BUJÍAS
ALUMNO: Franz Alvaro Cabrera Gonzales
LA BUJIA
¿QUÉ SON LAS BUJÍAS?
Son piezas fundamentales con las que cuenta todo motor
de combustión interna, que conducen la corriente
necesaria para encenderlo. Esto resulta de la mezcla
entre el aire y el combustible que requiere el motor
para ponerse en movimiento. A simple vista las bujías
pueden parecer dispositivos muy sencillos, pero tienen
un funcionamiento realmente complejo. Están
conformadas por electrodos, resistencias, terminales de
alto voltaje, aisladores de cerámica, carcasas de metal,
entre otros.
¿CÓMO FUNCIONAN LAS BUJÍAS ?
Las bujías son los principales componentes del sistema de ignición
del vehículo. Estas generan la chispa para ponerlo en marcha.
¿Cómo lo hacen? Conducen la corriente eléctrica desde la bobina
hasta la cámara de combustión, creando una descarga que
enciende el carburante. Estas se encuentran ubicadas en la tapa
del motor. Normalmente el número de bujías es igual al número de
cilindros, aunque hay algunos vehículos que llevan dos por cada
cilindro. Asimismo, se instalan en el interior de cada cilindro para
generar la combustión.
¿PARA QUÉ SIRVEN LAS BUJÍAS?
Además de conducir la corriente necesaria para
encender el motor, las bujías absorben el calor
generado en la cámara de combustión. Para evitar el
recalentamiento del motor lo distribuyen hacia el
sistema de refrigeración, equilibrando la temperatura.
En excelentes condiciones, garantizan un buen
rendimiento del motor, un óptimo consumo de
combustible y una menor emanación de gases
contaminantes.
PARTES DE UNA BUJÍA
Tipos de bujías
Según su resistencia
Este tipo de bujías están presentes en los motores diesel de inyección
indirecta.
Bujía de resistencia desnuda. Son las de toda la vida y en ellas la
resistencia eléctrica está al descubierto (se ve a simple vista).
Bujía de resistencia protegida. La resistencia eléctrica va cubierta
con una funda de óxido de magnesio para transmitir el calor de forma
más rápida y efectiva.
Bujía de resistencia antiparasitaria. Este tipo es una variación de la
anterior, pues dentro de su cámara de óxido de magnesio cuenta con
una resistencia que le ayuda a eliminar las interferencias que pueda
haber con el sistema eléctrico del coche.
Por tipo de material
En función del material del que estén elaboradas las bujías pueden
ser de un tipo u otro.
Bujías de platino o iridio. Son las más resistentes pues tienen
menor conductividad, que la compensan con un electrodo central
con punta que facilita el salto de corriente. Su precio es más
elevado que las tradicionales de cobre.
Bujías de cobre. Las más conocidas y conductivas.
Por número de electrodos
El número de electrodos puede ir desde uno hasta cuatro o cinco.
La diferencia entre una multielectrodo y una con uno solo radica
en su durabilidad. La razón de ello es que en las que poseen varios
electrodos el trabajo se divide cuando hay que trasladar la
electricidad y por tanto sufre menos.
Por tipo de combustible
Por último, aun existiendo más clasificaciones, tenemos las bujías por
tipo de combustible.
Bujías para gasolina. Son las más conocidas y comunes, pues presentan
las características que tienen las bujías desnudas.
Bujías para motores diésel. La forma de este elemento varía
sensiblemente, pues es un tubo incandescente que se sitúa en la
culata y envía el calor hacia la cámara de combustión interna de forma
directa. Para producir la ignición de la mezcla en el motor puede
alcanzar más de 1000º centígrados. Suelen ser delicadas a bajas
temperaturas, pues necesitan de más tiempo para alcanzar la
temperatura necesaria para funcionar.
Bujías para motores a gas. Como por ejemplo los de Gas Licuado del
Petróleo (GLP) y Gas Natural Comprimido (GNC). El principal problema
que tiene este tipo de bujía es el desgaste de sus electrodos por
oxidación, por lo que suelen ir recubiertas de níquel para eliminar el
inconveniente. En ellas el voltaje de ignición es más elevado para
posibilitar la combustión de la mezcla gas y aire.
Desgaste y diagnostico de fallas
Carbonización húmeda
Cuando la bujía presenta una apariencia oscura brillante, se tienen
problemas de paso de aceite, el cual afecta el funcionamiento de la bujía
ya que el aceite impide el paso de la chispa entre los electrodos de la bujía
causando dificultades en el arranque.
Carbonización seca
A medida que se acumula el carbón en la punta de encendido, en el aislador
ocurrirán fugas de alto voltaje resultando en falla de encendido, causando
dificultades en el arranque y la marcha.
Sobrecalentamiento
La superficie del aislador en la punta de encendido tiene una coloración
blanca con sedimentos moteados. Cuando la temperatura de la bujía
excede los 870 °C, la punta de encendido actúa como fuente de calor
encendiendo la mezcla antes que la chispa, ocasionando así una combustión
anormal dañando ocasionalmente al motor.
Desgaste normal
Los electrodos desgastados tendrán dificultad para producir las chispas, no
mostrará potencia el motor, y gastará más combustible, por lo que será
necesario instalar bujías nuevas.
Suciedad por plomo
Generalmente aparece como un sedimento café-amarillento en el aislador. El
problema es indetectable a temperatura ambiente, pero se manifiesta
cuando la bujía alcanza una temperatura entre 370 °C y 420 °C. Desde que
las gasolinas no contienen compuestos de plomo antidetonantes, este
depósito ya no se produce.
Depósitos
Si se acumulan depósitos en la punta de encendido, la temperatura de la
bujía se elevará demasiado, y provocará pre-ignición dañando el pistón.
Mantenimiento, desgaste y diagnostico
de fallas
Por sus condiciones de trabajo, las bujías sufren un desgaste natural y
deben ser cambiadas cada cierto kilometraje. El mismo es determinado por
el fabricante del auto. Este deterioro se produce en los electrodos por el
impulso de la chispa. En estos casos puedes limarlas y recalibrarlas, pero si
la erosión es muy grande lo mejor es cambiarlas.
El reemplazo de hará dependiendo de los materiales de la bujía:
En cobre el cambio debe ser cada 25000 km
En iridio y platino el cambio se hará cada 60000 km
Elegir el tipo correcto: antes de instalar una bujía, es obligatorio elegir
el tipo correcto. Si eliges una bujía fría para un motor de bajo
rendimiento, disipará el calor demasiado rápido y provocará una
liberación retardada de la chispa. De manera similar, usar una bujía
caliente en un motor de alto rendimiento podría hacer que la punta se
derrita con. Por lo tanto, asegúrate de utilizar el tipo correcto de bujía
para el motor deel calor tu coche.
Limpiar los electrodos: retira con cuidado la bujía de su terminal con una
llave de tubo dedicada. Sumerge el tapón en un líquido como diésel, gasolina
o una solución de alcohol isopropílico. A continuación, retira el depósito duro
y costroso de los electrodos con un cepillo de dientes o papel de lija, como lo
harías para limpiar los bornes de una batería. Si el depósito es demasiado
duro para las cebras del cepillo, puedes usar uno de alambre, pero no es lo
más recomendable
Verificar el espacio entre chispas: el lapso entre chispas de dos electrodos
es muy importante. Si es muy bajo, la chispa será muy débil. Si es muy alto,
es posible que no haya ninguna chispa. Por lo tanto, consulta el manual de
usuario (o Internet) para ver cuánto debería ser el espacio de chispa ideal.
Hay que tener mucho cuidado al ajustar el espacio del electrodo lateral, ya
que puede romperse muy fácilmente y ello conllevará a tener que acudir al
taller.
L A
P O R
I A S
R A C N …
G N CIO
AT E