ENFOQUE SISTÉMICO
EN LA EDUCACIÓN
SUPERIOR
Pensamiento
crítico
Todo el mundo piensa; es
parte de nuestra
naturaleza.
Mucho de nuestro
pensar, por sí solo, es
arbitrario, distorsionado,
parcializado,
desinformado o
prejuiciado.
Sin embargo, nuestra
calidad de vida y de lo
que producimos, hacemos
o construimos depende,
precisamente, de la
calidad de nuestro
pensamiento.
El pensamiento de mala
calidad cuesta tanto en
dinero como en calidad de
vida.
La excelencia en el
pensamiento, sin embargo,
debe ejercitarse de forma
sistemática.
El pensamiento crítico es
ese modo de pensar, sobre
cualquier tema, contenido
o problema, en el cual el
pensante mejora la calidad
de su pensamiento.
Mejora la calidad de su
pensamiento al
apoderarse de las
estructuras inherentes del
acto de pensar y al
someterlas a estándares
intelectuales.
Un pensador crítico y
ejercitado:
• Formula problemas y
preguntas vitales, con
claridad y precisión.
• Acumula y evalúa
información relevante y
usa ideas abstractas para
interpretar esa
información
efectivamente.
• Llega a conclusiones y
soluciones, probándolas
con criterios y
estándares relevantes.
• Piensa con una mente
abierta dentro de los
sistemas alternos de
pensamiento; reconoce y
evalúa, según es necesario,
los supuestos,
implicaciones y
consecuencias prácticas.
• Al idear soluciones a
problemas complejos, se
comunica
efectivamente.
El pensamiento crítico es
auto - dirigido, auto -
disciplinado, auto - regulado
y auto-corregido.
Supone someterse a
rigurosos estándares de
excelencia y dominio
consciente de su uso.
Implica comunicación
efectiva y habilidades de
solución de problemas y
un compromiso de superar
el egocentrismo y socio
centrismo natural del ser
humano.
Los elementos del
pensamiento.
Puntos de vista. Marco de
referencia, perspectiva,
orientación.
Propósito del
pensamiento.
Meta, objetivos.
Implicaciones y
consecuencias
Pregunta en cuestión.
Problema, asunto.
Supuestos.
Presuposiciones, lo
que se acepta
como dado.
Información.
Datos, hechos,
observaciones,
experiencias. Puntos de
vista
Conceptos.
Teorías, definiciones,
axiomas, leyes,
principios, modelos.
Interpretación e
inferencia.
Conclusiones, soluciones.
Estos elementos usados
con conciencia de los
Estándares Intelectuales
Universales, producen:
Claridad.
Exactitud.
Precisión.
Relevancia.
Profundidad.
Importancia.
Elementos a considerar:
1. Todo razonamiento
tiene un PROPÓSITO.
• Tómese el tiempo
necesario para expresar
su propósito con
claridad.
• Distinga su propósito de
otros propósitos
relacionados.
• Verifique periódicamente
que continúa enfocado.
• Escoja propósitos realistas
y significativos.
2. Todo razonamiento es un
intento de SOLUCIONAR un
PROBLEMA, RESOLVER una
PREGUNTA o EXPLICAR algo.
• Tómese el tiempo
necesario para expresar la
pregunta en cuestión.
• Formule la pregunta de
varias formas para
clarificar su alcance.
• Seccione la pregunta en
sub-preguntas.
• Identifique si la pregunta
tiene solo una respuesta
correcta, si se trata de
una opinión o si requiere
que se razone desde
diversos puntos de vista
3. Todo razonamiento se
fundamenta en
SUPUESTOS.
• Identifique claramente los
supuestos y determine si
son justificables.
• Considere cómo sus
supuestos dan forma o
determinan su punto de
vista.
4. Todo razonamiento se
hace desde una
PERSPECTIVA.
• Identifique su punto de
vista o perspectiva.
• Busque otros puntos de
vista e identifique sus
fortalezas y sus
debilidades.
• Esfuércese en ser
imparcial al evaluar todos
los puntos de vista.
5. Todo razonamiento se
fundamenta en DATOS,
INFORMACION y
EVIDENCIA.
• Limite sus afirmaciones a
aquellas apoyadas por los
datos que tenga.
• Recopile información
contraria a su posición
tanto como información
que la apoye.
• Asegúrese que toda la
información usada es
clara, precisa y relevante
a la pregunta en cuestión.
• Asegúrese que ha
recopilado suficiente
información.
6. Todo razonamiento se
expresa mediante CONCEPTOS
e IDEAS que,
simultáneamente, le dan
forma.
• Identifique los conceptos
claves y explíquelos con
claridad.
• Considere conceptos
alternos o definiciones
alternas de los conceptos.
• Asegúrese que usa los
conceptos con cuidado y
precisión.
7. Todo razonamiento
contiene INFERENCIAS o
INTERPRETACIONES por
las cuales se llega a
CONCLUSIONES y que dan
significado a los datos.
• Infiera sólo aquello que se
desprenda de la evidencia.
• Verifique que las inferencias
sean consistentes entre sí.
• Identifique las suposiciones
que lo llevan a formular sus
inferencias.
8. Todo razonamiento o fin
tiene IMPLICACIONES y
CONSECUENCIAS.
• Esboce las implicaciones
y consecuencias de su
razonamiento.
• Identifique las
implicaciones positivas
y negativas.
• Considere todas las
consecuencias posibles.
Preguntas que usan los
elementos del
pensamiento.
(En un trabajo, una
actividad, una lectura
asignada, etc.)
Propósito:
¿Qué trato de lograr?
¿Cuál es mi meta central?
¿Cuál es mi propósito?
Información:
¿Qué información estoy
usando para llegar a esa
conclusión? ¿Qué experiencias
he tenido para apoyar esta
afirmación? ¿Qué información
necesito para resolver esa
pregunta?
Inferencias/Conclusiones:
¿Cómo llegué a esta
conclusión?
¿Habrá otra forma de
interpretar esta
información?
Conceptos:
¿Cuál es la idea central?
¿Puedo explicar esta
idea?
Supuestos:
¿Qué estoy dando por
sentado?
¿Qué suposiciones me
llevan a esta conclusión?
Implicaciones/Consecuencias:
Si alguien aceptara mi
posición,
¿Cuáles serían las
implicaciones?
¿Qué estoy insinuando?
Puntos de vista:
¿Desde qué punto de
vista estoy acercándome
a este asunto?
¿Habrá otro punto de
vista que deba
considerar?
Preguntas:
¿Qué pregunta estoy
formulando?
¿Qué pregunta estoy
respondiendo?
El problema del
pensamiento
egocéntrico.
El pensamiento
egocéntrico surge del
triste hecho de que los
humanos no solemos
considerar los derechos y
necesidades de los demás.
Tampoco apreciamos el
punto de vista de otros o
las limitaciones de
nuestro punto de vista.
Nos damos cuenta de
nuestro pensar
egocentrista cuando nos
adiestramos para ello.
No reconocemos las
suposiciones
egocéntricas, el uso
egocentrista que
hacemos de la
información.
No advertimos la forma
egocéntrica en la que
interpretamos datos, la
fuente egocéntrica de
nuestros conceptos e ideas
ni las implicaciones de
nuestro pensamiento
egocéntrico.
Nosotros los seres
humanos no solemos
reconocer nuestra
perspectiva egoísta en
todas las áreas de la
vida.
Como humanos, vivimos
con un confiado, aunque
irreal, sentido de que
sabemos cómo son las
cosas y que somos
objetivos.
Creemos, por
naturaleza, en nuestras
percepciones intuitivas
aunque sean erróneas.
En lugar de usar
estándares intelectuales al
pensar, usamos
estándares psicológicos
egocéntricos para
determinar lo que creemos
y lo que rechazamos.
Estos son algunos de
los estándares
psicológicos más
utilizados:
“ES CIERTO PORQUE CREO
EN ELLO.” Egocentrismo
innato:
Parto de la premisa que lo
que creo es cierto aún
cuando nunca he
cuestionado las bases de
mis creencias.
“ES CIERTO PORQUE
CREEMOS EN ELLO.”
Socio centrismo innato:
Parto de la premisa que
las creencias dominantes
dentro del grupo al cual
pertenezco son ciertas
aunque nunca haya
cuestionado las bases de
esas creencias.
“ES CIERTO PORQUE
QUIERO CREERLO.”
Cumplimiento de deseos
innatos:
Creo en historias de conducta
que ponen (a mí o al grupo al
que pertenezco) en una
perspectiva positiva en lugar
de negativa aunque no haya
considerado con seriedad la
evidencia de las historias
negativas.
Creo en lo que “se siente
bien”, lo que apoye mis otras
creencias, lo que no me
exija que cambie mi modo de
pensar de forma significativa
y lo que no requiera que
admita que me equivoqué.
“ES CIERTO PORQUE ASI
SIEMPRE LO HE
CREIDO.”
Auto-validación innata:
Tengo un fuerte deseo de
mantener las creencias que
he tenido por mucho
tiempo, aunque nunca haya
considerado hasta qué
punto estén justificadas de
acuerdo a la evidencia.
“ES CIERTO PORQUE ME
CONVIENE CREERLO.”
Egoísmo innato:
Me aferro a las creencias
que justifiquen el que
tenga más poder, dinero o
ventajas aunque esas
creencias no estén
basadas en razones ni en
la evidencia.
Ya que tendemos a evaluar el
pensamiento siguiendo estos
criterios, no es de sorprender
que, como especie, no
hayamos desarrollado un
interés en establecer y
enseñar estándares
intelectuales legítimos.
No es de sorprender que
nuestro pensamiento sea
defectuoso.
Somos, en realidad un
“animal que se engaña a
sí mismo.”
Estándares Intelectuales
Universales
Los estándares intelectuales
universales son estándares
que deben usarse cuando se
quiera verificar la calidad del
razonamiento sobre un
problema, asunto o
situación.
Pensar críticamente
implica dominar estos
estándares.
Para ayudar a los
estudiantes a aprender,
los docentes deben
formular preguntas que
exploren su capacidad de
pensar críticamente.
Preguntas que
provoquen que los
estudiantes se
responsabilicen por su
pensamiento.
Preguntas que al
formularse con
regularidad en el aula, se
vuelvan parte de las
preguntas que los
estudiantes necesitan
formular.
La meta final es que
estas preguntas se
fusionen en el proceso de
pensar de los estudiantes
hasta que se conviertan
en parte de su voz
interior.
Que sean la guía hacia a
un proceso de
razonamiento cada vez
mejor.
Éstos son algunos de estos
estándares universales:
Claridad:
¿Puede explicar o ampliar
sobre ese asunto? ¿Puede
expresar su punto de otra
forma? ¿Me puede dar un
ejemplo?
La claridad es un estándar
esencial.
Si un planteamiento es confuso,
no se puede saber si es exacto
o relevante.
De hecho, no se puede opinar
sobre el mismo ya que no
sabemos qué dice.
Por ejemplo, la pregunta
¿Qué puede hacerse
sobre el sistema
educativo en Bolivia?, no
es clara.
Para poder contestar la
pregunta, tendríamos que
clarificar lo que la
persona que la hace
considera que es “el
problema”.
Una pregunta más clara sería:
“¿Qué pueden hacer los
educadores para asegurarse
que los estudiantes aprendan
las destrezas y las habilidades
que los ayuden a ser exitosos
en sus trabajos y en su proceso
diario de toma de decisiones?”.
Exactitud:
¿Es eso cierto? ¿Cómo se
puede verificar? ¿Cómo
se puede corroborar que
es cierto?
Un enunciado puede ser
claro pero inexacto como,
por ejemplo:
“La mayoría de los perros
pesan más de 150 kilos.”
Precisión:
¿Puede ofrecer más
detalles?
¿Puede ser más
específico?
Un planteamiento puede
ser claro y exacto pero
impreciso como, por
ejemplo, “José tiene
sobrepeso.” (No se sabe de
cuánto estamos hablando,
si un kilo o 500.)
Relevancia:
¿Qué relación tiene con la
pregunta?
¿Cómo afecta el asunto?
Un planteamiento puede
ser claro, exacto y
preciso pero irrelevante
al asunto o a la pregunta.
Por ejemplo, a menudo los
estudiantes piensan que
se debe considerar al
calcular la calificación de
un curso, la cantidad de
esfuerzo que el estudiante
puso en el mismo.
Sin embargo, muchas veces
ese “esfuerzo” nada tiene
que ver con la calidad del
aprendizaje del estudiante,
en cuyo caso, el esfuerzo
no es relevante como parte
de la calificación.
Profundidad: ¿En qué
medida la respuesta
contesta la pregunta en
toda su complejidad? ¿En
qué medida considera
todos los problemas del
asunto?
¿Atiende la respuesta los
aspectos más
importantes y
significativos?
Un enunciado puede ser
claro, exacto, preciso y
relevante pero superficial
(es decir, poco profundo).
La frase “Diga no a las
drogas”, que a menudo se
usa para tratar de
desalentar a niños y
adolescentes a usar
drogas, es clara, precisa,
exacta y relevante.
No obstante, carece de
profundidad porque trata un
problema extremadamente
complejo como lo es el uso
de sustancias controladas
entre los adolescentes, de
forma superficial.
No atiende las
complejidades que
implica.
Amplitud:
¿Habrá que considerar
otra perspectiva? ¿Habrá
otra forma de examinar la
situación?
Una línea de
razonamiento puede ser
clara, exacta, precisa,
relevante y profunda pero
carecer de amplitud.
Por ejemplo, un argumento
desde un punto de vista
conservador o liberal que
profundice en un asunto
pero se limite a solo un
lado.
Lógica:
¿Tendrá esto lógica?
¿Se desprende de lo que
se dijo?
¿Por qué?
Cuando pensamos
ordenamos una serie de
ideas. Cuando las ideas
combinadas se apoyan
entre sí y tienen sentido,
el pensamiento es lógico.
Cuando las ideas
combinadas no se apoyan
entre sí, se contradicen o
sencillamente “no tienen
sentido”, es que no hay
lógica.
Características
intelectuales esenciales.
Humildad intelectual vs.
Arrogancia intelectual
Entereza intelectual vs.
Cobardía intelectual.
Empatía intelectual vs.
Estrechez intelectual.
Autonomía intelectual vs.
Conformidad intelectual.
Integridad intelectual vs.
Hipocresía intelectual.
Perseverancia intelectual
vs. Pereza intelectual
Confianza en la razón vs.
Desconfianza en la razón y
en la evidencia.
Imparcialidad vs. Injusticia
intelectual.