CURSO OTDR
¿QUÉ ES UN OTDR?
Es un instrumento que nos permite medir la distancia y la atenuación óptica de todos los
elementos y/o eventos que existen en un enlace de fibra óptica, con solo medir de un lado
del enlace y sin tener que recorrer todo el enlace.
¿CÓMO FUNCIONA UN OTDR?
Un OTDR cuenta con tres instrumentos principales y un procesador que los controla:
Una fuente de luz a una longitud de onda fija (por ejemplo 1550nm), que se configura para que
se emita luz un cierto tiempo (ancho del pulso) con una cierta potencia fija (Depende
del Dinamic Range). Esta luz se lleva al conector de salida del OTDR a través de un elemento
óptico, que solo permite la salida de la luz sin tener ningún retorno óptico hacia la fuente.
La luz se transmite hacia la fibra óptica atravesando todo el enlace de fibra óptica. En cada
elemento y/o evento del enlace, la mayor parte de la luz se transmite y una pequeña parte
regresa por reflejo hacia el OTDR.
Un medidor de potencia comienza a medir toda la potencia reflejada de cada evento que le llega
a través del elemento óptico y la registra con relación al tiempo, durante todo el periodo
configurado en el OTDR (tiempo de adquisición).
¿CÓMO FUNCIONA UN OTDR?
¿CÓMO FUNCIONA UN OTDR?
Dispersión y retrodispersión de Rayleigh
Los físicos del siglo pasado seguían dándole vueltas a cuestiones tan básicas como: ¿Por qué el
cielo es azul? La respuesta a esta pregunta, según el descubrimiento de Lord Rayleigh en 1904,
se basa en lo que se conoce como dispersión de Rayleigh. Cuando los fotones de la luz se
dispersan por las moléculas del aire, las ondas de luz resultantes visibles en la Tierra se
encuentran principalmente en el extremo azul del espectro, porque la luz azul se dispersa de
forma más eficaz que la roja.
Cuando se inyecta luz en una fibra, algunos de los fotones de la luz se dispersan en direcciones
aleatorias debido a las partículas microscópicas de la fibra. Este fenómeno es la dispersión de
Rayleigh. Además, parte de la luz se dispersa en la dirección opuesta a la luz transmitida, lo
que se conoce como retrodispersión.
Reflexión de Fresnel
La reflexión de Fresnel se produce cuando la luz se refleja en el límite de dos materiales
transmisores en términos ópticos con distinto índice de refracción. Este límite se puede
producir en una unión (conector o empalme mecánico), el extremo de una fibra sin
terminación o una rotura.
Dado que muchos eventos de interés en un enlace de fibra óptica, como empalmes, roturas,
conexiones y terminaciones, representan intersecciones de materiales específicos, como el
vidrio y el aire, las ecuaciones de reflexión de Fresnel se pueden utilizar para determinar el
tipo, la ubicación y la intensidad de estos eventos.
Índice de refracción
La mayor incertidumbre en la determinación de la posición de un evento a lo largo de la red de
fibra óptica puede deberse a la configuración incorrecta del índice de refracción de la
fibra, valor que se utiliza para convertir el tiempo en distancia. El índice de refracción, que
correctamente es el IOR o Índice de Grupo (Effective group index of refraction), debe ser
ingresado por el operador del OTDR para que coincida con el tipo de fibra que se está
midiendo. Normalmente, este dato es suministrado por el fabricante del filamento de fibra
óptica.
Índice de refracción
Se debe tener en cuenta que la longitud de los filamentos del cable de fibra óptica dentro de
un cable puede ser mayor que la longitud del cable en sí mismo, ya que la fibra puede tomar
una ruta espiral dentro del cable. Por lo tanto, a veces es más apropiado utilizar un índice de
grupo efectivo o índice modal efectivo para medir la longitud de cable.
Recordemos, además, que el índice de refracción depende de la longitud de onda de
operación. Por ello, tendremos distintos valores para distintas longitudes de onda. Por
ejemplo, vemos en esta tabla una variación para cada ventana de longitud de onda:
Absorción
Otra propiedad física que influye en el rendimiento de la fibra óptica es la absorción de la
fibra. Como sugiere su nombre, las impurezas internas absorben un pequeño porcentaje de
la intensidad de la luz incidente a lo largo del núcleo de la fibra. Cuanto mayor es la pureza
de la fibra, menor es la absorción, lo que significa que un material de calidad superior
generará una menor pérdida (óptica) de la señal.
Puesto que los elementos que provocan la absorción son inherentemente no reflectantes,
no se detectarían por medio de las mediciones de reflexión de Fresnel. En su lugar, los
efectos de la absorción se capturan a través del efecto de retrodispersión, ya que la luz que
vuelve a la fuente se absorbe proporcionalmente a la luz incidente.
Tipos de OTDR
Dado que la utilidad funcional de las pruebas realizadas con OTDR aumenta junto con la
demanda de mejores funciones de almacenamiento, generación de informes, precisión y
velocidad en las pruebas, se sigue diversificando la variedad de la oferta de productos. Las
dos categorías predominantes son el de sobremesa y el portátil. Un OTDR de sobremesa es
básicamente un instrumento con numerosas características que incorpora una fuente de
alimentación directa de CA, mientras que un OTDR portátil o compacto consiste
normalmente en un dispositivo ligero que funciona con batería y se ha concebido para su uso
sobre el terreno.
Aparte de esta división básica, se deben tener en cuenta cuidadosamente las características
y las opciones que ofrece un OTDR en función del uso que se le vaya a dar. Un aspecto
importante es el tipo de fibra que vaya a someter a las pruebas: multimodo, monomodo o
ambos. Otra variable es la longitud de la fibra sometida a prueba. Los productos diseñados
para aplicaciones de larga distancia normalmente cuentan con capacidades de rango
dinámico superiores, que no serían necesarios para las pruebas realizadas en enlaces de
fibra óptica de menor distancia, como la FTTA.
Tipos de OTDR
Las funciones de usabilidad también varían en función del producto, otro motivo por el que la
aplicación para la que se elija el OTDR debe ser el factor más importante a la hora de
decantarse por un producto (factores importantes a la hora de elegir un OTDR). Por ejemplo,
puede que no sea necesario un producto de poco peso para una prueba estacionaria. Sin
embargo, si las pruebas las van a llevar a cabo técnicos subidos a torres de estaciones base o
en un emplazamiento dinámico, el peso, la duración de la batería y la resistencia de la carcasa
del producto cobran importancia.
Parámetros
Dada la amplia variedad de aplicaciones de las pruebas con OTDR, configurar los
parámetros de forma meticulosa para cada tarea es primordial para obtener mediciones
precisas. Utilizar una función de prueba automática puede ser suficiente para algunas
pruebas, aunque sigue siendo recomendable configurar de forma manual los parámetros
debido a las diferencias en términos de longitud, tipo y complejidad de los tendidos de fibra
óptica. Una vez que se han establecido los parámetros adecuados para las pruebas de un
determinado tendido de fibra óptica, estas configuraciones para las pruebas con OTDR se
pueden recuperar de la memoria del instrumento la siguiente vez que se evalúe este
tendido u otro similar.
Ancho de pulso
Al establecer el ancho de pulso ajustable, se determina la duración del pulso que se emite al
enlace de fibra óptica. Normalmente, se selecciona un ancho de pulso más corto para las
longitudes de cable más cortas, ya que de esta manera se maximiza la resolución, al tiempo
que se minimiza la salida de energía. Los anchos de pulso cortos resultan especialmente
útiles para evaluar segmentos de cable más cercanos al OTDR. Dado que estos anchos de
pulso más cortos generarán también zonas muertas más cortas, será más probable detectar
eventos cerca de una conexión o empalme. Los ajustes de ancho de pulso de mayor longitud
pueden ser convenientes a la hora de realizar pruebas en un tendido de cable más largo, ya
que se requiere más energía óptica para producir una retrodispersión suficiente a grandes
distancias del OTDR.
Ancho de pulso
La definición o resolución de las trazas de un OTDR depende en gran parte del ancho de pulso
que se elija. Sin embargo, la definición máxima que el OTDR nos puede brindar no excede la
cantidad de muestras límite que son definidas por cada fabricante. Es decir, por más corto que
elijamos el pulso, el número de muestras será el mismo.
Tiempo Promedio
El tiempo promedio en el OTDR, medido en [s], permitirá dar un rango de tiempo
determinado para realizar la medición.
Este parámetro tiene incidencia directa en la relación SNR (señal a ruido) y, por lo
tanto, mientras más prolongado sea el tiempo promedio, mayor será el SNR, pero
también se incrementa el rango dinámico.
Por lo tanto, cuando se realizan mediciones en largas distancias, es recomendable
entrar en compatibilidad con el tiempo promedio, y tener clara esta directa
proporcionalidad de tiempo promedio y rango dinámico, incrementando al máximo
el tiempo promedio para la medición, lo que incrementa el rango dinámico y
permite analizar mejor los eventos en largas distancias.
Zonas muertas
Cuando el detector del OTDR se satura debido a una interfaz muy reflexiva en el enlace de
fibra, el período de recuperación del OTDR se traduce en una determinada distancia con
respecto al evento, que se conoce como zona muerta —sección del cable para la que no
habrá datos disponibles—. Huecos de aire, empalmes defectuosos, terminaciones de fibra
planas (conectores o el extremo de la fibra) y otras incidencias que provocan una alta
reflexión de Fresnel suelen ser las causas de las zonas muertas.
Las zonas muertas se originan a partir de eventos de reflexión a lo largo del enlace, como
conectores o empalmes mecánicos. Estos, afectan a la capacidad del OTDR para medir con
precisión la atenuación en enlaces de corta distancia y poder diferenciar eventos en
espacios cercanos, como por ejemplo conectores en paneles de conexiones. Cuando la
fuerte reflexión óptica de dicho evento alcanza al OTDR, su circuito de detección se satura
durante un periodo de tiempo específico hasta recuperarse y poder volver a medir una vez
más la retrodispersión de forma precisa. Como resultado de esta saturación, existe una
parte del enlace de fibra tras el evento de reflexión que no puede “ver” el OTDR, y de aquí
viene el término “zona muerta”. Al especificar el rendimiento de OTDR, el análisis de la
zona muerta es muy importante para garantizar que se mide todo el enlace.
Zonas muertas
Nos encontraremos con 3 definiciones clásicas para la Zona Muerta:
IDZ: Initial Dead Zone, Zona Muerta Inicial
ADZ: Attenuation Dead Zone, Zona muerta de Atenuación
EDZ: Event Dead Zone, Zona Muerta de Evento
Zonas muertas
IDZ: Zona Muerta Inicial
La zona muerta inicial (IDZ, initial dead zone) es la longitud de la fibra que no se puede
medir después del conector acoplado al OTDR. Esto es en gran parte una especificación
histórica. Esta longitud se refiere al tiempo que el OTDR requirió para pasar de transmitir el
pulso saliente a recibir la retrodispersión y la reflexión entrantes. Para los OTDR más
antiguos, el IDZ era mucho más grande que el ADZ y el EDZ.
Los OTDR anteriores a 1990 con un ADZ de 10 metros podrían tener un IDZ de 150 metros.
Gracias a los avances en electrónica y óptica, los OTDR modernos tienen un IDZ que es
esencialmente igual al ADZ, por lo que hoy solo encontramos especificaciones de ADZ y EDZ
en las fichas técnicas.
Zonas muertas
ADZ: Zona muerta de atenuación
La ADZ o Zona muerta de atenuación, es la distancia que sigue a un evento reflexivo antes
de que la lectura de atenuación del OTDR vuelva a ser válida. Esto generalmente se
especifica como la distancia para que la señal de retrodispersión se recupere a lo que habría
sido si la reflexión no hubiera estado presente. Entonces, es la distancia mínima necesaria,
tras un evento de reflexión, para que el OTDR mida una pérdida de evento de reflexión o no
reflexión.
La Zona Muerta de Atenuación es un parámetro utilizado para especificar la calidad de un
OTDR. Para medir enlaces pequeños y caracterizar o localizar fallas en jumpers o patch
cords de Fibra Óptica y cables, lo mejor es disponer de la zona muerta de atenuación más
pequeña posible (cuando compare OTDR, observe esta característica en un cuadro
comparativo). Por lo general, los valores estándar (valores de mercado) van desde 3 a 10
metros para la zona muerta de atenuación.
Zonas muertas
EDZ: Zona muerta de evento
Es la distancia mínima necesaria para que eventos de reflexión consecutivos se puedan
diferenciar uno de otro. Si un evento de reflexión se encuentra dentro de la zona muerta
del evento que le antecede, éste no se podrá detectar ni medir de forma correcta. El
tiempo de recuperación de una condición de sobrecarga normalmente se especifica como
una longitud particular conocida como Zona Muerta del Evento. Claramente establece un
límite en la capacidad del OTDR para discriminar entre dos eventos muy próximos entre sí.
Los valores estándar del sector van desde 1 [m] a 5 [m] para esta especificación. Compare
los valores de EDZ entre OTDR para obtener un punto de comparación de calidad.
Una definición más específica para la EDZ es la distancia tomada para que el evento
reflexivo caiga en 1.5 [dB] desde su valor máximo[1]. Esto representa el ancho de pulso
máximo medio de ancho en el dominio lineal. Esta especificación de zonas muerta se da
generalmente bajo mejores condiciones utilizando el ancho de pulso más corto y conector
de mejor reflectancia, como es el caso de los conectores con tipo de pulido angulado, o
APC.
Zonas muertas
EDZ: Zona muerta de evento
El propósito de la especificación EDZ es proporcionar una indicación de la distancia después
de un conector en el cual se puede hacer una medición de la longitud exacta. De esta
definición podría existir una expectativa que un patch cord de la longitud de la zona muerta
puede ser concatenado a un conector anterior para hacer una medición de longitud. Esto
ocurre, en general, solamente si ambos conectores cumplen con los criterios para las
condiciones bajo las cuales se especifica la EDZ.
Rango de distancia
El ajuste de rango de distancia de un OTDR controla el rango de visualización de la cantidad de
cable que se presenta en la pantalla. Además, define el índice de emisión de pulsos, ya que
cada pulso debe volver al detector antes de que se envíe el siguiente.
Para configurar correctamente este parámetro, se requiere una documentación precisa del
enlace de fibra óptica. Si el OTDR cuenta con una configuración del rango de distancia
previamente establecida, debe seleccionar el ajuste más corto cuya longitud siga siendo
superior a la longitud máxima de la fibra. Por ejemplo, si el instrumento cuenta con ajustes de
10, 100, 200 y 500 kilómetros, y el enlace de fibra en cuestión es de 150 kilómetros, debe
seleccionar el ajuste de 200 kilómetros.
Tiempo de promediado
En general, se suelen obtener mediciones más precisas calculando el promedio de varias
repeticiones de la misma prueba. Este principio es válido también para las mediciones de
los OTDR. Los tiempos de promediado más largos, es decir, basados en un mayor número
de repeticiones de la misma prueba, ofrecerán una medición con una mejor relación señal-
ruido, pero requieren más tiempo. En los casos en los que la precisión y el ruido no sean
tan críticos, una “medición en tiempo real”, sin promediado, puede ser suficiente. No
obstante, cuando los datos de distancia y pérdidas tengan que ser lo más precisos posible,
unos tiempos de promediado mayores podrían estar justificados.
bobinas de lanzamiento
Linealidad del receptor
La precisión de la medición de la atenuación o la pérdida está dada por la “Linealidad
del Receptor”, y ésta depende de los siguientes parámetros:
Rango dinámico
Zona muerta de atenuación
La calibración absoluta de los niveles de potencia de retrodispersión medidos no es
necesaria en un OTDR. Las mediciones normalmente se muestran en una escala
logarítmica con un nivel de referencia arbitrario que suele ser la señal de
retrodispersión en el extremo cercano de la fibra, después de la reflexión del extremo
frontal. Por lo tanto, la pérdida de una sección de fibra, expresada en [dB], es
simplemente igual a la diferencia entre los valores de potencia en cada extremo de la
sección. De particular importancia, sin embargo, es la linealidad de las mediciones de
potencia. Los fabricantes de instrumentos han invertido mucho tiempo y esfuerzo en
desarrollar detectores y amplificadores de alta calidad que son muy lineales.
bobinas de lanzamiento
Linealidad del receptor
La bobina de lanzamiento y de recepción es un rollo de cable de fibra óptica
conectorizado en sus extremos que se utiliza para conectar el OTDR a la red de fibra
óptica que está bajo prueba. El rollo, habitualmente es un filamento de fibra óptica
desnuda, que dada su extrema fineza se puede bobinar entre 100 metros a 2000 metros
en una pequeña caja que contiene a la bobina, ajustada al tamaño de la mano y
totalmente transportable para quien realiza las mediciones. Estas, deben ser del largo
necesario, y con conectores que coincidan con el puerto óptico del OTDR y del enlace de
fibra óptica a bajo prueba.
Un extremo de la bobina de lanzamiento del OTDR normalmente se deja conectado al
OTDR y el otro extremo se mueve progresivamente a lo largo del panel de conexión a
medida que se realizan mediciones en cada fibra. Siempre, lógicamente, realizando los
procesos de limpieza correspondientes en cada etapa. En el otro extremo de la red, debe
ubicarse la bobina de recepción, en la cual no se conecta ningún equipo, ya que la
medición con OTDR consta de un solo instrumento y a “circuito abierto”. Esta bobina de
recepción normalmente es omitida por desconocimiento, pero es estrictamente necesaria
si realizamos mediciones y debemos caracterizar toda la red, para observar los eventos
incluyendo el primer y último conector.
bobinas de lanzamiento
Linealidad del receptor
bobinas de lanzamiento
Linealidad del receptor
Para las mediciones con OTDR, las bobinas de lanzamiento y recepción son
imprescindibles y juegan un papel muy importante en las mediciones de fibra óptica, ya
que permiten eliminar de la medición la zona muerta al inicio de la red, y la reflexión de
Fresnel al final de la red, de tal modo que sea posible medir la pérdida total del enlace,
incluyendo el primer y último conector de la red. Por ello, se debe tener cuidado para
garantizar que se está utilizando las bobinas correctas. Los factores que afectan la elección
son los siguientes:
Tipo de fibra óptica
Tipo de conectores
Longitud de la bobina de lanzamiento / recepción
Zona muerta del OTDR
Distribución modal requerida
bobinas de lanzamiento
Linealidad del receptor
El tipo de fibra es quizás el factor más importante para considerar al elegir una bobina de
lanzamiento / recepción.
Si la bobina de lanzamiento no tiene el tamaño correcto, es probable que el rango
dinámico se vea afectado, y que las mediciones de pérdida de la fibra óptica y los
conectores no sean representativas del sistema después de la puesta en servicio.
El tipo de conectores debe ser en uno de los extremos compatible con el conector del
OTDR. Esto podría ser, por ejemplo, un conector SC o LC. El conector en el otro extremo de
la bobina de lanzamiento o recepción, por supuesto, es elegido para ser compatible con el
tipo de enlace de fibra óptica bajo prueba. Por ello, normalmente el profesional que se
dedica a las mediciones con OTDR tiene 2 bobinas de las mismas características para
enfrentarse a un tipo de fibra óptica y con conectores específicos. Así, deberá tener pares
de bobinas para:
Fibra Monomodo
Fibra Multimodo
OM1
OM3
OM4
bobinas de lanzamiento
Linealidad del receptor
Y para distintos tipos de conectores también, los que debe acoplar a la red con su respectiva
guía:
SC
LC
FC
ST
Y otros…
Las combinaciones no son menores. Sumemos ahora la longitud de la bobina, pero esto
depende del tipo de OTDR que se tenga. Esto, depende de la ADZ y EDZ del OTDR.
La longitud de la bobina de lanzamiento o de recepción se elige de modo que los efectos de
la sobrecarga del receptor causados ??por la reflexión de Fresnel en el extremo OTDR del
cable de conexión hayan desaparecido lo suficiente antes de medir la fibra bajo prueba.
Dependiendo del OTDR, esta longitud puede ser hoy de unos pocos metros o varios metros.
bobinas de lanzamiento
Linealidad del receptor
Para definir la longitud de la bobina, se debe establecer el rango dinámico y el ancho de pulso
para poder ver la fibra completa y tener suficiente retrodispersión. Luego, considerar que la
velocidad de propagación de la luz en fibra óptica es de aproximadamente 0.2 [m/ns], lo que
hace que aproximadamente se necesite una amplificación de 10 veces el ancho de pulso,
debido a que se requiere suficiente retrodispersión para medir la pérdida por inserción.
bobinas de lanzamiento
Linealidad del receptor
Si se usa una bobina de lanzamiento demasiado largo reducirá la resolución de las
mediciones.
Vista la tabla anterior, podemos deducir que la longitud depende del enlace que se
está probando, ya que el ancho de pulso se establece por el mismo efecto.
Generalmente se usa entre 200 [m] a 500 [m] para pruebas en redes Multimodo y
de 1000 [m] a 2000 [m] para pruebas en Monomodo.
Otro factor, que aplica en el caso de las redes multimodo, es la cantidad de mezcla
de modos que se produce dentro de él. En general, se asume que el volumen
modal de la fibra está bastante lleno cuando se realizan mediciones de pérdida
utilizando LSPM y que un filtro de modo es eficaz para crear una distribución de
estado estable o EMD. El estado exacto de llenado de modo depende, de hecho, de
la longitud del cable de conexión y de la manera en que se implementa el cable de
conexión. A la inversa, un lanzamiento con llenado insuficiente puede tender a
aproximarse al EMD si existe algún mecanismo de acoplamiento de modo, como las
curvas. Aquí, hablamos de la distribución modal requerida.
Bobina de Recepción
El uso de una bobina de recepción en el extremo lejano de una fibra bajo prueba permite
medir la pérdida de un conector en el extremo lejano. Habitualmente, esto se omite, y
la medición de red pierde el valor de su medición real. La longitud de la bobina de
recepción debe ser más larga que la zona muerta de atenuación del OTDR. Para no tener
diferenciación entre bobina de lanzamiento y de recepción, habitualmente se adquieren
dos bobinas en iguales condiciones, que permitan conectarse en ambos extremos, y de
esta forma se puede hacer la medición bidireccional sin mover bobinas de su ubicación
física.
Interpretación de trazas OTDR
Un enlace de fibra óptica típico consiste en varios tramos de longitudes de fibra, eventos
reflexivos, como conectores, empalmes mecánicos o roturas, y empalmes por fusión. Cada
uno de estos componentes tiene su propia característica de retrodispersión, característica
que el OTDR identificará y un operador hábil puede leer con facilidad.
Medición de la pérdida de enlace y la
longitud del enlace
La pérdida de enlace es la pérdida total entre dos puntos dados en un canal de fibra. Esto
incluirá al menos una sección de fibra y un par de conectores en cada extremo.
La pérdida de enlace se define como la diferencia entre la señal de retrodispersión en una
posición justo antes de la reflexión en el primer conector, protegido por la bobina de
lanzamiento, y la señal de retrodispersión en alguna posición en la bobina de recepción justo
más allá de la zona muerta de atenuación del OTDR. De esta manera, la pérdida de enlace
incluye la pérdida de inserción de la propia fibra y un par de conectores en cada extremo de
la fibra.
Medición de la pérdida de enlace y la
longitud del enlace
Para este ejemplo, los valores ya posicionados los cursores en el primer y último conector nos da los siguientes valores:
Atenuación: 20.683 [dB]
Longitud Total del Enlace: 41,48311 [km]
Esto, es posible visualizarlo posicionando los cursores y observando el resumen te información total del enlace de fibra que puede entregar un OTDR. Por
ejemplo, observe la siguiente imagen:
Eventos en la interpretación de trazas
Observando la traza, podemos caracterizar los eventos. Los mismos los
definiremos y analizaremos en detalle más adelante.
Trazando los eventos, se puede identificar que la traza analizada presenta 6
conectores al inicio (color verde) un empalme por fusión al centro (color negro),
concatenado a 2 conectores (color verde), 4 conectores (color negro) y 1
conector al final de la red. Analicemos cómo se identifican en las trazas una a
una.
Mediciones de la pérdida del conector y empalme mecánico
Un conector y un empalme mecánico normalmente se identifica por un peak reflectivo
seguido por una reducción en la potencia de retrodispersión. Para medir con precisión la
pérdida del conector, es necesario reducir el efecto del ruido ajustando una línea recta a la
señal de retrodispersión en la sección de fibra que precede al conector y a la sección que
sigue a la región de la zona muerta. La pérdida del conector se define como la diferencia, en
dB, entre las dos líneas ajustadas. Por lo general, un ajuste a dos puntos a cada lado del
conector normalmente se considera suficiente.
Si el coeficiente de retrodispersión de la fibra que sigue al conector es diferente al de la fibra
que precede al conector, la medición de la pérdida del conector puede diferir de la realizada
con el método de fuente de luz y medidor de potencia, lo que requiere de la medición
bidireccional para visualizar la pérdida real.
Mediciones de la pérdida de empalme
Un empalme de fusión normalmente se caracteriza por una reducción en la señal de
retrodispersión, pero sin un peak reflectante. La pérdida de empalme se define como la
diferencia, en [dB], entre la señal de retrodispersión justo antes del empalme y la señal
extrapolada de la fibra siguiendo el empalme.
El empalme por fusión NO presenta un peak de reflectancia, sino que solo una caída respecto
del coeficiente de atenuación de la fibra de x [dB], que es la atenuación que aporta a la red.
Si el coeficiente de retrodispersión de la fibra que sigue al empalme es diferente al de la fibra
que precede al empalme, entonces la medición de la pérdida de empalme puede diferir del
que fue realizado con el método de la fuente de luz y el medidor de potencia (LSPM). Por ello,
es necesario realizar siempre una medición bidireccional.
Mediciones bidireccionales
Un empalme puede mostrar una ganancia de potencia en
lugar de la reducción característica de la potencia.
Eso, en una red óptica pasiva es imposible. La razón de
esto es que, si la fibra que sigue al empalme tiene un
mayor coeficiente de retrodispersión, debido, por
ejemplo, a una mayor apertura numérica, la señal de
retrodispersión más grande puede enmascarar
completamente la pérdida del empalme.
Un método para compensar este fenómeno es medir la
fibra desde ambos extremos y promediar las dos trazas de
retrodispersión.
De esta manera, lo que parece ser una ganancia de
potencia en una dirección se mostrará como una gran
pérdida de potencia en la otra dirección y el valor
promedio representará la verdadera pérdida de empalme.
Medición de macrocurvaturas
Cuando un cable es doblado con un valor inferior a lo recomendado por los estándares,
experimenta un efecto conocido como macrocurvaturas, donde la luz se filtra fuera del núcleo
causando una reducción posterior en la señal de retrodispersión. Esto resulta en un evento que
se ve muy similar a una pérdida de empalme.
El valor real de la pérdida por flexión se puede determinar de una manera similar a la que se
muestra en la pérdida por empalme.
Las mediciones de macrocurvaturas se pueden utilizar para identificar de la posición exacta en
la que se produce un evento, como el corte del cable o rotura de la fibra. Esto se hace
introduciendo deliberadamente una curva en la fibra cerca de donde se sospecha la ruptura. Si
es visible una pérdida inducida por la curva en la traza OTDR, entonces la ruptura debe ocurrir
después de ese punto. Si la pérdida no es visible, es porque la ruptura ocurre antes de ese
punto.
Fantasmas en las mediciones con un OTDR
Un problema con la caracterización de enlaces de fibra óptica con un OTDR es la ocurrencia
de un fenómeno conocido como reflexión fantasma. En contraste con los empalmes de
fusión, los conectores generalmente reflejan una proporción de la luz incidente hacia la
fuente. Aparece cuando la reflexión de un cable de conexión, por ejemplo, alcanza el panel
frontal del OTDR, se refleja nuevamente y actúa como un segundo pulso lanzado que
produce su propia traza de retrodispersión.
Los fantasmas no suman ni restan potencia óptica en la traza, lo que les permite
identificarse fácilmente en la traza.
Una fácil solución al problema de los fantasmas
Sin embargo, si la configuración de la red de fibra óptica que se encuentra bajo prueba se
vuelve demasiado compleja – cantidad de eventos, y proximidad entre ellos -, el número de
fantasmas se vuelve excesivo y los rastros se vuelven imposibles de interpretar, incluso por
un usuario experto. Observe el ejemplo a continuación:
Fantasmas en las mediciones con un OTDR
Así, una forma de eliminar fantasmas es utilizar bobinas de lanzamiento que sean más
largas que el enlace permanente de la red de fibra óptica que se probará. Por otra parte,
existen equipos OTDR que pueden eliminar fantasmas mediante el uso de una
herramienta de análisis de software.