TITULO:
METAPERICIA
EN CASO DE
VIOLENCIA
FAMILIAR Expositor:
Medaly Zevallos Ayala
METAPERICIA
Jimenez y Bunce (2002), otros autores de la misma
nacionalidad, explican que el contrainforme consiste
en una critica o revisión de un informe psicológico
previamente elaborado. El objetivo es detallar los
fallos metodológicos y las conclusiones erróneas a las
que se ha llegado en un informe psicológico previo.
Se hizo entrega de la metapericia sobre la evaluación
METAPERICIA EN CASO psicológica realizada por la psicóloga 1 al hijo, en
torno a violencia familiar, ante Comisaría de Familia.
DE VIOLENCIA
FAMILIAR
MOTIVO DEL INFORME TÉCNICO-DOCUMENTAL
SOLICITADO:
Evidenciar científicamente las fortalezas y debilidades del
informe psicológico presentado por la profesional psicóloga 1
adscrita a la Comisaría de Familia.
HALLAZGOS DE FORTALEZAS Y DEBILIDADES EN EL
INFORME ORIGINAL :
Objetivo : La psicóloga 1 cita adecuadamente la meta del
informe al indicar: “Evidenciar si existe violencia entre los
padres o en contra del hijo”. HIJO.
Método: La psicóloga 1 en subtítulo de técnica empleada indica:
“Entrevista y observación” en informe fechado a 12 de enero que
cuenta con extensión de dos folios.
1. INSUFICIENCIA DE EVALUACIÓN
TÉCNICA Y ÉTICA
Desde la perspectiva técnica, se denotan debilidades en el
proceso de evaluación, pues no indica el tiempo que dedicó a
una labor de tan alta responsabilidad social, ni incluye
instrumentos de medición psicométrica.
Desde la perspectiva ética, “… no se hace uso del
consentimiento informado del representante legal para el
desarrollo de la entrevista al hijo”. (Colegio Colombiano de
Psicólogos, 2013)
Asimismo, es insuficiente presentar hallazgos psicológicos
basados en una sola técnica, en este caso solo la entrevista, ya
que la Ley 1090 de 2006 en el artículo 47 refiere: “… No son
suficientes para hacer evaluaciones diagnósticas los solos test
psicológicos, entrevistas, observaciones y registro de conductas;
todos estos deben hacer parte de un proceso amplio, profundo e
integral” (p. 28).
2. CONFUSIÓN EN NÚMERO DE
SESIONES, TIEMPO DE
EVALUACIÓN Y PRESENTES
En informe de 12 de enero de 2017, la psicóloga da a
entender que ese día se realizó la única evaluación.
No se comprende si se trata de una única sesión de
evaluación o diversas sesiones con informes parciales, lo
que podría dar cuenta de las imprecisiones en cada uno de
los escritos.
La psicóloga en este informe no explica el tiempo de
evaluación y, por tanto, queda la duda de si la entrevista
realizada fue la estándar, cuya duración recomendada en el
área clínica es de 45 a 60 minutos.
No se explica quién o quiénes estaban presentes durante la
entrevista, pues, como es recomendado.
3. AUSENCIA DE METODOLOGÍA
CIENTÍFICA FORENSE PARA LA
EVALUACIÓN
La técnica informada por la psicóloga 1 carece de todo
tipo de referencia a teoría y métodos científicos, como se
observa por la ausencia de referencia a autores y técnicas.
En el presente caso, no se observa que la psicóloga haya
usado técnicas de evaluación dirigidas a detectar el sesgo
de respuesta o simulación, lo cual puede deberse a su
formación clínica y no forense.
En el documento firmado por la psicóloga 1, tampoco se
evidencia la entrevista a informantes colaterales que
pudieran ofrecer información relevante sobre los
miembros de la familia, ya fuera confirmatoria o
contrastante con lo que informa cada uno de los miembros
(Garrido y Masip, 2005).
4. RELATO DE LOS HECHOS
En este apartado, se observa un párrafo que integra frases
de acontecimientos que parecen corresponder a diversas
ocasiones y no se plasman las preguntas que generaron
dicha respuesta.
En las narraciones, hay un elemento fundamental y es que
el niño nunca afirma que el padre haya sido violento
directamente con él, solo menciona eventos agresivos de
baja frecuencia (bromas pesadas), entre otro tipos de
incidentes, por lo que se estima que tiene una relación
pacífica.
No se aprecia en ninguna parte del informe que se haya
grabado en video la entrevista, como es exigido por la
comunidad científica en casos de niños o niñas víctimas o
testigos (Myers, 1996; Michigan, 1993; Ley 1652 de
2013)
5. ANÁLISIS PSICOLÓGICO
El primer párrafo descrito bajo ese título denominado
“examen mental”, ya que alude a lo que la profesional
valora en cuanto a funciones psicológicas básicas que
permiten la evaluación, como actitud, presentación
personal, lenguaje, pensamiento.
En este documento, la Sra. psicóloga 1 afirma que: el
hijo tiene afectaciones psicológicas. Empero no indica
cuáles, de qué tipo, diagnóstico, tratamiento o
pronóstico. Aludiendo a daño psicológico, se requiere
evidenciar cómo lo midió, observó o diagnosticó.
De hecho, en el informe psicológico del psicólogo 2
perito privado contratado por la Sra. madre se observa
la siguiente apreciación sobre la salud mental del niño:
“… los procesos mentales superiores del examinado se
encuentran funcionando dentro de parámetros
normales, no se detectan alteraciones significativas en
los mismos”.
6. IDONEIDAD DE LA PROFESIONAL
FIRMANTE
Respecto a la idoneidad de la formación de la psicóloga 1,
es evidente su identificación como psicóloga clínica con
afinidad a temas de salud, no como profesional forense
con experticia sobre temas relacionados con la justicia.
En este sentido, se constituye la importancia de que el
psicólogo clínico no debe ser la misma persona que
asuma el rol del psicólogo forense (Archer, 2006, citado
por Echeburúa, Muñoz y Loinaz, 2011).
Myers (1987) afirma que la escasez de forenses no
justifica recurrir a profesionales sin especialidad por la
relevancia de los temas a definir.
BIBLIOGRAFÍAS
• Tapias Angela (2022) “METAPERICIA PSICOLÓGICA FORENSE/ Capítulo 6- Metapericia en caso de
violencia familiar (p. 145-159)