CONTROL DE CAMBIOS
En la mayoría de los centros de cómputo, cuando falla
algún programa o se requiere un cambio necesario, se
hacen reparaciones improvisadas y sin control
En todo sistema de información existe la posibilidad
de realizar cambios.
por solicitud del usuario por alguna necesidad de
información.
Por un cambio obligado.
Por cuestiones legales
Para modificar o complementar el diseño de algún
reporte de salida.
Un cambio puede ser originado por programas
deficientes
Sin importar la manera de como se ha originado un
cambio es necesario que se sujete a un procedimiento
estricto y no en reparaciones improvisadas y sin control.
Esto puede traernos problemas porque se empieza a
tener dependencia de las reparaciones sin control que
después se convierte en un vicio que se ve como un mal
necesario.
El pretexto frecuente es: “corríjase el problema y
después veremos que hacer” aunque ya parchado el
programa ya no nos interesamos de nuevo en el.
Existen dos tipos de cambios, temporales y
permanentes.
Los temporales se identifican porque solo afectan a la
corrida circunstancial de un proceso; es decir después de
haber cumplido con su cometido dicho cambio
desaparece
Los cambios permanentes se identifican porque
permanecerán para siempre o durante un lapso
considerable