CONTRATOS MERCANTILES
• MTRO.SERGIO RAFAEL HERNANDEZ.
LA APERTURA DE CRÉDITO
En el artículo 291 de la ley de títulos y operaciones de Crédito nos
señala en que consiste la apertura de crédito:
La apertura de crédito es un contrato por el cual un banco se obliga a
poner a disposición de su cliente una suma de dinero determinada,
por un período de tiempo determinado o indeterminado, que el cliente
puede utilizar según le convenga, y el cliente se obliga a la devolución
del dinero del cual dispusiere, así como al pago de una comisión más
los intereses que se devengaren por la utilización del crédito.
CARACTERÍSTICAS
1. Si las partes fijan el límite al importe de crédito se entenderá salvo pacto
en contrario, que en el que quedan comprometidos los intereses,
comisiones y gastos (art.292 L.G.T.O.C.).
2. Si no señala límite a la disposición del acreditado y no es posible
determinar el importe del crédito, se entenderá que el acreditante está
facultado para fijar ese límite en cualquier tiempo (art.293 L.G.T.O.C.).
3. Cuando no se estipule término, cualquiera de la parte puede dar por
concluir el contrato, dando aviso a la otra parte (art.294 L.G.T.O.C.).
4. Si no se fija un plazo por la devolución de las sumas dispuestas por el
acreditado así como los premios, comisiones, gastos y demás
prestaciones, la restitución deberá hacerse al expirar el termino señalado
por el uso del crédito, o en su defecto dentro del mes que siga a la
extinción del crédito (art.300 L.G.T.O.C.).
UN CRÉDITO SE EXTINGUE:
I. Por haber puesto el acreditado de la totalidad de su importe, a menos que el
crédito se haya abierto en cuenta corriente;
II. Por la expiración del término del termino convenio, o por la notificación de
haberse dado por concluido el contrato cuando no se hubiere fijado un plazo;
III. Por la denuncia que del contrato se haga en los términos del citado artículo;
IV. Por la falta o disminución de las garantías pactadas a cargo del acreditado,
ocurridas con posterioridad al contrato, a menos que el acreditado suplemente o
sustituya debidamente la garantía en el término convenido al afecto;
V. Por hallarse cualquiera de las partes en estado de suspensión de pagos, de
liquidación jurídica o de quiebra;
VI. Por la muerte, internación, inhabilitación o ausencia del acreditado, o por
disolución de la sociedad a cuyo favor se hubiere concedido el crédito.
La apertura de crédito en cuenta corriente da derecho al acreditado a hacer remesas
antes de la fecha fijada para la liquidación; puede ser pactada con garantía real o
personal.
LA CUENTA CORRIENTE.
Contrato por el cual dos personas, en relación de negocios continuados, acuerdan
concederse temporalmente crédito recíproco, quedando obligadas ambas partes a ir
asentando en cuenta sus remesas mutuas, sin exigirse el pago inmediato sino el saldo a
favor de la una o de la otra, resultante de una liquidación por diferencia al ser aquélla
cerrada en la fecha convenida
En virtud del contrato de cuenta corriente, los créditos derivados de las remesas reciprocas
de las partes se anotan como partidas de abono o de cargo en una cuenta, y solo el saldo
que resulte a la clausura de la cuenta constituye un crédito exigible y disponible.
Los comerciantes que están en continuas relaciones mercantiles son con frecuencia
acreedores y deudores mutuos y resulta muy incómodo el estarse liquidando
constantemente sus deudas, por lo que idearon este tipo de contrato, donde la liquidación
se hará en bloque, en fechas determinadas o al fin de las relaciones, después de sumar y
restar los pasivos y los activos de cada una de los cuenta- corrientitas, compensadoras
globalmente para determinar de esta forma quien es el deudor y a cuánto asciende el
saldo.
La clausure de la cuenta de liquidación del saldo opera cada seis meses, salvo pacto o
uso en contrario (art. 308 L.G.T.O.C). Las comisiones y los gastos se incluirán en la
cuenta salvo convenio en contrario (art. 303 L.G.T.O.C).
El contrato termina al vencimiento del plazo convenido y a falta de convenio cualquiera
de las partes puede darlo por terminado avisando a la otra parte con diez días de
anticipación (art. 310 L.G.T.O.C). La muerte o incapacidad de una de las partes no trae
la terminación del contrato. Las acciones para la rectificación de los errores prescriben
en seis meses contados a partir de la clausura de la cuenta (art. 309 L.G.T.O.C).
DEPOSITO
El depósito es mercantil si las cosas depositadas son objeto de comercio, o si se hace a
consecuencia de una operación mercantil.
Por el contrato de depósito, el depositario se obliga hacia el depositante, a recibir una
cosa, que aquel le confía, y a guardarla para restituirla cuando lo pida el depositante.
En un contrato real; es decir, se perfecciona con la entrega de la cosa. Puede ser
gratuito u oneroso.
El depositario está obligado a conservar la cosa según la reciba, y a devolverla cuando
se lo pida el depositante.
El depositario responde de los menoscabos, daños y prejuicios que sufran las cosas
depositadas a causa de su negligencia o malicia.
Existen varias clases de depósitos, entre ellos tenemos los depósitos bancarios.
Los depósitos bancarios son depósitos de dinero y de títulos de crédito, efectuados en
instituciones de crédito legalmente autorizados. Estos depósitos pueden ser: regulares
Los depósitos regulares son aquellos que el banco recibe a título de propietario para
disponer de ellos en la forma que estime conveniente, con la obligación de restituir
dinero de la misma especie y calidad del que fue objeto el depósito. Es decir, el banco
no regresa exactamente el dinero depositado sino que devuelve otro tanto de la
misma especie y calidad.
El depósito bancario en cuenta de cheques es un depósito irregular, donde el
depositante está autorizado a hacer abonos sucesivos en su cuenta, así como retirar
parcialidades del mismo mediante el giro de cheques a cargo del banco depositario.
El depósito bancario en cuenta de cheques funciona por medio de:
Abonos: que pueden ser en efectivo o en títulos.
Cargos: retiros por medio de cheques.
Otro depósito irregular es el depósito de dinero a plazo en donde el banco depositario
sólo restituye el depósito una vez que ha trascurrido el plazo que se fije en el
contrato.
El depósito bancario de títulos no trasfiere la propiedad al depositario, a menos que
haya autorización expresa por parte del depositante (art. 276 L.G.T.O.C).
El depósito queda obligado a la simple conservación material de los títulos (art. 277
L.G.T.O.C), a menos que se haya constituido el depósito bancario en administración.
El depósito en los almacenes generales de depósito puede ser:
Depósitos de cosas individualizadas
En el primer caso los almacenes deben restituir los mismos bienes o mercancías que
reciban, en el estado en que los haya recibido y responden de su conservación y de los
daños que se deriven de su culpa.
Depósitos de cosas genéricamente designadas
En el depósito de cosas genéricamente designadas, los almacenes tienen la obligación
de restituir otros tantos de la misma especie y calidad. Son por cuenta de almacén
todos los daños o pérdidas que ocurran por alteración o descomposición de los bienes
salvo las mermas naturales. Si las mercancías depositadas están sujetas al pago de
derecho de importación, no se podrían retirar sin la comprobación del pago de los
impuestos o derechos respectivos (art. 285 L.G.T.O.C).
El contrato de transporte terrestre
Una persona llamada porteador se obliga, mediante una retribución o precio, a trasladar
cosas o personas de un lugar a otro.
El contrato se reputará mercantil cuando: a) tenga por objeto mercaderías o efectos de
comercio; b) cuando siendo cualquiera su objeto, sea comerciante el porteador o se
dedique habitualmente a verificar transportes para el público.
Elementos personales del contrato del transporte de cosas son : a) el porteador, que es
la persona que se obliga a ejecutar el transporte; el cargador (o remitente), que es la
persona que entrega al porteador las cosas para su transporte; c) el consignatario (o
destinatario), que es a quien o a cuya orden van dirigidas las cosas objeto del
transporte.
El contrato de seguro
El contrato de seguro es un contrato bilateral, ya que las partes se obligan
recíprocamente. Es un contrato oneroso por que las partes estipulan gravámenes y
provechos recíprocos. Es un contrato aleatorio.
Asociación en participación
Es un contrato en el que una persona concede a otras que le aportan bienes servicios,
una participación en las utilidades y en las pérdidas de una negociación mercantil o de
una o varias operaciones de comercio.
Este contrato debe constar por escrito y no está sujeto a registro. En él se fijan los
términos, proporciones de interés y demás condiciones en que se realicen, el asociante
obra en nombre propio y no habrá relación jurídica entre los terceros y los asociados;
para la distribución de las utilidades y de las pérdidas, se aplican las reglas generales
que la Ley General de Sociedades Mercantiles establece.
El contrato de agencia
Es el contrato en virtud del cual una persona natural o jurídica (el agente) asume de
forma estable y permanente el encargo, en nombre y por cuenta de otro y a cambio de
una retribución, de promover y concluir contratos como intermediario independiente,
sin asumir por ello, salvo pacto en contrario, el riesgo y ventura de dichas operaciones.
El contrato de licencia de marca
Es un contrato mercantil por el que el propietario de una marca (licenciante) permite
que otra persona (licenciatario) identifique con ella los bienes y servicios que ofrezca.
Así pues, tiene por objeto la cesión del derecho de uso de la marca. Para poder hablar
del contrato de licencia, es necesario que el licenciatario realice una elaboración parcial
o total del bien o servicio identificado con la marca.
La licencia permite que el licenciatario explote la imagen de marca, asumiendo el
licenciante cierto riesgo de que la actividad del licenciatario identificada con la marca
perjudique a ésta. Además, en el supuesto de que se trate de una licencia interna
(licencia oculta a terceros), el licenciatario responderá civilmente por los bienes
defectuosos o servicios negligentes.
Un contrato de edición
Es el acuerdo de voluntades entre el autor de una obra intelectual o artística y el
editor, por medio del cual el primero, o su causahabiente, se obliga a entregar una
obra al editor, quien se obliga por su propia cuenta y a sus expensas a reproducirla,
distribuirla y venderla, así como a pagar al primero una contraprestación denominada
regalía.
Este contrato recién se incorporó a la ciencia jurídica como figura autónoma en el siglo
XVII. Hasta entonces las palabras "dar a editar" y "editar" no generaban obligación
alguna entre las partes, porque estas palabras no contenían una determinación de la
prestación y la indeterminabilidad de ésta impedía que naciese una relación jurídica
obligatoria.
CONTRATO DE DESCUENTO
La operación de descuento consiste en adquisición por parte del descontador, de un
crédito a cargo de un tercero, del que es titular el descontatario, mediante el pago
al contado del importe del crédito menos la tasa del descuento. (Interés)
DEFINICIÓN
“Es un contrato de apertura de crédito en el que el acreditante (descontente o
descontador) pone una suma de dinero a disposición del acreditado (descontatario),
a cambio de la transformación de un crédito de vencimiento posterior. El importe del
crédito que concede el acreditante es igual al del acredito que adquiere, disminuido
en una cantidad proporcional al tiempo que falta para que venza”. (Rodríguez
Rodríguez pág. 347)
Esto es, en síntesis, “consiste en la adquisición al contado de un crédito a plazo”.
El artículo 288 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito señala que los
créditos abiertos en los libros de los comerciantes pueden ser objeto de descuento,
aun cuando no estén amparados por títulos de crédito, bajo las condiciones
siguientes:
I. Que los créditos sean exigibles a término o con previo aviso fijos.
II. Que el deudor haya manifestado por escrito su conformidad con
existencia del crédito;
III.Que el contrato de descuento se haga constar en póliza a la cual se
adicionarán las notas o relaciones que expresen los créditos
descontados, con mención del nombre y domicilio de los deudores,
del importe de los créditos, del tipo de interés pactado y de los
términos y condiciones de pago;
IV.Que el descontatario entregue el descontador de letras giradas a la
orden de éste, a cardo de los deudores, en los términos convenidos
para cada crédito. El descontador no quedará obligado a la
presentación de esas letras para su aceptación o pago, y solo podrá
usarlas en caso de que el descontatario lo faculte expresamente el
efecto y no entregue al descontador, a su vencimiento, el importe de
los créditos respectivos.
LA CARTA CRÉDITO
Es una operación de crédito que consiste en la orden de pago, expresada en un
documento girado por una persona llamado dador al destinatario para que éste
ponga a disposición de persona determinada una cantidad fija o varias
indeterminadas, pero comprendidas en un límite señalado en el mismo documento.
LOS CRÉDITOS DE HABILITACIÓN O AVÍO Y LOS
REFACCIONARIOS
El crédito de avío se concede para el fomento de la producción de una empresa que ya está
trabajando o está por hacerlo; se dedica al proceso directo de la producción y se deberá invertir
precisamente en lo convenido.
Contrato de crédito de rehabilitación o avío, el acreditado queda obligado a intervenir el importe
del crédito en la adquisición de las materias primas y materiales, en el pago de los jornales,
salarios y gastos directos indispensables para los fines de una empresa (art. 321 L.G.T.O.C.).
Este tipo de crédito tendrá como garantía las materias y materiales adquiridos. El aviado se
considerará depositario de los bienes que constituya la garantía. Generalmente se otorgan bajo
la forma de apertura de crédito.
Contrato de crédito refaccionario, el acreditado queda obligado a invertir el importe del crédito
en la adquisición de instrumentos, útiles de labranza, abono, animales de cría; apertura de
tierras para el cultivo y en la construcción de obras materiales necesarios para el fomento de su
empresa (art. 323 L.G.T.O.C.).
Su garantía la constituirán los aperos, maquinarias o lo que se hubiese adquirido mediante el
crédito. Se otorgará también bajo la forma de una apertura de crédito.
SUMINISTRO.
Un contrato de suministro consiste en que una parte se obliga, a cambio de un pago o
contraprestación, a cumplir a favor de otra, prestaciones periódicas o continuadas de cosas o
servicios.
En todo caso, se considerarán contrato de suministro los siguientes:
Aquellos en los que el empresario se obligue a entregar una pluralidad de bienes de forma
sucesiva y por precio unitario sin que la cuantía total se defina con exactitud al tiempo de
celebrar el contrato.
Los que tengan por objeto la adquisición y el arrendamiento de equipos y sistemas de
telecomunicaciones o para el tratamiento de la información, sus dispositivos y programas y
la cesión del derecho, a excepción de los contratos de adquisición de programas de
ordenador desarrollados a medida, que se considerarán contratos de servicios.
Los de fabricación, por los que la cosa o cosas que hayan de ser entregadas por el
empresario deban ser elaboradas con arreglo a características peculiares fijadas
previamente por la entidad contratante.
LA CARTA DE CRÉDITO
Es la operación de crédito que consiste en la orden de pago, expresada en un documento girado
por una persona llamado dador al destinatario para que éste ponga a disposición de persona
determinada una cantidad fija o varias indeterminadas.
No es título de crédito porque:
a) No es negociable.
b) No es revocable.
c) No es literal.
El dador de la carta tiene el derecho de que el beneficiario le restituya el importe del crédito
que por la carta le concede.
Las cartas de crédito que no se aceptan ni son protestables, ni confieren a sus tenedores
derecho alguno contra las personas a quienes están dirigidas. (Art. 312 L.G.T.O.C.)
Salvo convenio en contrario, el término de las cartas de crédito será de seis meses, contados
desde la fecha de su expedición. (Art. 316 L.G.T.O.C.)
Respecto al crédito confirmado el artículo 317 de la Ley General de Títulos y Operaciones de
Crédito establece:
El crédito confirmado se otorga como obligación directa del acreditante hacia un tercero; debe
constar por escrito y no podrá ser revocado por el que pidió el crédito.
EL PRÉSTAMO MERCANTIL.
El préstamo es mercantil cuando se contrae en el concepto y con expresión de que las cosas
prestadas se destinen a actos de comercio y no para necesidades ajenas a éste. Se presume
mercantil el préstamo que se contrae entre comerciantes. (Art. 358 Código de Comercio)
Préstamo en dinero El deudor paga devolviendo una cantidad igual a la recibida
conforme a la ley monetaria vigente al hacerse el pago.
Préstamo de títulos o El deudor paga devolviendo otros tantos de la misma clase o
valores idénticas condiciones.
Préstamos en especie El deudor debe devolver igual cantidad en la misma especie y
calidad, o bien, su equivalente.
El deudor que no paga su deuda a tiempo, pagará un interés, que será del 6% anual, si no se
estipuló otra tasa en el contrato.
Cualquier prestación pactada a favor del acreedor, que conste por escrito, se reputará interés.
Las entregas a cuenta, cuando no se especifique su aplicación se imputarán, en primer término,
el pago de intereses por orden de vencimiento y después al del capital.
Los intereses vencidos y no pagados no devengaran intereses, pero los contrastes pueden
capitalizarlos (art. 363 Co. Co.).
LA COMPRAVENTA MERCANTIL.
El contrato de compraventa es aquel por el cual uno de los contratantes, llamado
vendedor, se obliga a transferir la propiedad de una cosa o dejan derecho, y el otro,
se obliga a pagar por ellos un cierto precio y el dinero.
ELEMENTOS DE LA COMPRAVENTA:
a) La cosa: debe ser determinada o determinable existir en la naturaleza y estar en
el comercio.
b) El precio: deberá pagarse precisamente el dinero.
c) La forma: la compraventa no es un contrato formal, ya se dijo que es consensual.
Sin embargo cuando se trata bienes inmuebles se requiere cierta formalidad.
LA COMISIÓN MERCANTIL.
El artículo 273 del código de comercio señala el mandato aplicado a actos concretos de
comercio se reputa comisión mercantil. Es comitente el que confiere la comisión mercantil, y
comisionista el que la desempeña.
EL FIDEICOMISO
El fidecomiso es un negocio jurídico por medio del cual una persona “fideicomitente”
transmite a otra “fiduciario”, un derecho, quien queda obligado a utilizarlo para la realización
de un fin determinado, el fin debe ser lícito.
ELEMENTOS DEL FIDEICOMISO
-Fideicomitente: es la persona que constituye el fideicomiso por medio de una
declaración unilateral de voluntad, debe tener el pleno derecho de disposición sobre
los bienes o derechos que pretenda el fideicomiso.
-Fiduciario: es la persona a quien se le recomienda la realización del fin establecido
por el fideicomiso no se convierte en propietario de los bienes, simplemente es su
titular de ellos o sea que su poder respecto de los bienes se encuentra
predeterminado por el fin del fideicomiso.
OTROS CONTRATOS:
EL CONTRATO DE TRANSPORTE
Es aquel en el que una persona llamada portador se obliga a transportar, bajo su inmediata
dirección o las de sus dependientes, por tierra, por agua o por aire, a personas, animales,
mercancías o cualesquiera otros objetos.
EL CONTRATO DE SEGURO
El artículo 1° de la ley federal sobre el contrato de seguro señala:
Por el contrato de seguro la empresa aseguradora se obliga, mediante una prima a resarcir un
daño o a pagar una suma de dinero al verificarse la eventualidad prevista en el contrato.
EL ARRENDAMIENTO FINANCIERO
El artículo 25 de la ley general de organizaciones y actividades auxiliares del crédito señala:
Por virtud del contrato de arrendamiento financiero, la arrendadora financiera se obliga a
adquirir determinados bienes y a conceder su uso o goce temporal a plazo forzoso, a una
persona física o moral, obligándose está a pagar contraprestación, que se liquidara en pagos
parciales, según se convenga.
LA FIANZA
Es una garantía personal, el fiador se compromete con el
acreedor a pagar por el deudor, si este no lo hace. La fianza es
mercantil cuando se otorga por las instituciones de fianzas y
será onerosa.
La fianza se otorga en forma de póliza.