Derecho Civil
De los Alimentos
La doctrina ha definido a los alimentos como el derecho
que tienen los acreedores alimentarios para obtener de
los deudores alimentarios, conforme a la ley, aquello
que es indispensable no sólo para sobrevivir, sino para
desarrollarse y vivir con dignidad y calidad de vida,
incluye lo necesario para estar bien alimentado,
vestirse, tener un techo, recibir educación y asistencia
médica.
En este tema en particular resulta importante
recordar que existe disposición constitucional:
el artículo 4o. de la Constitución, que señala
el deber del Estado a proteger a la familia a
través de la ley: “Esta protegerá la
organización y desarrollo de la familia”.
Se señalan limitativamente aquellas prestaciones que constituyen los
alimentos en materia familiar al establecer que los alimentos o la
obligación alimentaria se cumplirán en atención a los siguientes rubros:
Proveer la comida, el vestido, la habitación, la atención médica, la
hospitalaria y, en su caso, los gastos de embarazo y parto.
Por cuanto, a los menores, en particular, además se deberán considerar
los gastos para su educación y para proporcionarles oficio, arte o
profesión adecuados a sus circunstancias personales.
Para con las personas con algún tipo de discapacidad o
declarados en estado de interdicción, deberán, además, ser
proveídos de lo necesario para lograr, en lo posible, su
habilitación o rehabilitación y su desarrollo.
Y en el caso de los adultos mayores que carezcan de
capacidad económica, además de todo lo necesario para su
atención, deberán, para proporcionárseles los alimentos, ser
integrados a la familia.
Los códigos civiles y de
procedimientos civiles regulan el
derecho y la obligación alimentaria,
así como el procedimiento y las
reglas para la obtención y reclamo de
los alimentos.
La legislación de los tribunales superiores de justicia
establece la competencia de los jueces de lo civil y
lo familiar para conocer de los juicios y
procedimientos que versen sobre el matrimonio, su
ilicitud o nulidad; sobre el divorcio; que se refieran al
régimen de bienes en el matrimonio; aquellos que
afecten al parentesco, a los alimentos, a la
paternidad y a la filiación.
Como ya mencionamos, la ley reconoce y regula
tanto el derecho como la obligación que tienen los
miembros de la familia de proporcionarse alimentos,
con base en principios, tales como los de proteger a
la institución de la familia y los valores sobre los
cuales descansa, como son: la unidad, la solidaridad
y la asistencia, que nacen de la filiación y del
parentesco.
Existe la posibilidad de garantizar el aseguramiento o garantía
de los alimentos, lo que se podrá solicitar una vez interpuesta
la demanda de alimentos. Los que se encuentran legitimados
para esta acción son:
a) El acreedor alimentario.
b) El que ejerza la patria potestad sobre los hijos.
c) El que ejerza la guarda y custodia de los hijos.
d) El tutor.
e) Los hermanos y demás parientes colaterales dentro del cuarto grado.
f) Las personas que tengan bajo su cuidad al acreedor alimentario.
g) El Ministerio Público.
Los alimentos deben ser proporcionales a las
posibilidades del que debe darlos y a las
necesidades del que debe recibirlos. La cuantía
de éstos será determinada por convenio o por
sentencia, y deberán tener un incremento
automático mínimo equivalente al aumento
porcentual anual correspondiente al índice
nacional de precios al consumidor publicado
por el Banco de México