PRIMERA SEMANA
SEGUNDA SESION
Constitución Política del Perú
TITULO I
DE LA PERSONA y LA SOCIEDAD
Artículo 1º.-
• La defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin supremo de la sociedad y del Estado.
Artículo 2º.-
Toda persona tiene derecho:
• A la vida, a su identidad, a su integridad moral, psíquica y física y a su libre desarrollo y bienestar. El concebido es
sujeto de derecho en todo cuanto le favorece.
• A la igualdad ante la ley. Nadie debe ser discriminado por motivo de origen, raza, sexo, idioma, religión, opinión,
condición económica o de cualquiera otra índole.
• A la libertad de conciencia y de religión, en forma individual o asociada. No hay persecución por razón de ideas o
creencias. No hay delito de opinión. El ejercicio público de todas las confesiones es libre, siempre que no ofenda la
moral ni altere el orden público.
• A las libertades de información, opinión, expresión y difusión
del pensamiento mediante la palabra oral o escrita o la
imagen, por cualquier medio de comunicación social, sin
previa autorización ni censura ni impedimento algunos, bajo
las responsabilidades de ley. Los delitos cometidos por medio
del libro, la prensa y demás medios de comunicación social se
tipifican en el Código Penal y se juzgan en el fuero común. Es
delito toda acción que suspende o clausura algún órgano de
expresión o le impide circular libremente. Los derechos de
informar y opinar comprenden los de fundar medios de
comunicación.
• A solicitar sin expresión de causa la información que requiera y
a recibirla de cualquier entidad pública, en el plazo legal, con el
costo que suponga el pedido. Se exceptúan las informaciones
que afectan la intimidad personal y las que expresamente se
excluyan por ley o por razones de seguridad nacional. El
secreto bancario y la reserva tributaria pueden levantarse a
pedido del juez, del Fiscal de la Nación, o de una comisión
investigadora del Congreso con arreglo a ley y siempre que se
refieran al caso investigado.
• A que los servicios informáticos, computarizados o no,
públicos o privados, no suministren informaciones que
afecten la intimidad personal y familiar.
• Al honor y a la buena reputación, a la intimidad personal y
familiar así como a la voz y a la imagen propias. Toda
persona afectada por afirmaciones inexactas o agraviadas en
cualquier medio de comunicación social tiene derecho a que
este se rectifique en forma gratuita, inmediata y
proporcional, sin perjuicio de las responsabilidades de ley.
• A la libertad de creación intelectual, artística, técnica y
científica, así como a la propiedad sobre dichas creaciones y
a su producto. El Estado propicia el acceso a la cultura y
fomenta su desarrollo y difusión.
• A la inviolabilidad del domicilio. Nadie puede
ingresar en él ni efectuar investigaciones o registros
sin autorización de la persona que lo habita o sin
mandato judicial, salvo flagrante delito o muy grave
peligro de su perpetración. Las excepciones por
motivos de sanidad o de grave riesgo son reguladas
por la ley.
• Al secreto y a la inviolabilidad de sus comunicaciones y
documentos privados. Las comunicaciones,
telecomunicaciones o sus instrumentos solo pueden ser
abiertos, incautados, interceptados o intervenidos por
mandamiento motivado del juez, con las garantías
previstas en la ley. Se guarda secreto de los asuntos ajenos
al hecho que motiva su examen. Los documentos privados
obtenidos con violación de este precepto no tienen efecto
legal. Los libros, comprobantes y documentos contables y
administrativos están sujetos a inspección o fiscalización
de la autoridad competente, de conformidad con la ley. Las
acciones que al respecto se tomen no pueden incluir su
sustracción o incautación, salvo por orden judicial.
• A elegir su lugar de residencia, a transitar por el territorio
nacional y a salir de él y entrar en él, salvo limitaciones por
razones de sanidad o por mandato judicial o por aplicación
de la ley de extranjería.
• A reunirse pacíficamente sin armas. Las reuniones en locales
privados o abiertos al público no requieren aviso previo. Las
que se convocan en plazas y vías públicas exigen anuncio
anticipado a la autoridad, la que puede prohibirlas
solamente por motivos probados de seguridad o de sanidad
públicas.
• A asociarse y a constituir fundaciones y diversas formas de
organización jurídica sin fines de lucro, sin autorización
previa y con arreglo a ley. No pueden ser disueltas por
resolución administrativa.
• A contratar con fines lícitos, siempre que no se contravengan
leyes de orden público.
• A trabajar libremente, con sujeción a ley.
• A la propiedad y a la herencia.
• A participar, en forma individual o asociada, en la vida
política, económica, social y cultural de la Nación. Los
ciudadanos tienen, conforme a ley, los derechos de elección,
de remoción o revocación de autoridades, de iniciativa
legislativa y de referéndum.
• A mantener reserva sobre sus convicciones políticas,
filosóficas, religiosas o de cualquiera otra índole, así como a
guardar el secreto profesional.
• A su identidad étnica y cultural. El Estado reconoce y protege
la pluralidad étnica y cultural de la Nación. Todo peruano
tiene derecho a usar su propio idioma ante cualquier
autoridad mediante un intérprete. Los extranjeros tienen este
mismo derecho cuando son citados por cualquier autoridad.
• A formular peticiones, individual o
colectivamente, por escrito ante la autoridad
competente, la que está obligada a dar al
interesado una respuesta también por escrito
dentro del plazo legal, bajo responsabilidad. Los
miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía
Nacional solo pueden ejercer individualmente el
derecho de petición.
• A su nacionalidad. Nadie puede ser despojado
de ella. Tampoco puede ser privado del derecho
de obtener o de renovar su pasaporte dentro o
fuera del territorio de la República.
• A la paz, a la tranquilidad, al disfrute del tiempo
libre y al descanso, así como a gozar de un
ambiente equilibrado y adecuado al desarrollo
de su vida.
• A la legítima defensa.
- A la libertad y a la seguridad personales. En
consecuencia:
Nadie está obligado a hacer lo que la ley no manda,
ni impedido de hacer lo que ella no prohíbe.
No se permite forma alguna de restricción de la
libertad personal, salvo en los casos previstos por la
ley. Están prohibidas la esclavitud, la servidumbre y
la trata de seres humanos en cualquiera de sus
formas.
No hay prisión por deudas. Este principio no limita el
mandato judicial por incumplimiento de deberes
alimentarios.
Nadie será procesado ni condenado por acto u
omisión que al tiempo de cometerse no esté
previamente calificado en la ley, de manera expresa
e inequívoca, como infracción punible; ni sancionado
con pena no prevista en la ley.
• Toda persona es considerada inocente mientras no
se haya declarado judicialmente su responsabilidad.
• Nadie puede ser detenido sino por mandamiento
escrito y motivado del juez o por las autoridades
policiales en caso de flagrante delito. El detenido
debe ser puesto a disposición del juzgado
correspondiente, dentro de las veinticuatro horas o
en el término de la distancia. Estos plazos no se
aplican a los casos de terrorismo, espionaje y tráfico
ilícito de drogas. En tales casos, las autoridades
policiales pueden efectuar la detención preventiva
de los presuntos implicados por un término no
mayor de quince días naturales. Deben dar cuenta al
Ministerio Publico y al juez, quien puede asumir
jurisdicción antes de vencido dicho termino.
• Nadie puede ser incomunicado sino en caso indispensable para el
esclarecimiento de un delito, y en la forma y por el tiempo
previstos por la ley. La autoridad está obligada bajo
responsabilidad a señalar, sin dilación y por escrito, el lugar
donde se halla la persona detenida.
• Nadie debe ser víctima de violencia moral, psíquica o física, ni
sometido a tortura o a tratos inhumanos o humillantes.
Cualquiera puede pedir de inmediato el examen médico de la
persona agraviada o de aquella imposibilitada de recurrir por si
misma a la autoridad. Carecen de valor las declaraciones
obtenidas por la violencia. Quien la emplea incurre en
responsabilidad.
Artículo 3º.-
• La enumeración de los derechos establecidos en este capítulo no
excluye los demás que la Constitución garantiza, ni otros de naturaleza
análoga o que se fundan en la dignidad del hombre, o en los principios
de soberanía del pueblo, del Estado democrático de derecho y de la
forma republicana de gobierno.
CÓDIGO CIVIL
Titulo Preliminar
Articulo I.- Abrogación de la ley
La ley se deroga solo por otra ley.
La derogación se produce por declaración expresa, por incompatibilidad entre la nueva ley y la
anterior o cuando la materia de esta es íntegramente regulada por aquella.
Por la derogación de una ley no recobran vigencia las que ella hubiere derogado.
Articulo II.- Ejercicio abusivo del derecho
La ley no ampara el ejercicio ni la omisión abusiva de un derecho. Al demandar indemnización u
otra pretensión, el interesado puede solicitar las medidas cautelares apropiadas para evitar o
suprimir provisionalmente el abuso.
Articulo III.- Aplicación de la ley en el tiempo
La ley se aplica a las consecuencias de las relaciones y situaciones jurídicas existentes. No tiene
fuerza ni efectos retroactivos, salvo las excepciones previstas en la Constitución Política del Perú.
Artículo IV.- Aplicación analógica de la ley
La ley que establece excepciones o restringe derechos no se aplica por analogía.
Artículo V.- Orden público, buenas costumbres y nulidad del acto jurídico
Es nulo el acto jurídico contrario a las leyes que interesan al orden público o a las buenas
costumbres.
Artículo VI.- Interés para obrar
Para ejercitar o contestar una acción es necesario tener legítimo interés económico o moral.
El interés moral autoriza la acción solo cuando se refiere directamente al agente o a su familia,
salvo disposición expresa de la ley.
Articulo VII.- Aplicación de norma pertinente por el juez
Los jueces tienen la obligación de aplicar la norma jurídica pertinente, aunque no haya sido
invocada en la demanda.
Articulo VIII.- Obligación de suplir los defectos o deficiencias de la ley
Los jueces no pueden dejar de administrar justicia por defecto o deficiencia de la ley. En tales
casos, deben aplicar los principios generales del derecho y, preferentemente, los que inspiran
el derecho peruano.
Articulo IX.- Aplicación supletoria del Código Civil
Las disposiciones del Código Civil se aplican supletoriamente a las relaciones y situaciones
jurídicas reguladas por otras leyes, siempre que no sean incompatibles con su naturaleza.
Articulo X.- Vacíos de la ley
La Corte Suprema de Justicia, el Tribunal de Garantías Constitucionales (*) y el Fiscal de la
Nación están obligados a dar cuenta al Congreso de los vacíos o defectos de la legislación.
Tienen la misma obligación los jueces y fiscales respecto de sus correspondientes superiores.