Tema: Definir conceptos de
fisioterapia en luxaciones, técnicas y
cuidados
Lic: Milagros Flores
INTEGRANTES:
-ALVITES ORE CLAUDIA
-HOSTIA MANTARI ESTHEFANY
-PEÑA CAJAMARCA MARIA
Definir conceptos de
fisioterapia en
luxaciones, técnicas y
cuidados
DEFINICIÓN
Una luxación es la pérdida del contacto o desplazamiento de los huesos que
forman las articulaciones, cuando esta pérdida es total se llama luxación, y cuando
es parcial se denomina subluxación.
Las lesiones del sistema musculoesquelético usualmente son producto de
traumatismos bruscos o repetitivos, afectando a las diferentes estructuras que lo
conforman, tendones, huesos, ligamentos, articulaciones, músculos, nervios y
cartílagos.
¿Por qué se produce
una luxación?
Generalmente las luxaciones se producen a causa de un mecanismo traumático
de forma directa o indirecta. También suele generarse por contracciones
musculares de forma violenta.
Pueden tener también causas congénitas de las superficies de la articulación y
patológicas debido a la destrucción de ellas como la artritis aguda, por lo que
estos factores también predisponen una luxación.
Tipos de luxaciones
Las luxaciones o dislocaciones son lesiones que se producen en los ligamentos debido a una sobrecarga
continuada o un traumatismo, y aunque pueden darse en diferentes articulaciones, suelen ser más
frecuentes en las extremidades superiores.
Las luxaciones más comunes a las que nos enfrentamos en fisioterapia son:
Subluxación:
Una subluxación se produce cuando la rotura del ligamento no se acaba de completar, por lo que el hueso no se separa
del todo de la articulación y se queda parcialmente fuera de lugar. Aunque, habitualmente el hueso acabe volviendo a su
sitio, el dolor y la inflamación pueden llegar a ser muy limitantes.
Luxación de hombro:
La luxación de hombro, también conocida coloquialmente como la salida de hombro, o cuando el “hombro se sale de su
sitio”, es una de las luxaciones más comunes que vemos en fisioterapia y en fisioterapia deportiva.
Este tipo de lesión se produce cuando la cabeza del húmero (bola) se desplaza total o parcialmente de la cavidad
glenoidea (cotilo) a causa de un traumatismo.
Tras sufrir una luxación en el hombro, lo más importante es volver a colocar el hombro dislocado en su sitio para reducir
los síntomas. La maniobra la realizará siempre un profesional.
Luxación de rótula:
Los ligamentos cruzados son los encargados de estabilizar y mantener la rodilla en su sitio y evitar que se desplace de
su cavidad y, aunque cuando estos no pueden llevar a cabo su función se produce una luxación, la gravedad de esta
determinará si nos encontramos frente a una luxación de rótula o de rodilla.
La luxación de rótula y la luxación de rodilla son distintas y no deben confundirse, la luxación de rodilla se produce
cuando se rompen varios ligamentos. Mientras que, la luxación de rótula es mucho menos grave y no requiere cirugía,
ya que la rótula se desplaza temporalmente y vuelve luego a su sitio. Sin embargo, para las personas que sufren de
inestabilidad en la rodilla, la rótula se desplaza de su sitio con el mínimo movimiento, volviéndose así una patología
crónica que puede requerir cirugía, ya que con cada luxación se produce un desprendimiento de fragmentos de
cartílago.
Luxación de cadera:
La luxación de cadera se produce cuando se desplaza la cabeza del fémur de la cavidad de la pelvis
debido a un fuerte traumatismo, normalmente causado por una caída desde cierta altura, un accidente
de tráfico o un golpe durante la práctica de deportes de contacto. Aunque esta lesión puede llevarse a
cabo de distintas maneras, la más frecuente de todas es la que provoca un desplazamiento hacia atrás
de la cabeza femoral cuando se golpea la rodilla de forma severa mientras esta está flexionada.
Se trata de una lesión muy dolorosa que inmoviliza la pierna y puede provocar una pérdida de
sensibilidad en la zona del pie o el tobillo.
Luxación de codo:
La luxación de codo se produce cuando se dañan los ligamentos y el húmero se separa del cúbito y el
radio completa o parcialmente. Este desplazamiento entre el brazo y el antebrazo es bastante común,
sobre todo entre los niños, y suele estar causado por una caída sobre el brazo mientras este está
desplegado. Afortunadamente, este tipo de luxación puede curarse volviendo a colocar el antebrazo
en su sitio y, si fuera necesario, inmovilizando la zona durante un período corto de tiempo hasta que
desaparezca la inflamación.
¿Cuáles son los
síntomas de una
luxación?
Los síntomas de una luxación se caracterizan por dolor intenso al momento de
misma, este se agudiza al intentar movilizar el segmento, también se presenta una
deformidad, este síntoma es característico de una luxación a consecuencia de los
desplazamientos de los extremos de la articulación, por último, existe una fijación
elástica producto de la resistencia que se genera al querer movilizar el segmento
afectado.
Al observarse una inestabilidad articular importante existe la posibilidad de que
haya una rotura o lesión ligamentosa grave.
¿Qué estructuras
afecta una luxación?
Una luxación puede afectar diversas estructuras anatómicas como son
los ligamentos, articulación, cápsula articular, vasos sanguíneos y
nervios.
¿Cómo se trata una
luxación?
El tratamiento de la luxación depende del sitio y de la gravedad de la lesión. Podría comprender lo
siguiente:
• Reducción. Es posible que tu médico intente maniobras suaves para ayudar a que los huesos vuelvan a
su posición. Dependiendo de cuánto dolor e inflamación haya, es posible que necesites anestesia local
o, incluso general, antes de la manipulación de los huesos.
• Inmovilización. Después de que los huesos hayan vuelto a su posición, es posible que tu médico
inmovilice la articulación con una férula o cabestrillo por varias semanas. El tiempo por el que debas
llevar la férula o el cabestrillo dependerá de la articulación en cuestión y de la extensión del daño a los
nervios, a los vasos sanguíneos y a los tejidos de soporte.
• Cirugía. Es posible que necesites cirugía si tu médico no puede mover los huesos dislocados a su
posición correcta o si se dañaron los vasos sanguíneos, nervios o ligamentos cercanos. La cirugía
también puede ser necesaria si has tenido dislocaciones recurrentes, en especial en el caso del hombro.
• Rehabilitación. Después de que te hayan retirado la férula o el cabestrillo, comenzarás un programa de
rehabilitación gradual que tiene como fin recuperar la amplitud de movimiento y la fuerza de la
articulación.
Recomendaciones
para el cuidado de
una luxación
“con el tratamiento adecuado, la mayoría de las dislocaciones se revierten, y las articulaciones
vuelven a funcionar con normalidad después de varias semanas de descanso y rehabilitación.
Sin embargo, algunas articulaciones, como las del hombro, son más propensas a volver a
dislocarse”.
Las siguientes medidas para aliviar el malestar y fomentar la curación después de recibir
tratamiento por una lesión de dislocación:
-Descansa la articulación dislocada. No repitas la acción que provocó tu lesión e intenta evitar
los movimientos dolorosos.
-Aplica hielo y calor. Colocar hielo en la articulación lesionada ayuda a reducir la inflamación
y el dolor. Utiliza una compresa fría de 15 a 20 minutos por vez. El primer día o el segundo,
intenta hacerlo cada dos horas durante todo el día. Después de dos o tres días, cuando el dolor
y la inflamación hayan mejorado, las compresas calientes o almohadillas de calor pueden
ayudar a relajar los músculos endurecidos y doloridos.
-Toma un analgésico. Los medicamentos de venta libre, como el ibuprofeno, el naproxeno o el
paracetamol, pueden ayudar a aliviar el dolor.
-Mantén la amplitud de movimiento de la articulación. Después de uno o dos días, comienza
con algunos ejercicios leves, según te indique el médico o el fisioterapeuta, para ayudarte a
mantener la amplitud de movimiento de la articulación lesionada. La inactividad total puede
producir rigidez en las articulaciones.
¿Cuáles son sus complicaciones?
Las complicaciones de una dislocación de articulación pueden comprender:
• Desgarro de los músculos, ligamentos y tendones que refuerzan la articulación lesionada
• Daños en los nervios o vasos sanguíneos o alrededor de la articulación
• Propenso a volver a lesionarte si tienes una dislocación grave o reiteradas dislocaciones
• Artrosis en la articulación afectada a medida que envejeces
• En caso del estiramiento o desgarro de los ligamentos o tendones que sostienen la articulación lesionada, o daño a
los nervios o vasos sanguíneos que rodean la articulación, podría ser necesario someterse a una cirugía para reparar
esos tejidos.
¿Cómo prevenir una luxación?
Para ayudar a prevenir una dislocación:
● Toma precauciones para evitar caídas.
● Realiza deportes de manera segura.
● Evita las reapariciones. Una vez que hayas tenido una dislocación en una articulación, puedes ser más propenso a
tener dislocaciones en el futuro. Para evitar la recurrencia, realiza ejercicios de fortalecimiento y estabilidad
siguiendo las recomendaciones del médico o el fisioterapeuta para mejorar el soporte de la articulación.
Gracias
CRÉDITOS: Esta plantilla para presentaciones es una creación de Slidesgo, e incluye iconos de Flaticon, infografías e
imágenes de Freepik y contenido por Sandra Medina