Procesos Penales y Derechos
Humanos
Bibliografía
• RAFECAS, Daniel. Una aproximación al concepto de garantismo penal, en
Revista LyE de la Facultad de Derecho UBA, n° 80, 2004
• - BIGLIANI, Paola & BOVINO Alberto. Encarcelamiento preventivo y
estándares del sistema interamericano, Ed. Del Puerto, Buenos Aires, 2008, Págs. 17
a 76
• - RAFECAS, Daniel. El crimen de tortura. En el estado autoritario y en el
estado de derecho, Ed. Didot, Buenos Aires, 2016, Págs. 99 a 113
Los DDHH como
garantías frente al
poder punitivo estatal
Una aproximación al concepto de
garantismo penal desde los DDHH
Evolución de los paradigmas de derecho
• Ferrajoli: Del “Estado legislativo de derecho” al “Estado
constitucional de derecho”
• Rafecas: Del “formalismo jurídico legislativo”, al
reconocimiento de “derechos fundamentales constitucionales
como garantías superiores”
• Pereira: Del “formalismo jurídico”, al paradigma del “Estado
constitucional y de los derechos humanos”
Cambio de paradigma: elementos del concepto de garantismo
penal
- Diferencia sustancial entre “vigencia” de la norma, “validez” de la norma y “efectividad” de la
norma. Una norma que está vigente puede no ser válida, por estar en contradicción con derechos
y garantías fundamentales superiores. Una norma que es está en vigencia y que es efectiva
porque es aplicada de forma permanente, puede ser inválida si esa aplicación es contraria a los
derechos y garantías fundamentales de orden constitucional.
- En el marco derecho penal y de la aplicación del poder punitivo del Estado, las garantías y
derechos fundamentales deben ser interpretados como límites al poder estatal y como libertades
fundamentales de las personas. El derecho penal es la última ratio del sistema jurídico.
- Los principios, garantías, derechos fundamentales y los DDHH, son entendidos como valores que
fundamentan la legislación sustantiva (Código Penal, Código Procesal Penal, Códigos de
Conducta o Contravenciones, etc) y su aplicación.
- Concepción del Estado como un instrumento para la garantía y goce de los derechos
fundamentales, y no como un fin en sí mismo
Constitución Nacional - Art. 18.- Ningún habitante de la Nación puede ser
penado sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del proceso, ni
juzgado por comisiones especiales, o sacado de los jueces designados por la
ley antes del hecho de la causa. Nadie puede ser obligado a declarar contra
sí mismo; ni arrestado sino en virtud de orden escrita de autoridad
competente. Es inviolable la defensa en juicio de la persona y de los
derechos. El domicilio es inviolable, como también la correspondencia
epistolar y los papeles privados; y una ley determinará en qué casos y con
qué justificativos podrá procederse a su allanamiento y ocupación. Quedan
abolidos para siempre la pena de muerte por causas políticas, toda especie
de tormento y los azotes. Las cárceles de la Nación serán sanas y limpias,
para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ellas, y toda
medida que a pretexto de precaución conduzca a mortificarlos más allá de lo
Constitución Nacional. Art. 19. Las acciones privadas de los
hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral
pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a
Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados. Ningún
habitante de la Nación será obligado a hacer lo que no manda la
ley, ni privado de lo que ella no prohíbe
Encarcelamiento
Preventivo y Torturas
Estándares de DDHH
Prisión y encarcelamiento como única respuesta
estatal punitiva ante la comisión de un delito
El estado de derecho y los derechos humanos como un conjunto de principios y
derechos fundamentales frente al poder punitivo del Estado
• Derecho a la integridad personal (Art. 5 CADH)
• Derecho a la libertad personal (Art. 7 CADH )
• Derecho a un debido proceso y a las garantías judiciales (Art. 7 y 8 CADH)
• Derecho a un recurso judicial efectivo (Art. 25 CADH)
“Está más allá de toda duda que el Estado tiene el derecho y el deber de garantizar su propia
seguridad. Tampoco puede discutirse que toda sociedad padece por las infracciones a su orden
jurídico. Pero, por graves que puedan ser ciertas acciones y por culpables que puedan ser los reos de
determinados delitos, no cabe admitir que el poder pueda ejercerse sin límite alguno o que el Estado
pueda valerse de cualquier procedimiento para alcanzar sus objetivos, sin sujeción al derecho o a la
moral. Ninguna actividad del Estado puede fundarse sobre el desprecio a la dignidad humana”
Corte Interamericana de DDHH . Caso Velásquez Rodríguez vs. Honduras. Párrafo 154. Año 1988.
Art. 7 de la CADH. Derecho a la libertad personal
1. Toda persona tiene derecho a la libertad y a la seguridad personales.
2. Nadie puede ser privado de su libertad física, salvo por las causas y en las condiciones fijadas de antemano por
las Constituciones Políticas de los Estados partes o por las leyes dictadas conforme a ellas.
3. Nadie puede ser sometido a detención o encarcelamiento arbitrarios.
5. Toda persona detenida o retenida debe ser llevada, sin demora, ante un juez u otro funcionario autorizado por la
ley para ejercer funciones judiciales y tendrá derecho a ser juzgada dentro de un plazo razonable o a ser puesta
en libertad, sin perjuicio de que continúe el proceso. Su libertad podrá estar condicionada a garantías que
aseguren su comparecencia en el juicio.
Prisión preventiva: algunos principios, garantías y derechos
• Principio de Inocencia: “Toda persona inculpada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se
establezca legalmente su culpabilidad” (Art. 8 Inc. 2 CADH)
• Principio de legalidad: “Nadie puede ser privado de su libertad física, salvo por las causas y en las condiciones fijadas de
antemano por las Constituciones Políticas de los Estados partes o por las leyes dictadas conforme a ellas” (Art. 7. Inc. 2
CADH)
• Derecho a un proceso justo, a un juez imparcial e independiente y a defenderse: “Toda persona tiene derecho a ser
oída, con las debidas garantías y dentro de un plazo razonable, por un juez o tribunal competente, independiente e
imparcial, establecido con anterioridad por la ley, en la sustanciación de cualquier acusación penal formulada contra ella”
(Art. 8 Inc. 1 CADH)
• Derecho a trato diferenciado de presos con condena firme: “Los procesados deben estar separados de los
condenados, salvo en circunstancias excepcionales, y serán sometidos a un tratamiento adecuado a su condición de
personas no condenadas” (Art. 5. Inc. 4. CADH)
Prisión preventiva: algunos principios, garantías y derechos (Continuación)
• Principio de excepcionalidad: dado que la regla es la libertad personal, incluso durante el proceso penal contra una
persona (Arts. 7.1; 7.2; 7.5 CADH) , la prisión preventiva sólo procede excepcionalmente con el único propósito de
garantizar los fines procesales de comparecencia en juicio del imputado (Art. 7 Inc. 5 CADH - Párrafo final). Su
interpretación y aplicación es restrictiva.
Derivaciones
• La prisión preventiva no puede justificarse en otras razones como: La peligrosidad del imputado, la repercusión social
del hecho, el tipo de delito, o fines materiales de la pena como la retribución o prevención
• Su Interpretación y aplicación es de carácter restrictivo
La PP sólo procede en dos supuestos, basados en pruebas e indicios objetivos, para garantizar fines procesales:
• Peligro de fuga del imputado
• Obstaculización o entorpecimiento del proceso en su contra
Estándares Interamericanos sobre prisión preventiva:
Principios interpretativos derivados de la CADH
67. “La prisión preventiva está limitada por los principios de legalidad, presunción de inocencia, necesidad y
proporcionalidad, indispensables en una sociedad democrática. Constituye la medida más severa que se
puede imponer al imputado, y por ello debe aplicarse excepcionalmente. La regla debe ser la libertad del
procesado mientras se resuelve acerca de su responsabilidad penal”.
68. “La legitimidad de la prisión preventiva no proviene solamente de que la ley permite aplicarla en ciertas
hipótesis generales. La adopción de esa medida cautelar requiere un juicio de proporcionalidad entre aquélla,
los elementos de convicción para dictarla y los hechos que se investigan. Si no hay proporcionalidad, la
medida será arbitraria”.
Corte Interamericana de Derechos Humanos. Caso López Álvarez vs Honduras. Año 2006.
Estándares Interamericanos sobre Prisión Preventiva (continuación)
69. Del artículo 7.3 de la Convención se desprende la obligación estatal de no restringir la libertad del detenido
más allá de los límites estrictamente necesarios para asegurar que aquél no impedirá el desarrollo eficiente de
las investigaciones ni eludirá la acción de la justicia. Las características personales del supuesto autor y la
gravedad del delito que se le imputa no son, por si mismos, justificación suficiente de la prisión preventiva. La
prisión preventiva es una medida cautelar y no punitiva. Se infringe la Convención cuando se priva de libertad,
durante un período excesivamente prolongado, y por lo tanto desproporcionado, a personas cuya
responsabilidad criminal no ha sido establecida. Esto equivale a anticipar la pena.
Corte Interamericana de Derechos Humanos: Caso López Álvarez vs. Honduras.
Estándares Interamericanos: Otros principios derivados
• Necesidad: La PP sólo procede cuando es absolutamente necesaria para garantizar los fines procesales
vistos. Además, deben considerarse otros medios alternativos menos gravosos a la libertad (prisión
preventiva domiciliaria, tobillera electrónica, prohibición de salir del país, etc.)
• Merito Sustantivo: Además, deben existir pruebas e indicios relevantes y objetivos sobre la probable
participación del imputado en el delito.
• Provisionalidad de la PP: La medida sólo debe permanecer si subsisten todos los supuestos que
justificaron su dictado. Si se constata que las circunstancias cambiaron, la medida debe cesar.
• Control Judicial Periódico: Para garantizar que subsisten los supuestos que fundamentaron la medida y
que esta continua siendo absolutamente necesaria. También para controlar las condiciones de detención.
Otros principios derivados
• Proporcionalidad de la PP (Coerción Procesal) / Diferente de la proporcionalidad de la pena en
función del delito (Coerción Material)
• Principio de inocencia, Principio de excepcionalidad y Proporcionalidad de la PP: En el
caso de la PP, la proporcionalidad no significa equivalencia entre el tiempo transcurrido en PP y
el monto total de la potencial pena. Tampoco significa sólo prohibición de exceso. En ningún
caso la PP puede equiparse a la pena material en caso de condena por el delito porque aún
subsiste la presunción de inocencia.
• Derivaciones: El plazo de la prisión preventiva debe ser razonable en relación a los fines
procesales que le dieron origen y ser estrictamente necesaria.
• "109. Otro de los principios limitadores de la prisión preventiva se refiere a la proporcionalidad, en
virtud de la cual una persona considerada inocente no debe recibir peor trato que una condenada
ni se le debe deparar trato igual a esta. La medida cautelar no debe igualar a la pena en cantidad
ni en calidad. La proporcionalidad se refiere justamente a eso: se trata de una ecuación entre el
principio de inocencia y el fin de la medida cautelar. No se trata de una equivalencia. No se debe
confundir la equiparación que se establece entre la prisión preventiva y la pena a los fines de
computar los plazos de detención, con la equiparación de su naturaleza”
Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Informe No. 86/09. caso 12.553 Peirano Basso vs.
República Oriental del Uruguay
El crimen de tortura
como una grave violación
a los DDHH
Conceptos, normativa aplicable y
sistemas de protección
El crimen de Tortura y su prohibición absoluta en el DIDH
“(…) La Corte reitera su jurisprudencia en el sentido de que la tortura y las penas o tratos crueles,
inhumanos o degradantes están estrictamente prohibidos por el Derecho Internacional de los
Derechos Humanos. La prohibición absoluta de la tortura, tanto física como psicológica, pertenece
hoy día al dominio del jus cogens internacional. Dicha prohibición subsiste aun en las circunstancias
más difíciles, tales como guerra, amenaza de guerra, lucha contra el terrorismo y cualesquiera otros
delitos, estado de sitio o de emergencia, conmoción o conflicto interno, suspensión de garantías
constitucionales, inestabilidad política interna u otras emergencias o calamidades públicas.”
Corte Interamericana de Derechos Humanos. Caso Buenos Alves vs. Argentina. Párrafo 76.
El crimen de Tortura y su prohibición absoluta en el DIDH
• Declaración Universal de DDHH:
Art 5: Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.
• Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
Art. 7 Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes. En particular, nadie será
sometido sin su libre consentimiento a experimentos médicos o científicos
• CADH - Artículo 5. Derecho a la Integridad Personal
1. Toda persona tiene derecho a que se respete su integridad física, psíquica y moral.
2. Nadie debe ser sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes. Toda persona privada de
libertad será tratada con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano
Definición de Tortura en Tratados Internacionales específicos sobre Prohibición
de la Tortura
Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes - Naciones
Unidas
Art.1. “[.. .] todo acto por el cual se inflija intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya
sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla
por un acto que haya cometido, o se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a
otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos
sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación
suya, o con su consentimiento o aquiescencia. No se considerarán torturas los dolores o sufrimientos que sean
consecuencia únicamente de sanciones legítimas, o que sean inherentes o incidentales a éstas”
Continuación…
Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura (1985)
Art. 2. “Para los efectos de la presente Convención se entenderá por tortura todo acto realizado
intencionalmente por el cual se inflijan a una persona penas o sufrimientos físicos o mentales, con fines de
investigación criminal, como medio intimidatorio, como castigo personal, como medida preventiva, como pena o
con cualquier otro fin. Se entenderá también como tortura la aplicación sobre una persona de métodos
tendientes a anular la personalidad de la víctima o a disminuir su capacidad física o mental, aunque no causen
dolor físico o angustia psíquica”
La tortura en el Código Penal Argentino
Artículo 144 ter:
1. Será reprimido con reclusión o prisión de ocho a veinticinco años e inhabilitación absoluta y perpetua el
funcionario público que impusiere a personas, legítima o ilegítimamente privadas de su libertad, cualquier
clase de tortura. Es indiferente que la víctima se encuentre jurídicamente a cargo del funcionario, bastando
que éste tenga sobre aquélla poder de hecho. Igual pena se impondrá a particulares que ejecutaren los
hechos descritos.
Sistemas de protección de personas contra la tortura
Internacionales:
• Comité contra la Tortura de Naciones Unidas (Art. 17 y 18 de la Convención Internacional contra la Tortura)
• Comisión y Corte Interamericana de Derechos Humanos (Son competentes para entender casos de violaciones a
la Convención Americana de DDHH y la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura)
Locales:
• Sistema Nacional para la Prevención de la Tortura (…) – Ley 26.827. (2013)
- Comité Nacional para la Prevención de la Tortura
- Consejo Federal de Mecanismos Locales para la Prevención de la Tortura
• Comisión Provincial de Prevención de la Tortura y otros Tratos Crueles Inhumanos y Degradantes