Submarinos de guerra al
paso de la historia
Nuevas creaciones e innovaciones en los submarinos de guerra
Alumno: Brandon Omar Jiménez Medina
Grupo: 407
INDICE
*historia sobre los submarinos de guerra.
*función del submarino.
*como flota y se sumerge un submarino
*diferencias de submarinos de guerra
*tipos de submarinos en la historia
Historia de los submarinos de
guerra
En su origen, el submarino fue ideado como una máquina eminentemente bélica. La
posibilidad de aproximarse y atacar a un enemigo bajo el agua, sin ser visto, representaba
una ventaja estratégica clave en cualquier contienda marina, como quedó plasmado en las
dos grandes Guerras Mundiales. Sin embargo, en paralelo fueron proliferando otro tipo de
sumergibles para uso científico y civil. Aparatos de movilidad más limitada idóneos para
estudiar el fondo de los océanos, localizar barcos hundidos, realizar operaciones de rescate,
etc. Los batiscafos o minisubmarinos autopropulsados son un buen ejemplo. En los últimos
tiempos también se han desarrollado sumergibles controlados de forma remota para acceder
a zonas muy profundas y peligrosas o, por ejemplo, sellar fugas en buques hundidos.
Además, han proliferado los submarinos recreativos en aquellos destinos turísticos,
generalmente en zonas tropicales, donde las aguas claras permiten admirar la belleza de las
profundidades marinas.
la historia del submarino se debe mencionar al sumergible como el
inicio del submarino, considerando que la diferencia entre ambos está
en que el sumergible es concebido para navegar en superficie durante
sus tránsitos o desplazamientos a sus áreas de operaciones y, luego,
entrar en inmersión por cortos periodos de tiempo (al atacar o al tener
un contacto enemigo), mientras que un submarino está concebido para
entrar en inmersión desde su salida de puerto hasta su llegada a costa.
Según Harris (2015), los primeros sumergibles para fines militares
datan de fines del siglo XVI; estos basaron su propulsión en la fuerza
humana por medio de remos y manivelas, y fueron diseñados para
atacar a buques anclados cerca a costa o en puerto, con un pobre
historial de éxito. En 1580, William Bourne, fue el primero en escribir
que era posible hacer que un barco o bote pudiera ir bajo el agua y
volver a subir a su gusto, cambiando su volumen. En 1623, el alemán
Cornelius Brebbel construyó un bote de remos con cubierta, que hizo
un viaje sumergido por el río Támesis a una profundidad de unos
quince pies. Cuando los remeros paraban de remar, el bote subía
lentamente
Función del submarino de
guerra
Al comienzo de la guerra ninguna potencia tenía claro
cómo utilizar los submarinos en la contienda, ya que se
trataba de un arma muy novedosa; sus principales
características eran el sigilo con que se movía, por lo que
podía atacar a su enemigo casi sin ser detectado, pudiendo
así situarse en una posición de ataque optima, la gran
potencia de fuego que tenía y que se la proporcionaban sus
poderosos torpedos. El submarino será usado para la
exploración, ataques sorpresa y especialmente para atacar
las rutas comerciales.
Un buen ejemplo de la importancia que tuvieron los submarinos, especialmente para Alemania,
la podemos ver en la evolución que sufrieron estos buques a lo largo de la guerra. En los
submarinos alemanes, anteriores al modelo U-19, eran buques de unas 400 toneladas de
desplazamiento, cuatro tubos para lanzar torpedos, una autonomía de 3.400 millas emergidos,
en principio no se podían sumergir más de 15 metros, no obstante más adelante se demostrará
que podían bajar a más de 70 metros, estos modelos solo llevaban seis torpedos. A partir del U-
19 y hasta el modelo U-40 las prestaciones se incrementaran con respecto a los modelos
anteriores, ya que ahora tenían unas 650 toneladas de desplazamiento, se movían a una
velocidad media de 12 nudos y contaban con 9 torpedos. (De la Sierra, 2006, 88-89). Alemania
incrementará su producción de submarinos a lo largo de la guerra, en 1914 construirá 11, en
1915 52, en 1916 superara la centena con 108 submarinos, siendo este el año de mayor
producción, 88 en 1917 y 84 en 1918(ese mismo año se construirán 226 submarinos poco antes
de firma del armisticio, aunque serán desmantelados en sus mismos astilleros), no obstante la
fabricación de submarinos no será un elemento prioritario para el káiser hasta 1918. (De la
Sierra, 2006, 161). En lo referente a la dotación humana, los alemanes destinaron 13.000
hombres a servir en los submarinos, de los cuales murieron 5.087. (De la Sierra, 2006, 90).
Como hacen para que Flote y se Sumerja los
submarinos
Los submarinos ascienden y descienden en el agua gracias a un sistema de
tanques denominados "lastres". Cuando necesitan aumentar su densidad para
lograr hundirse, estos depósitos se llenan de agua. Y, por lo contrario, para
emerger expulsan el líquido e inyectan aire a presión, consiguiendo así su
flotabilidad.
Antes de los años 50 del siglo pasado, estos vehículos subacuáticos requerían de propulsores
diésel-eléctricos para hacer funcionar sus hélices y turbinas. Sin embargo, el uso de este
sistema no era posible sin la absorción de oxígeno y la expulsión de dióxido de carbono, lo
que obligaba a los pilotos a subir frecuentemente a la superficie para realizar esta maniobra.
Ahora, en cambio, los submarinos usan combustible y reactores nucleares para generar
vapor de agua y mover sus generadores de energía, y esto permite que puedan permanecer
bajo el agua mucho más tiempo.
Cuando el submarino está en la superficie del agua, sus tanques están llenos de aire, por eso
su densidad o peso es menos que el agua que lo rodea. Para poder sumergirse, los tanques se
llenan de agua, para que así , la densidad del submarino sea mayor que la del agua que lo
rodea, y así poder bajar al fondo.
Para emerger de nuevo vacían los tanques con
unas bombas especiales e inyectan aire. Aunque
en los últimos años algunos países, como Japón o
China, han desarrollado sumergibles capaces de
descender por debajo de 10.000 metros, los
grandes submarinos no suelen superar los 600
metros de profundidad.
Diferencias entre submarinos
Los submarinos militares suelen dividirse en submarinos de ataque,
diseñados para actuar contra barcos enemigos, otros submarinos incluidos, y
submarinos estratégicos equipados con misiles balísticos, diseñados para
lanzar ataques contra objetivos terrestres desde una posición oculta. La
división en estos tipos alude a su papel más que a su construcción, siendo
ambos parecidos (sobre todo si los primeros se destinan a atacar flotas
lejanas) en tamaño, armamento y otras características.
Los submarinos de ataque pueden ser divididos en dos tipos generales:
nucleares o diésel-eléctricos. Los primeros son más rápidos y grandes, y
tienen más potencia de fuego y mayor autonomía que los segundos.
Dependiendo de la misión típica a la que se destinen, los submarinos diésel-
eléctricos son a veces más adecuados para misiones en aguas poco profundas
o costeras. Para acortar la distancia entre estos dos diseños muy diferentes,
varias armadas han empezado el desarrollo de buques de propulsión
anaeróbica, que pueden usarse como los diésel-eléctricos pero con un tiempo
de inmersión mayor.
También han sido desarrollados diversos submarinos militares
especializados. En la Segunda Guerra Mundial, los japoneses usaron
submarinos como sus clase I-400 a modo de plataforma para lanzar aviones
de ataque marítimo. Los alemanes construyeron sus submarinos tipo XIV
para servir como buques de aprovisionamiento para otros submarinos. Los
minisubmarinos se han usado para sabotaje y espionaje, especialmente por
las armadas japonesa y británica (por ejemplo, cinco de ellos fueron usados
por Japón en el ataque a Pearl Harbor). Durante los primeros años de la
Guerra Fría, se desarrollaron submarinos de vigilancia de radar como el
Triton a distancias mucho más largas que los demás buques.
Tipos de submarinos
Los primeros submarinos militares
El primer sumergible militar fue el Turtle (‘tortuga’), un dispositivo aovado de tracción
humana diseñado por el estadounidense David Bushnell, con capacidad para una sola
persona. Fue el primer submarino verificado capaz de operación subacuática y movimiento
independiente, el primero en usar hélices para propulsarse. Durante la guerra de la
Independencia estadounidense, el Turtle (operado por el sargento Ezra Lee, del ejército
continental) intentó hundir un barco de guerra británico, el HMS Eagle (buque insignia de
los bloqueadores) en la bahía de Nueva York el 7 de septiembre de 1776, pero fracasó ya
que el buque contaba con una placa de cobre. A la mañana siguiente, marineros y
tripulantes del HMS Eagle vieron una extraña embarcación que se alejaba y se lanzaron en
su persecución; tan pronto como se dio cuenta, Lee soltó el torpedo hundiendo el pequeño
bote que lo perseguía.
En 1800, Francia construyó un sumergible de tracción humana
diseñado por Robert Fulton, el Nautilus. Los franceses terminaron
cancelando el experimento en 1804, al igual que los británicos cuando
más tarde consideraron el diseño del submarino de Fulton.
Durante la guerra de 1812, Silas Halsey murió en 1814 mientras usaba
un submarino en un ataque fallido contra un barco de guerra británico
fondeado en la bahía de Nueva Londres.
En 1851 Wilhelm Bauer, un cabo de artillería bávaro, botó un
submarino diseñado por él y llamado Brandtaucher (‘buzo
incendiario’) en la bahía de Kiel. Este submarino fue construido por
August Howaldt y era propulsado por un molino. Se hundió pero los
tres tripulantes lograron escapar. El submarino fue rescatado en 1887
y se exhibe en el museo de Dresde.
Cosme García Sáez, diseñó, patentó en París el 16 de noviembre de 1859 y construyó en
Barcelona el Garcibuzo, que trasladó posteriormente a Alicante donde fue probado el 4 de
agosto de 1860 manejado por el inventor y su hijo, permanecieron sumergidos en el puerto
durante 45 minutos. Tras no encontrar financiación en España, y rechazar el ofrecimiento
de Napoleón III, el sumergible fue hundido por el hijo del inventor en Alicante, tras
informarlo la autoridad portuaria de que molestaba el tráfico marino.
Submarinos en la guerra civil estadounidense
Durante la guerra civil estadounidense, la Unión fue el primer bando en usar
un submarino. El USS Alligator (‘caimán’), de diseño francés, fue el primer
submarino de la armada estadounidense y el primero en contar con aire
comprimido (para la tripulación) y un sistema de filtrado de aire. El Alligator
fue el primer submarino que incluyó una escotilla de buceo que permitía a un
buzo colocar minas detonadas eléctricamente en los barcos enemigos.
Inicialmente propulsado mediante remos movidos por la tripulación, fue
remodelado tras 6 meses para propulsarse con una hélice movida por una
manivela. Con una tripulación de 20 personas, 14,3 m de eslora y unos 1,2 m
de manga, era más grande que los submarinos confederados. Desapareció en
una tormenta junto al cabo Hatteras el 1 de abril de 1863 sin tripulación
cuando era remolcado hasta su primer despliegue en combate en Charleston.
Los Estados Confederados de América construyeron varios submarinos de
tracción humana, incluyendo el H. L. Hunley (bautizado en honor de uno de
sus promotores, Horace Lawson Hunley). El primer submarino confederado fue
el Pioneer (‘pionero’), de 9 m de eslora, que hundió una goleta enemiga
mediante una mina adosada durante las pruebas en el lago Pontchartrain, pero
no fue usado en combate. Fue hundido después de que Nueva Orleans fuese
tomada y vendido para desguace en 1868.
Hunley estaba destinado a atacar los barcos del Norte, que estaban bloqueando los puertos
del Sur. El submarino tenía un largo poste con una carga explosiva en la proa, llamado
«torpedo pértiga». El submarino tenía que acercarse al buque enemigo, ponerle el explosivo,
alejarse y entonces detonarlo. Era extremadamente peligroso de operar y no tenía más
suministro de aire que el contenido en el compartimento principal. Se hundió en dos
ocasiones: la primera vez murió la mitad de la tripulación y la segunda vez se ahogaron los
ocho tripulantes, incluyendo al propio Hunley. El 18 de febrero de 1864 el Hunley hundió al
USS Housatonic en la bahía de Charleston, siendo la primera vez que un submarino lograba
hundir otro barco, si bien fue hundido en el mismo combate poco después de comunicar su
éxito. Otro submarino confederado fue hundido en su viaje inaugural en el lago de
Pontchartrain; fue hallado en tierra en los años 1870 y actualmente se exhibe en el Museo
Estatal de Luisiana. Los submarinos no tuvieron un gran impacto en el desenlace de la
guerra, pero anunciaron su futura importancia en la guerra naval, aumentando el interés por
ellos.
Submarinos en Hispanoamérica
El primer submarino fue el Hipopótamo construido por José Rodríguez
Labandera en Ecuador quien, junto a José Quevedo, cruzó el río Guayas el
18 de septiembre de 1838. Rodríguez Labandera realizó algunos arreglos al
Hipopótamo y volvió a cruzar el mismo río en dos ocasiones más. Sin
embargo, por falta de interés del gobierno, la nave quedó varada en las
orillas del Guayas donde el tiempo se encargó de destruirla.10
Luego, el Flach, diseñado y construido en 1866 por el ingeniero chileno-alemán Karl Flach,
en el Astillero Duprat de Vaparaíso, comisionado por el gobierno de Chile durante la guerra
que este país, junto a Perú, libró contra España entre 1864 y 1866. El invento de Flach era
simple: totalmente hecho de hierro, el submarino de tubo fusiforme tenía una eslora de 12,5
m, una manga de 2,5 m y un peso cercano a las 100 t. Alcanzaba una velocidad de 2 a 3
nudos, impulsado a propulsión humana, con un sistema de cigüeñales y pedales que movían
sus dos hélices, y se sumergía con un ingenioso sistema de arrastre de pesos de un lado a otro
de la nave. Su armamento consistía en un cañón pequeño en una torreta de cubierta. Y en
proa, otro cañón de retrocarga con una tapa en la boca para la lucha sumergido, tipo mortero
de proyectiles de 20 kilogramos, que se podría destapar desde el interior para disparar a la
quilla del barco a hundir a corta distancia. Contaba además con un ingenioso sistema de
renovación de aire, por lo que su autonomía sumergido podía llegar a las 8 horas
aproximadamente. Tenía una escotilla pero cada tanto, el buque debía salir a la superficie para
saber si iba en la dirección correcta. Su tripulación constaba de 11 hombres. Tras algunas
pruebas iniciales, la nave se hundió en la bahía de Valparaíso, con Flach, su hijo y otros
tripulantes, el 3 de mayo de 1866.
Los intentos por tener un arma submarina en el Perú, datan desde la misma
guerra contra España entre 1864-1866. En 1864, ingeniero Federico
Blume tenía completamente diseñado su primer submarino y como
contribución personal, ofreció generosamente al Gobierno peruano los
planos de su invento, además de ofrecerse para comandarlo en acción para
batir a la poderosa escuadra española que había tomado las Islas Chincha.
La idea era crear un arma que permitiera atacar a la flota española con el
mínimo de riesgo. Pero la guerra con España terminó y nunca se llegó a
concretarse el proyecto.
Años más tarde en 1879, Chile declararía la guerra al Perú por la Guerra del Pacífico y Blume
comenzaría a desarrollar su submarino en junio de 1879, con sus propios recursos aplicando
numerosas ideas originales de su invención. Este submarino tenía 48 pies de eslora (15
metros) y 7 de manga (2.1 metros). Fue construido con planchas de fierro de 1/4 de pulgada,
sus escotillas eran estancas por frizas de jebe estaban situadas en dos torrecillas con visores,
tenía refuerzos de cuadernas cada 3 pies, sus 2 tubos de ventilación de latón que podían subir
y bajar manualmente por un dispositivo especial y los cuales tenían una función de admisión y
escape de aire al interior auxiliados por un ventilador de aspas (era un sistema que hoy podría
llamarse tipo Snorkel). El tanque de agua contaba con niveles para conocer las lecturas del
lastre durante la inmersión y un sistema de émbolo para controlar el lastre en las maniobras de
inversión y aflorada. También se contaban con 2 barómetros de mercurio, uno media la
presión interior y el otro estaba conectado por un extremo al mar haciendo la función de
manómetro de profundidad. La hélice era de tres palas, se propulsaba por el trabajo muscular
de 8 hombres sobre un eje de 7 pies de largo, el que accionaba al par de la hélice, la bomba de
achique y al ventilador. Era operado manualmente por seis a ocho hombres de una tripulación
total de once.
El 14 de octubre, Blume comienza sus pruebas de mar en Paita, al
norte del Perú. Durante tres semanas de intensas pruebas, el Toro
Submarino realizó más de 19 inmersiones de más de una hora lo
que permitió ajustar el diseño y obtuvieron asombrosas cifras
para el estado de la técnica en aquel tiempo: podía sumergirse 12
pies (3.6 metros) con el sistema tipo snorkel y una velocidad
máxima de 3 nudos e inmersión máxima de 72 pies (22 metros).
Para poder convencer al presidente del Perú Nicolás de Piérola,
se organizó una demostración oficial del submarino en el Callao,
a donde fue llevado secretamente. En esta prueba con presencia
del Ministro de Defensa y Marina peruano y varias autoridades,
estuvo sumergido por 30 min. sin ningún inconvenientes. El
resultado era obvio, se aprobó el uso de esta arma contra la
escuadra Chilena. El Toro Submarino se convertiría el primer
sumergible operativo de América Latina.
El Gobierno peruano nombra una junta de marinos y asigna recursos para la construcción
de otro sumergible con características superiores de diseño, pretendiéndose eliminar los 2
tubos de aire, empleando aire comprimido para que respire la tripulación en inmersión y
eliminación de una de las torrecillas. Así también se le añadió al diseño del casco una
quilla vacía en proa junto con un pequeño motor tipo Otto en popa para darle mayor
velocidad de avance y mayor alcance en superficie. La construcción del nuevo submarino
estaba avanzada en una Factoría del Callao. Sin embargo, el desarrollo adverso de la
guerra para Perú y el inminente inicio del Bloqueo del Callao en 1880, hizo que la Marina
de Guerra del Perú dispusiera su uso y preparará al Toro Submarino con torpedos tipo Lay
o con 04 minas de 10 libras de dinamita cada una y controlador de tiempo que se adherían
a los casos de un buque enemigo. Su objetivo principal sería avanzar en la noche y atacar
a las fragatas blindadas Cochrane o Blanco Encalada que merodeaban la bahía del Callao.
En la primera oportunidad en donde los dos blindados chilenos estaban anclados cerca de la
isla San Lorenzo, se preparó el ataque, el Toro ya estaba armado y sumergido, pero las fuerzas
chilenas fueron advertidas por sus espías: «Los peruanos preparan un ataque con un arma
secreta muy poderosa». Este aviso hizo que la escuadra de Chile se moviera de sus
fondeaderos hacia el sur, teniendo como consecuencia que la misión se abortase. Los buques
chilenos tomarían en adelante la precaución de no rondar en las cercanías para evitar ataques
con minas o torpedos. El 17 de enero de 1881, ante la inminente ocupación de la capital
peruana por la tropas chilenas, se da la orden de hundir a todas las naves de la escuadra
peruana en el Callao, incluido al Toro submarino, a fin de evitar su captura por el enemigo.
Submarinos de propulsión mecánica (finales del
siglo XIX)
El primer submarino cuyo sistema de propulsión no era la tracción humana fue el francés Plongeur,
botado en 1863, que usaba aire comprimido a 12,4 bar (180 PSI).14
El primer submarino con motor de combustión fue el Ictíneo II, propulsado por vapor y peróxido,
construido en Barcelona en 1864 por Narciso Monturiol y botado el 2 de octubre de 1864 en la
Barceloneta. Medía 17 m de largo y desplazaba 65 t. Inicialmente la propulsión era una hélice que
giraba mediante manubrios accionados por 16 hombres, pero en vista del escaso rendimiento dos
años más tarde se añadió un motor a vapor de 6 CV, realizando el 22 de octubre de 1867 la primera
salida a vapor.14La nave estaba diseñada para albergar una tripulación de dos personas, sumergirse
30 m y permanecer bajo el agua dos horas. En la superficie usaba un motor a vapor, pero bajo el agua
dicho motor habría consumido rápidamente el oxígeno del submarino, por lo que Monturiol recurrió
a la química para inventar un motor que consumía una mezcla de clorato potásico, zinc y peróxido de
manganeso. La elegancia de este método era que la reacción que movía la hélice liberaba oxígeno,
que tras ser tratado se usaba en el casco para la tripulación y también alimentaba un motor de vapor
auxiliar que ayudaba a propulsar la nave bajo el agua. A pesar de las exitosas demostraciones en el
puerto de Barcelona, Monturiol no logró interesar a la armada española o de cualquier otro país.
En 1870, el escritor francés Julio Verne
publicó el clásico de ciencia ficción Veinte
mil leguas de viaje submarino, que narraba
las aventuras de un inventor inconformista
en el Nautilus, un submarino más avanzado
que todos los existentes en la época. La
historia inspiró a los inventores para
construir submarinos más avanzados.
El primer submarino construido en serie,
sin embargo, era de tracción humana. Fue
el submarino del inventor polaco Stefan
Drzewiecki: 50 unidades fueron
construidas en 1881 para el gobierno ruso.
El mismo inventor construyó en 1884 un
submarino impulsado por energía eléctrica.
Las discusiones entre el reverendo inglés George
Garrett y el experto industrial y comercial sueco
Thorsten Nordenfelt llevaron a una serie de
submarinos impulsados a vapor. El primero fue el
Nordenfelt I (1885), un buque de 56 toneladas y 19,5
m de largo parecido al malogrado Resurgam de Garrett
(1879), con un alcance de 240 km y armado con un
único torpedo. Como el Resurgam, funcionaba a vapor
en la superficie y apagaba el motor para sumergirse.
Grecia, temerosa del regreso de los otomanos, lo
compró. Nordenfelt construyó entonces el Nordenfelt
II, un submarino de 30 m de largo con dos tubos de
torpedos, que vendió a la preocupada armada alemana.
Los esfuerzos de Nordenfelt culminaron en 1887 con
el Nordenfelt IV, con motores y torpedos gemelos. Fue
vendido a los rusos, pero resultó ser inestable, encalló
y fue desguazado.
De finales del siglo XIX a la
Primera Guerra Mundial
El cambio de siglo supuso una época crucial en el En el año 1888 y bajo la amenaza de Alemania en las islas
desarrollo de los submarinos, haciendo su debut Canarias, Isaac Peral anunciaba su intención de crear un
submarino, ante la amplia aceptación popular comenzó con
un número importante de tecnologías, y siendo
el proyecto y a final de ese mismo año era botado en Cádiz
construidos y adoptados ampliamente por varios el submarino Peral que incluía por primera vez un motor
países. La propulsión diésel-eléctrica pasaría a ser eléctrico y un periscopio, el submarino contaba con 22
el sistema de energía dominante y artilugios tales metros de eslora.15
como el periscopio serían normalizados. Se
efectuaron un gran número de experimentos sobre
tácticas y armas efectivas para los submarinos, lo
que culminaría con el gran impacto que
supusieron en la próxima Primera Guerra
Mundial.
Encargado en junio de 1900, el submarino a vapor y
eléctrico Narval, diseñado por el francés Maxime Laubeuf
y por el ingeniero español Raymondo Lorenzo
d'Equevilley Montjustin, reintrodujo el clásico diseño de
doble casco, con un casco de presión dentro del casco
exterior ligero. Este buque de 200 t tenía una autonomía de
unas 100 millas en superficie y unas 10 millas bajo el
agua. El submarino francés de 1904 Aigrette (‘martinete’)
mejoró el concepto al usar un motor diésel para la
navegación en superficie. Se construyó un gran número de
estos submarinos, con 74 terminados antes de 1914.