“Año de la universalización de la salud”.
UNIVERSIDAD NACIONAL JOSÉ FAUSTINO SÁNCHEZ
CARRIÓN
FACULTAD: Educación
E.A.P: Educación Inicial y Arte
CURSO: Científico Ecológico
DOCENTE: Claros Dolores, Isabel
CICLO: VII
ALUMNAS:
Javier Chávez, Arleth
Redondo Torres, Claudia
Rodríguez Roca, Génesis
Rosas Mattos, Thalía
Silvestre Vergara, Ángela
Huamán Garay Katherine
La Educación Inicial en el Perú es el primer nivel de la Educación
Básica Regular y su misión es la atención de niños y niñas
menores de 6 años, promoviendo su desarrollo infantil temprano,
privilegiando el juego y el descubrimiento como dinamizadores
innatos de desarrollo y aprendizaje
Los cinco primeros años representan una etapa que trasciende a
3.1 El enfoque de la Educación toda la vida ya que construyen los cimientos de lo que será la salud,
Inicial el desarrollo de la personalidad, la inteligencia, el comportamiento
social, y el aprendizaje a lo largo de la existencia.
Tiene como ruta rectora, el cumplimiento de los derechos del niño y la
niña, promueve la atención integral en todas las dimensiones del
desarrollo infantil, generando para ello las condiciones y recursos
necesarios e integrando a la familia y comunidad. Asume su
orientación intercultural e inclusiva y articula un trabajo intersectorial.
3.1.1 Los niños y niñas en sus primeros
años.
La infancia es la etapa evolutiva en el desarrollo del ser humano en la que se
observan los mayores cambios y transformaciones físicas y psíquicas, que se
expresan cuando el sujeto accede a niveles más complejos de funcionamiento y
diferenciación a partir de su maduración como organismo y su interacción con el
medio.
a) Sujetos de derechos Niños y niñas:
Son sujetos de derechos vistos como seres humanos en evolución, seres individuales
pero aún dependientes del adulto (Unicef & INEI, 2008), cuya singularidad e
individualidad deben ser reconocidas en todos los ámbitos de su desarrollo. Reconocer
al niño y niña como “sujeto de derechos” es asumir y exigir que se cumplan sus
derechos, porque cada estado firmante de la Convención de Derechos del Niño, es
garante en cuanto a su reconocimiento y realización.
El Derecho a una identidad, tener un nombre y un documento de
identidad (DNI) desde que nace, reconociéndolo como persona y
sujeto de derechos.
A vivir plenamente su propia infancia, es decir, sin exigirle aquello que todavía no le
corresponde.
A tener la maduración que tiene y no la que “debería tener” para parecerse al
“estándar”.
A ser y sentirse tratado, acogido, cuidado y comprendido como persona completa en
cada etapa de su desarrollo.
A ser considerado en sus necesidades, escuchado en sus intereses expresados con
“sus” propios medios de comunicación, verbales y/o no verbales.
A ser un sujeto original y único, y a no verse sometido a la comparación.
A experimentar, ejercitar y desplegar el conjunto de potencialidades que le permitan
ejercer progresivamente actitudes cada vez más autónomas, integrándose
activamente en sus grupos de pertenencia y cultura
A que el Estado y los adultos de la comunidad garanticen las condiciones y ámbitos
materiales, afectivos y culturales, para su crecimiento pleno como persona en todos
los aspectos.
Derecho a ser feliz.
A aprender a través de la motricidad libre, la actividad autónoma y el juego.
b) Sujetos de acción más que de reacción
Los bebés llegan al mundo dotados de capacidades para percibir, moverse,
comunicarse, relacionarse con el entorno y aprender. Estas capacidades le permiten,
observar, intervenir, interrelacionarse de acuerdo a sus posibilidades e iniciativas,
transformar su entorno y transformarse. La acción es la que permite al niño y la niña
explorar, conocer y formar su pensamiento.
Para desarrollarse armónicamente requieren descubrir lo que les rodea, básicamente a
través de la exploración libre, la actividad autónoma, el juego y el establecimiento de
relaciones interpersonales basadas en el respeto y la seguridad física y afectiva.