Facultad de
Centro regional universitario de Coclé derecho
La Convencionalidad
Integrantes Profesora
Daynoshka Brown A. 3-746-2109 Claribel Jimènez
Luis Ivan Gonzalez 8-1002-228
Carolina Ovalle 8-1016-1082
Contenido
01 Introducción
02 Doctrina
03 Norma
04 Jurisprudencia
05 Conclusión
Introducción El Control de Convencionalidad es un concepto
fundamental en el ámbito del Derecho Constitucional,
que refiere a la obligación de los Estados de
garantizar que sus leyes y actuaciones
gubernamentales estén en consonancia con los
tratados internacionales de derechos humanos que
hayan ratificado. Este mecanismo, impulsado
principalmente por la jurisprudencia de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos, se ha
convertido en una herramienta clave para fortalecer la
protección de los derechos fundamentales en el
ámbito nacional.
Doctrina
El control de convencionalidad establecido por la Corte Interamericana se
traduce como la manera en que el Estado hará frente a sus obligaciones en
cuanto al respeto y garantía de los derechos humanos.
El control de convencionalidad exige a las autoridades nacionales interpretar las
leyes internas de acuerdo con los principios y obligaciones establecidos en los
tratados internacionales de derechos humanos. Esto garantiza una protección
efectiva de los derechos fundamentales reconocidos a nivel internacional.
El control de convencionalidad es una institución jurídica propia del Sistema
Interamericano, definida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Existen 2 tipos de
convencionalidad
CONVENCIONALIDAD DIRECTA CONVENCIONALIDAD INDIRECTA
Se refiere a la adecuación de las normas internas Este tipo de convencionalidad se refiere a la
a los tratados internacionales de derechos interpretación y aplicación de las normas
humanos ratificados por el Estado. Esta forma internas de acuerdo con los principios y
de convencionalidad implica que las leyes estándares establecidos en los tratados
nacionales deben cumplir con los estándares internacionales de derechos humanos. Aunque
establecidos en los tratados, incluso si no se han no se haga referencia explícita a los tratados, los
incorporado directamente a la legislación tribunales pueden interpretar las leyes nacionales
nacional. de manera consistente con los derechos
protegidos en los tratados.
Norma
Art 4 de la constitución
La jurisprudencia panameña reconoce la importancia del control de
convencionalidad, garantizando que las leyes y decisiones judiciales estén en
conformidad con los tratados internacionales.
La Convencionalidad en Panamá se refiere al compromiso del
país con los tratados internacionales de derechos humanos,
como la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
En Panamá, el sistema de control de convencionalidad está
regido por la Corte Suprema, bajo un sistema concentrado de
control de constitucionalidad de las leyes y actos.
En el contexto legal panameño, se ha avanzado en la implementación del control de
convencionalidad, asegurando que las decisiones judiciales y administrativas
respeten los derechos humanos reconocidos a nivel internacional.
Panamá ratifico la Convención Americana sobre Derechos Humanos desde 1969 y fue
aprobada por medio de la Ley 15 de 7 de octubre de 1977 lo que implicó una
obligación legal de adecuar su legislación interna a los estándares establecidos en este
tratado. desde 1990, Panamá se reconoció soberanamente, y por tanto se obligó, a
acatar la jurisdicción y la competencia de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos.
El control de convencionalidad en Panamá busca fortalecer el estado de derecho y garantizar una mayor
protección de los derechos fundamentales de los ciudadanos.
LA CONVENCIONALIDAD EN
LA JURISPRUDENCIA
La jurisprudencia también ha abordado la definición y el significado del control de
convencionalidad. A través de casos específicos y decisiones judiciales, se han delineado los
alcances y las implicaciones de este principio en el ámbito de los derechos humanos, asegurando
así su efectiva aplicación y cumplimiento.
Caso Heliodoro Portugal vs. Panamá
Conozcamos el caso...
Jurisprudencia
En el presente caso, los hechos de la demanda se centran en que el
14 de mayo de 1970, Heliodoro Portugal se encontraba en un café
conocido como “Coca-Cola”, ubicado en la ciudad de Panamá, donde
fue abordado por un grupo de individuos vestidos de civil, quienes lo
obligaron a subir a un vehículo que luego partió con rumbo
desconocido.
La Comisión alegó que agentes del Estado participaron en dichos
hechos, los cuales ocurrieron en una época en la que Panamá se
encontraba gobernada por un régimen militar. La Comisión resaltó
que “durante la dictadura militar no era posible acudir a las
autoridades internas con el propósito de presentar denuncias por
violaciones a los derechos humanos o averiguar el paradero de una
persona”, por lo que la hija de la presunta víctima no denunció la
desaparición sino hasta mayo de 1990, luego de que se restaurara la
democracia en el país.
En septiembre de 1999, en el cuartel conocido
Jurisprudencia como “Los Pumas” en Tocumen, el Ministerio
Público encontró unos restos que luego de ser
sometidos a exámenes de identificación genética
gracias a aportaciones privadas, fueron
identificados como pertenecientes a la presunta
víctima. Los resultados de los exámenes
genéticos fueron comunicados a la familia y se
conocieron públicamente en agosto de 2000. El
proceso penal correspondiente continúa abierto
sin que se haya condenado a los responsables.
Los artículos de la Convención Americana sobre Derechos Humanos que se analizan en el presente caso son: Artículo 4o. (Derecho a
la vida), artículo 5o. (Derecho a la integridad personal) y artículo 7o. (Derecho a la libertad personal) de la Convención Americana, en
relación con el artículo 1.1 (Obligación de Respetar los Derechos); artículo 8o. (Garantías judiciales) y artículo 25 (Protección
judicial) de la Convención Americana; artículo 13 (Libertad de pensamiento y de expresión); Obligación de tipificar como delito la
desaparición forzada, establecida en el artículo III de la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas;
Obligaciones de tipificar, investigar y sancionar la tortura, establecidas en los artículos 1o., 6o. y 8o. de la Convención Interamericana
para Prevenir y Sancionar la Tortura; artículo 2o. (Deber de adoptar disposiciones de derecho interno) de la Convención Americana;
63.1 (Obligación de reparar) de la Convención Americana.
Jurisprudencia
La Corte hace señalamiento sobre el deber del
Estado de ejercer un control de convencionalidad
en el párrafo 180 de la sentencia en el que
sustenta que:
La Corte ha interpretado que tal adecuación implica la adopción de medidas en dos vertientes, a saber: i) la supresión de
las normas y prácticas de cualquier naturaleza que entrañen violación a las garantías previstas en la Convención o que
desconozcan los derechos allí reconocidos u obstaculicen su ejercicio, y ii) la expedición de normas y el desarrollo de
prácticas conducentes a la efectiva observancia de dichas garantías. Precisamente, respecto a la adopción de dichas
medidas, es importante destacar que la defensa u observancia de los derechos humanos a la luz de los compromisos
internacionales en cuanto a la labor de los operadores de justicia, debe realizarse a través de lo que se denomina “control
de convencionalidad”, según el cual cada juzgador debe velar por el efecto útil de los instrumentos internacionales, de
manera que no quede mermado o anulado por la aplicación de normas o prácticas internas contrarias al objeto y fin del
instrumento internacional o del estándar internacional de protección de los derechos humanos
Jurisprudencia
La Corte se vuelve a manifestar en el sentido de asignar a los
juzgadores del Estado la tarea de realizar un control de
convencionalidad en aras de velar por las disposiciones
consagradas en la Convención Americana de manera que no sean
mermadas o afectadas por normas o practicas internas.
En el caso Portugal vs. Panamá, la Corte Interamericana de
Derechos Humanos (CIDH) determinó que Panamá violó los
derechos humanos de Heliodoro Portugal, incluyendo su derecho
a un juicio justo y a la protección judicial efectiva. Como
consecuencia de estas violaciones, la CIDH emitió diversas
medidas de reparación. Algunas de estas medidas incluyeron la
indemnización a la familia de Heliodoro Portugal y la obligación
de investigar los hechos y sancionar a los responsables. Además,
Panamá fue requerido a adoptar medidas para prevenir la
repetición de tales violaciones en el futuro y a informar sobre el
cumplimiento de las medidas de reparación establecidas por la
CIDH.
Conclusión
El Control de Convencionalidad representa un avance significativo en la protección de los
derechos humanos a nivel nacional, al establecer la obligación de los Estados de garantizar la
armonización entre su legislación interna y los tratados internacionales de derechos humanos. A
través de la jurisprudencia de órganos como la Corte Interamericana de Derechos Humanos, este
mecanismo se ha consolidado como una herramienta fundamental para fortalecer el Estado de
Derecho y promover la justicia social. Al implementar el Control de Convencionalidad, los
tribunales constitucionales contribuyen a garantizar la supremacía de los derechos humanos
sobre la legislación nacional, promoviendo así un sistema jurídico más justo y equitativo.
¡Gracias por la
atención!