Índice
1.- Introducción
2.- Las distintas acepciones de «representación»
3.- Los antecedentes de la representación
4.- Diversos tipos de significantes
5.- Las diferentes manifestaciones de la función semiótica
6.- La imitación diferida
7.- Las imágenes mentales
8.- El dibujo infantil
9.- El lenguaje
10.- El juego
11.- Conclusiones
1.- Introducción
El recién nacido parece un ser muy desvalido, pero en realidad posee muchas
capacidades, algunas de ellas muy notables y complejas
Las personas construyen representaciones de la realidad que les permiten actuar
sobre ella y anticipar lo que va a ocurrir.
Las representaciones
posibilitan despegarse del
aquí y el ahora y tratar
simultáneamente lo que
ocurre de forma sucesiva.
El lenguaje está compuesto por signos lingüísticos y éstos siempre
tienen dos partes inseparables:
El significado que es la idea o contenido que tenemos en la mente
de cualquier palabra conocida.
El significante que es el conjunto de sonidos o letras con que
transmitimos el contenido de esa palabra conocida.
2.- Las distintas acepciones de «representación»
Aunque existen otras acepciones del
término representación, en este
capítulo nos centraremos en la
representación entendida como la
capacidad que permite
utilizar significantes diferenciados
de los significados.
Del concepto prototípico
“cabeza” emanan distintos
significados que se refieren a
entidades tan diversas como un
animal, un bulbo de una planta, la
parte superior de una cama o
inteligencia.
3.- Los antecedentes de la representación
La capacidad de representar es el resultado de un proceso.
Durante el periodo sensorio-motor, antes de que los sujetos utilicen signos y
símbolos con significantes y significados diferenciados, existe una capacidad de
interpretación de índices y señales que va surgiendo de modo progresivo.
Piaget admite que durante este periodo
sensorio-motor, el niño va extrayendo
señales del ambiente. Así, si le ponen
ropa de abrigo, ya sabe que va a salir a
la calle. Si siente el grifo del agua ya es
consciente de que van a bañarlo.
Pero aún no podemos decir que ese niño
tenga una auténtica representación porque el
significante solo es una parte del significado
4. Diversos tipos de significantes
Es posible distinguir tres tipos de significantes atendiendo a su grado de
conexión con el significado:
- índices o señales
(el significante es
una parte a una
consecuencia del
significado),
- símbolos (la relación
entre significado y
significante está motivada)
y signos (el emparejamiento
entre significado y
significante es arbitrario).
5. Las diferentes manifestaciones de la función semiótica
Piaget (1946) denomina función semiótica a simbólica a esta capacidad de
emplear significantes diferenciados de los significados.
Y describe cinco conductas que sirven de vehículo a la representación:
la imitación diferida, la imagen mental, el dibujo, el lenguaje y el juego simbólico.
3.- El dibujo
4.- El lenguaje
5.- Juego simbólico
6. La imitación diferida
Hacia el final del período sensorio-motor empieza a manifestarse
una imitación en ausencia del modelo, una imitación diferida.
Este tipo de imitación
supone ya alguna
forma de
representación interna
puesto que el
significante no puede
considerarse como una
parte del significado al
estar separado de él por
un intervalo temporal.
7. Las imágenes mentales
Piaget define la imagen mental como una imitación diferida e interiorizada, un
tipo de representación interna que no tiene un correlato exterior inmediato.
Las imágenes
permiten
reconstruir
situaciones y
sirven de guía
para realizar
muchas
actividades.
Algunas investigaciones han puesto de manifiesto que las imágenes tienen
características comunes con los objetos que representan.
8. El dibujo infantil
El dibujo permite al niño plasmar
sobre un soporte material sus
representaciones
Los dibujos infantiles siempre
tienen una intención realista, pero
no son una simple copia de la
realidad pues suponen la utilización
de imágenes internas.
Para el niño el dibujo constituye una actividad importante y suelen ser su
única producción material, pero su realización y su desarrollo dependen
mucho de las posibilidades que la cultura en que crece le proporciona para
llevar a cabo sus dibujos.
Luquet distingue cuatro fases del dibujo: el realismo fortuito, el
realismo frustrado, el realismo intelectual y el realismo visual.
El realismo fortuito
podría serlos
garabatos…
El realismo frustrado
refleja un intento de
dibujar algo preciso
pero que aún no es
capaz de conseguirlo
El realismo intelectual viene a
decirnos que el niño no dibuja lo
que ve sino que dibuja lo que
sabe del modelo.
El realismo visual nos dice que
el niño, a partir de los 8 ó 9 años
empieza a representar la
realidad tal como la ve.
9. El lenguaje
El lenguaje es la
herramienta simbólica
más potente con la que
cuenta la especie
humana para
transformar la realidad
en términos no
materiales.
10. El juego
El juego simbólico constituye otro vehículo de la representación. Consiste en un
juego de simulación, en el cual los participantes se comportan «como sí» hicieran
alguna actividad -montar a caballo sobre una escoba- a recrean situaciones en las
que adoptan un papel social distinto del propio, son la mamá, el papá, la maestra.
El juego en su conjunto y en sus distintas variantes es propio de la actividad
humana en sus distintas etapas.
Bajo el rótulo de juego englobamos una gran cantidad de conductas que realizan
sujetos de todas las edades y que pueden ser muy diferentes entre sí.
Pese a su diversidad, todos los tipos de juego se caracterizan porque su
práctica constituye un fin en sí mismo, son placenteros, se juega por jugar.
Piaget ha realizado una clasificación de los tipos de juego que es generalmente
aceptada.
En dicha clasificación incluye los
juegos: de ejercicio, simbólico, de reglas
y de construcción.
11. Conclusiones
La imitación diferida, la imagen mental, el lenguaje, el juego simbólico y el dibujo
constituyen vehículos de la representación que nos permiten emplear significantes y
significados diferenciados.
La potencia cognitiva de la
capacidad de representación
radica en que amplía la
posibilidad de actuar sobre la
realidad, permite transformarla ya
no sólo de forma
material sino también de manera
simbólica.
Las representaciones permiten comparar mentalmente
el pasado, el presente y lo que se prevé como futuro.