Adolescencia
Bibliografí a: Adolescencia, posmodernidad y escuela secundaria .
Guillermo Obiols y Silvia D.S. de Obiols.1995. Ed. Kapelusz. Bs As
Modernidad, pos modernidad y después…
Grandes períodos de la historia se definen por los proyectos o utopías que legitiman, dan unidad o fundamentan las
instituciones, las prácticas sociales y políticas, las legislaciones, las éticas y las maneras de pensar. (Lyotard, 1992)
La modernidad se basaba en la idea de progreso, en tanto los avances científicos y técnicos apuntaban a mejorar las
condiciones de vida de los hombres que irían ganando libertad.
La realidad mostró algo distinto: guerras, genocidios, desigualdad.
Se produce entonces el “cierre” de los grandes relatos de la modernidad, la “condición posmoderna”.
La cultura de la imagen - Primacía de las tecnologías audiovisuales
La imagen se impone.
La realidad es lo que se ve en televisión. (Película 7cajas).
Zapping. Videoclip
“En un mundo hipermediado como el que vivimos, en el que una imagen borra a la otra y una noticia desaparece
rápidamente de la escena por la superposición de otra nueva, la escuela podría jugar un gran rol en la formación de
competencias para clasificar, ordenar, interpretar, jerarquizar y criticar el tan fluido y caótico mundo de imágenes y
palabras en el que vivimos.” (Oscar Landi, 1992)
La modernidad significó la emancipación del individuo del sometimiento al medio familiar y social.
La posmodernidad propuso un “proceso de personalización” que abarca todos los aspectos de la vida social y que lleva a
la fractura de la socialización disciplinaria y una sociedad flexible basada en la información y la estimulación de
necesidades. (Gilles Lipovetzky, 1986)
Caen los ideales, se exalta el cuerpo, la juventud, la belleza ligada a la salud mientras se transforma el cuerpo con cirugías,
prótesis, toxinas. Se valora la apariencia, se exhibe el cuerpo.
A la vez el individuo se concibe como constituído por un cuerpo con necesidades que deben ser satisfechos
constantemente. Es un individuo más solo que acompañado, la imagen de la realización personal y la felicidad es el
“relax”. Se busca la riqueza afuera: soy lo que tengo.
“Ya no se trata de convertir a los hombres en sujetos autónomos, sino de satisfacer sus deseos inmediatos, de divertirles
al menor costo posible.” (Alain Finkielkraut, 1990).
La otra cara del proceso de autonomía y particularización es la de los grupos: feministas, homosexuales, minorías étnicas
o lingüísticas, reivindican su propia identidad.
Esta visión de la posmodernidad puede entenderse también como una sobremodernidad.
La ciencia es aceptada, validada por sus aplicaciones tecnológicas, pero despojada de sus ideales de verdad y progreso.
Breve historización de la adolescencia
La adolescencia era un período de transición, una edad intermedia.
Desde los años 50 se institucionaliza como una edad, ya no es considerada como una crisis sino como estado. La era
posindustrial es la que ha permitido extender la adolescencia a buena parte de los jóvenes. En los sectores de bajos
ingresos quedan fuera de estos procesos ya que su entrada a la adultez es rápida y abrupta por la entrada al mundo
de trabajo o por el nacimiento de hijos a edades muy jóvenes.
En los jóvenes de clases medias y altas es una época en la cual las responsabilidades se postergan mientras se disfruta
de las comodidades, una prolongación de lo bueno de la infancia con la libertad de los adultos, un estado “casi ideal”.
La pubertad se refiere a la condición biológica de haber adquirido madurez genital y capacidad para reproducirse. En
general, las niñas llegan a la pubertad entre los doce y los catorce años y los varones entre los catorce y los dieciséis.
¿Hasta cuándo dura la adolescencia?
Un adolescente es un ser humano que pasó la pubertad y que todavía se encuentra en etapa de formación ya sea en
lo referente a su capacitación profesional, a la estructuración de su personalidad o a la identidad sexual.
Los duelos en la adolescencia
Arminda Aberastury describe tres procesos de duelo , entendiéndose como tal el conjunto de procesos psicológicos que
se producen normalmente ante la pérdida de un objeto amado y que llevan a renunciar al objeto.
Recordamos las etapas del duelo: 1) negación, rechazo de la pérdida, incredulidad, se siente ira. 2) resignación se admite
la pérdida y aparece la pena. 3) desapego, se renuncia al objeto y se produce la adaptación a la vida sin él. Así se puede
producir el apego a nuevos objetos.
Duelos que debe superar el adolescente para convertirse en adulto:
• El duelo por el cuerpo infantil a esta edad se producen cambios rápidos e importantes.
• El duelo por el rol y la identidad infantiles. Se ve obligado a renunciar a la dependencia y a aceptar responsabilidades.
La pérdida de la identidad infantil debe dar lugar a una identidad adulta, esta falta de claridad provoca angustia.
• El duelo por los padres de la infancia. Debe renunciar a su protección, a sus figuras idealizadas e ilusorias, aceptar sus
debilidades y su envejecimiento.
¿Hay duelos en la posmodernidad? El duelo por el cuerpo de la infancia
El adolescente de la modernidad era torpe, desgarbado, con acné, no tenía ropa adecuada a su edad y su apariencia.
En la posmodernidad el cuerpo adolescente es el modelo para jóvenes, padres e incluso abuelos
Hijas madres y abuelas comparten la moda y usan ropa y arreglo
Intercambiables.
El duelo por los padres de la infancia
La tecnología es campo de los niños que se convierten en enseñantes de los adultos, estos dependen de los chicos y
adolescentes para usar parte de los dispositivos.
Tienen como objetivo ser jóvenes el mayor tiempo posible, quieren educar a sus hijos de manera diferente a como los
educaron a ellos, quieren una relación más simétrica con sus hijos.
El duelo por el rol y la identidad infantiles
Ante una imagen de sí mismo real poco satisfactoria, muy impotente, el niño pequeño desarrolla una imagen ideal, un
yo ideal en el cual refugiarse. Esta estructura se organiza sobre la imagen omnipotente de los padres y ante una
realidad frustrante que promueve esa imagen todopoderosa de sí mismo a imagen y semejanza de sus mayores.
Los valores que identifican el yo ideal son: es omnipotente, no puede esperar para satisfacer sus deseos y no es capaz
de considerar al otro.
Los adultos tienen la tarea de introyectar otra estructura: el ideal del yo, aspecto del superyó, modelo ideal producido
por los mayores para él. Este ideal del yo también tiene sus propios valores: esfuerzo, reconocimiento y consideración
hacia el otro, así como postergación de sus logros.
En la actualidad los medios proponen los valores del yo ideal donde estaba el ideal del yo y hay que atenerse a las
consecuencias. Los valores primitivos de la infancia no sólo no se abandonan sino que se sostienen socialmente. Por lo
tanto no parece muy claro que haya que abandonar ningún rol de la infancia y se puede seguir actuando como cuando
se era niño.
La nueva identidad se estructuraría sin que apareciera la idea neta de un duelo, en tanto no habría una pérdida
conflictiva que lo provocara.
¿Hay un adulto normal?
La identidad sexual hoy es, en la adolescencia una búsqueda. Hace algunas décadas se consideraban “anormales” las
experiencias homosexuales durante esta edad, hoy es socialmente tolerado. Por lo tanto el adulto exclusivamente
heterosexual del pasado ha dejado lugar a un adulto que puede haber “experimentado”.
La madurez afectiva de los padres también debía considerarse un logro adulto. Suplantar los primeros objetos de amor
por otros y establecer con ellos una relación duradera formaba parte de las características de un adulto.
Amor: cuidado, responsabilidad, respeto.
Los adultos actuales han aprendido a privilegiar la obtención de placer por sobre la represión que la sociedad pueda
provocarles.
La madurez de la propia personalidad. Este concepto suponía un “camino hacia” la edad adulta, se producían
identificaciones con líderes, docentes, adultos prominentes. La identificación con pares suprime este desarrollo
progresivo consolidando la estabilidad de la problemática adolescente.
La madurez de la inteligencia suponía la existencia de las utopías, la creatividad era un valor.
El reconocimiento social, la independencia económica era un logro, hoy la carrera por sostenerse y progresar no se
detiene.
El rol de los padres ha cambiado, mucho más simétrico, los adolescentes se ven obligados a ser padres de sí mismos y a
competir con sus mayores, incluso por sus parejas, amigos y actividades.