CLASE REFUERZO
HISTORIA CONTEMPORÁNEA
FINALIDAD DE LA ASIGNATURA
MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y
SISTEMAS DE INFORMACIÓN
HISTORIA
PARTE HISTÓRICA
-CONTEXTO-
PARTE HISTÓRICA
-CONTEXTO-
LA INFLUENCIA
DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y
DE LOS SISTEMAS DE INFORMACIÓN
EN EL DESARROLLO HISTÓRICO
1. EL NACIMIENTO DE LA PRENSA DE MASAS
• Hasta el siglo XVIII, los cauces de difusión de ideas
mediante formato escrito había estado férreamente
dirigidos. Gracias a las revoluciones liberal-burguesas
del XIX se instaura la libertad de expresión.
• Al margen del desarrollo de un tipo de prensa libre e
independiente, el siglo XIX también es testigo de un
cambio en la concepción del formato periodístico: el
nacimiento de prensa de masas.
• Algunas de sus características:
o Más barata que la tradicional.
o Tenía un contenido más popular que los medios
tradicionales de opinión política..
o Estaba editada por grandes empresas que ya no
dependían tanto de los poderes políticos, sino del favor
de sus lectores y anunciantes.
2. UN NUEVO TESTIGO DE LOS ACONTECIMIENTOS: LA
FOTOGRAFÍA
La fotografía, tal y cómo la entendemos hoy, se
inicia durante la primera mitad del siglo XIX.
Joseph Nicéphore, está considerado por muchos
como el autor del primer positivo de una imagen
en soporte metálico: las vistas de una casa de
campo.
En torno a 1835, Henry Talbot e Hipólito Bayard,
propiciaron la fijación de imágenes sobre papel.
En 1888, George Eastman desarrollaba la cámara
Kodak, que permitía realizar hasta 100 fotografías
gracias a un rollo de papel fotosensible.
La aparición de la fotografía marcó un hito decisivo en la comprensión del
mundo:
1. Se muestra la realidad tal y como es. El impacto de su realismo romperá con la
tradición artística anterior.
2. A través de las fotografías, y la vinculación de estas a los nuevos sistemas de
prensa de masas, el gran público conoce de primera mano tanto a los personajes
destacados del momento, así como los principales acontecimientos.
3. La imagen comienza a inundar todos los cauces de información y contribuye de
forma decisiva a condicionar el pensamiento de las personas.
3. NUEVAS FORMAS DE RETRATAR LOS HORRORES DEL XX
Durante la primera mitad del siglo XX, Europa
padecerá en su piel los efectos de una violencia
generalizada, demoledora, que le hará perder su
protagonismo político y económico en el
mundo, en detrimento de nuevas potencias,
como los EEUU o la URSS.
Para analizar este contexto de violencia y
horror que vivió Europa entre 1914 y 1945
contamos con nuevos medios de
documentación audiovisual. Así, a la prensa
moderna y la fotografía, hay que sumar dos
nuevos medios: la radio y el cine.
3.1. La radio
Se considera que fue Guillermo Marconi, un físico italiano
interesado en los estudios sobre magnetismo y electricidad,
quien realizó la primera transmisión por radio en 1879.
En un principio, la radio se concibió como un medio
destinado a sustituir la telegrafía, más que como un sistema
de información de masas. Sin embargo, en poco tiempo, la
radio ganó popularidad como espacio publicitario y medio
de difusión de noticias, comenzando a entrar en los hogares
de los ciudadanos europeos y norteamericanos.
La radio fue un instrumento fundamental de propaganda durante
la Segunda Guerra Mundial.
Al contrario que la prensa, las ondas radiofónicas sobrepasaban
con facilidad los frentes, pudiendo llegar a la población
enemiga.
Además, la radio se convirtió en la fuente fundamental de
información para las retaguardias, pues a veces esta estaba
limitada (por la escasez de papel).
También actuaba de apoyo moral. Al comienzo de la guerra, una
vez que los alemanes dominaron Europa, Inglaterra se mantuvo
gracias a los ánimos que insuflaba la BBC a su población. Por
su parte, De Gaulle mantenía, a través de las ondas, levantada la
bandera de la legitimidad de una Francia ocupada y dirigida
Pétain.
Las ondas de radio desempeñaron un papel
importante durante la Guerra Fría, ya que se
utilizaron como herramienta de propaganda para
llegar a las zonas bajo influencia del enemigo y
transmitir mensajes contrarios a los gobiernos
oficiales.
Estados Unidos llevó a cabo la
Cruzada por la Libertad, una operación para instalar
antenas de radio potentes en las fronteras de la URSS
y China con el fin de emitir mensajes de propaganda
capitalista.
3.2. El cine
La introducción de la imagen en movimiento es sin duda uno
de los grandes hitos tecnológicos de la sociedad
contemporánea.
En 1891, Thomas Edison y su asistente Dickson crearon el
kinetoscopio, una máquina que permitía ver cortos filmes en
movimiento. Este aparato esta considerado como el
precursor importante del cine. Posteriormente, los hermanos
Lumière, presentaron el cinematógrafo, una cámara que
podía grabar y proyectar películas en movimiento.
Desde entonces, el cine tuvo un gran impacto en la cultura y
el entretenimiento, a nivel global.
La importancia del cine durante la I Guerra Mundial
En torno a 1910 los productores de
películas, especialmente en los Estados
Unidos y Francia, se percataron de que el
nuevo “arte” no sólo servía para entretener
a la gente, sino también para manipularlas.
En este sentido, hemos de entender que el
cine y, en general, los géneros
audiovisuales, ofrecen emociones antes que
conocimiento. Es directo, ofrece
dramatismo, y la capacidad analítica del
espectador frente a él es limitada. Color,
planos, movimientos de cámara, música,
silencios…, todo está destinado a generar
emociones.
Durante la II Guerra Mundial, el cine, que ya contaba
con un cierto rodaje como instrumento para
manipular a las masas, fue ampliamente utilizado por
ambos bandos.
Alemania comenzó pronto a producir películas que
ensalzaban el nacionalismo alemán y posicionaban a
la población con respecto la ideología nazi.
Así, en 1933 se creaba la película El Joven Hitleriano
Quex, que suponía una exaltación del nacionalismo
alemán. Por ejemplo, se alude a que morir por la
patria es lo más importante, porque nada significa
más que la bandera.
Además, desarrollará una potente industria
documental.
EEUU creó la Oficina de Información de Guerra (OWI)
en 1942 con el fin de controlar la política cinematográfica
a través de mensajes cargados de positividad y
patriotismo, mostrando el heroico esfuerzo de Estados
Unidos frente al temible horror nazi y nipón.
Estados Unidos contrató a prestigiosos directores
(Hitchcock, John Ford y Howard Hawks) que supieran
volver a convencer a la población de los males del
nazismo y de que la entrada a la guerra era la mejor
opción.
• Enviado especial (1940), de Hitchcock.
• Casablanca (1943), de M. Kurtiz.
• 7 de diciembre (1943), de John Ford.
La animación también se instrumentalizó como forma de
propaganda
La URSS desarrolló también una industria
propagandística en torno al cine, mediante películas de
temática histórica y bélica que poseían una marcada línea
ideológica: la lucha del pueblo ruso contra las tropas
alemanas.
Ya durante el inicio del expansionismo nazi, Serguéi
Eisenstein sacaba a la luz Nevski, una película cuyo fin
era exaltar el nacionalismo ruso y señalar a los alemanes
como una horda de salvajes, intentando relacionar,
incluso, a los guerreros teutones del medievo con las
fuerzas nazis.
Durante la guerra, se producirá Arco iris (1942) de
Donskoy, donde se muestra la crueldad y la brutalidad de
las tropas del Eje contra la población de Moscú.
El cine durante la Guerra Fría
Las películas anticomunistas promovían valores nacionales y
presentaban a Estados Unidos como el defensor de la libertad ante la
amenaza comunista. Estas películas a menudo presentaban esquemas
y arquetipos reconocibles para el público. Ejemplo: “Cortina rasgada”
(Alfred Hitchcock, 1966).
Otro tema recurrente fue la infiltración comunista en Estados Unidos,
retratando a los comunistas como una “quinta columna” que socavaba
las instituciones estadounidenses y promovían la subversión.
Ejemplo: “Invasión USA” (Alfred E. Green, 1952)
Capítulo especial merecen las películas de acción, caso de “Rocky IV
” (John G. Avildsen, 1990) o Danko (Walter Hill, 1988), por cuanto
escondían una gran cantidad de propaganda política detrás de
“inocentes” películas de diversión y entretenimiento simplista pero de
gran calado social.
4. La televisión
Aunque la televisión hunde sus orígenes en la década de
1920, a finales de la II Guerra Mundial todavía tenía una
escasa presencia social. Será durante la década de 1450
cuando el aumento en la adquisición de televisores en los
hogares aumentó exponencialmente; lo que se reflejó en un
descenso de la asistencia del gran público a las salas de cine
(en EEUU la asistencia media semanal al cine cayó de los 90
millones de personas en 1948 a los 47 millones de personas
en 1956).
A comienzos de 1990, en Estados Unidos un adulto veía 4,5
horas de televisión al día, escuchaba la radio una media de 2
horas, dedicaba entre 18 y 49 minutos a la lectura del
periódico y 18 minutos a la lectura de libros.
La importancia de la televisión como instrumento de control
El poder de la Televisión radicaba en que esta no necesita de
un público culto y, además, no requiere realizar el esfuerzo
de salir de casa.
Otras culturas, otros países e ideas, se presentan al público a
golpe de objetivo, de forma inmediata. Por lo que la
televisión ampliaba la visión del mundo, no obstante lo ha
reducido a lo que nos deja ver.
Esto llevó a muchos a hacer de este medio la herramienta
más homogeneizadora a la hora de imponer una
determinada forma de pensar o una determinada cultura de
masas. Y es que, la televisión ofrecía al poder la capacidad
de introducirse en casa de cada familia.
EL CASO ESPAÑOL
La prensa
En España, el periodismo moderno también se terminó
convirtiendo en una herramienta que poseía una notable
capacidad de influencia en la sociedad española del
momento, al influir en la formación de la opinión
pública.
Un claro ejemplo lo encontramos durante la dictadura de
Primo de Ribera. Y es que, Primo de Rivera era
consciente del poder que tenía la prensa para derribar
regímenes y de que ningún gobierno podía vivir con la
opinión pública en contra.
Para ello, Primo de Rivera se apoyó en la prensa para
difundir su ideario, subvencionando a los medios para
que publicaran artículos favorables o directamente
creando un periódico que fuera la voz oficial de la
dictadura: La Nación (1925).
Durante la II República, los periódicos se convirtieron en testigos y jueces de la vida
política de los españoles. Los avatares políticos obligaron a los diarios y otras
publicaciones a tomar posturas ideológicas, convirtiéndose en instrumentos de
propaganda.
• Un Gobierno que se ha nombrado a sí mismo, que se ha formado espontáneamente
sobre una suposición de voluntad nacional, que se arroga la «plenitud de poderes» y
no tiene responsabilidades inmediatamente exigibles, ninguna limitación legal de
esos poderes..., es una dictadura típica, inconfundible... No importa el matiz ni la
composición de esta dictadura; que no sea personal y que el pomposo nombre de
República la incline a una moderación de su arbitrio; es dictadura.
ABC, 22 de abril de 1931
• Mucho hay que hacer en el orden social; mejor dicho, está todo por hacer. Leyes de
trabajo industrial, de trabajo agrícola, distribución de tierras, seguros, pensiones de
vejez, jornales mínimos, vivienda, etc., etc., etc. Política que tendrá una fervorosa
defensa en las columnas de HERALDO.
Heraldo de Madrid, 28 de abril de 1931.
Durante la Guerra Civil, los diarios trataban de difundir las noticias que eran de interés para
cada bando: los partes de guerra, los discursos y arengas de los máximos dirigentes.
Mediante la prensa, los bandos enfrentados pretendían:
• Exagerar sus victorias y minimizaron las derrotas, con el fin de dar moral a sus
combatientes.
• Crear una imagen negativa del enemigo, con el fin de generar entre la población un
sentimiento de odio hacia el contrario (su deshumanización).
• Promover sus respectivas ideologías y desacreditar a sus oponentes.
• Ambos bandos se sirvieron de la censura y la represión como herramientas con las que
controlar la información y limitar las voces discordantes de los periodistas.
La radio
Aunque la radio inició sus pasos en España en 1923, no
sería hasta el año siguiente cuando comenzaran a
funcionar las primeras emisoras en Barcelona y Madrid.
En estos primeros momentos las emisiones eran de corta
duración y de muy mala calidad. Consistían sobre todo
en la difusión de música y, posteriormente, noticias y
escenificación de obras literarias.
Al igual que en el resto de Occidente, en los hogares
acomodados españoles se hizo hueco a un nuevo
mueble, el aparato de radio, de notables dimensiones y
vistosa presencia en estos primeros momentos. A finales
de la dictadura de Primo de Rivera se estima que existían
en España unos 300.000 receptores de radio oficialmente
declarados.
Durante la II República la radio adquirió una gran importancia
en el nuevo escenario político. Aunque técnicamente limitada y
con cobertura restringida, tanto conservadores como progresistas
utilizaron este medio para ganarse el favor popular:
• Los republicanos reconocieron su papel crucial para informar a
la sociedad española sobre los cambios políticos que estaban
ocurriendo y para transmitir la imagen de un régimen positivo
con respecto la anterior etapa: la monarquía de Alfonso XIII y
la dictadura de Primo de Rivera.
• Los sectores conservadores utilizaron las ondas como un
instrumento de propaganda anti-republicana, en un intento por
contrarrestar el mensaje positivo de las reformas políticas,
sociales y económicas.
Durante la II Guerra Civil, la radio fue una gran arma de
guerra psicológica. Como ya se ha analizado en temas
anteriores, la radio tenía una serie de ventajas sobre la
prensa escrita. La principal de ellas, quizá, era sus
emisiones podían ser escuchadas en territorio enemigo, con
lo que esto conllevaba: llegar a los partidarios ubicados en
territorio hostil para darles ánimo y consignas, contribuir a
desmoralizar a los del bando enemigo, o contradecir y
ridiculizar a los dirigentes adversarios frente a su propia
población.
Por otra parte, además de jugar un papel central como
creadora de opinión sobre el conjunto de la población civil,
la radio cumplió también un destacado fin público, como,
por ejemplo, informando a la población sobre los
suministros o advirtiéndola de posibles bombardeos,
resguardos y posibles vías de huida; lo que contribuyó a
salvar vidas.
En el territorio controlado por la República, muchas emisoras quedaron bajo el poder del
comité de trabajadores, por lo que los mensajes no estaban coordinados con las autoridades
legítimas, debido a la fragmentación que sufría este bando.
• Unión Radio Madrid se convirtió en punto de referencia para las informaciones
gubernamentales, pero la programación estaba abierta a todos los actores y, desde sus
micrófonos se reforzaban los lemas y consignas propias, como el mítico eslogan "no
pasarán".
En el bando sublevado el uso de la radio respondía a un plan predeterminado, de gran
eficacia: desmoralizar al rival y exaltar a su bando.
• Las emisoras republicanas que iban conquistando pasaban a integrarse en la Oficina de
Prensa y Propaganda
• Se creó una radio propia para difundir su ideología: Radio Nacional de España.
• Al contrario de la disparidad de voces y opiniones vertidas en las ondas favorables a la
República, los sublevados uniformaron información, dando gran importancia a los partes
de guerra.
La fotografía
Heredera de los códigos narrativos visuales del grabado
decimonónico, se convierte en un medio adoptado por la
burguesía para expresar su poder y estatus.
Con todo, el desarrollo de la fotografía también permitió
incluir imágenes realistas que incluir en los periódicos.
De manera que la población podía conocer a los
principales dirigentes políticos.
A su vez, la fotografía ayudó a inmortalizar algunos de
los sucesos clave en la historia de nuestro país, como es
el caso de la Semana Trágica de Barcelona.
El cine
Se convirtió en un poderoso instrumento de pedagogía
social, pero también de propaganda política, por cuanto los
poderes se dieron cuenta de la capacidad de influencia que
podía tener este medio en el conjunto social.
Tomemos como referente lo ocurrido con Maurice
Legendre y Alfonso XIII. En el verano de 1909, Legendre
fue invitado a conocer el santuario de la Peña de Francia
(Salamanca). Desde entonces, Legendre se apasionó por
esta región y sus gentes. No obstante, visitó también. En
1913 Legendre se adentra en las Hurdes. Lo que allí vio le
empujó a denunciar lo que allí estaba ocurriendo: su
abandono histórico y penosa situación.
El problema hurdano se convirtió entonces en un tema
recurrente, y, en 1922, Alfonso XIII lo utilizó como un
medio de propaganda para resaltar su figura mediante la
filmación de un documental en el que debía aparecer como
salvador de dicha comarca extremeña.
Durante la II República el cine se convirtió en un poderoso
instrumento social. Por ello, todos los gobiernos, en mayor o
menor medida, trataron de evitar que este corrompiera la moral
o difundiera ideas demasiado revolucionarias.
Un ejemplo evidente de censura durante la República se
observa en la obra cinematográfica de Buñuel. "Las Hurdes,
tierra sin pan" fue censurada por los gobiernos republicanos, y
"La Edad de Oro" recibió críticas de los gobiernos de derecha.
Durante la Guerra Civil, el cine se convirtió en una poderosa herramienta de propaganda
política y bélica. Ambos bandos buscaban a través del séptimo arte no solo respaldar la
legalidad y legitimidad de sus acciones, sino también socavar la reputación del enemigo. Se
destaca la abrumadora cantidad de producciones realizadas por los republicanos en
comparación con las de los golpistas. Un desequilibrio que se debe, en gran medida, a que la
mayoría de la industria cinematográfica del país se encontraba en Madrid y Barcelona, dos
ciudades clave que estuvieron bajo el control de la República en los primeros compases del
conflicto.
En cuanto a sus características, es importante señalar que muchas de las producciones no son
estrictamente películas, sino más bien documentales y noticieros sobre el desarrollo de la
contienda. La mayoría de ellos, realizados a iniciativa de organismos oficiales, tales como las
centrales sindicales, el Gobierno o el ejército.
Durante el franquismo, el cine se puso a las órdenes del régimen.
A grandes rasgos, este cine de posguerra se caracterizó por su
conservadurismo e instrumentalización política: se llenó de consignas,
de brazos en alto, de discursos propagandísticos.
Destacan los siguientes géneros:
• La guerra civil: Eran obras maniqueas que daban una visión unilateral
de los hechos, la de los vencedores. Se trataba de relatos triunfales, de
héroes que debían hacer frente a la barbarie roja. Ejemplos: "Raza"
(1942), con guion del propio Franco; “Sin novedad en el Alcázar"
(1940); o "A mí la Legión" (1942).
• El cine histórico: Eran obras de exaltación patriótica que tomaban
como referente las grandes epopeyas y personajes históricos del
pasado (que se presentaban como ejemplarizantes): “Los últimos de
Filipinas“ (1945) o “Agustina de Aragón” (1950).
• El cine religioso: Fuertemente ejemplarizante con su catolicidad
extrema, cuyo modelo más característico fue “Marcelino Pan y Vino”
(1954).
Además de estos mensajes, existía el NO-DO: un noticiario
propagandístico semanal del régimen franquista desde 1942.
Normalmente, se proyectaba en los cines españoles antes de la
película que el público había ido a ver.
Ya en la década de 1950-60 comenzaron a surgir nuevos
realizadores que trataron de dar un giro a la producción nacional.
Fue un aire fresco que contribuyó a renovar el cine español, ya
que figuras como Bardem o Berlanga lograron burlar la censura,
creando un cine crítico con algunos aspectos morales de la
ideología católica y franquista.
A medida que avanzaba el franquismo, se fueron liberalizando
algunas costumbres gracias a la llegada del turismo y al creciente
desarrollo económico de las familias españolas. Surgió así el cine
de humor simplón y grosero que, aunque sometido a los dictados
del régimen, trató de dar salida a las inquietudes de los españoles.
Este cine se le conoce como Landismo o Españolada.
La televisión
La televisión se convirtió durante el franquismo en el elemento de
homogenización cultural por excelencia debido a su capacidad
para transmitir en el interior de un mismo hogar imágenes y
mensajes políticos.
En 1956 nació TVE, dependiente del Ministerio de Información.
Dos principios debían abarcar el desarrollo de TVE: la ortodoxia y
el rigor desde el punto de vista religioso y moral, y la intención
del servicio a los ideales del movimiento nacional.
El régimen trató entonces de potenciar propagandísticamente la
televisión y la utilizó como instrumento de control de la
población. Además, el régimen utilizó la televisión para introducir
toda una serie de programas, musicales y concursos con los que
mantener entretenida a la población. La publicidad nos refleja esa
sociedad.