DERECHO
INTERNACIONAL
HUMANITARIO (DIH)
¿Qué es el derecho internacional
humanitario?
Es un conjunto de normas que, por razones humanitarias, trata de
limitar los efectos de los conflictos armados. Protege a las personas que
no participan o que ya no participan en los combates y limita los
medios y métodos de hacer la guerra.
"derecho de la guerra" y "derecho de los conflictos armados". Está
integrado por acuerdos firmados entre Estados –denominados tratados
o convenios–, por el derecho consuetudinario internacional que se
compone a su vez de la práctica de los Estados que éstos reconocen
como obligatoria, así como por principios generales del derecho.
¿De donde proviene el derecho
internacional humanitario?
El origen del DIH se remonta a las normas dictadas por las antiguas
civilizaciones y religiones. La guerra siempre ha estado sujeta a ciertas
leyes y costumbres. La codificación del DIH a nivel universal comenzó
en el siglo XIX. Desde entonces, los Estados han aceptado un conjunto
de normas basado en la amarga experiencia de la guerra moderna, que
mantiene un cuidadoso equilibrio entre las preocupaciones de carácter
humanitario y las exigencias militares de los Estados.
¿Dónde se encuentra el derecho
internacional humanitario?
El DIH se encuentra esencialmente contenido en los cuatro Convenios
de Ginebra de 1949, en los que son parte casi todos los Estados. Estos
Convenios se completaron con otros dos tratados: los Protocolos
adicionales de 1977 relativos a la protección de las victimas de los
conflictos armados.
Hay asimismo otros textos que prohíben el uso de ciertas armas y
tácticas militares o que protegen a ciertas categorías de personas o de
bienes. Son principalmente:
• la Convención de la Haya de 1954 para la protección de los bienes
culturales en caso de conflicto armado y sus dos Protocolos;
• la Convención de 1972 sobre Armas Bacteriológicas;
• la Convención de 1980 sobre Ciertas Armas Convencionales y sus
cinco Protocolos;
• la Convención de 1993 sobre Armas Químicas;
• el Tratado de Ottawa de 1997 sobre las Minas Antipersonal;
• el Protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño
relativo a la participación de niños en los conflictos armados.
¿Cuándo se aplica el derecho
internacional humanitario?
El DIH sólo se aplica en caso de conflicto armado. No cubre las
situaciones de tensiones internas ni de disturbios interiores, como son
los actos aislados de violencia. Sólo es aplicable cuando se ha
desencadenado un conflicto y se aplica por igual a todas las partes, sin
tener en cuenta quien lo inició. El DIH distingue entre conflicto armado
internacional y conflicto armado sin carácter internacional.
En los conflictos armados internacionales se enfrentan, como mínimo,
dos Estados. En ellos se deben observar muchas normas, incluidas las
que figuran en los Convenios de Ginebra y en el Protocolo adicional I.
En los conflictos armados sin carácter internacional se enfrentan, en el
territorio de un mismo Estado, las fuerzas armadas regulares y grupos
armados disidentes, o grupos armados entre si. En ellos se aplica una
serie más limitada de normas, en particular las disposiciones del
artículo 3 común a los cuatro Convenios de Ginebra y el Protocolo
adicional II.
¿Qué cubre el derecho internacional
humanitario?
El DIH cubre dos ámbitos:
• La protección de las personas que no participan o que ya no
participan en las hostilidades.
• Una serie de restricciones de los medios de guerra, especialmente las
armas, y de los métodos de guerra, como son ciertas tácticas militares.
¿En qué consiste la "protección"?
El DIH protege a las personas que no toman parte en las hostilidades,
como son los civiles y el personal médico y religioso. Protege asimismo
a las personas que ya no participan en los combates, por ejemplo, los
combatientes heridos o enfermos, los náufragos y los prisioneros de
guerra. Los heridos y los enfermos serán recogidos y asistidos por la
parte beligerante en cuyo poder estén. Se respetarán el personal y el
material médico, los hospitales y las ambulancias.
Normas específicas regulan asimismo las condiciones de detención de
los prisioneros de guerra y el trato debido a los civiles que se hallan
bajo la autoridad de la parte adversa, lo que incluye, en particular, su
mantenimiento, atención médica y el derecho a corresponder con sus
familiares. El DIH prevé, asimismo, algunos signos distintivos que se
pueden emplear para identificar a las personas, los bienes y los lugares
protegidos. Se trata principalmente de los emblemas de la cruz roja y
de la media luna roja, así como los signos distintivos específicos de los
bienes culturales y de la protección civil.
¿A qué restricciones están
sometidos los medios y métodos de
hacer la guerra?
El DIH prohíbe, entre otras cosas, los medios y los métodos militares
que:
• no distinguen entre las personas que participan en los combates y las
personas que no toman parte en los combates, a fin de respetar la vida
de la población civil, de las personas civiles y los bienes civiles;
• causan daños superfluos o sufrimientos innecesarios;
• causan daños graves y duraderos al medio ambiente. El DIH ha
prohibido, pues, el uso de muchas armas, incluidas las balas explosivas,
las armas químicas y biológicas, las armas láser que causan ceguera y
las minas antipersonal.
¿Es realmente efectivo el DIH?
Desafortunadamente, abundan los ejemplos de violaciones del DIH. Las
víctimas de la guerra son, cada vez más, personas civiles. Sin embargo,
ha habido importantes casos en los que el DIH ha permitido cambiar las
cosas, ya sea protegiendo a los civiles, los prisioneros de guerra, los
enfermos y los heridos, ya sea limitando el empleo de armas
inhumanas. Dado que el DIH se aplica en períodos de violencia
extrema, respetarlo planteará siempre grandes dificultades. No
obstante, es más importante que nunca velar por su aplicación efectiva.
¿Cómo aplicar el derecho
internacional humanitario?
Se han de tomar medidas para garantizar el respeto del DIH. Los Estados
tienen la obligación de dar a conocer las normas de ese derecho a las
respectivas fuerzas armadas y al público en general. Deben prevenir y, si
procede, castigar todas las violaciones del derecho internacional humanitario.
Para ello, deben, en particular, promulgar leyes para castigar las violaciones
más graves de los Convenios de Ginebra y de los Protocolos adicionales,
denominadas crímenes de guerra. Asimismo, habría que aprobar una ley que
garantice la protección de los emblemas de la cruz roja y de media luna roja.
Se han tomado asimismo medidas a nivel internacional. Se han creado dos
tribunales para castigar los crímenes cometidos en los conflictos de ex
Yougoslavia y de Ruanda. Una corte penal internacional ha sido creada por el
Estatuto de Roma aprobado en 1998.
Jus ad bellum y jus in bello
• El derecho internacional humanitario (DIH), o jus in bello, es el
derecho que regula la forma en que se conducen las hostilidades. Su
finalidad es estrictamente humanitaria, ya que procura limitar los
sufrimientos causados por los conflictos armados. Es independiente
de los motivos o las justificaciones de la guerra, que están regulados
por el jus ad bellum.
• La finalidad del derecho internacional humanitario es limitar el sufrimiento causado por
la guerra, mediante la protección y la asistencia a las víctimas en la mayor medida
posible. Por ello, el derecho aborda la realidad de los conflictos sin considerar las
razones o la licitud del recurso a la fuerza. Regula sólo los aspectos del conflicto que son
de interés humanitario. Es lo que se conoce como jus in bello (el derecho en la guerra).
Sus disposiciones se aplican a las partes beligerantes independientemente de las razones
del conflicto o de la justicia o la injusticia de las causas que defiende cada parte.
• El jus ad bellum (el derecho sobre el empleo de la fuerza) o el jus contra bellum (el
derecho sobre la prevención de la guerra) procura limitar el recurso a la fuerza entre
Estados. En virtud de la Carta de las Naciones Unidas, los Estados se abstendrán de
recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la
independencia política de cualquier Estado. Se podrá exceptuar este principio en los
casos de defensa propia y tras una decisión adoptada por el Consejo de Seguridad de las
Naciones Unidas en virtud del Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas.