueles de Iximché y tuvieron que entregar siervos como tributo. En las décadas
anteriores a la Conquista continuaban siendo presionados por los señoríos de los
Sacatepéquez, chajomás, y los cakchiqueles de Iximché, que codiciaban sus
yacimientos de obsidiana en El Chayal, los yacimientos de barro para cerámica y cal,
así como su fácil comunicación con la Verapaz.
CONQUISTA DE MIXCO
En 1525 en este sitio se atrincheraron los combatientes pokomames, con el
propósito de apoyar la insurrección cakchiquel. Los españoles enviaron una
fuerza comandada por Gonzalo de Alvarado, quien puso sitio a Mixco sin poder
tomar el baluarte a pesar de varios intentos de asalto.
Los españoles atacaron y derrotaron a una fuerza de chinautlecas que intentó
entrar a la fortaleza para apoyar a los mixqueños. Tres días después de esa
derrota los señores de Chinautla se rindieron proporcionando información sobre
el baluarte y el lugar por el que podían escapar sus defensores, basándose en el
hecho de que ellos eran fieles vasallos del señor de Rabinal y no de los
mixqueños.
Alvarado recibió refuerzos y con ellos montó un asalto a la fortaleza, con lo que
logró penetrarla y derrotar a los mixqueños, quienes al tratar de huir cayeron en
manos de los españoles en una emboscada gracias a la información que les
proporcionaron los chinautlecas
CONQUISTA DE ZACULEU
Los señores de Zaculeu apoyaron militarmente a los quichés en la lucha contra los
españoles, después de las primeras derrotas en el valle de Quetzaltenango. Tepepul,
gobernante quiché que apoyó a los españoles después de su derrota les informó que el plan
para encerrarlos y quemarlos vivos en Utatlán había sido obra de Caibil Balam, señor de los
mames, por lo que a finales de 1525 Gonzalo de Alvarado partió de Totonicapán hacia la
región mam con un ejército de 40 soldados españoles de a caballo y 80 de infantería, los
acompañaban 2,000 indígenas auxiliares y un numeroso grupo de tatemes, formado éstos
últimos por quichés y tzutujiles, aliados de los españoles.
Después de algunos enfrentamientos iniciales en Huehuetenango y Malacatancito, las
tropas lograron llegar a Zaculeu y ponerle sitio a la fortaleza mam, donde se desarrollaron
varias batallas, quedando herido en una de ellas el propio Gonzalo de Alvarado. Los sitiados
agotaron sus alimentos y se comían los cueros de las rodelas y a sus compañeros muertos.
Los españoles comenzaron a sufrir los estragos de una epidemia. Para evitar que el hambre
aniquilara a su ejército, Caibil Balam quiso negociar la paz, pero Alvarado rechazó esa
propuesta y presentó como alternativa la rendición de los sitiados y salir desarmados de
Zaculeu, por lo que a los señores mames no les quedó otra alternativa que una rendición
incondicional
CONQUISTA DE USPANTÁN,
SACAPULAS Y LOS PUEBLOS IXILES
Entre 1529 y 1530 los españoles intentaron conquistar la región de Uspantán, Sacapulas y los
pueblos ixiles. A pesar de que estos pueblos eran tributarios de los quichés, el triunfo de su
derrota por los españoles no implicó el sometimiento de los tributarios, quienes conservaron
su libertad durante los primeros cinco años que sucedieron a la invasión española, pues éstos
estaban ocupados en conquistar a los cakchiqueles, pokomames y mames.
La campaña en esta región duró dos años, entre 1528 y 1529. Los españoles tuvieron varias
derrotas iniciales pero lograron al fin derrotar a los indígenas de Nebaj y quemar sus
ciudades, así como herrar a los prisioneros capturados.
De Nebaj, los españoles avanzaron a Chajul y de allí a Uspantán, pueblos a los que solo
pudieron vencer a fines de diciembre de 1530, después de muchos encuentros. No obstante,
las victorias obtenidas y la destrucción de sus ciudades, los españoles no lograron subyugar a
los indígenas y someterlos al Repartimiento.
Fueron los frailes dominicos los que, alrededor de 1537, apoyados por el visitador Alonso de
Maldonado, lograron convencer al cacique don Juan y convertir a aquellos pueblos en
tributarios de la Corona española, con la condición de que el ejército español se mantuviera
alejado de sus tierras y de no ser repartidos entre los capitanes.
CONQUISTA DE LOS PUEBLOS
ORIENTALES
A pesar de que en 1524 la región sur oriental sufrió el impacto de las armas
españolas, cuando Pedro de Alvarado y su ejército pasó rumbo a Cuscatlán. La
conquista de esa región se inició a partir de 1528. En esa fecha, los pueblos de
Nextiquipaque, Chiquimulilla, Guayapango y Guanagazapa se alzaron con el
apoyo de un grupo de naturales en Petapa. De esa manera protestaban porque
su cacique Cazhualán se había sometido a los españoles.
Para quebrar la resistencia, semejante a la guerra de guerrillas, los españoles
recurrieron al incendio de pueblos y sementeras y combatieron desde el sur
oriente hasta Esquipulas y Copán, un sitio defensivo situado al noreste de
Esquipulas (en territorio guatemalteco y que es diferente al sitio arqueológico
maya del mismo nombre, situado en Honduras). Se herraron a los prisioneros,
niños, mujeres y ancianos, y al concluir la Conquista de la región los capitanes
españoles se repartieron a los nativos.
FIN DE LA INSURRECCIÓN
CAKCHIQUEL
En marzo de 1527 fuerzas españolas acantonadas en Chij Xot (Comalapa) iniciaron una
campaña contra los pueblos tributarios de Iximché, en la cual el apoyo militar de quichés y
tzutujiles fue elevado, ya que éstos estaban deseosos de vengar viejos agravios. A finales
de ese año, el 22 de noviembre de 1527, se asienta la ciudad de Santiago en el Valle de
Almolonga y la campaña contra los cakchiqueles continuó desde este lugar. Como el
objetivo era cortar el suministro de gente y víveres al ejército cakchiquel, los españoles
incendiaron las moradas y milpas de los nativos y herraron a quienes hacían prisioneros.
Los señores cakchiqueles tuvieron que rendirse, ya fuera por el debilitamiento de su ejército,
por el incremento del ejército invasor y para evitar más sufrimientos a sus tributarios. El 7
de mayo de 1530 los señores cakchiqueles salieron del refugio y se presentaron en Paruyall
Chay, hoy San Andrés Itzapa, llegando al día siguiente a Santiago de Guatemala en
Almolonga.
culminaban así casi seis años de resistencia de los cakchiqueles”, para ellos “en realidad no
se trató de un alzamiento o rebelión como se dijo entonces y se dice todavía, puesto que no
habían aceptado el vasallaje, sino solo habían concertado una alianza con los españoles”.
SEGUNDA INSURRECCIÓN
CAKCHIQUEL
En 1532 murió Belheb Qat, llamado por los españoles Sequechul, uno de los
líderes de la primera resistencia cakchiquel, mientras lavaba oro en el río
Pixcayá, Pedro de Alvarado nombró como sucesor a Cablahuh Tihax, o don
Jorge, quien no era heredero legítimo pero se le obedeció por temor. Tal
arbitrariedad motivó a Cahí Imox a organizar con la ayuda de Quiyavit Caok, una
nueva insurrección, la que se prolongó hasta 1535 cuando ambos líderes fueron
capturados. Después de permanecer encarcelados por varios años y antes de
que Pedro de Alvarado zarpara en una expedición hacia Oriente, fueron
ahorcados, en 1540, porque las autoridades del Ayuntamiento temían que
durante la ausencia de Alvarado estallara una nueva insurrección.
PATRONES DE ASENTAMIENTO DE
LOS CONQUISTADORES
Cuando los españoles, en 1527, avanzaron desde Chij Xot, hoy Comalapa, hacia
los llanos de Parramos penetraron en esa región con el apoyo de los indígenas
que los poblaban. Situaron un campamento en el área del cerro Parijuyú desde
donde efectuaron correrías sobre los valles de Chocojol Juyú, Almolonga y
Panchoy, capturando indígenas y despoblando esa región. lo que les permitió el
reparto de solares y tierras en las márgenes del río Guacalate y fundar la ciudad
de Santiago de Almolonga en lo que hoy es la población de San Miguel Escobar.
A partir de este punto y en el radio de una legua se repartieron tierras para que
los conquistadores formaran sus estancias o milpas y se les dio indígenas
esclavos que habían sido capturados en las correrías y como prisioneros de
guerra fueron herrados y repartidos.
PATRONES DE ASENTAMIENTO DE
LOS CONQUISTADORES
Con el tiempo estas estancias se fueron convirtiendo en pequeños poblados formados
por indígenas esclavos que llevaban el nombre de un santo y el apellido del
conquistador a quien fue otorgada la tierra y fue posterior a la aplicación de las Leyes
Nuevas en 1542 que estos indígenas fueron liberados.
En 1549, López de Cerrato hizo efectiva la liberación de los esclavos y alrededor de
5,000 indígenas se establecieron en la periferia de la ciudad de Santiago, bajo la tutela
de los frailes dominicos, mercedarios y franciscanos, concentrándose en pueblos
separados. La mayor parte de estos pueblos que surgieron de las estancias de
indígenas esclavos no tenían tierras ejidales y mucho menos comunales. A finales del
siglo XVI, la Audiencia informó a la Corona que existían más de 40 milpas en los
contornos de la ciudad de Santiago, de las cuales 9 a 10 se encontraban en tierras de
españoles y las restantes en tierras del rey, por tal razón los ocupantes nativos tenían
que pagar un terrazgo a sus dueños, a fin de tener donde cultivar y poder cumplir con
el pago del tributo.
LA CONQUISTA PACÍFICA DE LA
VERAPAZ
En 1537 se inició la Conquista de la “tierra de la guerra”, mediante un pacto secreto
entre fray Bartolomé de Las Casas, vicario del convento dominico de Guatemala,
y Alonso de Maldonado, gobernador interino.
En dicho pacto, Maldonado se comprometió a no repartir a los nativos que los frailes
“redujeran”, concentrándolos en pueblos en forma pacífica y a que el ejército
español y los encomenderos quedaran excluidos del control de esas regiones
El trabajo misionero se inició en Sacapulas y de allí continuó en Rabinal y en el resto
de las Verapaces.
Los frailes dominicos Luis de Cáncer, Rodrigo de Labrada y Pedro de Angulo fueron
los encargados de dicha misión , la cual consistió básicamente en ofrecer a los
señores nativos algunos privilegios como reconocerles su poder político y sus
tributarios a cambio de que ayudaran a que la población dispersa se integrara en
pueblos y tributaran a la Corona.
EL REINO DE LOS ITZÁES EN PETÉN Y SU
PERMANENCIA HASTA
1690
El reino de los itzáes entró en contacto con los españoles por primera vez entre
1525 y 1526, cuando Cortés atravesó aquella región, siendo recibido por el
Canek en Tayasal. Cortés les dejó a su cuidado un caballo enfermo, el cual murió
pues los indígenas trataron de alimentarlo con frutas y aves.
Entonces el Canek o gobernante de los itzáes ordenó que se fabricase uno
similar de cal y canto y que tanto éste como los huesos fuesen colocados en el
adoratorio principal de Tayasal, donde lo encontraron en 1618 los frailes
misioneros Juan de Orbita y Bartolomé de Fuensalida. Cuando se produjo la
Conquista en 1697, el general Martín de Urzúa y Arismendi recogió los huesos
del animal, así como los códices de las profecías de los sacerdotes Itzáes
EL REINO DE LOS ITZÁES EN PETÉN Y SU
PERMANENCIA HASTA
1690
A mediados del siglo XVI numerosos indígenas, principalmente del lacandón y
aparentemente cristianos, se rebelaron en Chiapas y destruyeron 14 pueblos
habitados en parte por españoles. El obispo fray Tomás Carrillo ordenó una
campaña para reducirlos a la obediencia en la que murieron dos españoles y
varios indígenas que le acompañaban.
En Verapaz, los frailes dominicos seguían con la catequización creyendo que
podían dominar a los indígenas con su prédica. Fray Domingo de Vico y fray
Andrés López, a pesar de las observaciones que les hiciera el cacique Juan
Matalbatz, rechazaron toda escolta armada y penetraron por Cahabón al interior
de la provincia de Acalá, donde murieron el 22 de noviembre de 1555
EL REINO DE LOS ITZÁES EN PETÉN Y SU
PERMANENCIA HASTA
1690
La Corona española ordenó que el capitán general de Guatemala informara y se
dispusiera trasladar a los lacandones a otras tierras de Chiapas. El Consejo de
Indias ordenó que se organizara un ejército y marchase a atacar a los indígenas
por Chiapas. Este ejército estableció su cuartel en Chiapas y atacaron varias
lagunas en la región occidental del lacandón, donde capturaron a algunos
indígenas llevándolos como prisioneros a Guatemala.
Al mismo tiempo, el cacique de Chamelco, Juan Matalbatz, acompañado de
numerosos indígenas efectuó una incursión por el sur para vengar la muerte de
los dominicos Vico y López. Así, durante el siglo XVI la región de Petén no fue
conquistada.
EL REINO DE LOS ITZÁES EN PETÉN Y SU
PERMANENCIA HASTA
1690
En 1614 el obispo Gonzalo de Salazar despachó a los frailes Orbita y Fuensalida para predicar al Itzá.
Estos frailes partieron desde Mérida y fueron recibidos en paz por el Canek, pero destruyeron el ídolo
del caballo que les dejó Cortés y los indígenas intentaron matar a los frailes, quienes lograron escapar y
regresar a Mérida.
En 1621 el franciscano fray Diego Delgado salió para catequizar a los itzáes y poco después el capitán
Francisco de Mirones salió también para conquistar la región. En el año de 1623 el fraile Delgado fue
asesinado junto con su escolta por los itzáes, igual que dos soldados que envió Mirones para tratar de
averiguar la suerte de Delgado.
En 1624 Mirones y sus soldados, junto con el fraile Juan Enríquez fueron muertos en una emboscada por
los itzáes.
En marzo de 1639 las autoridades de Guatemala, Yucatán y Nueva España recibieron orden de
conseguir la catequización de los “indios bravos”. A pesar de una campaña efectuada nada se logró,
pues los indígenas se internaron en Campeche.
EL REINO DE LOS ITZÁES EN PETÉN Y SU
PERMANENCIA HASTA
1690
En 1675 hubo una incursión de fray José Delgado que partió del pueblo de
Cahabón. Al mismo tiempo, otra expedición partió de Ococingo, encabezada por
don Diego de Vera Ordóñez de Villaquirán, internándose unas 15 leguas en la
selva sin encontrar vestigios de población. Dos años después este fraile hizo otra
incursión que tuvo igual resultado.
En 1684, el gobernador de Yucatán, Bruno Tello de Guzmán, abrió ocho leguas de
camino con dirección a Guatemala y, levantando un fuerte, lo guarneció contra los
indígenas queaches; el siguiente año trataron de internarse por el lado de
Cahabón varios frailes doctrineros, al mismo tiempo que, por Huehuetenango, lo
hicieron los frailes Diego de Rivas, Alonso de León y Mateo Figueroa, guiados por
Diego Bernardo del Río y los acompañó el corregidor de esa población, don
Melchor de Mencos y Medrano.
EL REINO DE LOS ITZÁES EN PETÉN Y SU
PERMANENCIA HASTA
1690
Este grupo salió de Santa Eulalia el 8 de marzo de 1684 y fundaron varias poblaciones,
regresando a Huehuetenango sin ventaja alguna, pues las mismas poblaciones que
creyeron fundadas desaparecieron al poco tiempo.
Algunas otras expediciones se llevaron a cabo para reducir a los indígenas. Como la
que, en 1695 dirigió el entonces capitán general de Guatemala, general don Jacinto de
Barrios Leal pero fue la que comandó el sargento mayor don Martín de Urzúa y
Arismendi, gobernador de Yucatán, la que logró dominar a los itzáes entre 1697 y 1699.
Las campañas militares se realizaron a pesar de la prohibición que existía por la Corona,
ya que era voluntad del rey que los indígenas fueran reducidos a la fe católica
únicamente por medio de la palabra evangelizadora, sin usar violencia, y que las tropas
no servirían más que de escolta a los frailes.
EL REINO DE LOS ITZÁES EN PETÉN Y SU
PERMANENCIA HASTA
1690
Varias expediciones partieron desde Huehuetenango, Yucatán y Cahabón. Una columna de
tropas compuesta por españoles, indígenas flecheros y cargadores, a la que acompañaban
cuatro frailes al mando del capitán Melchor Rodríguez Mazariegos, en 1695, partió de San
Mateo Ixtatán rumbo a la región del río Ocosingo, en donde encontraron un pueblo de
lacandones al que llamó Dolores y que fortificaron para defenderlo de los ataques de los
mismos lacandones.
Como lograron atraer a los lacandones y catequizarlos obtuvieron información sobre los itzáes.
La expedición que partió de La Verapaz no tuvo mayor suerte y solo logró acercarse a Tayasal,
localizada en el lago Petén Itzá, hoy conocido como la isla de Flores.
Ante la imposibilidad de reunirse con las otras columnas españolas regresaron a Cahabón.
EL REINO DE LOS ITZÁES EN PETÉN Y SU
PERMANENCIA HASTA
1690
La expedición de Urzúa, que había partido de Mérida y se acercó a Dolores, comenzó a penetrar el
territorio Itzá. Urzùa recibió en Mérida una embajada del Canek, encabezada por un sobrino del
gobernante, con grandes honores. Se le bautizó y aceptó su rendición. Los enviados itzáes regresaron
satisfechos con regalos para el Canek, acompañados por una escolta de 30 soldados españoles, quienes
desaparecieron debido a que había surgido una rebelión en los dominios del Canek al conocerse que
este quería rendirse a los españoles y abrir las puertas a una nueva religión.
A fines de 1695 el capitán Alonzo García de Paredes había sentado su real en Chuntaquí y de este punto
partieron tres frailes escoltados por cuatro indígenas que lograron llegar a la isla de Tayasal, allí fueron
bien recibidos por el Canek pero un cacique intentó asesinarlos y el Canek se vio obligado a sacarlos de
la isla logrando regresar al real de Paredes después de pasar varios días perdidos en la selva.
Al conocer la sublevación de los itzáes y el intento de asesinato de los frailes, Urzúa lanzó una
expedición contra la isla de Tayasal, la cual terminó con la derrota de los itzáes y la rendición del Canek.
Urzúa fortificó la isla y envió a Paredes con 40 hombres a Guatemala para informar al gobierno y
solicitar refuerzo para dejar guarnecida la isla.
EL REINO DE LOS ITZÁES EN PETÉN Y SU
PERMANENCIA HASTA
1690
Urzúa se retiró a Campeche para informar al virrey de México y al rey de España. En 1699 regresó
a Tayasal donde se reunió con el comisario general de caballería Melchor de Mencos y Medrano,
llevando algunas tropas y familias para poblar aquella región, así como ganado, herramientas y
dinero.
Urzúa y Mencos, de común acuerdo, dictaron numerosas disposiciones encaminadas a organizar
la nueva provincia, pero los indígenas aún quemaban sus poblaciones y huían por las selvas
atacando a los escoltas que los perseguían.
En mayo, Urzúa abandonó el territorio de Petén dejando en la isla una guarnición al mando del
justicia mayor Juan Francisco Cortés.
Mencos regresó a Guatemala llevando escoltado al Canek, al sumo sacerdote Quincanek y a dos
hijos de éstos. Los prisioneros fueron recibidos con admiración en Guatemala y alojados en la
casa del comisario Mencos y Medrano.
EL DEBATE ÉTNICO EN GUATEMALA
Antecedentes del Debate Étnico
La historia de la conquista y colonización de América Latina se inició con un
proyecto de asimilación cultural de los indígenas, el cual consistió en la negación
de su cultura y cristianización en orden de cumplir con el mandato que el Pontífice
impuso a la Corona Española y en la negación de la supresión de la cultura e
idiomas indígenas en un contexto de explotación laboral, tributaria.
En el siglo XVII, la disminución cerca del 50% de la población indígena llamó la
atención de algunos investigadores.
Posteriormente, durante los primeros dos siglos de vida colonial, la población
española creció muy rápido, como consecuencia de la creciente migración de
peninsulares, llamados “chapetones o gachupines” y del incremento de
españoles nacidos en tierra americana, llamados “criollos”.
EL DEBATE ÉTNICO EN GUATEMALA
En el primer siglo de vida colonial, los curas que impartían doctrina empleaban, en los libros
parroquiales, las expresiones de “gente ordinaria” y “castas” para referirse a los grupos
poblacionales surgidos de uniones de españoles con indígenas y negras, así como de negros con
indígenas, las que, en primer caso, dieron lugar a la gestación de mestizos y mulatos, respectivamente, y
en el segundo, de pardos o zambos.
Las castas y los ladinos, por lo general, adoptaron los prejuicios y las actitudes que los españoles tenían
hacia los indígenas.
Los indígenas por su parte, veían en los españoles a gente codiciosa que no se satisfacían con los
bienes, trabajos y servicios de ellos.
La cristianización de los indígenas, la erradicación de sus antiguas prácticas religiosas por los curas
doctrineros, así como su sometimiento al trabajo forzado mediante el repartimiento y encomiendas, dio
origen a “motines de indios”, como los documentados en el siglo XVI y ocurridos en Suchitepéquez y
Quetzaltenango y que siguieron sucediéndose en los siglos venideros.
EL DEBATE ÉTNICO EN GUATEMALA
ÉPOCAS INDEPENDIENTE Y LIBERAL
A principios de la época independiente se clasificaban los habitantes que no eran españoles o criollos,
es decir “blancos”, en dos grupos indígenas y ladinos; estos últimos eran los mestizos de todos los
tipos y los negros, los llamados también gente ordinaria, castas o gente parda.
El modelo criollo de nación, proveniente del patriotismo criollo de los miembros de la élite social de la
Nueva Guatemala de la Asunción para finales del siglo XVIII fue el “proceso de asimilación”, por
medio del cual tanto indígenas y ladinos debían “cirvilizarse¨ , asumiendo patrones socioculturales
occidentales y profesar la fe católica.
En este sentido los ladinos aventajaron a los indígenas, ya que los primeros dominaban el español,
aunque tuvieran rasgos físicos comunes con los indígenas por razón de mestizaje; además tenían
presencia en las áreas rurales y urbanas como trabajadores libres.
Desde mediados del siglo XVIII formaban parte de las milicias e impulsaban pequeñas redes de
comercio interno que desde la Colonia estaban ligados al mundo español.
EL DEBATE ÉTNICO EN GUATEMALA
Esta élite social guatemalteca mantuvo interés en el reclutamiento de indígenas como mano de obra
barata para las plantaciones de café y en política agraria estuvo ligada a la expansión de la propiedad
latifundista en función a la producción agro exportadora que marcó el siglo XIX y XX.
Por otro lado, la política liberal promovió cambios en las relaciones interétnicas al aumentar las
inmigraciones de trabajadores negros, chinos y europeos en plantaciones de café y empresas bananeras.
En consecuencia, se forzó la movilización del sentido de posesión y de trabajo de la tierra de los
indígenas, quienes tenían limitado acceso a la educación
Esta segregación produjo “un ciudadano diferenciado”, lo que impidió que los indígenas pudieran
cumplir con el “proceso civilizador” exigido por el proyecto criollo de nación y retomado por el proyecto
liberal encabezado por los ladinos.
Lo mismo sucedió con la población negra y mulata a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII.
Los ladinos desde el siglo XIX se beneficiaron con un acervo cultural y capital social porque estaban más
próximos a la esfera social de los criollos debido al mestizaje, tuvieron más acceso a la educación, el
ejercicio de los derechos ciudadanos y obtención de mayor movilidad laboral y pago de salarios, aunque
los pobres siempre pagaron la cuota de trabajo forzado.
Con la revolución de 1871 llegaron al poder y desplazaron a la hegemonía criolla
EL DEBATE ÉTNICO EN GUATEMALA
La dualidad indio-ladino estuvo acompañada de una nomenclatura étnico-social y de estereotipos para designar a
cada sector social con el fin de hacer aparecer las relaciones asimétricas como algo natural e inmutable y no como
producto de una construcción histórica, herencia en gran medida de la visión estamental de la Colonia.
En el censo de 1880, se usaron los términos de ladino e indio, bajo el concepto de raza.
A partir de 1871 los gobernantes liberales, de nuevo en el gobierno, tomaron medidas drásticas para incorporar a la
población indígena al desarrollo económico, de nuevo, como mano de obra barata para el cultivo del café, con lo que
se volvió al sistema de trabajo forzado.
El Reglamento de Jornaleros de 1877 de la época de Justo Rufino Barrios hasta la Ley de la Vagancia de Jorge Ubico,
obligaba a los indígenas a trabajar de 100 a 150 horas en las fincas de café,.
Los gobiernos liberales de principios del siglo XX continuaron con la misma política del trabajo forzado de los
indígenas, aplicada por empresas agro exportadoras y en la construcción de caminos. Hubo indígenas que obligados
abandonaron sus comunidades y, otros eran sacados de las mismas para la recolección de café.
Esto contribuyó a la aculturación del indígena y a su ladinización, otros fueron incorporados al servicio militar. Los
indígenas fueron utilizados como auxiliares y zapadores.
Fueron creados batallones de indígenas, como con que se reclutaron en época de Manuel Estrada Cabrera.
Durante los gobiernos liberales del siglo XX la mayoría de los soldados fueron indígenas, y aún después de 1944, el
ejército servía para “civilizarlos”.
EL DEBATE ÉTNICO EN GUATEMALA
El debate étnico en Guatemala (1944-2005)
Según el censo de población de 1940, Guatemala estaba dividida en cuatro razas: blanca y mestiza, india,
negra y amarilla, llegándose a la conclusión de que en la práctica era difícil la diferenciación de las mismas
pues no se podía decir con exactitud dónde principiaban y terminaban éstas.
En 1944 hubo un levantamiento indígena en Patzicía, pero tras el triunfo de la revolución el gobierno inició
cambios sustanciales, tales como la prohibición del trabajo forzado de los indígenas y su participación
en los partidos políticos, dándoles oportunidad para postularse a cargos públicos de elección
popular.
El censo de población de 1946 utilizó la diferenciación de ladino e indígena, diferenciándolos por aspecto
físico, idiomas, costumbres, traje, entre otros.
En el censo de 1950 se decidió dividir a la población en dos tipos indígenas y ladinos. Con el término ladino
se incluyó todo individuo que no clasificara como “indio”, Es decir, ladino era realmente “un canasto del sastre”.
El censo de ese año señaló que del total de la población, el 51.3% eran indígenas.
Con la caída del gobierno revolucionario en 1954, retrocedieron las ideas progresistas los indígenas volvieron a
buscar la invisibilidad, sin embargo, los movimientos religiosos de la Acción Católica y Protestantes Evangélicos
provocaron cambios políticos y económicos en las comunidades.
EL DEBATE ÉTNICO EN GUATEMALA
Quetzaltenango, en la década de los 60´s, fue un importante centro de desarrollo de los indígenas, quienes
se ocupaban en talleres artesanales, como oficinistas, maestros, contadores, abogados, entre otros. Acción
Católica propagó su accionar en muchos lugares del Altiplano Occidental por medio de sus catequistas,
transformando como consecuencia las tradiciones y costumbres de muchas comunidades indígenas.
También, en la década de los 60´s surgió el enfrentamiento armado entre gobierno y guerrilla. Al principio la
actividad guerrillera se desarrollo en el Oriente, donde la población indígena era menos numerosa. Cuando el
grupo insurgente fue vencido, se trasladaron a las regiones de Occidente, pobladas por indígenas, de los
cuales obtuvieron no sólo guerrilleros para lucha contra el Ejército, sino también una amplia base de
sustentación.
En 1967 surgieron los primeros líderes indígenas universitarios y la violencia contra los activistas indígenas
empezó en los años 70´s y cientos fueron asesinados.
A pesar de que en la década de los 70´s habían organizaciones indígenas, el Estado guatemalteco nunca las
reconoció oficialmente y siempre estuvo acorde con el modelo asimilacionista de incorporación de los
indígenas a la vida nacional del país.
EL DEBATE ÉTNICO EN GUATEMALA
En la segunda mitad del siglo XX se dio la política estatal de asimilar al indígena gradualmente a la ladinización. A partir
de 1970´s, las migraciones indígenas se acrecentaron hacia la costa sur y la capital como trabajadores agrícolas y
urbanos, a El Petén como trabajadores agrícolas y campesinos.
Incluso se produjeron migraciones al exterior por la guerra interna de esos años.
Según el investigador Manuel Camus el desplazamiento interno de los años 70´s produjo una emigración considerable
de indígenas a la ciudad de Guatemala, dando por resultado una transformación de valores en estos grupos debido a la
influencia urbana de la ciudad.
El Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP) se funda en 1972 y tenía dentro de sus estrategias principales que los
indígenas se incorporaran a la revolución guatemalteca, dándole relevancia dada en la cuestión étnico nacional. Tanto el
EGP como la Organización del Pueblo en Armas (ORPA) fueron integrando en sus programas políticos la gestión indígena
El terremoto de 1976 afectó mayormente a los indígenas y demostró la debilidad del gobierno y la necesidad de una
mayor movilización en pro de demandas que satisficieran las necesidades, tanto de indígenas como no indígenas.
En 1976, líderes campesinos de El Quiché formaron una organización clandestina que se convirtió en el Comité de
Unidad Campesina (CUC). El 1º de mayo de 1975, los organizadores del CUC llegaron a la ciudad en manifestación y el
31 de mayo de 1980 tomaron la Embajada de España. La Policía Nacional intervino y se produjo el incendio en el
inmueble, donde murieron los dirigentes campesinos indígenas, funcionarios de la Embajada y varios personajes
políticos guatemaltecos. Hasta ahora no se ha explicado la causa del siniestro.
EL DEBATE ÉTNICO EN GUATEMALA
En 1978 se creó la organización cristiana Comité Pro Justicia y Paz y como producto de la matanza de sacerdotes y
catequistas católicos apareció la Iglesia Guatemalteca en el Exilio.
A principios de la década de los años 80´s del siglo XX, se agravó la restricción de los espacios políticos y se
desencadenó una violencia estatal en contra de la población, pues se quiso destruir la base social insurgente,
asumiendo como política el prejuicio que alimenta el temor de la venganza étnica. Esto desestructuró las economías
locales indígenas, hubo aumento de la presencia estatal, disminución de la influencia política y económica ladina, al
reforzamiento de la identidad indígena y al incremento de la emigración a nuevos lugares.
Los sectores indígenas fueron severamente castigados por la represión militar en la década de los años 80´s. Hubo más
de 50,000 muertos y decenas se miles se vieron obligados a huir a México o como desplazados a otras zonas del país.
La Constitución de 1985 introdujo por primera vez normas que reconocen a los indígenas como un grupo social y
culturalmente diferente, Artículo 66 de la Constitución de la República de Guatemala.
En 1988 la Comisión Nacional de Reconciliación, establecida como resultado de los compromisos asumidos en los
Acuerdos de Esquipulas II convocó al diálogo nacional sobre los temas que posteriormente fueron retomados en los
Acuerdos sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas.
EL DEBATE ÉTNICO EN GUATEMALA
Entre 1993 y 1996, el Estado de Guatemala aprobó y ratificó el convenio 169 de la Organización
Internacional del Trabajo, Derechos de los Pueblos Indígenas y Tribales en Estados
Independientes. Ello se produjo a pesar de la oposición de los sectores cafetaleros del país, y con la opinión
favorable de la Corte de Constitucionalidad (sobre la inexistencia de incompatibilidad entre la Constitución de
1985 y el Convenio 169 de la OIT). Para esta época Rigoberto Menchú recibió el premio Nóbel de la Paz.
El conflicto armado terminó oficialmente para el Estado guatemalteco el 29 de diciembre de 1996. Entre los
Acuerdos de Paz suscritos entre la Unión Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG) y el Gobierno, se
suscribieron varios Acuerdos, entre los que específicamente tratan sobre la cuestión étnica están: Acuerdo
para el Reasentamiento de las Poblaciones Desarraigadas por el enfrentamiento armado; Acuerdo sobre
Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas, que creó las comisiones paritarias de: Oficialización, Reforma
educativa, Reforma y participación, Derechos relativos a la tierra, templos y sitios ceremoniales, las
Defensorías Indígenas y la función de Intérpretes Judiciales; Acuerdos Socioeconómicos. Este Acuerdo abrió las
puertas a la participación del gobierno y de representantes indígenas en el debate público del tema étnico.
Un importante precedente de este Acuerdo es la Reforma al Código Penal la cual contempla la
tipificación de la discriminación.
EL DEBATE ÉTNICO EN GUATEMALA
las relaciones étnicas en Guatemala, de 1944 a 2000 buscaron establecer el impacto de la participación del Estado en las
relaciones étnicas. Entre las temáticas tratadas, han sido las siguientes: tierra, trabajo, población, migración,
educación, participación política, gobierno local, identidad y relaciones étnicas.
Las categorías étnicas utilizadas actualmente en Guatemala son producto del desarrollo histórico que llevó a la creación
del modelo bipolar indígenas versus ladinos. Esta forma de ver la sociedad incide en cómo las personas se identifican y se
relacionan, tiene su origen en el período colonial, cuando “el recurso a las categorías étnicas definía a los grupos sociales,
y por las cuales los indígenas se convirtieron en un conjunto de comunidades diversas que mantienen una identidad
sostenida en el reconocimiento de una descendencia común”.
Por la otra parte, en la categoría ladino entran “todas aquellas personas, en su mayoría de origen mixto, que buscaron
diferenciarse social y culturalmente de los grupos indígenas, pero se identificaban de variadas formas entre sí y tenían
diversos orígenes”. En esta categoría se trató de homogenizar a estos sectores de la población. Muchas veces no hay
correspondencia entre la adscripción que el Estado promueve y la identidad que asumen las personas que la abarcan
Para 2002, según el Censo realizado por el Instituto Nacional de Estadística, Guatemala tenia una población
que rebasaba los 11.2 millones de habitantes, de esa población el 39.3% declaró ser maya, el 60% ladino y el
0.2% expresó ser xinca y garífuna. En el mismo se detalló que las poblaciones maya y xinca habitan
predominantemente en área rural, mientras que la garífuna vive en área urbana
En 2005 se aprobó la Ley Marco de los Acuerdos de Paz, ya que la consulta popular a la Reforma a la Constitución Política
de la República fracasó.
EL DEBATE ÉTNICO EN GUATEMALA
Temas actuales del debate étnico
A finales de los años 60´s y 70´s del siglo XX, las tesis sobre el debate étnico y la
cuestión indígena se referían a tres tendencias principales socio antropológicas:
1) la culturalista, que concebía a las culturas indígenas como atrasadas, y las
cuales había que asimilarlas mediante aculturación y favorecer la integración
nacional;
2) la proletarización, que consideraba que al indígena había que transformarlo en
sujeto de una explotación asalariada, asimilándolo al proletariado o semi
proleteriado agrícola; y
3) la de las clases étnicas (indios y ladinos) y su interacción con el análisis de
clases marxista (clases sociales) y que en la sociedad guatemalteca existen
contradicciones de alienación racista para tomar en cuenta de su complejidad.
EL DEBATE ÉTNICO EN GUATEMALA
El debate de la cuestión étnica está aún en sus comienzos, a pesar de los
compromisos asumidos por el Estado Guatemalteco en la aprobación y ratificación
del Acuerdo 169 de la Organización Internacional del Trabajo, sobre los derechos de
los pueblos indígenas y tribales, así como la firma de los Acuerdos de Paz.
Los temas relacionados con los derechos indígenas y el carácter multiétnico,
pluricultural y multilingüe deben ser sometidos a escrutinio en la sociedad
guatemalteca. La organización actual del Estado no corresponde aesta compleja
realidad, por lo que deben hacerse cambios para que se produzca esta
correspondencia.
MUCHAS GRACIAS
POR SU
ATENCION!!!