TEOLOGÍA
S I S T E M ÁT I C A
I
INTRODUCCIÓ
N A LA BIBLIA
LUNES MAGISTERIALES
PR. JAIME BURGOS
¿COMO FUE PREPRADA LA BIBLIA?
La Biblia es como una pequeña biblioteca que contiene
muchos libros escritos por diferentes autores. La palabra
«Biblia» viene de la palabra griega biblia, que significa
«libros». Pasaron 1100 años para que todos estos libros
fueran escritos; y muchos años más, para que la lista de
libros que ahora conocemos como la Biblia se reuniera en
un solo libro.
La transmisión de las historias
• Antes de que la Biblia fuera escrita, las personas contaban las
historias sobre Dios y sobre la relación de Dios con su pueblo
que ahora leemos en la Biblia. Esta etapa de transmisión de las
historias de boca en boca es conocida como la «tradición oral».
Esta etapa duró por muchos años; las familias transmitían las
historias de sus antepasados a las nuevas generaciones. En el
caso de las escrituras judías (Antiguo Testamento), algunas
historias fueron contadas de manera oral durante siglos antes de
ser escritas de forma definitiva.
La escritura de las historias de la Biblia
• Finalmente, cuando las sociedades del Medio Oriente
empezaron a desarrollar formas de escritura que eran
fáciles de aprender y de usar (alrededor del año 1800 a.
C.), la gente comenzó a escribir historias, canciones
(salmos) y profecías que se convertirían después en
partes de la Biblia. Estos fueron escritos en papiro, un
material similar al papel, hecho de juncos o en papel
vitela, que se hacía de pieles secas de animales.
Este proceso duró siglos. Mientras que algunos
libros se escribían y recopilaban, otras historias
todavía se transmitían de manera oral. Ya que estas
historias fueron escritas a veces de manera
fragmentaria o se compilaron más de una versión
de la misma historia, partes de la Biblia pueden ser
difíciles de entender para los lectores modernos.
La recopilación de las escrituras judías
• No es posible saber con exactitud cuándo se completó la
recopilación de los libros de las escrituras judías. Algunos de los
escritos de las escrituras judías pueden remontarse hasta el año
1100 a. C., pero el proceso de reunir los libros no comenzó
probablemente hasta alrededor del año 400 a. C.
• Esta recopilación de los libros continuó mientras que nuevos
libros fueron escritos en fechas tan tardías como el siglo II a. C.
El proceso para decidir cuáles libros serían parte de las
escrituras judías oficiales continuó hasta poco antes del año 100
d. C. Este trabajo era realizado a menudo por rabinos judíos
(maestros).
La preparación de la Biblia para un mundo cambiante
• Fue durante este tiempo que las escrituras judías fueron
traducidas al griego. Esta traducción es llamada la
«Septuaginta», que significa «setenta» y a menudo se identifica
por el número romano para setenta (LXX). La leyenda de cómo
la Septuaginta fue hecha y de cómo obtuvo su nombre se narra
en un documento llamado «Carta de Aristeas». La leyenda dice
que setenta y dos eruditos comenzaron a traducir las escrituras
judías del hebreo, todos al mismo tiempo.
Las historias de Cristo y sus primeros discípulos
• Jesús y la mayoría de sus seguidores eran judíos, y utilizaron y
citaron las escrituras judías. Después de que Jesús murió y
resucitó alrededor del año 30 d. C., las historias acerca de Jesús,
así como sus enseñanzas, fueron transmitidas de manera oral.
No fue hasta alrededor del año 65 d. C. que estas historias y
enseñanzas comenzaron a ser recopiladas y puestas por escrito
en los libros conocidos como los Evangelios, que constituyen
aproximadamente la mitad de lo que los cristianos llaman el
Nuevo Testamento.
La traducción de la Biblia
• Cuando los libros del Nuevo Testamento fueron escritos, el
idioma griego era el idioma hablado por la mayoría de personas
del mundo mediterráneo. Pero al final del siglo II d. C., los
idiomas locales se estaban volviendo populares de nuevo,
especialmente en las iglesias locales. Entonces, se hicieron
traducciones de la Biblia en latín, la lengua de Roma; copto, un
idioma de Egipto; y siriaco, una lengua de Siria. En el año 383 d.
C., el papa Dámaso asignó a un sacerdote erudito llamado
Jerónimo para elaborar una traducción oficial de la Biblia en latín.
Traducir toda la Biblia le tomó a Jerónimo casi veintisiete años. Su
traducción llegó a ser conocida como la Vulgata y sirvió como la
versión estándar de la Biblia en Europa occidental por los
siguientes mil años.
En la edad media, solamente los eruditos podían leer y entender el
latín. Pero por el tiempo en que Johannes Gutenberg inventó la
imprenta moderna (alrededor del año 1456), el uso de las lenguas
vernáculas (locales o nacionales) era aceptable y generalizado en
ámbitos oficiales, educativos y religiosos. A medida que más
personas aprendieron a leer, creció la demanda de nuevas Biblias
en las lenguas vernáculas. Traductores como Martín Lutero,
William Tyndale, Casiodoro de Reina y Giovanni Diodati
comenzaron a traducir la Biblia a los idiomas que la gente utilizaba
en su vida cotidiana.