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Significado del Cordero en Pascua

El documento analiza la referencia de Juan el Bautista a Jesús como 'el Cordero de Dios'. Explica que esta frase se refería probablemente al cordero pascual del Éxodo, cuya sangre salvó a los israelitas, y cómo Jesús es el cumplimiento de este tipo. También discute otras posibles interpretaciones.

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Significado del Cordero en Pascua

El documento analiza la referencia de Juan el Bautista a Jesús como 'el Cordero de Dios'. Explica que esta frase se refería probablemente al cordero pascual del Éxodo, cuya sangre salvó a los israelitas, y cómo Jesús es el cumplimiento de este tipo. También discute otras posibles interpretaciones.

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Pascua

Cordero (Jesucristo)
Sangre (la expiación de Jesucristo)
Hierbas amargas (servidumbre,
pecado)
Pan sin levadura (arrepentimiento,
eliminación del pecado)
Tipo (Ex. 12) Antitipo
Un cordero (vs. 3) Jesús, el cordero de Dios que quita el pecado del
mundo (Jn. 1:29)
sin defecto (v. 5). Jesús «no conoció pecado» (2 Co. 5:21; 1 P. 2:22).

La sangre del cordero protege del juicio de Dios La sangre de Cristo, base del nuevo pacto
(12,13) establecido por Dios para la salvación de los
hombres, que de otro modo no podían escapar a la
condenación (Lc. 22;20; Ro. 3:23-25)

La pascua convierte a Israel en pueblo peregrino (v. La redención obrada por Cristo hace de los
11) redimidos una comunidad de peregrinos (1 p. 1:17b-
19; 2:11; He. 11:3, 39, 40; 12:1)

El pan de la pascua había de ser sin levadura (v.8) La liberación del creyente en Cristo implica su
purificación moral, la ausencia de fermentos
pecaminosos (1 Co. 5:6-8)
Un cordero (vs. 3) Jesús, el cordero de Dios que quita el pecado del mundo
(Jn. 1:29)
3
Hablad a toda la congregación El Cordero de Dios
de Israel, diciendo: En el diez de 29
El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He
este mes tómese cada uno un aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
cordero según las familias de los
padres, un cordero por familia. Pero, ¿por qué dice que él es "el Cordero de Dios"?
Algunos han pensado que era una referencia a su
carácter manso y humilde como el de un cordero
(Mt 11:29). Y por supuesto, lo era.
Pero tal vez sea más acertado recordar que el
cordero era un animal empleado especialmente
para los sacrificios.
"Qué quita el pecado del mundo"
• No obstante, aunque podemos encontrar muchas similitudes con
los sacrificios del Antiguo Testamento, también es muy importante
ver las diferencias: Mientras que en el antiguo pacto los animales Evidentemente los
sacrificados eran muchos, Juan presenta una sola víctima: "el judíos no
esperaban un
Cordero". Mesías de este
• Pensemos además que en el sistema levítico, cada israelita se tipo, y de hecho, a
los mismos
tenía que proveer su propio cordero para el sacrificio por el discípulos les costó
pecado, pero ahora es Dios mismo quien provee la víctima: "el mucho entender
que Jesús era el
Cordero de Dios". Dicho sea de paso, nos recuerda cuando en (Gn Cordero de Dios
22:7-8) Isaac inquiere a Abraham "¿Dónde está el cordero para el que quita el
pecado del mundo.
holocausto?", y su padre le responde "Dios se proveerá de cordero Ellos no pensaban
para el holocausto". en un Mesías que
• Otra diferencia importante era que la sangre de los animales viniera a sufrir. Y
dentro de sus
sacrificados sólo podía "expiar" o "cubrir" los pecados, mientras prioridades no
que Cristo "quita el pecado". (He 10:4) "porque la sangre de los estaba la salvación
del pecado sino de
toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados". (1 Jn sus enemigos
3:5) "Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados". romanos. Por eso
es que finalmente
fue rechazado por
el pueblo.
Los sacrificios levíticos servían para una sola persona
por un pecado concreto, en tanto que el sacrificio de
Cristo tiene un alcance universal: "el pecado del
mundo". El objeto de esta salvación son hombres de
toda tribu, pueblo y nación. Esto fue lo que profetizó el
sumo sacerdote acerca de Jesús: (Jn 11:51-52) "Esto
no lo dijo por sí mismo, sino que como era el sumo
sacerdote aquel año, profetizó que Jesús había de morir
por la nación; y no solamente por la nación, sino
también para congregar en uno a los hijos de Dios que
estaban dispersos". El pago que hizo en la cruz fue más
que suficiente para cubrir las deudas de todos. Su
expiación fue suficiente para toda la humanidad,
aunque sólo es efectiva para los que creen.
1) El Cordero Pascual.
Quizás el tipo o la prefigura más común, la que tradicionalmente se ha usado en el en el cristianismo, es que
Juan el Bautista estaba aludiendo con este término al cordero pascual de Antiguo Testamento (Éxodo 12, esp.
v. 13), cordero cuya sangre libró a los israelitas de la muerte de sus primogénitos cuando estaban a punto de
salir de Egipto.
Pablo también mantiene esta misma visión al referirse a Jesús como “nuestra pascua” quien
fue “sacrificada por nosotros” (Bartley, 75; 1 Corintios 5:7b).
Matthew Henry (Comentario Bíblico, 1355) escribió un argumento muy convincente respecto a esta primera
interpretación (aunque su argumento era que el cordero pascual era solo uno de los tipos). Notemos, por
ahora, en el primer cordero que se menciona en el siguiente párrafo, que proviene originalmente de este
conocido teólogo y pastor galés.
El hecho de que la Pascua estaba cercana, y la cita de Isaías 40:3, hecha el día anterior (v. 23) nos
confirman que el Bautista, al apuntar hacia Cristo como al «Cordero», tenía en su mente al cordero pascual
(Éxodo 12:1–13), que iba a ser el sustituto por nuestros pecados (Isaías 53:7), conforme lo vería después el
Apóstol Juan en Apocalipsis 5:6. Así lo vieron también Mateo (Mt. 8:17), el evangelista y diácono Felipe (
Hechos. 8:32), Pedro (1 P. 2:22) y el autor de Hebreos (9:28).
Sin embargo, esta interpretación de que Jesús era el cordero pascual tiene como problema el hecho de que el
sacrificio de la pascua no era siempre un cordero, sino que podía ser también un cabrito (Morris, p. 127, nota
48). Además, la expresión “cordero pascual” no es una expresión de aquellos tiempos, sino más bien una
expresión mucho más reciente. La expresión que se usaba en los tiempos de Jesús era simplemente una
palabra, “pasca” (Bartley, 73; Elwell, 1299–1300).

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