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Trastornos de Ansiedad en La Niñez y Adolescencia

Breve descripción de los trastornos de ansiedad según el DSM5

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TRASTORNOS DE ANSIEDAD EN

LA NIÑEZ Y ADOLESCENCIA
• Los TA son condiciones comunes en la infancia.
• Prevalencia mundial 4% - 32%.
• Predominancia en el sexo femenino
• Impactan negativamente en la autoestima, relaciones sociales,
rendimiento académico y los futuros logros ocupacionales.
• Coexisten con otros trastornos del estado de animo o conductuales.
• Fuertes predictores de trastornos de ansiedad en la edad adulta y de
otras psicopatologías.
DIFERENCIA ENTRE MIEDO Y ANSIEDAD

• La ansiedad y los miedos son fenómenos universales que forman parte del en­tramado del desarrollo humano. Así, el miedo a la
separación, la timidez social, el miedo al fracaso, el miedo a la oscuridad, a los animales o a los malos sueños for­man parte de los
problemas cotidianos de la infancia.

• Mientras que el miedo es un sentimiento producido por un peligro presente e inminente y por lo tanto se encuentra estrechamente
ligado a los estímulos que lo generan, la ansiedad se refiere a la anticipación de un peligro venidero, indefini­ble e imprevisible, siendo la
causa más vaga y menos comprensible (Marks, 1991). En este sentido, la ansiedad ha sido definida como miedo sin objeto, mientras que
el miedo es considerado como la ansiedad ante un estímulo determinado.

• Aunque la ansiedad tiene una función activadora que facilita la capacidad de respuesta del individuo ante los peligros, cuando ésta es
excesiva en intensidad, frecuencia o duración, o aparece asociada a estímulos que no representan una ame­naza real para el organismo,
produce alteraciones en el funcionamiento del sujeto y se considera patológica. Es en este caso cuando hablamos de trastornos de an­
siedad.

• Acorde con ello, una cuestión clave para los clínicos es determinar en qué punto es apropiado redefinir esos síntomas normales como
trastornos emocionales. Algu­nos criterios que pueden esclarecer las diferencias son los siguientes: cronicidad, intensidad de los
síntomas, interferencia con el funcionamiento e interferencia con el proceso de desarrollo psicológico.
TABLA 6.1
Miedos característicos en la infancia

Edad Situaciones que provocan miedo


0-6 meses Pérdida súbita de soporte (base de sustentación), ruidos fuertes.

7-12 meses Miedo a las personas extrañas, miedo de los objetos que surgen súbita e
inespe­radamente.
1 año
Separación de los padres, inodoros, heridas, personas extrañas.
2 años Multitud de situaciones que incluyen ruidos fuertes (aspiradoras, sirenas,
alarmas, camiones, tormentas, etc.), animales (p.e. perros grandes), una
habitación oscura, separación de los padres, objetos o máquinas grandes y
cambios en el entorno per­sonal.
3 años
Máscaras, oscuridad, animales, separación de los padres.
4 años
Separación de los padres, animales, oscuridad, ruidos (incluyendo los
nocturnos).
5 anos
Animales, separación de los padres, oscuridad, gente «mala», lesiones
corporales.
6 años
Seres sobrenaturales (fantasmas, brujas, etc.), lesiones corporales, truenos
y relámpagos, oscuridad, dormir o estar solos, separación de los padres.
7-8 años
Seres sobrenaturales, oscuridad, miedos basados en sucesos aparecidos en
los me­dios de comunicación, estar solos, lesiones corporales.
9-12 años
Exámenes escolares, rendimiento académico, lesiones corporales, aspecto
físico, truenos y relámpagos, muerte, oscuridad (en porcentaje pequeño).
Fobia específica
• Se presenta como un miedo o ansiedad intensa y desproporcionada por un objeto o situación específica y puede expresarse como:
llanto, rabietas, quedarse paralizados o aferrarse. La posibilidad de entrar en contacto con el estímulo fobógeno se acompaña de
intensa ansiedad anticipatoria, por lo que el niño tiende a evitarlo. El miedo causa un deterioro significativo de las actividades del
niño con duración mayor a seis meses. A diferencia de los adultos, los niños no suelen reconocer que sus temores son excesivos o
irracionales.
• Las fobias más características en la infancia, aparte de la fobia escolar, son: a la oscuridad (50% del total), a animales (25% del total),
a accidentes, enfermedades, exámenes, fracaso escolar, películas determinadas, monstruos, tormentas, alturas, agujas o espacios
cerrados (claustrofobia)(1,3).

• Entre los factores que predisponen su aparición, cabe citar acontecimientos traumáticos (ser atacado por un animal, quedar
atrapado en un lugar, atragantamiento con alimentos), observación de otros individuos que sufren traumatismos o muestran temor
(presenciar un accidente, personas que temen a animales) y la transmisión de información (repetidas advertencias paternas sobre
determinados peligros, reportajes periodísticos sobre catástrofes)
• La fobia escolar estaría incluida dentro de las fobias específicas. Consiste en la aparición de un miedo o temor irracional a acudir a la
escuela, que se traduce en un absentismo a clase total o parcial. Generalmente, su instauración es progresiva, agravándose el
problema a lo largo de semanas o meses; salvo en niños más pequeños, en los que la aparición del cuadro puede ser más aguda. La
sintomatología suele tener predominio matutino, cuando se despierta para ir al colegio, siendo frecuente que los síntomas
desaparezcan el fin de semana. Generalmente, los niños no suelen manifestar un miedo a acudir al centro escolar, sino que debutan
con síntomas físicos (dolor abdominal, cefalea, náuseas, dolor en piernas, palpitaciones, etc.). En ocasiones, el inicio de los síntomas
se produce tras el padecimiento de una enfermedad que ha requerido un periodo de ausencia al colegio o tras un cambio de centro
escolar. En ocasiones, puede haber factores estresantes en el colegio que motiven el rechazo (acoso escolar, profesores rígidos). El
trastorno afecta principalmente a niños entre los 11-14 años de edad, aunque puede observarse a partir de los 5 años, presentando
picos de inflexión en los momentos de transición escolar primaria-secundaria, afectando a ambos sexos por igual. Se estima una
prevalencia aproximada de un 1%, aunque pueden existir formas leves que no se traducen en un absentismo escolar manifiesto (1,3).
Trastorno de ansiedad de separación
• Consiste en la ansiedad excesiva e inapropiada que presenta el niño al separarse de los padres o de aquellas personas de apego.
Se diagnostica cuando la ansiedad es persistente, duración de, al menos, cuatro semanas, interfiere en su vida normal
produciendo deterioro en lo social, académico o familiar y se ha descartado trastorno del desarrollo o trastorno psicótico. La
prevalencia es similar en ambos sexos y afecta más a niños con nivel socioeconómico más desfavorecido .
• La ansiedad que presentan los niños al separarse de su cuidador habitual es normal a partir de los 4-5 meses de edad, y va
disminuyendo a partir de los 3 hasta los 5 años en que entienden que la separación no es para siempre .
• Deben presentar, al menos, tres de los siguientes síntomas
• • Malestar excesivo y recurrente al separarse de los padres.
• • Preocupación excesiva y persistente por la posible pérdida de figuras de apego o que sean víctimas de accidentes,
enfermedades o catástrofes.
• • Preocupación excesiva ante la posibilidad de que un acontecimiento (ser raptado, perderse, enfermar…) cause la separación de
una figura de apego.
• • Rechazo o resistencia a salir lejos de casa, visitar amigos o ir al colegio.
• • Rechazo a quedarse solo en casa durante el día o a dormir solo o dormir fuera de casa.
• • Pesadillas sobre el tema de la separación.
• • Síntomas somáticos acompañantes (náuseas, abdominalgias, cefaleas, palpitaciones, vértigos, lipotimias o vómitos) en
situaciones que implican una separación de la figura de apego.
• Suele asociarse a otros trastornos de ansiedad o derivar a otros trastornos psiquiátricos en la evolución. Se consideran factores
de mal pronóstico el inicio más tardío, la psicopatología familiar, el absentismo escolar de más de un año y la asociación a otros
trastornos psiquiátricos o comorbilidad
Mutismo selectivo
• Se define por la presencia de fracaso constante de hablar en
situaciones sociales específicas (p. ej., en la escuela), a pesar de
hacerlo en otras situaciones. Dicha alteración produce un deterioro
en los logros académicos o en la comunicación social y presenta una
duración mayor a un mes. Precisa que sea descartado un trastorno
del lenguaje y/o comunicación, trastorno del espectro autista y
trastorno psicótico
• Trastorno de pánico
• Su característica principal es la presencia de crisis recurrentes de
ansiedad grave no limitadas a ninguna situación o conjunto de
circunstancias, por lo que son imprevisibles. Tienen un inicio brusco y
suelen durar unos diez minutos, acompañándose de, al menos, cuatro
síntomas somáticos o cognitivos (palpitaciones, sudoración, escalofríos
o sensación de calor, dolor precordial, sensación de asfixia y/o ahogo,
mareo, vértigo, sensación de irrealidad [despersonalización o
desrealización], parestesias, temor a morir o a perder el control)
• Suele aparecer en la adolescencia, con una prevalencia en torno al 16%
en jóvenes entre 12 y 17 años de edad, existiendo predominio de los
casos en mujeres
Síntomas del trastorno de pánico
Los síntomas del trastorno de pánico son la ansiedad, los ataques de pánico y el miedo a
sufrirlos. Los 13 síntomas de un ataque de pánico somáticos o cognoscitivos son los
siguientes:
•Palpitaciones, golpeteo del corazón o aceleración de la frecuencia cardíaca.
•Sudoración.
•Temblor o sacudidas.
•Sensación de dificultad para respirar o de asfixia.
•Sensación de ahogo.
•Dolor o molestias en el tórax.
•Náuseas o malestar abdominal.
•Sensación de mareo, inestabilidad, aturdimiento o desmayo.
•Escalofríos o sensación de calor.
•Parestesias (sensación de entumecimiento o de hormigueo).
•Desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (separarse de uno mismo).
•Miedo a perder el control o de “volverse loco.”
•Miedo a morir.
Las crisis que reúnen los restantes criterios, pero presentan menos de 4 de estos síntomas,
se denominan crisis sintomáticas limitadas. La aparición súbita se puede producir desde un
estado de calma o desde un estado de ansiedad.
Criterios DSM V del trastorno de pánico
Los criterios que aparecen en el DSM V para diagnosticar un trastorno de pánico son:
1. Ataques de pánico imprevistos recurrentes
Un ataque de pánico es la aparición súbita de miedo intenso o de malestar intenso que
alcanza su máxima expresión en minutos y durante este tiempo se producen cuatro (o
más) de los síntomas del apartado anterior. La aparición súbita se puede producir desde
un estado de calma o desde un estado de [Link] pueden observar síntomas
específicos de la cultura (por ejemplo, acúfenos, dolor de cuello, dolor de cabeza, gritos o
llanto incontrolable). Estos síntomas no cuentan como uno de los cuatro síntomas
requeridos.
2. Inquietud, preocupación o mala adaptación
Al menos a uno de los ataques le ha seguido un mes (o más) de uno o los dos hechos
siguientes
•Inquietud o preocupación continua acerca de otros ataques de pánico o de sus
consecuencias (por ejemplo, pérdida de control, tener un ataque de corazón, “volverse
loco”).
•Un cambio significativo de mala adaptación en el comportamiento relacionado con
los ataques (por ejemplo, comportamientos destinados a evitar los ataques de pánico,
como evitación del ejercicio o de las situaciones no familiares).
3. La alteración no se puede atribuir otra causa
Como a los efectos fisiológicos de una sustancia (por ejemplo, una droga, un
medicamento) ni a otra afección médica (por ejemplo, hipertiroidismo, trastornos
cardiopulmonares).
4. La alteración no se explica mejor por otro trastorno mental
Por ejemplo, los ataques de pánico no se producen únicamente en respuesta a
situaciones sociales temidas, como en el trastorno de ansiedad social; en repuesta a
objetos o situaciones fóbicas concretos, como en la fobia específica; en respuesta a
obsesiones, como en el trastorno obsesivo-compulsivo; en respuesta a recuerdos de
sucesos traumáticos, como en el trastorno de estrés postraumático; o en respuesta a la
separación de figuras de apego, como en el trastorno de ansiedad por separación.
• Agorafobia
• Se define por la presencia de un miedo o ansiedad intensa, persistente y
desproporcionada en dos o más de las siguientes situaciones(8,10):
• • Uso del transporte (automóviles, autobuses, trenes, barcos, aviones).
• • Estar en espacios abiertos (aparcamientos, mercados, puentes).
• • Estar en sitios cerrados (tiendas, teatros, cines).
• • Hacer cola o estar en medio de una multitud.
• • Estar fuera de casa solo.
• Las situaciones agorafóbicas se evitan o se resisten con gran miedo y ansiedad y
duran, al menos, seis meses. Se produce un malestar clínico significativo y un deterioro
social o escolar(8,10).
Criterios del DSM-V para el diagnóstico del Trastorno Ansiedad Generalizada
Fuente: American Psychiatric Association
Ansiedad y preocupaciones excesivas (anticipación aprensiva), que se produce durante más días
de los que ha estado ausente durante un mínimo de seis meses, en relación con diversos sucesos
o actividades (como en la actividad laboral o escolar).
[Link] individuo le es difícil controlar la preocupación.
[Link] ansiedad y la preocupación se asocian a tres (o más) de los seis síntomas siguientes (y al
menos algunos síntomas han estado presentes durante más días de los que han estado ausentes
durante los últimos seis meses (Nota: En los niños, solamente se requiere un ítem):
1. Inquietud o sensación de estar atrapado o con los nervios de punta.
2. Fácilmente fatigado.
3. Dificultad para concentrarse o quedarse con la mente en blanco
4. Irritabilidad.
5. Tensión muscular.
6. Problemas de sueño (dificultad para dormirse o para continuar durmiendo, o sueño
inquieto e insatisfactorio).
[Link] ansiedad, la preocupación o los síntomas físicos causan malestar clínicamente
significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del
funcionamiento.
[Link] alteración no se puede atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia (p. ej., una
droga, un médicamente) ni a otra afectación médica (p. ej., hipertiroidismo).
[Link] alteración no se explica mejor por otro trastorno mental (p. ej., ansiedad o
preocupación de tener ataques de pánico en el trastorno de pánico, valoración negativa
en el trastorno de ansiedad social (fobia social), contaminación u otras obsesiones en el
trastorno obsesivo-compulsivo, separación de las figuras de apego en el trastorno de
ansiedad por separación, recuerdo de sucesos traumáticos en el trastorno de estrés
postraumático, aumento de peso en la anorexia nerviosa, dolencias físicas en el trastorno
de síntomas somáticos, percepción de imperfecciones en el trastorno dismórfico corporal,
tener una enfermedad grave en el trastorno de ansiedad por enfermedad, o el contenido
de creencias delirantes en la esquizofrenia o el trastorno delirante.
• Diagnóstico diferencial
• Es preciso descartar causas físicas, medicaciones o consumo de tóxicos, como responsables de los
síntomas.
• El diagnóstico diferencial de los trastornos de ansiedad en la infancia es difícil, 13):
• • Trastornos de naturaleza orgánica: enfermedades cardiovasculares (prolapso de válvula mitral, taquicardia
supraventricular paroxística), feocromocitoma, hipo e hipertiroidismo, enfermedad de Wilson, enfermedad de
Cushing, epilepsia, hipoglucemia, vértigo o enfermedad vestibular, asma, esclerosis múltiple, Corea de
Huntington, tumores del sistema nervioso central, intoxicación por psicoestimulantes o abstinencia de ciertas
drogas o alcohol y efectos adversos de determinadas medicaciones (broncodilatadores, esteroides, teofilina,
estimulantes alfa-adrenérgicos o bloqueantes de los canales de calcio).
• • Trastornos afectivos: es frecuente que los trastornos depresivos en edades pediátricas cursen con síntomas
ansiosos o somáticos, aunque los síntomas predominantes en los trastornos afectivos son: la anhedonia, la
pasividad, el humor deprimido, la disminución del rendimiento escolar, el pesimismo y el trastorno del sueño, que
suele ser el despertar precoz (a diferencia del insomnio de conciliación propio de la ansiedad).
• • Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH): ambas patologías tienen rasgos comunes,
como son: la inquietud psicomotriz y la inestabilidad, aunque el niño con TDAH es un niño temerario, impulsivo y
con bajo nivel de atención; mientras que el niño ansioso es cauteloso, temeroso y con nivel de atención
adecuada.
• • Trastornos psicóticos: es importante la exploración del desarrollo cognitivo, ya que en este grupo de pacientes
suelen aparecer disarmonías, a diferencia del niño ansioso, principalmente en la primera infancia. En el
adolescente, pueden aparecer síntomas ansiosos-fóbicos-obsesivos de inicio brusco y sin respuesta al
tratamiento, que nos debe hacer sospechar el inicio de una esquizofrenia.
• • Trastorno de personalidad esquizoide: aparece también una dificultad en la relación social, aunque con la
presencia de indiferencia hacia la misma y sin sufrimiento por no acceder a ella.
• Tratamiento
• Terapia conductual (terapia cognitivo-conductual
basada en exposición)
• Intervenciones padre-hijo y familiares
• Fármacos, por lo general los inhibidores selectivos de la
recaptación de serotonina (ISRS) para el tratamiento y
algunas veces las benzodiazepinas a largo plazo para
aliviar los síntomas agudos
Gracias…..

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