0% encontró este documento útil (0 votos)
43 vistas17 páginas

Optimización de Layout de Almacén

El documento describe los elementos clave de un layout de almacén, incluyendo zonas para carga y descarga, recepción, almacenamiento, preparación de pedidos y expedición. También explica objetivos como aprovechar el espacio y facilitar el acceso a productos.

Cargado por

Maria Limon
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PPTX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
43 vistas17 páginas

Optimización de Layout de Almacén

El documento describe los elementos clave de un layout de almacén, incluyendo zonas para carga y descarga, recepción, almacenamiento, preparación de pedidos y expedición. También explica objetivos como aprovechar el espacio y facilitar el acceso a productos.

Cargado por

Maria Limon
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PPTX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

INSTITUTO TECNOLOGICO DE PABELLON

DE ARTEAGA

INTEGRANTES:
• LIMON PRIETO MARIA ANTONIETA
LAYOUT DE • MACIAS DIAZ LUIS SEBASTIAN

ALMACEN GRUPO:
GA7
DOCENTE:
MACHUCA SALAS CLAUDIA CECILIA.
¿QUE ES UN LAYOUT DE ALMACEN?

• El Layout de un almacén se utiliza en logística para referirse a la


distribución y el diseño de este espacio en un plano. También puede
traducirse como croquis, diseño o esquema.
• A medida que los servicios logísticos se vuelven esenciales para el desarrollo de un negocio, las
funciones e incidencias relacionadas con un almacén resultan ser de gran importancia para que una
empresa se vuelva funcional y los niveles de calidad se mantengan en lo alto. En esto radica la
importancia de un layout de almacén.
• En el sector logístico, una de las claves del éxito es el layout de almacén para lograr una eficaz
gestión de los almacenes, para ello es indispensable planificar correctamente los espacios con el fin
de atender las características de la empresa y a su vez garantizar la satisfacción del cliente.
• El diseño correcto de un layout ayuda a las empresas a optimizar el espacio, a reducir los costos de
almacenaje, incrementar la seguridad y mejorar el servicio al cliente.
QUE OBJETIVOS DEBE DE CUMPLIR UN LAYOUT DE ALMACEN
La gestión de un almacén es de vital importancia para garantizar el suministro tanto de materiales como de
producción, esto con la finalidad de ofrecer al cliente un óptimo servicio de calidad en el aspecto logístico.
Entre los objetivos que debe cumplir un layout de almacén destacan los siguientes:
• Aprovechar al máximo el espacio de un almacén.
• Reducir la manipulación de mercancía.
• Facilitar el acceso a los productos.
• Obtener más flexibilidad en el acomodo de mercancía.
• Agilizar el control para una gestión eficaz.
ELEMENTOS DE UN LAYOUT DE ALMACEN
Un almacén logístico no solo funciona como una zona para resguardar la mercancía. Ya que también ofrece un servicio
integral tanto de almacenaje, distribución ordenada como de seguridad de productos para su destino, además de facilitar
las funciones más relevantes dentro del proceso logístico.
Cada almacén cuenta con una área destinada en función al tipo de tareas que se realizarán con cada producto, asimismo
están posicionadas estratégicamente para diferenciarse unas de otras. Las principales áreas de un almacén son:

• Área de carga y descarga


• Área de recepción de mercancía
• Área de almacenamiento
• Área de preparación o picking
• Área de expedición
EJEMPLO DE UN LAYOUT DE ALMACEN
A. Zonas de carga y descarga

B. Zona de recepción

C. Zona de almacenaje

D. Zona de preparación de pedidos

E. Zona de despacho
Zonas de carga y descarga (A)
Las zonas de carga y descarga, normalmente situadas en el exterior del almacén o combinadas con este, son aquellas a
las que tienen acceso directo los camiones o vehículos de transporte y reparto de mercancías.
Muelles separados con andén intermedio: Están indicados en aquellas situaciones en las que así se aconseje por la
naturaleza de la mercancía, la conservación del medio ambiente interno o la seguridad del material almacenado. Un
ejemplo de aplicación característica de este tipo de muelles separados son las cámaras frigoríficas, en las que es
necesario evitar a toda costa la pérdida de frío que podría ocasionar un muelle unido con una puerta de acceso. Hay otras
muchas circunstancias en las que este diseño es preferible, especialmente en los que la seguridad del almacén pueda
estar comprometida.
Muelles unidos al edificio: Estos muelles permiten que los camiones se acoplen directamente al muro del almacén. Para
evitar modificar el ambiente interno de la instalación, sus puertas de acceso deben estar provistas, como mínimo, de un
sistema de cierre hermético. Este puede ser metálico o con fuelle de abrigo.
Zona de recepción (B)
La zona de recepción debe estar situada de la manera más independiente posible del resto del
almacén con el fin de poder realizar en ella no solo la recepción de la mercancía, sino también
su control de calidad y su clasificación.
Zona de almacenaje (C)
La zona de almacenaje propiamente dicha es aquella que está únicamente destinada a alojar mercancía. Existen
diferentes tipos de almacenamiento de la mercancía:
• Directamente en el suelo
• Directamente en el suelo, apilada y en bloques
• En los racks.

El elegir una u otra forma dependerá sobre todo del tipo de producto que haya que almacenar, de su capacidad
de apilado o de la cantidad y del tiempo que tenga que estar depositado.
• Almacenamiento en pilas

El almacenamiento en pilas es aquel que se realiza colocando unas unidades de carga sobre otras sin más intermediación que
la tarima que les sirve de soporte. Presenta la ventaja de un mejor aprovechamiento del espacio, debido a que no se generan
posiciones sin usar. No todos los materiales pueden ser almacenados así y se ha de tener en cuenta que, incluso aquellas
mercancías que sí lo admiten tienen un límite de resistencia y, por lo tanto, una altura máxima de apilamiento. La gran
desventaja de este sistema es que no permite ningún tipo de accesibilidad, de forma que para poder tomar cualquier carga es
necesario desarmar previamente la pila que exista encima de ella.

El apilamiento se puede utilizar con dos tipos de carga principalmente: la de gran resistencia interna y la contenida en envases
rígidos.
• Las mercancías de gran resistencia interna (ladrillos de cerámica, los bloques de hormigón, etc.) permiten un almacenaje
directo, a veces incluso sin necesidad de tarima o cualquier otro sistema de soporte. Otras mercancías, como los piensos,
cementos y áridos en general, que se almacenan en sacos, también permiten esta forma de alojar la carga, gracias a su
resistencia a la compresión, aunque sí que precisan de tarimas u otros sistemas de soporte para manejarlos adecuadamente.
• Los envases rígidos, como las cajas de cartón, de madera o de plástico, pueden ser apilados de esta forma
sin problemas, si bien la rigidez y la resistencia de estos embalajes son los factores que determinarán la
posibilidad de acumular más o menos unidades a mayor o menor altura.

• Almacenamiento en racks

El almacenamiento en racks se realiza mediante la colocación de unas estructuras metálicas que están formadas
por bastidores y largueros debidamente arriostrados. Estos elementos conforman una estructura multicelular que
genera unos huecos en donde se pueden depositar las unidades de carga. La configuración y disposición de las
células (o alveolos) pueden variar para acomodarse a distintas necesidades (para más información, consultar
“Sistemas de almacenaje”).
Zonas de preparación de pedidos (D)
Estas áreas solo son imprescindibles en almacenes en los que la mercancía de salida debe tener una
configuración o composición diferente a aquella con la que entró o que requiera cualquier otra
modificación.
Las zonas de preparación de pedidos pueden estar integradas en las de almacenaje como en el caso del
picking en racks. También pueden quedar separadas de aquel, así como habilitarse en áreas específicas,
generalmente dotadas de sistemas automáticos o semiautomáticos.
Zonas de expedición (E)
Estas áreas están destinadas al embalaje de los pedidos preparados en las zonas que se han descrito en el punto anterior.
Ya sea necesaria o no esa operación, esta zona puede estar destinada, también a la acumulación de las mercancías que
han de despacharse y que tendrán que cargarse en los vehículos de reparto o distribución.
Para una correcta velocidad de movimiento dentro del almacén, estos espacios deben diseñarse en un lugar específico y
diferenciado del resto de la instalación.

Si se han habilitado zonas de recepción y despacho separadas, estas deben disponer también de sus correspondientes
zonas de carga y descarga. Por el contrario, si la recepción y el despacho están próximos, basta con habilitar un único
espacio de carga y descarga, aunque esta opción supone una mayor dificultad de control del flujo de mercancías y del
movimiento de vehículos.
• Zonas de servicios

Una parte del almacén debe destinarse a algunas actividades que forman parte de los servicios de la instalación, tales
como las oficinas generales y la de control, los vestuarios, aseos y la carga de baterías de las máquinas de manutención.
Los vestuarios, aseos y oficinas generales pueden estar en cualquier parte del almacén, aunque su ubicación más lógica
es en las cercanías de las oficinas de control. Una buena solución para aproximar estos recursos es construir un
mezzanine sobre la zona de recepción y despacho para instalar estas dependencias.
Por último, el espacio dedicado a la carga de las baterías de las máquinas de manutención debería estar aislado y
disponer de una buena ventilación, con el fin de conseguir una mayor seguridad y evitar así cualquier incidente en las
operaciones que se lleven a cabo en esta área.

También podría gustarte