Bradicardia sinusal y
bloqueo
auriculoventricular
Michael Stiven Vásquez Corredor
Marilin Tatiana Molina Rozo
Camila Andrea Monzón Royerth
Bradicardia sinusal
Es una alteración de
la frecuencia del
impulso eléctrico del
corazón producido por
el nodo sinoauricular.
Lleva a que el corazon
tenga una frecuencia
cardiaca menor de
60RPM
Causas
Suele producirse en los corazones normales
durante el sueño.
En personas que realizan mucho ejercicio
físico, puede producirse un enlentecimiento de
la frecuencia cardíaca. A causa del aumento del
tono vagal.
Haber sufrido un infarto en el corazón
Tener síndrome de apnea obstructiva del sueño
Causas
Hipotiroidismo
Hipotermia
Infecciones
Alteraciones de la
concentración de sustancias
en el organismo (potasio,
calcio, etc).
Síntomas
Puede presentarse de forma asintomática
Produce síntomas como:
Mareo.
Síncope.
Insuficiencia cardíaca (una mala función del corazón
que, con una frecuencia tan baja, bombea mal la
sangre hacia el cuerpo)
Tratamiento
La bradicardia sinusal
no requiere
tratamiento, excepto
cuando produce
inestabilidad
hemodinámica, es
decir, que la frecuencia
cardíaca sea tan baja
que la tensión arterial
disminuya de forma
importante y así, no
llegue adecuadamente
la sangre a los tejidos y
órganos, con lo que
estos pueden empezar
a fallar.
Tratamiento
Fármacos que aumenten la
frecuencia cardiaca, como
Atropina o Adrenalina
La implantación de
un marcapasos (dispositivo
externo que transmite el
impulso eléctrico para que el
músculo cardíaco se
contraiga a una frecuencia
por encima de 60 latidos por
minuto)
Bloqueo auriculoventricular
Es una interrupción parcial o completa de
la transmisión de los impulsos
procedentes de las aurículas a los
ventrículos
El diagnóstico se basa en el ECG; los
síntomas y el tratamiento dependen del
grado de bloqueo, pero el tratamiento, si
se considera necesario, suele requerir
marcapasos.
Fibrosis idiopática y esclerosis
Cardiopatía isquémica
Medicamentos
Aumento del tono vagal
Causas Valvulopatía
Cardiopatía congénitas, trastornos
genéticos u otros
Bloqueo auricoventricular de I grado
La conducción es más lenta pero no se saltean latidos. Tras
todas las ondas P normales, se encuentran complejos QRS,
pero el intervalo PR es más prolongado que el normal (> 0,2
segundos).
Puede ser fisiológico en pacientes jóvenes con tono vagal
elevado y en deportistas entrenados.
Rara vez produce síntomas y no requiere tratamiento, pero
podrían ser necesarias otras pruebas cuando el bloqueo se
asocia con otra cardiopatía o parece ser secundaria a
fármacos.
Bloqueo auricoventricular de I grado
Bloqueo auriculoventricular de II
grado
Algunos ondas P normales presentan complejos QRS a
continuación de ellas, pero algunas no lo hacen. Existen dos
tipos:
Mobitz tipo I:
El intervalo PR se prolonga de manera progresiva con cada
latido hasta que un impulso auricular no se conduce y no
aparece el complejo QRS (fenómeno de Wenckebach); la
conducción AV se reinicia con el siguiente latido y la secuencia
se repite.
Bloqueo auriculoventricular de II
grado Mobitz tipo I
El intervalo PR se prolonga de manera progresiva con cada latido
hasta que un impulso auricular no se conduce y desaparece el
complejo QRS (fenómeno de Wenckebach); la conducción AV se
reinicia con el siguiente latido y la secuencia se repite.
Bloqueo auriculoventricular de II
grado Mobitz tipo II
En el bloqueo AV de segundo grado tipo Mobitz II, el intervalo PR
permanece constante. Los latidos no se conducen de manera
intermitente y los complejos QRS desaparecen, en general en ciclos
repetidos cada tres (bloqueo 3:1) o cuatro (bloqueo 4:1) ondas P.
Bloqueo auriculoventricular de II
grado Mobitz tipo II
El bloqueo AV de segundo grado tipo Mobitz II siempre es patológico y
se produce en el fascículo de His en el 20% de los pacientes y en sus
ramas en el resto.
Los pacientes podrían no experimentar síntomas o presentar mareos,
presíncope o síncope de acuerdo con la relación entre los latidos
conducidos y los bloqueados.
Estos individuos presentan un riesgo elevado de desarrollar bloqueo AV
de alto grado o completo sintomático, en el cual el ritmo de escape
tiene grandes probabilidades de proceder del ventrículo y, en
consecuencia, es demasiado lento e inadecuado para mantener la
perfusión sistémica; en ese caso, debe indicarse la inserción de
un marcapasos.
Bloqueo auriculoventricular de III
grado
No existe comunicación eléctrica entre las aurículas y los
ventrículos ni relación entre las ondas P y los complejos QRS
(disociación AV).
La función cardíaca se mantiene gracias al marcapasos de
escape en la unión AV o los ventrículos.
Los ritmos de escape que se originan en un sitio proximal a la
bifurcación del fascículo de His producen complejos QRS
estrechos relativamente rápidos (> 40 latidos/minuto),
frecuencias cardíacas aceptables y síntomas leves (p. ej.,
fatiga, mareos posturales, intolerancia a los esfuerzos).
Bloqueo auriculoventricular de III
grado
Los ritmos de escape procedentes de un sitio distal a la
bifurcación producen complejos QRS más anchos, frecuencias
cardíacas más lentas e inadecuadas y síntomas más intensos
(p. ej., presíncope, síncope, insuficiencia cardíaca).
Los signos que pueden identificarse son los de la disociación
AV, como ondas a de cañón, fluctuaciones en la tensión
arterial y cambios en la intensidad del primer ruido cardíaco
(S1). El riesgo de que se desarrolle un síncope asociado con
asistolia y muerte súbita es mayor si los ritmos de escape
tienen una frecuencia baja.
Bloqueo auriculoventricular de III
grado
Administración de medicamentos
Atropina. Fármaco antiarrítmico anticolinérgico que se utiliza
por su efecto sobre la conducción AV. Actúa sobre la
estimulación vagal al inhibir y reducir la acción parasimpática.
Dopamina. Fármaco que pertenece al grupo de los
adrenérgicos y dopaminérgicos. Se trata de un estimulante
cardiaco que se administra tras alcanzar la dosis máxima de
atropina sin respuesta favorable.
Administración de medicamentos
Marcapasos transcutáneo. Se trata de una medida terapéutica
transitoria cuando una bradicardia sintomática no responde a la
atropina.
Los electrodos se colocan sobre la piel torácica del paciente. El
electrodo negativo se sitúa sobre la región precordial y el positivo en la
región infraescapular izquierda.
Se debe colocar monitorizando al paciente y la intensidad de
estimulación debe ser la menor que nos permita garantizar una
frecuencia cardiaca ventricular adecuada. Debemos garantizar la
seguridad y el confort del paciente. Puede ser necesario administrar
analgésicos e incluso sedantes.
Administración de medicamentos
Marcapasos interno o endocavitario. Se trata de un tratamiento
definitivo al colocar un dispositivo con un electro catéter en el
endocardio que garantiza una respuesta ventricular adecuada de
forma permanente, por lo que es la primera opción terapéutica a
largo plazo.
Requiere una implantación por personal especializado y con técnica
estéril.
Su implantación requiere que la enfermera participe antes, durante y
después de la técnica, preparando el material, ayudando al médico,
administrando el tratamiento prescrito, detectando cualquier
complicación asociada y realizando la educación sanitaria al paciente
Bibliografía
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culares/arritmias-y-trastornos-de-la-conducci%C3%B3n-card%C3%AD
aca/bloqueo-auriculoventricular
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dia-sinusal
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de-enfermeria-en-el-tratamiento-de-las-principales-alteraciones-electr
ocardiograficas-bradiarritmias-taquiarritmias-y-fibrilacion-auricular/