2.2. RECUPERACIÓN DE LESIONES DEPORTIVAS.
La fase de inmovilización va desde la inmovilización inmediata una vez
producida la lesión hasta el principio de la recuperación y la fase de
movilización transcurre desde el principio de la recuperación hasta la
vuelta a la práctica deportiva. Los programas de intervención psicológica
para la rehabilitación variarán en función de la fase en la que se encuentre
el deportista. Durante la primera fase predominan variables como el dolor,
estrés, autoconfianza y adherencia al tratamiento. Mientras que en la fase
de movilización predominan variables como la ansiedad por una posible
recaída, miedo de no volver al rendimiento anterior a la lesión,
sentimientos de aislamiento, insuficiente apoyo social y exceso de presión
del entorno
TERAPIA DE ACEPTACIÓN Y COMPROMISO (ACT).
Esta técnica es más común del área clínica de la Psicología.
Ante una lesión deportiva es normal que al deportista le invadan
sentimientos como ira o tristeza. El problema radica cuando el
deportista se dedica a intentar controlar sus eventos privados en
lugar de Intentar controlar sus eventos privados y desatiende lo que
es realmente importante en el momento, posiblemente afectando
su rendimiento deportivo.
Los principios de la ACT según Luciano y Valdivia son:
• Es un tratamiento centrado en las acciones valiosas para uno mismo.
• Contempla el malestar o el sufrimiento como normal, fruto de la condición
humana.
• Define qué se aprende a resistir el sufrimiento normal y esa resistencia genera
el sufrimiento patológico.
• Promueve el análisis de los comportamientos del paciente basándose en la
experiencia del paciente como clave del tratamiento.
• Tiene como objetivo flexibilizar la reacción al malestar.
• Implica aceptar con plena conciencia los acontecimientos privados que puedan
surgir. Aprendiendo de este modo a “caer y levantarse”, es decir, al compromiso
en actuar hacia la trayectoria elegida con los eventos privados que sobrevengan.
REEXPERIMENTACIÓN EMOCIONAL (RE)
La RE se basa en recuperar el recuerdo del trauma vivido, así como sus
emociones asociadas, para darle un correcto significado e integración, con
el propósito de conseguir una adecuada adaptación a la vivencia por parte
de la persona.
Una forma de llevarla a cabo es mediante la escritura de experiencias
traumáticas, estresantes o altamente molestas durante varios días y entre
20 y 30 minutos por sesión
ESTABLECIMIENTO DE OBJETIVOS
Evans y Hardy (2002) examinaron los efectos de una intervención en
fijación de metas sobre la adherencia a la rehabilitación, la autoeficacia,
la eficacia del tratamiento, el desaliento y la reorganización. Los
resultados mostraron que el grupo de atletas que participó en la
fijación de metas se adhirió significativamente más el programa de
rehabilitación y tuvo puntuaciones significativamente mayores en el
nivel de autoeficacia. El establecimiento de metas es una técnica que
permite al deportista lesionado tener un papel activo en su
recuperación, otorgándole a éste una herramienta que le permite
mantener control de las expectativas y aumentar de la motivación y
adherencia al tratamiento. Planificar los objetivos (a largo y corto plazo,
tanto de resultado, de rendimiento y de proceso).
OBJETIVO INICIAL OBJETIVO REFORMULADO
Este objetivo puede subdividirse en dos para facilitar su seguimiento, además de concretarlos más:
“Hacer la rehabilitación y los
- Completar 3 sesiones de rehabilitación a la semana
ejercicios que me manden”
- Realizar 30 minutos al día de ejercicios de rehabilitación
En función del momento en el que nos encontremos y las habilidades que estemos trabajando se
pueden establecer distintas metas:
- Realizar ejercicios de relajación 15’ cada día
“Mejorar mis habilidades
psicológicas” - Entrenar la visualización 10’ antes de los entrenamientos
- Registrar los pensamientos negativos que aparezcan durante la rehabilitación
- Etc.
Aquí podemos establecer, por ejemplo, objetivo de resultado y objetivo de proceso:
“Mejorar la movilidad de mi
- Ganar 120º de flexión en las próximas dos semanas
rodilla”
- Realizar dos veces al día, todos los días durante dos semanas, los ejercicios de movilidad durante 5’
Aquí, como en el ejemplo anterior, podemos establecer distintos objetivos tanto de resultado como de
proceso. Además, es necesario establecer un buen progreso y especificar qué significa “como antes”:
- Correr 12 km semanales
“Volver a correr como antes”
- Correr 30’ 3 días a la semana
- Aumentar 5’ de carrera semanales
- Trabajar la técnica de carrera 4 días a la semana durante 20’
AUTODIÁLOGO
En psicología, el autodiálogo suele usarse para intentar
controlar las verbalizaciones negativas y reorientarlas, en la
medida de lo posible, en verbalizaciones positivas. Las
conversaciones internas positivas, en el contexto de la
prevención de lesiones, suelen involucrar declaraciones que
los deportistas se dicen a sí mismos sobre cómo lidiar con
ciertas situaciones estresantes, de cara a rebajar estos niveles
de estrés.
AUTODIÁLOGO NEGATIVO AUTODIÁLOGO REFORMULADO
“Puede que no me recupere, pero haré todo lo
“Nunca voy a recuperarme”
que pueda por mejorar”
“Lo paso fatal en la “La rehabilitación es dura, pero es lo mejor para
rehabilitación” recuperarme”
“Estoy cansado, pero si sigo podré recuperarme
“Estoy cansado de esforzarme”
mejor”
“Me siento superado, pero es normal sentirse así
“No puedo más”
a veces”
“No sé si merece la pena, pero si continúo podrá
“No sé si merece la pena”
funcionar”
MEJORA DE APRENDIZAJES DEPORTIVOS Y ENTRENAMIENTO DE HABILIDADES
COGNITIVAS
La fase de recuperación de un deportista es un momento ideal para que éste
realice formación técnico-táctica del deporte que practica (Palmi, 1988; Heil,
1993). Además, durante los entrenamientos, en la mayoría de deportes se
entrenan cualidades físicas tales como la fuerza, la resistencia, la velocidad...
que son necesarias para el deporte que se practica. Sin embargo, es menos
habitual dedicar tiempo a entrenar ciertas habilidades cognitivas tales como:
velocidad de reacción, distintos tipos de atención, toma de decisiones.... que
también son muy importantes para poder competir.
AFRONTAMIENTO DEL DOLOR
Cuando hacemos referencia a la gestión del dolor durante el proceso de
recuperación, en especial en los casos en los que el deportista debe volver a
la acción a pesar de no estar completamente recuperado, se pueden utilizar
diferentes estrategias cognitivo-conductuales para favorecer la tolerancia a
dichas molestias, tales como el uso de imágenes con el fin de desviar la
atención y disminuir la ansiedad que provocan los estímulos dolorosos.
LA VISUALIZACIÓN
La visualización puede ser útil por diversos motivos: en primer lugar permite
al deportista lesionado mantener sus destrezas físicas ya que nuestro cerebro
no distingue entre realizar una acción o imaginarla, es decir, en ambos casos
nuestro cerebro activa las mismas regiones cerebrales. También puede ser
muy beneficiosa para controlar el dolor que puede provocar una lesión
enfocando la zona dolorida como una imagen mental que se va modificando
produciendo una sensación de alivio o mediante una distracción del dolor.
Por lo tanto, partiendo de que el deportista ya estará adaptado a practicar
ejercicios de visualización durante los entrenamientos, sería recomendable
darle instrucciones para que represente mentalmente su lesión, activando la
zona corporal imaginada y aumentando la fisiología y concienciación del
deportista, reproduciendo mentalmente las destrezas físicas y de ejecución
de los movimientos de su deporte para que puedan mantenerse en forma y
preparados para la vuelta a la competición.
EL PAPEL DEL LÍDER EN LA RECUPERACIÓN DE LESIONES
La incidencia del líder en el desempeño del equipo o del deportista en
particular resulta indiscutible para el alcance de un buen rendimiento
deportivo y el logro de los objetivos (Dosil, 2004). En cuanto a las lesiones
de los deportistas, este autor también afirma lo fundamental de la visión
del entrenador, la anticipación a la situación que va a comenzar y el apoyo
que va a proporcionar. Por ende, resulta relevante destacar la siguiente
serie de consejos prácticos y estrategias para los líderes que deban
gestionar la lesión deportiva de sus jugadores (Pargman, 2007):
1. Aceptar la complejidad de las lesiones, con la correspondiente
reestructuración de la situación, proporcionándole al deportista el
tiempo que sea necesario en su recuperación y entender los estados
de ánimo negativos que, muy probablemente, sufrirá. Entender al
deportista como un todo, teniendo en cuenta las diferentes áreas de
su vida y cómo afecta la lesión a cada una de ellas.
2. Entender y transmitir al deportista la idea de que cada lesión es
única y el individuo que la sufre también. Cada persona reacciona
diferente y posee sus propios tiempos de recuperación, por lo que en
todo momento la confianza y el apoyo en el deportista por parte del
líder resultarán fundamentales. Colaborar con el establecimiento de
metas a corto, medio y largo plazo es necesario para que el propio
deportista aprecie que ambos trabajan en una misma dirección y
ritmo.
3. Cuidar que las características físicas del lugar de entrenamiento
cumplan lo necesario para favorecer una buena recuperación del
deportista, generando además un buen entorno psicológico,
compañerismo, confianza y unión.
4. En numerosas ocasiones, el entrenador es la primera persona con la
que el deportista entra en contacto nada más lesionarse. Por ello, la
conducta del líder debe ser tranquila, positiva y profesional, para
garantizar desde el primer momento un buen proceso de
rehabilitación, sin condicionar negativamente al deportista o
aumentar sus niveles de ansiedad. Lo mismo con el plan de
rehabilitación: presentándolo de manera adecuada, con positividad en
el discurso y escuchando las dudas del deportista, ayudándole en el
proceso de manera continuada.
5. Modelado, mediante la exposición de casos de lesiones similares
de otros deportistas conocidos o referentes por los que sienta
afinidad. Hacer hincapié en el proceso que siguieron, las dificultades
que se encontraron por el camino, la duración de la recuperación y
todos aquellos factores que le acompañaron en la vuelta a la
actividad deportiva.