Sulfonamidas
Dra. Margarita Aimeé Labastida Lugo
Farmacología II
Sulfacetamida
Sulfadiazina
Sulfametoxazol
Sulfasalazina
Introducción
Fármacos anti folato.
Impide que las células usen ácido fólico para
elaborar ADN.
Las fórmulas básicas de las sulfonamidas son
similares estructuralmente con el ácido p –
aminobenzoico.
A diferencia de los mamíferos, los organismos
Mecanismo sensibles a la sulfonamida no pueden usar folato
de acción y exógeno, de modo que deben sintetizarlo a partir del
PABA.
actividad Esta vía es esencial para la producción de purinas y la
antimicrobia síntesis de ácidos nucleicos.
Como análogos estructurales del PABA, las
na sulfonamidas inhiben la producción de folato.
Staphylococ Escherichia Klebsiella
cus sp. coli. pneumoniae
Enterobacte
Shigella Salmonella
r sp.
Chlamydia Algunos
Nocardia sp.
trachomatis protozoos
La combinación de una sulfonamida con un inhibidor
de la dihidrofolato reductasa (trimetoprim o
pirimetamina) proporciona actividad sinérgica debido
a la inhibición secuencial de la síntesis de folato.
Algunas bacterias carecen de las enzimas necesarias
para la síntesis de folato de PABA y, al igual que los
mamíferos, dependen de fuentes exógenas de ácido
Resistencia fólico.
Por tanto, estos organismos no son sensibles a las
sulfamidas.
1) Ocasionan una sobreproducción de PABA
2) Estimulan la producción de enzimas de baja
afinidad por la sulfamida
3) Dañen la permeabilidad a la misma.
Farmacocinética
Las sulfonamidas se pueden dividir en tres grupos principales:
1) Orales absorbibles
2) Orales no absorbibles
3) Tópicas
Las absorbibles por vía oral se absorben en el
estómago y el intestino delgado y se distribuyen
ampliamente por los tejidos y fluidos corporales
(incluidos el sistema nervioso central y el líquido
cefalorraquídeo), la placenta y el feto.
Las sulfonamidas se usan con poca frecuencia como
agentes únicos.
Muchas cepas de especies antiguamente sensibles,
Usos incluidos meningococos, neumococos, estreptococos,
estafilococos y gonococos, son resistentes hoy en día.
clínicos La combinación fija de trimetoprim-sulfametoxazol es
el fármaco preferido para el tratamiento de
infecciones como la neumonía por Pneumocystis
jirovecii , la toxoplasmosis y la nocardiosis.
Agentes absorbibles
orales:
Sulfametoxazol
Agentes orales no
absorbibles:
La sulfasalazina se usa
ampliamente en el
tratamiento de la colitis
ulcerosa, la enteritis y otras
enfermedades inflamatorias
del intestino
Agentes tópicos:
La solución o pomada oftálmica de
sulfacetamida sódica es efectiva en
el tratamiento de la conjuntivitis
bacteriana y como terapia
adyuvante para el tracoma.
Sulfadiazina de plata es utilizada
para prevenir la infección de las
quemaduras.
Históricamente, los fármacos que contienen una parte
de sulfonamida, entre los que se incluyen sulfas
antimicrobianas, diuréticos, diazóxidos y los agentes
Reacciones hipoglucémicos de sulfonilurea, se consideraron
alergenos cruzados.
adversas La evidencia más reciente sugiere que la reactividad
cruzada es poco común y muchos pacientes alérgicos
a las sulfonamidas no antibióticas toleran los
antibióticos de sulfonamida.
Los efectos adversos más comunes son fiebre,
erupciones cutáneas, dermatitis exfoliativa,
fotosensibilidad, urticaria, náuseas, vómitos,
diarrea y dificultades asociadas al tracto
urinario.
El síndrome de Stevens-Johnson, aunque
relativamente poco frecuente (<1% de los
ciclos de tratamiento), es un tipo de erupción
cutánea y de la membrana mucosa,
particularmente grave y mortal en potencia,
asociada al uso de sulfonamida.
Alteraciones del
tracto urinario:
Las sulfonamidas
pueden precipitarse en
la orina, especialmente a
pH neutro o ácido,
produciendo cristaluria,
hematuria o incluso
obstrucción.
Alteraciones hematopoyéticas:
Las sulfonamidas pueden causar anemia
hemolítica o aplásica, granulocitopenia,
trombocitopenia o reacciones leucemoides.
Las sulfonamidas pueden provocar reacciones
hemolíticas en pacientes con deficiencia de
glucosa-6-fosfato deshidrogenasa.
Su administración en los periodos finales del
embarazo aumentan el riesgo de kernícterus
en los recién nacidos.
TRIMETOPRIM Y MEZCLAS DE
TRIMETOPRIM-SULFAMETOXAZOL
Mecanismo de acción:
El trimetoprim inhibe selectivamente la ácido dihidrofólico
reductasa bacteriana, que convierte el ácido dihidrólico en ácido
tetrahidrofólico, un paso que conduce a la síntesis de purinas y
finalmente al ADN.
La combinación de trimetoprim y sulfametoxazol es a menudo
bactericida, en comparación con la actividad bacteriostática de
una sulfonamida sola.
La resistencia al trimetoprim puede ser el resultado
de la reducción de la permeabilidad celular, la
Resistencia sobreproducción de dihidrofolato reductasa o la
producción de una reductasa alterada con una
reducción de la unión al fármaco.
Farmacocinética
El trimetoprim se administra generalmente por vía oral, solo o en
combinación con sulfametoxazol, el cual tiene una semivida
similar.
El trimetoprim-sulfametoxazol puede administrarse también por
vía intravenosa.
El trimetoprim se absorbe bien en el intestino y se distribuye
ampliamente en los fluidos y tejidos corporales, incluido el líquido
cefalorraquídeo.
Aproximadamente 30-50% de la sulfonamida y 50-
60% del trimetoprim (o sus metabolitos respectivos)
se excretan en la orina en un término de 24 horas.
El trimetoprim (una base débil) se concentra en el
fluido prostático y en el fluido vaginal, que son más
ácidos que el plasma.
Por tanto, tiene más actividad antibacteriana en los
fluidos prostáticos y vaginales que muchos otros
medicamentos antimicrobianos.
Usos clínicos
Trimetoprim-sulfametoxazol oral (TMP-
SMZ):
Una combinación de trimetoprim-
sulfametoxazol es efectiva en el tratamiento
de una amplia variedad de infecciones,
incluyendo la neumonía por P. jirovecii,
infecciones del tracto urinario, prostatitis y
algunas infecciones causadas por cepas
sensibles de Shigella, Salmonella y
micobacterias no tuberculosas.
Es activo contra la mayoría de las cepas de
Staphylococcus aureus, tanto las sensibles como las
resistentes a la meticilina, y contra los patógenos del
tracto respiratorio como Haemophilus sp., Moraxella
catarrhalis y K. pneumoniae.
Se usa comúnmente para el tratamiento de infecciones cutáneas y
de tejidos blandos sin complicaciones.
Una tableta de doble concentración (cada tableta contiene 160 mg
de trimetoprim más 800 mg de sulfametoxazol) administrada cada
12 horas representa un tratamiento efectivo contra las infecciones
del tracto urinario, prostatitis, infecciones cutáneas y de tejidos
blandos e infecciones causadas por cepas susceptibles de Shigella
y Salmonella.
Trimetoprim-sulfametoxazol intravenoso:
Es el agente de elección en el tratamiento de
la neumonía por Pneumocystis
moderadamente severa a severa.
Ha sido utilizado en el tratamiento de la sepsis
bacteriana gramnegativa, pero ha sido
reemplazado en gran medida por
betalactámicos de espectro extendido y
fluoroquinolonas.
Puede ser una alternativa efectiva contra infecciones
causadas por algunas especies resistentes a múltiples
fármacos como Enterobacter y Serratia, shigelosis, o
fiebre tifoidea.
Es la terapia alternativa preferida para las infecciones
graves por Listeria en pacientes intolerantes a la
ampicilina.
El trimetoprim produce los efectos adversos
predecibles de un fármaco anti folato, especialmente
Efectos anemia megaloblástica, leucopenia y
granulocitopenia.
adversos La combinación trimetoprim-sulfametoxazol puede
causar todas las reacciones adversas asociadas con
las sulfonamidas.
En ocasiones se presentan náuseas y vómitos, fiebre
medicamentosa, vasculitis, daño renal y trastornos
del sistema nervioso central.
Los pacientes con síndrome de inmunodeficiencia
adquirida (sida) y neumonía por Pneumocystis tienen
una frecuencia particularmente alta de reacciones
adversas al trimetoprim-sulfametoxazol,
especialmente fiebre, erupciones cutáneas,
leucopenia, diarrea, elevaciones de
aminotransferasas hepáticas, hipercalcemia e
hiponatremia.
El trimetoprim inhibe la secreción de creatinina en el
túbulo renal distal, lo que provoca una ligera
elevación de la creatinina sérica sin deterioro de la
tasa de filtración glomerular.
Bertram G. Katzung. (2019). Farmacología básica y
Bibliografía clínica (15a edición). McGraw Hill Education LANGE.