APARATO EXCRETOR - RENAL
Funciones:
FUNCIÓN 1: REGULACIÓN DEL EQUILIBRIO DE
AGUA Y ELECTRÓLITOS
Los riñones juegan un papel crucial en la
regulación del equilibrio de agua y electrolitos en
el cuerpo. El equilibrio se logra cuando el ingreso y
el egreso de sustancias son iguales. Los riñones
ajustan la excreción de agua y diversos electrolitos
(como sodio, potasio y magnesio) para que
coincidan con su ingreso, manteniendo constantes
sus niveles en el cuerpo. Aunque el consumo de
agua y electrolitos varía según la dieta y otras
razones, los riñones responden adecuadamente,
excretando cada sustancia de manera
independiente y ajustando según las necesidades
del cuerpo. Esto asegura que el contenido total de
agua y electrolitos se mantenga en equilibrio.
FUNCIÓN 2: REGULACIÓN DEL EQUILIBRIO ÁCIDO-BÁSICO
Los ácidos y las bases entran a los líquidos del cuerpo mediante
ingestión, y por procesos metabólicos. El organismo tiene que
excretar ácidos y bases para mantener el equilibrio; también
tiene que regular la concentración de iones hidrógeno libres (el
pH) dentro de un rango limitado.
Los riñones regulan el equilibrio ácido-base del cuerpo manteniendo
el pH sanguíneo entre 7.35 y 7.45 mediante:
Reabsorción de Bicarbonato (HCO3-): Evitan la pérdida de
bicarbonato, una base que neutraliza los ácidos.
Excreción de Iones Hidrógeno (H+): Eliminan el exceso de H+ en la
orina, ayudando a reducir la acidez.
Producción y Excreción de Amonio (NH4+): Generan amonio para
excretar H+, contribuyendo a la eliminación de ácidos.
Generación de Bicarbonato Nuevo: Producen bicarbonato adicional
para reemplazar el consumido y mantener el equilibrio ácido-base.
Estos mecanismos trabajan juntos para mantener un pH corporal
óptimo y asegurar el buen funcionamiento celular.
FUNCIÓN 3: EXCRECIÓN DE SUSTANCIAS DE DESECHO
METABÓLICAS Y DE SUSTANCIAS BIOACTIVAS
El organismo continuamente forma los productos
terminales de procesos metabólicos que en su
mayor parte no desempeñan una función y son
perjudiciales a concentraciones altas; así, deben
excretarse a la misma tasa que se producen.
Éstos incluyen urea (proveniente de proteína),
ácido úrico (proveniente de ácidos nucleicos),
creatinina (proveniente de la creatina muscular),
y los productos terminales de la desintegración de
hemoglobina (que imparten a la orina gran parte de
su color).
Además, los riñones participan con el hígado en la
eliminación de fármacos, hormonas y sustancias
extrañas. Los médicos deben estar conscientes de la
rapidez con la cual se excretan los fármacos a fin de
prescribir una dosis que alcance la concentración
corporal apropiada.
FUNCIÓN 4: REGULACIÓN DE LA PRESIÓN ARTERIAL
Si bien la mayoría de las personas aprecia
que los riñones excretan sustancias de
desecho, como la urea (de ahí el nombre
orina) y sales, pocas se percatan del papel
crucial de los riñones en el control de la
presión arterial (BP). La BP finalmente
depende del control del volumen sanguíneo,
y el mantenimiento del equilibrio de sodio y
agua por los riñones, así como también
participan en la regulación directa de la BP
mediante la generación de sustancias
vasoactivas que regulan el músculo liso en la
vasculatura periférica.
FUNCIÓN 5: REGULACIÓN DE LA PRODUCCIÓN DE
ERITROCITOS
La eritropoyetina es una hormona peptídica
involucrada en el control de la producción de
eritrocitos por la médula ósea. Su principal fuente
son los riñones, aunque el hígado también
secreta pequeñas cantidades, las células renales
que la secretan son un grupo particular de células
en el intersticio. El estímulo para su secreción es
una reducción de la presión parcial de oxígeno en
los riñones, como ocurre, por ejemplo, en la
anemia, la hipoxia arterial y el flujo sanguíneo
renal insuficiente. La eritropoyetina estimula la
médula ósea para que aumente su producción de
eritrocitos, de manera que la enfermedad renal
puede dar lugar a secreción disminuida de
eritropoyetina, y el decremento subsiguiente de
la actividad de la médula ósea es un factor causal
importante de la anemia propia de la enfermedad
renal crónica.
FUNCIÓN 6: REGULACIÓN DE LA PRODUCCIÓN DE VITAMINA D
Cuando se piensa en la vitamina D, a menudo se
piensa en la luz solar o en aditivos de la leche. In vivo,
la síntesis de vitamina D comprende una serie de
transformaciones bioquímicas, la última de las cuales
ocurre en los riñones, es decir, la forma activa de la
vitamina D (1,25-dihidroxivitamina D) en realidad se
sintetiza en los riñones.
Esta conversión está regulada por hormonas que
controlan el equilibrio de calcio y fosfato en el cuerpo.
La hormona paratiroidea (PTH), la principal reguladora
del metabolismo del calcio y el fosfato, estimula la
producción de vitamina D activa cuando los niveles de
calcio son bajos, mientras que otros factores la reducen
cuando hay suficiente calcio y fosfato en la sangre. Esto
asegura el equilibrio adecuado de estos minerales en el
organismo.
FUNCIÓN 7: GLUCONEOGÉNESIS
El sistema nervioso central es un usuario
obligatorio de glucosa sanguínea
independientemente de si se acaba de
comer rosquillas azucaradas o si no se ha
comido durante una semana. Siempre que la
ingestión de carbohidratos se suspende
durante mucho más de medio día, el cuerpo
empieza a sintetizar glucosa nueva (el
proceso de gluconeogénesis) a partir de
fuentes no carbohidrato (aminoácidos
provenientes de proteína, y glicerol
proveniente de triglicéridos). Casi toda la
gluconeogénesis ocurre en el hígado pero
una fracción considerable sucede en los
riñones, en particular durante un ayuno
prolongado.
ANATOMÍA DE LOS RIÑONES Y EL SISTEMA URINARIO
PRINCIPALES VASOS SANGUÍNEOS
PRINCIPALES VASOS SANGUÍNEOS
NEFRÓN
Es la unidad estructural y funcional
básica del riñón, responsable de
filtrar la sangre y producir la orina.
Cada riñón contiene
aproximadamente un millón de
nefrones , y cada nefrón empieza
con un componente de filtración
esférico, llamado corpúsculo renal,
seguido por un tubo largo que va
hacia afuera de ella, que continúa
hasta que se fusiona con los túbulos
de otros nefrones para formar
conductos colectores, que por sí
mismos son tubos largos, el que
finalmente se fusionan con otros en
la papila renal para formar un
uréter que transporta orina a la
vejiga.
NEFRÓN: tipos
Los dos tipos principales de
nefrona se clasifican de acuerdo
con su posición en el riñón y la
longitud de sus asas de Henle. Las
nefronas que se originan en el
tercio interno de la corteza
(llamadas nefronas
yuxtamedulares debido a que se
ubican junto a la médula) tienen
asas de nefrona más largas que las
más numerosas nefronas
corticales, las cuales se originan en
los dos tercios más externos de la
corteza . Las nefronas
yuxtamedulares desempeñan un
papel importante en la capacidad
del riñón para producir orina
concentrada.
NEFRÓN: tipos
Túbulos de la nefrona y vasos sanguíneos asociados. En esta ilustración simplificada se indica con flechas el flujo sanguíneo,
desde un glomérulo a una arteriola eferente, a los capilares peritubulares y hasta formar parte del drenaje venoso de los riñones.
Los nombres de las diferentes regiones de los túbulos de la nefrona se indican en negritas.
CORPÚSCULO RENAL
El corpúsculo renal es una esfera hueca
(cápsula de Bowman) llena con un
penacho compacto de asas capilares
interconectadas, el glomérulo . La sangre
entra a los capilares dentro de la cápsula
de Bowman a través de una arteriola
aferente que penetra en la superficie de
la cápsula en un lado, llamado el polo
vascular, a continuación la sangre sale de
los capilares a través de la arteriola
eferente cercana en el mismo lado. El
espacio dentro de la cápsula de Bowman
ocupado por el glomérulo se llama
espacio urinario o espacio de Bowman, y
es hacia este espacio que el líquido se
filtra desde los capilares glomerulares
antes de fluir hacia la primera porción del
túbulo, ubicada en posición opuesta al
polo vascular.
Zoom!
TÚBULOS
En toda su trayectoria, el túbulo, que empieza en la cápsula de
Bowman, y va hacia afuera de la misma, está constituido de una
capa única de células epiteliales que reposan sobre una
membrana basal y se conectan mediante uniones intercelulares
herméticas (zonas de oclusión) que físicamente enlazan las
células una a otra Los fisiólogos y los anatomistas
tradicionalmente han agrupado dos o más segmentos tubulares
contiguos para propósitos de referencia, pero las terminologías
han variado considerablemente. En el siguiente cuadro se
presentan los términos combinados que se usan en este texto.
APARATO YUXTAGLOMERULAR
El aparato yuxtaglomerular (JG) es una
estructura en el riñón que incluye:
1. la mácula densa.
2. las células granulares, y
3. las células mesangiales extraglomerulares.
Está ubicado en el punto donde el extremo
ascendente grueso del túbulo queda entre las
arteriolas aferente y eferente del corpúsculo
renal. Las células granulares contienen renina,
una hormona crucial para controlar la función
renal y la presión arterial sistémica. Las células
mesangiales extraglomerulares son similares a
las células mesangiales glomerulares pero están
fuera de la cápsula de Bowman. Las células de la
mácula densa detectan la composición del
líquido en el nefrón y ayudan a regular la tasa de
filtración glomerular y la secreción de renina.
PROCESOS RENALES
PRINCIPIOS DE LA FORMACIÓN DE ORINA
PRINCIPIOS DE LA FORMACIÓN DE ORINA
d. La microcirculación renal tiene dos características únicas:
Capilares Peritubulares: Reciben agua y solutos reabsorbidos de las
nefronas y están en serie con los capilares glomerulares. La alta
osmolaridad de la sangre en estos capilares facilita la reabsorción de agua,
manteniendo un equilibrio glomerulotubular que asegura un flujo
constante de líquido a la nefrona distal.
Vasos Rectos: Son capilares largos que acompañan a las asas de Henle.
Menos del 10% del flujo sanguíneo renal pasa por estos vasos hasta la
médula renal, y solo alrededor del 1% llega a la papila renal. El bajo flujo en
la médula conserva la hipertonicidad necesaria para concentrar la orina,
pero la hace vulnerable a la isquemia en caso de baja presión sanguínea o
vasoconstricción.
FILTRACIÓN GLOMERULAR
REABSORCIÓN Y SECRECIÓN TUBULARES
El volumen y la composición de la orina final son muy diferentes del filtrado
glomerular porque la mayoría del filtrado se reabsorbe. Sin esta reabsorción,
con una tasa de filtración de 180 L/día, la rápida deshidratación sería inevitable.
A medida que el filtrado fluye a través del túbulo renal, su composición cambia
debido a la reabsorción y secreción de materiales. El túbulo está estrechamente
relacionado con la vasculatura, facilitando la transferencia rápida de sustancias.
Tres puntos importantes:
Altas tasas de filtración: Las cantidades filtradas son enormes, a menudo mayores
que las cantidades totales de las sustancias en el cuerpo. Por ejemplo, el cuerpo
tiene 40 L de agua, pero se filtran hasta 180 L/día.
Reabsorción parcial de desechos: La urea y otros desechos se reabsorben
parcialmente, por lo que se excretan grandes fracciones.
Reabsorción casi completa de sustancias útiles: Agua, electrolitos y glucosa se
reabsorben casi completamente, dejando poco para la excreción.
Cada sustancia en el plasma tiene una combinación específica de filtración, reabsorción y secreción que
determina su excreción, regulada fisiológicamente para mantener el equilibrio del cuerpo.
Sistema Multiplicador Contracorriente
El agua no puede moverse activamente a través del túbulo renal, solo por
ósmosis. Para que el agua se reabsorba, el líquido intersticial alrededor debe ser
hipertónico. Las nefronas yuxtaglomerulares logran esto aumentando la presión
osmótica en la médula renal.
TASA DE FILTRACIÓN GLOMERULAR
La tasa de filtración glomerular (GFR) es la cantidad de plasma
ultrafiltrado que se forma cada minuto, y se puede calcular tanto
en animales de experimentación indemnes como en seres
humanos ilesos a través de la medición del nivel plasmático de
una sustancia y la medición de la cantidad excretada de esa
misma sustancia.
GFR NORMAL
La GFR en un adulto sano de tamaño promedio es de
aproximadamente 125 mL/min. Esta magnitud se
correlaciona muy bien con el área de superficie, pero en
las mujeres estos valores son 10% más bajos que en los
hombres, incluso después de la corrección para el área
de superficie. Una tasa de 125 mL/min equivale a 7.5
L/h, o 180 L/d, mientras que el volumen de orina normal
es de alrededor de 1 L/d. Así, 99% o más del filtrado se
reabsorbe normalmente. A razón de 125 mL/min, en un
día los riñones filtran una cantidad de líquido igual a
cuatro veces el agua total del organismo.
DETERMINANTES DE LA FILTRACIÓN GLOMERULAR