OJO
COPA ÓPTICA Y VESÍCULA DEL CRISTALINO
EL OJO EN DESARROLLO APARECE EN EL EMBRIÓN DE 22
DÍAS COMO UN PAR DE SURCOS POCO PROFUNDOS A LOS
LADOS DEL PROSENCÉFALO (FIG. 20-1). CON EL CIERRE DEL
TUBO NEURAL ESTOS SURCOS FORMAN EVAGINACIONES
DEL PROSENCÉFALO, LAS VESÍCULAS ÓPTICAS. ESTAS
VESÍCULAS, DE MANERA SUBSECUENTE, ENTRAN EN
CONTACTO CON EL ECTODERMO SUPERFICIAL E INDUCEN
EN ESTA CAPA LOS CAMBIOS NECESARIOS PARA LA
FORMACIÓN DEL CRISTALINO (FIG. 20-1).
FIGURA 20.1 A. EMBRIÓN AL FINAL DE LAS 4 SEMANAS DEL DESARROLLO, EN EL QUE
SE APRECIAN LAS VESÍCULAS ÓTICAS Y ÓPTICAS. B. CORTE TRANSVERSAL POR EL
PROSENCÉFALO DE UN EMBRIÓN DE 22 DÍAS (~14 SOMITAS), QUE MUESTRA LOS
SURCOS ÓPTICOS. C. CORTE TRANSVERSAL POR EL PROSENCÉFALO DE UN EMBRIÓN
DE 4 SEMANAS, EN EL QUE SE APRECIAN LAS VESÍCULAS ÓPTICAS EN CONTACTO
CON EL ECTODERMO SUPERFICIAL. OBSÉRVESE EL ENGROSAMIENTO DISCRETO DEL
ECTODERMO (PLACODA DEL CRISTALINO). D. CORTE TRANSVERSAL POR EL
PROSENCÉFALO DE UN EMBRIÓN DE 5 MM, EN EL QUE SE PUEDEN VER LA
INVAGINACIÓN DE LA VESÍCULA ÓPTICA Y LA PLACODA DEL CRISTALINO.
OJO
• POCO después, la vesícula óptica comienza a invaginarse y forma la
copa óptica de doble pared (Figs. 20-1 y 20-2 A). Las capas interna y
externa de esta copa están, al inicio, separadas por un lumen, el
espacio interretiniano (Fig. 20-2 B), pero poco después este lumen
desaparece y las dos capas quedan adosadas, sin fusionarse (Fig. 20-
2 D, E). La invaginación no solo está limitada a la porción central de
la copa, sino también afecta parte de su cara inferior (Fig. 20-2 A),
que forma la fisura coroidea. La formación de esta fisura permite a la
arteria hialoidea llegar a la cámara interna del ojo (Fig. 20-3; v.
también Fig. 20-7)
FIGURA 20.2 A. VISTA VENTROLATERAL DE LA COPA ÓPTICA Y EL TALLO ÓPTICO DE UN EMBRIÓN
DE 6 SEMANAS. LA FISURA COROIDEA EN LA CARA INFERIOR DEL TALLO ÓPTICO SE ESTRECHA
PROGRESIVAMENTE. B. CORTE TRANSVERSAL POR EL TALLO ÓPTICO EN EL NIVEL QUE SE
INDICA EN (A), QUE MUESTRA LA ARTERIA HIALOIDEA DENTRO DE LA FISURA COROIDEA. C.
CORTE POR LA VESÍCULA DEL CRISTALINO, LA COPA ÓPTICA Y EL TALLO ÓPTICO EN EL PLANO
DE LA FISURA COROIDEA. D. MICROGRAFÍA ELECTRÓNICA DE BARRIDO DE UN CORTE DEL OJO A
LAS 6 SEMANAS DE DESARROLLO. LA VESÍCULA DEL CRISTALINO NO HA TERMINADO DE
DESPRENDERSE DEL TODO DEL ECTODERMO SUPERFICIAL Y LAS DOS CAPAS DE LA COPA ÓPTICA
ESTÁN FORMADAS. E. MICROFOTOGRAFÍA ELECTRÓNICA DE BARRIDO DE UN CORTE DEL OJO A
LAS 6.5 SEMANAS DE DESARROLLO. EL CRISTALINO ESTÁ POR COMPLETO SEPARADO DEL
ECTODERMO SUPERFICIAL Y PRONTO COMENZARÁ A FORMAR SUS FIBRAS.
FIGURA 20.7 TRANSFORMACIÓN DEL TALLO ÓPTICO EN NERVIO
ÓPTICO. A. SEXTA SEMANA (9 MM). B. SÉPTIMA SEMANA (15 MM). C.
NOVENA SEMANA. OBSÉRVESE LA ARTERIA CENTRAL DE LA RETINA
EN EL NERVIO ÓPTICO.
OJO
• Durante la séptima semana los labios de la fisura coroidea se fusionan,
y la boca de la copa óptica se con-vierte en una abertura redonda, la
futura pupila. Mientras estos eventos ocurren, las células del
• ectodermo superficial, al inicio en contacto con la vesícula óptica,
comienzan a elongarse y constituir la placoda del cristalino (Fig. 20-1).
Esta placoda de manera subsecuente se invagina y se convierte en la
vesícula del cristalino. Durante la quinta semana la vesícula del
cristalino pierde contacto con el ectodermo superficial y se ubica en la
porción interna de la copa óptica (Figs. 20-2 C-E y 20-3).
FIGURA 20.2 A. VISTA VENTROLATERAL DE LA COPA ÓPTICA Y EL TALLO ÓPTICO DE UN EMBRIÓN
DE 6 SEMANAS. LA FISURA COROIDEA EN LA CARA INFERIOR DEL TALLO ÓPTICO SE ESTRECHA
PROGRESIVAMENTE. B. CORTE TRANSVERSAL POR EL TALLO ÓPTICO EN EL NIVEL QUE SE
INDICA EN (A), QUE MUESTRA LA ARTERIA HIALOIDEA DENTRO DE LA FISURA COROIDEA. C.
CORTE POR LA VESÍCULA DEL CRISTALINO, LA COPA ÓPTICA Y EL TALLO ÓPTICO EN EL PLANO
DE LA FISURA COROIDEA. D. MICROGRAFÍA ELECTRÓNICA DE BARRIDO DE UN CORTE DEL OJO A
LAS 6 SEMANAS DE DESARROLLO. LA VESÍCULA DEL CRISTALINO NO HA TERMINADO DE
DESPRENDERSE DEL TODO DEL ECTODERMO SUPERFICIAL Y LAS DOS CAPAS DE LA COPA ÓPTICA
ESTÁN FORMADAS. E. MICROFOTOGRAFÍA ELECTRÓNICA DE BARRIDO DE UN CORTE DEL OJO A
LAS 6.5 SEMANAS DE DESARROLLO. EL CRISTALINO ESTÁ POR COMPLETO SEPARADO DEL
ECTODERMO SUPERFICIAL Y PRONTO COMENZARÁ A FORMAR SUS FIBRAS.
FIGURA 20.3 CORTE DEL OJO DE UN EMBRIÓN DE 7 SEMANAS. EL
PRIMORDIO OCULAR ESTÁ COMPLETAMENTE INCLUIDO EN EL
MESÉNQUIMA. LAS FIBRAS DE LA RETINA NEURAL CONVERGEN
HACIA EL NERVIO ÓPTICO.
OJO
• RETINA, IRIS Y CUERPO CILIAR
• La capa externa de la copa óptica, que se caracteriza por gránulos
pequeños de pigmento, se conoce como capa pigmentada de la retina
(Fig. 20-2 D, E; v. también Fig. 20-6). El desarrollo de la capa in‐terna
(neural) de la copa óptica es más complejo. Los cuatro quintos
posteriores, la porción óptica de la retina, contiene células que
delimitan el espacio interretiniano (Fig. 20-3) y se diferencian en los
bastones y conos fotorreceptores (Fig. 20-4). Los bastones son más
numerosos (120 millones) y sensibles que los conos (6 a 7 millones),
pero no detectan el color como los conos.
OJO
• En adyacencia a esta capa fotorreceptora se ubica la capa del manto,
que al igual que en el cerebro da origen a las neuronas y a las células
de sostén, integrada por la capa nu ‐clear externa, la capa nuclear
interna y la capa de células ganglionares (Fig. 20-4). En la superficie
se localiza una capa fibrosa que contiene axones de las células
nerviosas de las capas más profundas. Los axones neuronales de
esta zona convergen hacia el tallo óptico, que se convierte en el
nervio óptico (Fig. 20-3). De este modo los impulsos luminosos pasan
por la mayor parte de las capas de la retina antes de alcanzar a los
bastones y los conos.
FIGURA 20.3 CORTE DEL OJO DE UN EMBRIÓN DE 7
SEMANAS. EL PRIMORDIO OCULAR ESTÁ
COMPLETAMENTE INCLUIDO EN EL MESÉNQUIMA. LAS
FIBRAS DE LA RETINA NEURAL CONVERGEN HACIA EL
NERVIO ÓPTICO.
FIGURA 20.4 CAPAS DE LA PORCIÓN ÓPTICA DE LA
RETINA EN UN FETO DE ALREDEDOR DE 25
SEMANAS.
FIGURA 20.3 CORTE DEL OJO DE UN EMBRIÓN DE 7
SEMANAS. EL PRIMORDIO OCULAR ESTÁ
COMPLETAMENTE INCLUIDO EN EL MESÉNQUIMA. LAS
FIBRAS DE LA RETINA NEURAL CONVERGEN HACIA EL
NERVIO ÓPTICO.
OJO
• El quinto anterior de la capa interna, la porción ciega de la retina,
se conserva como una sola capa. Más tarde se divide en la porción
irídea de la retina, que forma la capa interna del iris, y la porción
ciliar de la retina, que participa la formación del cuerpo ciliar (Figs.
20-5 y 20-6). Entretanto, la región ubicada entre la copa óptica y el
epitelio de superficie suprayacente queda ocupada por
mesénquima laxo (Figs. 20-2 C y 20-6). En este tejido, con la
contribución de células de la cresta neural, se forman los músculos
esfínter y dilatador de la pupila (Fig. 20-5).
OJO
• Entretanto, la región ubicada entre la copa óptica y el epitelio de
superficie suprayacente queda ocupada por mesénquima laxo (Figs.
20-2 C y 20-6). En este tejido, con la contribución de células de la
cresta neural, se forman los músculos esfínter y dilatador de la pupila
(Fig. 20-5). Estos músculos se desarrollan a partir del ectodermo
subyacente de la copa óptica. En el adulto el iris está integrado por
una capa externa que contiene pigmento, la capa in-terna
pigmentada de la copa óptica y una capa de tejido conectivo con
vascularización abundante, que contiene los músculos de la pupila
(Fig. 20-5).
FIGURA 20.5 DESARROLLO DEL IRIS Y EL CUERPO
CILIAR. EL BORDE DE LA COPA ÓPTICA ESTÁ CUBIERTO
POR MESÉNQUIMA, EN QUE SE DESARROLLAN EL
ESFÍNTER Y EL DILATADOR DE LA PUPILA A PARTIR DEL
ECTODERMO SUBYACENTE.
FIGURA 20.6 CORTE DEL OJO DE UN FETO DE 15
SEMANAS QUE MUESTRA LA CÁMARA
ANTERIOR, LA MEMBRANA IRIDOPUPILAR, LAS
CAPAS VASCULARES INTERNA Y EXTERNA, LA
COROIDES Y LA ESCLERÓTICA.
OJO
CRISTALINO
Poco después de la formación de la vesícula del cristalino (Fig. 20-
2 C), las células de la pared posterior comienzan a elongarse en
sentido anterior y forman fibras largas que de manera gradual
llenan la cavidad de la vesícula (Fig. 20-3). Al final de la séptima
semana estas fibras primarias del cristalino alcanzan la pared
anterior de la vesícula del cristalino. Sin embargo, el crecimiento
del cristalino no termina en esta fase debido a que se agregan de
manera constante fibras nuevas (secundarias) en su región central
FIGURA 20.3 CORTE DEL OJO DE UN EMBRIÓN DE 7
SEMANAS. EL PRIMORDIO OCULAR ESTÁ
COMPLETAMENTE INCLUIDO EN EL MESÉNQUIMA. LAS
FIBRAS DE LA RETINA NEURAL CONVERGEN HACIA EL
NERVIO ÓPTICO.
• COROIDES, ESCLERÓTICA Y CÓRNEA
• Al final de la quinta semana el primordio del ojo está del todo
circundado por el mesénquima laxo (Fig. 20-3). Este tejido pronto
se diferencia en una capa interna, comparable con la piamadre del
cerebro, y una capa externa, equivalente a la duramadre. La capa
interna forma más tarde una capa pigmentada con gran
vascularización conocida como coroides; la capa externa se
convierte en la esclerótica y está en continuidad con la duramadre
en torno al nervio óptico (Fig. 20-6).
FIGURA 20.3 CORTE DEL OJO DE UN EMBRIÓN DE 7
SEMANAS. EL PRIMORDIO OCULAR ESTÁ
COMPLETAMENTE INCLUIDO EN EL MESÉNQUIMA. LAS
FIBRAS DE LA RETINA NEURAL CONVERGEN HACIA EL
NERVIO ÓPTICO.
FIGURA 20.6 CORTE DEL OJO DE UN FETO DE 15
SEMANAS QUE MUESTRA LA CÁMARA ANTERIOR, LA
MEMBRANA IRIDOPUPILAR, LAS CAPAS VASCULARES
INTERNA Y EXTERNA, LA COROIDES Y LA ESCLERÓTICA.
OJO
• La cámara anterior se forma por medio de vacuolización y divide al
mesénquima en una capa interna ubicada frente al cristalino y el
iris, la membrana iridopupilar, y una capa externa que tiene conti-
nuidad con la esclerótica, la sustancia propia de la córnea (Fig. 20-
6). La cámara anterior misma está cubierta por células
mesenquimatosas aplanadas. Así, la córnea está integrada por (1)
una capa epi-telial que deriva del ectodermo superficial; (2) la
sustancia propia o estroma, que tiene continuidad con la
esclerótica, y (3) una capa epitelial que limita la cámara anterior.
FIGURA 20.6 CORTE DEL OJO DE UN FETO DE 15
SEMANAS QUE MUESTRA LA CÁMARA ANTERIOR, LA
MEMBRANA IRIDOPUPILAR, LAS CAPAS VASCULARES
INTERNA Y EXTERNA, LA COROIDES Y LA ESCLERÓTICA.
OJO
• La membrana iridopupilar ubicada frente al cristalino desaparece por
completo. La cámara posterior es el espacio ubicado entre el iris y el
cristalino, por delante, y el cuerpo ciliar, en la parte posterior. Las cámaras
anterior y posterior se comunican por la pupila y están ocupadas por un fluido
denominado humor acuoso, producido por el proceso del cuerpo ciliar. El
humor acuoso transparente circula de la cámara posterior a la cámara
anterior para aportar nutrientes a la córnea y el cris-talino, ambos
avasculares. Desde la cámara anterior el líquido pasa por el seno venoso de
la esclerótica (conducto de Schlemm) en el ángulo iridocorneal, donde se
reabsorbe para pasar al torrente sanguí-neo. El bloqueo del flujo del líquido
en el canal de Schlemm es una causa de glaucoma.
OJO
• HUMOR VÍTREO
• El mesénquima no solo circunda al primordio ocular en su región externa, sino
también invade el interior de la copa óptica a través de la fisura coroidea. En
ese sitio forma los vasos hialoideos, que durante la vida intrauterina irrigan al
cristalino y forman la capa vascular en la superficie interna de la retina (Fig.
20-6). Además, forma una red delicada de fibras entre el cristalino y la retina.
Los espacios in-tersticiales de esta red quedan ocupados, más tarde, por una
sustancia gelatinosa transparente, con lo que se forma el humor vítreo (Fig. 20-
6). Los vasos hialoideos en esta región se obliteran y desaparecen durante la
vida fetal, no obstante el conducto hialoideo persiste.
FIGURA 20.6 CORTE DEL OJO DE UN FETO DE 15
SEMANAS QUE MUESTRA LA CÁMARA ANTERIOR, LA
MEMBRANA IRIDOPUPILAR, LAS CAPAS VASCULARES
INTERNA Y EXTERNA, LA COROIDES Y LA ESCLERÓTICA.
OJO
• NERVIO ÓPTICO
• La copa óptica está conectada con el cerebro por medio del tallo óptico,
que tiene un surco, la fisura coroidea, en su cara ventral (Figs. 20-2 y 20-3).
En este surco se ubican los vasos hialoideos. Las fibras nerviosas de la
retina, que regresan al cerebro, se distribuyen entre las células de la pared
interna del tallo (Fig. 20-7). Durante la séptima semana la fisura coroidea
se cierra y se forma un túnel dentro del tallo óptico (Fig. 20-7 B). Como
consecuencia del número siempre creciente de fibras nerviosas, la pared
interna del tallo crece y las paredes interna y externa de esta estructura
se fusionan (Fig. 20-7 C). Las células de la capa interna proveen una red de
neuroglía que sostiene a las fibras del nervio óptico. El tallo óptico se
transforma así en el nervio óptico. Su centro aloja un segmento de la
arteria hialoidea, denominada después arteria central de la retina. En el
exterior, una prolongación de la coroides y la esclerótica, las capas de
piamadre, aracnoides y duramadre, respectivamente, envuelven al nervio
FIGURA 20.2 A. VISTA VENTROLATERAL DE LA COPA ÓPTICA Y EL TALLO ÓPTICO DE UN EMBRIÓN
DE 6 SEMANAS. LA FISURA COROIDEA EN LA CARA INFERIOR DEL TALLO ÓPTICO SE ESTRECHA
PROGRESIVAMENTE. B. CORTE TRANSVERSAL POR EL TALLO ÓPTICO EN EL NIVEL QUE SE
INDICA EN (A), QUE MUESTRA LA ARTERIA HIALOIDEA DENTRO DE LA FISURA COROIDEA. C.
CORTE POR LA VESÍCULA DEL CRISTALINO, LA COPA ÓPTICA Y EL TALLO ÓPTICO EN EL PLANO
DE LA FISURA COROIDEA. D. MICROGRAFÍA ELECTRÓNICA DE BARRIDO DE UN CORTE DEL OJO A
LAS 6 SEMANAS DE DESARROLLO. LA VESÍCULA DEL CRISTALINO NO HA TERMINADO DE
DESPRENDERSE DEL TODO DEL ECTODERMO SUPERFICIAL Y LAS DOS CAPAS DE LA COPA ÓPTICA
ESTÁN FORMADAS. E. MICROFOTOGRAFÍA ELECTRÓNICA DE BARRIDO DE UN CORTE DEL OJO A
LAS 6.5 SEMANAS DE DESARROLLO. EL CRISTALINO ESTÁ POR COMPLETO SEPARADO DEL
ECTODERMO SUPERFICIAL Y PRONTO COMENZARÁ A FORMAR SUS FIBRAS.
FIGURA 20.7 TRANSFORMACIÓN DEL TALLO ÓPTICO EN
NERVIO ÓPTICO. A. SEXTA SEMANA (9 MM). B. SÉPTIMA
SEMANA (15 MM). C. NOVENA SEMANA. OBSÉRVESE LA
ARTERIA CENTRAL DE LA RETINA EN EL NERVIO ÓPTICO
FIGURA 20.10 A. COLOBOMA DEL IRIS. B.
PERSISTENCIA DE LA MEMBRANA
IRIDOPUPILAR
FIGURA 20.11 PACIENTE CON ANIRIDIA (AUSENCIA DE
IRIS), QUE PUEDE DERIVAR DE MUTACIONES DEL PAX6.
FIGURA 20.12 SINOFTALMÍA. LOS OJOS ESTÁN FUSIONADOS DEBIDO A LA PÉRDIDA
DE ESTRUCTURAS DE LA LÍNEA MEDIA, LO QUE IMPIDE QUE LOS CAMPOS ÓPTICOS
SE SEPAREN. ESTOS PRODUCTOS TAMBIÉN MUESTRAN DEFECTOS CRANEALES
GRAVES, ENTRE ELLOS HOLOPROSENCEFALIA (V. EL CAP. 18).